jueves, 21 de julio de 2011
PERFIL DE JUAN DE JESÚS REYES
Cuando las guerras absurdas hacen perecer a tantos inocentes y el hombre se encuentra en soledad ante los interrogantes eternos, los poetas, el mensaje de los poetas, puede mantener la llama secreta de la esperanza.
María Ángeles Ciprés Palacín.
El bardo Juan de Jesús Reyes Aranda nació en la Villa de la Santa Cruz de Mao, el 6 de mayo del año 1872. Hijo de José Estanislao Reyes García, mocano, quien llegó a ocupar el puesto de diputado por la común de Mao, provincia Santiago de los Caballeros. Su madre fue Altagracia Aranda Cabral, descendiente de José Estanislao Aranda, militar y combatiente en la Guerra de Independencia, quien cayó abatido en la batalla de Beller, en la hoy provincia de Dajabón.
El 11 de mayo del año 1896 contrajo matrimonio con Emilia Báez Rodríguez, maeña al igual que el poeta, hija del restaurador español Roque Báez y Marcelina Rodríguez, nacida en San José de las Matas. De tal enlace matrimonial nacieron los hijos Néstor Virgilio, Adriana María, Eligio Epaminonda, Socorro Melitina del Carmen, Parmenio Elpidio, Rosa María, Emilio Antonio, Dulce Caridad y Juan Clemente Damico Reyes. Además con la señora Julia Inoa Gómez procreó a Georgina, Neftalí, Rafael Enrique, Ana Virgilia, Noelia, Ramón Antonio, Manuel de Jesús, Homero Moisés, Pompeyo, Honoria y Gladys Mercedes Reyes Inoa. En total procreó veinte hijos. De manera que ha sido tan prolífico con la pluma como en progenies engendradas.
Su hijo Parmenio Reyes, en el poema Leyenda del Niño Perdido (1) se refiere a la abundancia de hijos y a las cualidades humanas y magisteriales del padre, de esta guisa:
También fue sabio Maestro
Y padre de muchos hijos,
Dejando dulces recuerdos
Porque fue bueno y sencillo.
Aunque el poeta proyecta en su obra una formación cultural sólida, con un acervo que sorprende al lector por su riqueza y variedad léxicas, resulta asombroso que su formación sea en gran manera autodidáctica, explicable debido a las limitaciones de tipo educativo que confrontaba su comunidad, en la cual existía para la época una sola escuela de educación primaria. En ese centro educativo inició sus primeros estudios y luego se trasladó a la ciudad de Puerto Plata, con el objetivo de completar los estudios primarios y con la esperanza de realizar los estudios secundarios, en los cuales alcanzó el segundo del bachillerato.
Como educador, inició en Mao su carrera como profesor de lengua española en la Escuela Nuestra Señora de la Victoria (Escuela de Hembras), en fecha 8 de junio del año 1895, cargo que ejerció de forma honorífica. Luego, fue nombrado director de la escuela San Luis (Escuela de Varones). Además, fungió como director de la llamada Escuela Mixta, desde el año 1925 hasta el 17 de marzo del año 1928, fecha en la que obtiene la jubilación, después de cumplir treinta fructíferos años como profesor en su pueblo natal.
Otros cargos que ocupó el poeta fueron regidor del Cabildo de Mao del 2 de noviembre del año 1892 hasta el 4 de enero del mismo año. Además, secretario municipal desde el 4 de enero del año 1892 al 26 de abril de 1907. Desempeñó el mismo puesto desde el año 1908 hasta el 21 de enero de 1956, año en el cual salió jubilado por parte el Honorable Cabildo de la Común de Mao. Otro puesto que desempeñó fue como encargado de la estación telefónica de su poblado.
Fue promotor cultural y creador de instituciones que aún perduran como faro de luz en el ámbito cultural del Cibao Occidental. Fue socio fundador de la sociedad cultural y deportiva “Club Quisqueya”, así como de la sociedad cultural conocida como “El Esfuerzo”; en adición a la fundación del “Centro de Damas”, todas estas sociedades con sede en Mao.
En 1921, editó y publicó la revista quincenal La Pluma que luego convirtió en un periódico muy leído por el público de su tiempo. Sus poemas fueron publicados tanto en la prensa escrita nacional como en la rotativa de algunos países latinoamericanos. Sus primeros poemas, a veces, eran publicados con el pseudónimo de Fray Espinosa. Intercambió correspondencia con prominentes literatos nacionales y foráneos, relaciones que su hijo-poeta, en el poema citado, describe de esta suerte:
Mereció buenos conceptos
Y sobresalientes juicios
De plumas muy distinguidas
Cual la de Ramón Emilio.
También de García Godoy;
Del creador del Postumismo
El buen Moreno Jimenes
A veces tan metafísico.
