martes, 18 de junio de 2013

YO ME ACUERDO…

RAMÓN EUCLIDES MORILLO MARTÍNEZ (EUCLIDES MORILLO): HÉROE Y MÁRTIR
Por Evelio Martínez


A Conrado Euclides y Miriam Oneida Morillo, hijos mimados del héroe y mártir Euclides Morillo.

“La historia es luz, razón de la verdad, testimonio de los tiempos".

Nació en Mao, provincia Valverde el 1 de Septiembre de 1936, tercer hijo de Silvio Morlllo y Mercedes Martínez. Casó con la Sra. Lina Gebhard con quien procreó a Conrado y Miriam. Su adolescencia transcurrió en el Barrio de "Los Vargas" junto a sus amigos Ninguito, Adalberto y el célebre Chanfla Vargas y su primo Juan Pablo Martínez. El Teatro Jaragua siempre lo recordaba como referente de un pueblo progresista.

Era yo un adolescente cuando lo conocí; la clave fue mi hermano Juan Pablo, su pana, su primo, su compañero de infortunio y aventuras. Ellos se llamaban "Chaval" y recorrieron Mao y Esperanza para recalar en la Capital por los predios de la María Montez y Juan De Morfa. Eran tiempos duros y de lucha clandestina contra la tiranía Trujillista. Estos dos jóvenes no eran indiferentes a este estado de cosas.

Eran, como casi todos los jóvenes, parranderos y vivarachos, pero la labor de carpinteros de la construcción les conectó con un familiar del ingeniero de la obra que le dio a conocer los planes y programas del movimiento 14 de Junio. Poco a poco se fueron envolviendo en la lucha contra la tiranía y así participan en labores revolucionarias. Se produce el ajusticiamiento del Tirano y los aires de libertad y los aprestos políticos semi-clandestino. Juan Pablo es seleccionado para ir a recibir entrenamiento político militar a un país de la órbita socialista pero por cuestiones ajena a su voluntad le da la oportunidad a Euclides, que aprovecha para constituirse en un técnico en armas de todos los calibres.

Euclides participa en todas y cada una de las actividades del catorce; en algunas ocasiones cae preso y recluido en la cárcel de la Victoria hasta 1964 que lo liberan y se incorpora a la tarea revolucionaria del movimiento 1J4.

Estalla la Revolución de Abril del 65 y Euclides junto al 1J4 participa en primera fila en los primeros combates que se originan en la capital. Su participación en la fábrica de clavos y Transportación le valieron la admiración de sus compañeros por el coraje y valor con que enfrentaba al enemigo. Se produce el repliegue de nuestras fuerzas a Ciudad Nueva y el 1J4 se agrupa en la calle José Gabriel García esquina Estrelleta.

El 18 de mayo en la mañana yo fui al comando a ver al "Chaval", como yo también le decía. Lo encontré que salía medio atropellado junto a esa montaña de patriotismo el también maeño, Juan Miguel Román. Me saludó y me dijo: “Chaval va a pasar algo grande váyase al Copello”. Y se marcharon casi corriendo junto a otros compañeros. Yo le seguí y ellos entraron al edificio Copello, en la calle El Conde, donde estaba la Presidencia de la República.

Aquel miércoles 19 era un secreto a voces que nuestras fuerzas iban a tomar el Palacio Nacional. En la tarde desfilaron desde el Copello hasta el Parque Independencia tres pelotones con más de 50 hombres cada uno, cada soldado llevaba una cinta amarilla atada a la manga derecha de la camisa. Yo vi a Euclides desde la acera detrás de Juan Miguel en el pelotón que comandaba el héroe de Abril, el inmenso Coronel Fernández Domínguez y lo seguí hasta el Parque Independencia. Eran días recios los de mayo del 65, días sin descanso en los que la muerte acechaba y se recogían cadáveres en cualquier parte de la ciudad, ensordecida por disparos de armas de todos los calibres. Recaía sobre todos nosotros la mayor responsabilidad de defender la soberanía vulnerada, respondiendo con plomo la metralla que arrojaban los invasores.

Ellos, nuestros héroes, se disponían a defender nuestros valores patrios y recabar nuestros símbolos. Partieron a las 5 de la tarde, subieron por la calle 16 de Agosto y doblaron por el Callejón Imbert, allí se me perdieron de vista. En las inmediaciones del Copello, en la tardecita escuchábamos los disparos de fusilería y morteros, aquello era ensordecedor. Nuestros hombres estaban escribiendo un episodio más de nuestra historia y con su sangre "noble prendieron la llama augusta de la libertad". Allí aquella noche ofrendaron sus vidas el inmenso Coronel de Abril, Rafael Tomás Fernández Domínguez, el valiente comandante Doctor Juan Miguel Román y cayó mortalmente herido mi compueblano y familiar Euclides Morillo "El Chaval",
junto a otros compañeros.

Casi amanecimos en el Hospital Padre Billini donde llevaron a los heridos incluyendo a Euclides que murió con una estrella en la frente el día 22 de mayo del 65 con tan sólo 28 años de edad. La patria y este país, quizás no sepan todavía que allí ofrendaron sus vidas los hijos más puros, honestos y valientes de toda su historia. Euclides "Chaval", aunque a veces lo parezca, tu lucha no fue en vano, muchos somos los que hemos empuñado tu bandera de lucha, y no descansaremos hasta lograr los sueños de una patria grande y libre como la soñaron tú, Juan Miguel, Fernández Domínguez, Caamaño y Manolo.

Las fotos se agrandan haciendo clic en ellas.

6 comentarios:

  1. Evelio, gracias por darnos a conocer el sacrificio de un maeno que sin poner excusa lucho por Los mejores intereses de la patria, Mao debe recordarlo siempre. Cada dia se hace mas necesario la construcion del Monumento de Los Heroes y Martires maenos para que estos grandes hombres no queden en el olvido.

    Papito Marmol

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  2. Ramon. Euclides, herido de muerte en el hospital Padre Billini, nunca pudieron los médicos quitarle el fusil. Y murió recitando los versos de Martí: Cuando se muere en los brazos de la patria agradecida / termina la muerte / la prisión se acaba / y comienza por fin con el morir... la vida. Cuanta grandeza en este Revolucionario de la Patria. Honor a sus restos. Jochy Reyes.

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  3. Evelio;me pregunto; ¿cómo se puede escribir la historia de nuestro pueblo sin jóvenes como Euclides, y otros tantos más,llenos de patriotismo ? Conozco la calle Euclides Morillo en Santo Domingo,¿que motivó ponerlo ? ,¿por qué no la hay en Mao,su pueblo ?.Talvez no sea el mismo .
    No voy a culpar a nadie,porque estamos en proceso de desenterrar y hacerle saber al pueblo quienes son todos sus héroes y mártires que hicieron de sus vidas un sacrificio, para que hoy estemos expresandonos sin temor alguno de los malos gobiernos .

    Gracias Comandante por enseñarme a este patriota ignorado.

    Manito

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  4. Gracias de corazón Comandante Evelio por darnos a conocer la valentía y patriotismo de jóvenes maeños que generosamente ofrendaron sus vidas por nuestra amada Patria.

    Mis bendiciones para Usted y Familia.

    Diómedes Rodríguez

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  5. ¡Esa cara me es conocida!
    Isaias

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  6. Mil gracias Evelio. Hermosa semblanza de mi padre que agradezco profundamente. Es bueno saber que contó con grandes amigos que aún lo recuerdan con cariño.

    Miriam

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