Y del poeta ontológico
Llamado Andrés Avelino
Que tanto él admiraba
Por sus vuelos aquilinos.
…………………………
De Mistral, Ibarbourou
Conservaba manuscritos
Y de otros grandes de América
Por demás reconocidos.
El llamado “Cantor de la Barranquita” o “El poeta de Mao” recibió distintos reconocimientos de numerosas instituciones culturales, entre las cuales pueden mencionarse la codiciada “Medalla de Oro al Mérito” por parte del Honorable Ayuntamiento de Mao; así como el honor de haber sido escogido entre los intelectuales de la “Noche Azul de los Poetas Nacionales”; además, premiado varias veces en los certámenes conocidos como “Juegos Florales”, especialmente en los celebrados en las ciudades de Moca y La Vega. Fue poeta cortesano de los llamados reinados para los cuales escribió poemas de ocasión en honor de hermosas jóvenes, en calidad de reinas y princesas de simuladas cortes, en distintos lugares geográficos donde se celebraban esas festividades culturales.
En su condición de político, Juan de Jesús Reyes militó en el Partido Nacionalista de ideología democrática y liberadora, organización que le sirvió como plataforma para llevar la consigna de patria libre por campos y ciudades de la nación contra la repudiable invasión norteamericana, ocurrida en el año 1916 y que, por fin, terminó en 1924. Su acendrado fervor patriótico se manifiesta en sus versos contrario a todo tipo de violación a las soberanías de los pueblos, y a favor de la libre determinación de las naciones.
En lo que respecta al suelo natal, siguiendo una trayectoria, sus poemas patrióticos se manifiestan adversos a las matanzas de los aborígenes durante la colonización española. También se oponen a la dominación haitiana y a la anexión a España de la porción oriental de la isla Hispaniola, y arremeten con valentía ante la ocupación yanqui que ocurrió en vida del poeta.
Sus valientes composiciones poéticas también son portadoras de mensajes de solidaridad con otros países latinoamericanos, cuyas soberanías eran mancilladas por el imperio yanqui, como lo expresa en el poema rotulado Aspiración, escrito con motivo de la invasión a Nicaragua. Oigamos la denuncia patética y vigorosa en que se torna el anhelo del poeta:
Yo quiero arrojar al agua mi navío
para ir a Nicaragua, a la tierra de Darío.
Allá recto poderío contra los derechos fragua,
allá,
la sangre es un río que trágico se desagua.
Quiero
en esa noble tierra,
ser como un tanque de guerra, rabioso, demoledor,
o ser como el huracán…
para que aprenda el Tío Sam la epopeya del honor.
De igual manera, se solidarizó con los países de América del Sur y dedicó algunos poemas al gran libertador Simón Bolívar destacando su arrojo y valentía, en defensa de esos países, contra los invasores de esos tiempos.
En adición, puede asegurarse que el poeta Juan de Jesús Reyes poseía la virtud de vivir en y para la poesía. La vida en la poesía representa una búsqueda constante de la felicidad y la afabilidad, así como una entrega de sí mismo hacia la práctica de los valores éticos, estéticos y patrióticos. En cuanto a vivir para la poesía significa, como ya se ha establecido, que el bardo promovió la fundación de varias instituciones culturales, revistas y periódicos, y trabó amistad con los literatos más sobresalientes de su época. El lírico reivindicaba el verdadero sitial de la poesía en la sociedad donde le tocó vivir, y laboró con ahínco en diversos ámbitos de la producción poética.
El siguiente soneto compuesto por José Ulises Franco, bajo el rótulo Juan de Jesús Reyes, constituye un homenaje póstumo al poeta cuya muerte acaeció en Mao, el 6 de julio de 1962. Oigamos:
Mao, con la fuerza de su sol ardiente
llenó de luz su múltiple poesía,
y cantó, con sutil melancolía
la gloria moribunda del poniente.
El patriotismo levantó su frente,
y fue su voz un trueno de hidalguía,
cuando a su tierra el yanqui la oprimía,
hasta que libres fuimos nuevamente.
Acaba de morir ya muy anciano
este hombre de espíritu lozano,
como una fresca y delicada rosa;
el pueblo lo recuerda con cariño
y envuelto en llanto de inocente niño
cubre con flores su querida fosa! Siga leyendo...
viernes, 3 de junio de 2011
APRECIACIÓN DE LA POÉTICA DE PARMENIO REYES
“En un mundo como el nuestro la poesía tiene mucho que hacer. Es un espacio para el fortalecimiento del espíritu y para la solidaridad como lo ha sido siempre. Por eso, si algo tiene de coherente la vida, sólo puede encontrarse en los senderos de la poesía; sin ella todo sería árido”. Mateo Morrison
La producción poética de Parmenio Reyes tiene un valor incalculable para conocer la idiosincrasia del pueblo maeño, porque cada poema del bardo exhibe un contexto socio-cultural que revela diversas costumbres de los moradores de La ciudad de los bellos atardeceres y sus alrededores. Así sus poemas de temática amorosa son reveladores de diversos aspectos del fluido del amor que conducen, a quien lo posee, a actuaciones diversas como las locuras de los cuitados, quienes en delirios frenéticos pueden atentar contra la vida o convertirse en orates de forma perenne. En adición, los poemas revelan las prácticas engañosas de los galanes del pueblo para abordar a las campesinas mediante actitudes obsequiosas de baratijas, como tácticas de conquista, pero muchas veces iban por lana y salían trasquilados. No faltan los poemas que aluden a los celos y los que dan cuentan del arrojo de los galanes para conquistar a las nenas, así como las encantadoras prácticas de los amores a escondidilla. Naturalmente, el protagonista siempre es el poeta, quien corteja o anhela, persigue o pretende, a veces sin lograrlo, mujeres altamente dimensionadas que encienden su pasión.
Las piezas poéticas que aluden a tópicos culturales dan cuenta de las tertulias literarias de la época denominadas noches líricas, durante las cuales se recitaban poemas escritos por los contertulios, ora noveles o veteranos, que constituían peñas literarias que turnaban de casa en casa. También destacan las piezas poéticas los intercambios culturales entre los pueblos con participación activa del aeda maeño; esos intercambios no solo tenían lugar entre los pueblos del Cibao como Tamboril, Moca y La Vega, entre otros, sino que incluía a la ciudad de Santo Domingo a la que el portalira maeño admiraba y cantaba. El poeta solía decir que lo que se publicaba en Mao no pasaba de El Junquito, sección maeña ubicada después del barrio Hatico en la carretera que conduce al municipio de Esperanza; quizás era esa la razón de llevar su canto hasta la metrópoli con la intención de que los poetas locales alcanzaran dimensión nacional. Otra frase que pronunciaba rezaba así: la capital piensa y el Cibao trabaja, que utilizaba para motivar a sus compueblanos a la producción intelectual en adición a las labores agrícolas. Otra actividad cultural muy celebrada para su época eran los denominados Juegos florales que constituían verdaderos concursos literarios, eventos donde participaba lo más granado de la poesía nacional.
El arte poética no fue descuidado por Parmenio quien le dedicó a la poesía verdaderas joyas literarias. Sin embargo, el poeta era muy modesto y afirmaba que no alcanzaba a ser ni la sombra de un poeta, modestia que puede ser apreciada en algunas de sus creaciones.
Los personajes que han hecho aportes a su pueblo natal se hacían merecedores de reconocimientos por parte del poeta, cuyas cualidades eran destacadas mediante retratos poéticos porque el bardo siempre fue un abanderado del progreso y desarrollo de la República Dominicana. Estos personajes van desde poetas, pasando por productores y comerciantes, e ingenieros que construyeron canales de regadíos que han redundado en beneficio de la agropecuaria. Era un patriota a carta cabal y lo demostraba en sus altisonantes poemas de género épico, dedicados a los héroes y mártires de la Independencia, la Restauración y La Barranquita, así como en los poemas dedicados a las efemérides en conmemoración de esos acontecimientos patrios.
En cuanto a la expresividad de los poemas, el plano simbólico-tropológico de cada poema es rico en figuras literarias e imágenes que revelan las cualidades polisémica y multívoca del lenguaje literario, así como la relación entre planos expresivos de diversos tipos. La imagen visual es la más utilizada en la poética del bardo, especialmente la cromática que llena de colorido la expresión poética. En lo relativo a la tonalidad de los poemas, aunque existen algunos de tono sombrío, la mayoría de ellos son de tono optimista con una concepción venturosa del porvenir. En cuanto al timbre, la consonancia y la asonancia, unidas a los artificios sonoros como la onomatopeya y la aliteración son los elementos fónicos fundamentales de la poética del vate maeño.
En lo referente a las actitudes adoptadas por el bardo para la concepción de las piezas poéticas, se tiene que en los poemas de género épico y algunos que aluden a historias de eventos y personajes, predomina la actitud externa del poeta del tipo narrativa-descriptiva, mientras que en los de género lírico predomina una actitud interiorista.
En fin, Parmenio Reyes era un cantor visionario, cuyos cantos pronostican bienaventuranzas para su lar nativo y el país; en sus años mozos fue testigo presencial de épocas de grandes calamidades que se cernían sobre el país, y quizás sea esa la razón por la cual pronostica en su lírica, a veces a través del mito o mediante la imagen reveladora del progreso, un futuro promisorio que trae consigo superación personal y fortalecimiento familiar, calidad de vida social y grandes avances socio-económicos para la República Dominicana. Siga leyendo...
miércoles, 2 de febrero de 2011
RIÑA DE GALLOS
Aportado por Niño Almonte a propósito de la publicación de FRANCISCO ANTONIO FERMÍN (MIÑÍN), juez de valla o garitero, por Evelio Martínez. Niño está escribiendo un libro acerca de don Parmenio, el poeta del pueblo.
Son los domingos y días feriados
Días de gallera y a ella vamos
A divertirnos y a ver el alma
De nuestro pueblo libre latir.
Cantando el gallo que va en la pluma
Así oímos a los galleros:
-Tengo un tres uno.
-Tengo un tres dos
-Vamos metiéndolo responde otro.
Toman los sacos, los contrapesan
Meten los gallos y en la balanza
Esos se llevan.
Y dice uno, ¿con cuánto va?
Responde el otro, va con diez pesos.
Y el otro dice con eso va.
Lo sacan fuera, arman o afilan
Y lo rocían, y al garitero
Llevan la posta.
Dentro el estruendo de grandes voces
Sueltan los gallos a pelear:
Y el nervio asoma
De nuestra raza,
Y los galleros violan el circo,
Y así los gallos acorralados
Se dan balazos
Se dan bolsones.
Y por sus plumas
Corre su sangre.
Ya casi muertos, ciegos se embisten
Con ese odio
Con esa saña
Que sólo calma la misma muerte
En esos gallos de pura raza.
La barahúnda medio se aquieta
Y el garitero manda a pelear,
Y dos peritos en la materia
Saltan al punto.
Los gallos cogen
Y uno no puede ya ni pararse
Y sus contrarios gritan y gritan
Con alegría: “ese perdió”.
El garitero con la ampolleta
Reloj de arena
Confirma el fallo…
Le pagan postas
Y claman todos:
“Vamos a la otra”.
Qué fin más trágico tienen los gallos. Siga leyendo...
viernes, 21 de enero de 2011
NO TE ALEJES MUCHO, AMIGO MÍO
A Francisco Almonte, Niño, cuya amistad equiparo a la magia del río: viene de lejos, avanza constantemente pero no nos abandona y reparte vida en abundancia...
No te alejes mucho amigo mío
donde no pueda sentir la influencia
de tu sapiencia
donde la debilidad de tu campo magnético
no pueda mover las briznas momentáneas de mis sesos
donde si me necesitas no te oiga
donde solo sé que estás por las ondas
que viajan a borbotones por el cordón umbilical
que nos comunica desde hace tiempo...
No te alejes mucho, mi amigo…
podría no encontrarte si estás lejos
y compartir aquello que me inspira
o poder darte mi abrazo de cariño
que guardo siempre y renuevo
para que nunca acabe la amistad
eslabón de apoyo y complicidad...
No, no te alejes mucho, amigo mío…
podría perder el equilibrio
y dando tumbos caer al precipicio.
No te alejes mucho mi amigo,
preciso de tu apoyo
y de tu consejo sabio que me anima
y echa a andar las carcomidas piezas de este viejo motor
compleja caja hecha de humor
de huesos, tubos y ríos químicos
que al fin se desintegrará...
No, no te alejes mucho, amigo mío…
sigue siendo mi sostén con tu existencia
y dándome aceptación con tu paciencia
fe de lo único que nunca perecerá:
la historia de nuestra amistad.
Isaías Ferreira
12/01/2011
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domingo, 16 de enero de 2011
PRESENTACIÓN DE LA OBRA HA LLOVIDO MUCHO…, DE LAVINIA DEL VILLAR
Señores miembros de la mesa directiva
Público asistente
Señores y señoras
En esta noche acudimos llenos de regocijo a la puesta en circulación del libro de la autoría de nuestra talentosa escritora Lavinia del Villar, quien me ha concedido el alto honor de hacer la presentación de esa joya bibliográfica que ella ha titulado Ha llovido mucho…, título que sugiere un gran desplazamiento espacio-temporal; pero lejos de constituir una antigualla de tiempos idos, el libro contiene un conjunto de lecciones, aplicables a nuestra época, que apuntan al crecimiento interior de niños, adolescentes y adultos, y permiten elevar la autoestima como método eficaz para alcanzar el éxito. Se trata de un recuento de vivencias y reflexiones narradas por una escritora que ha ejercido la profesión de educadora desde los doce años, y luego dura dieciséis años en un programa de rehabilitación de adultos en Los Estados Unidos donde funge como terapeuta, entre otras funciones. La formación académica adquirida por la autora como producto de diferentes carreras realizadas y la experiencia acumulada en el tiempo, son reveladas en el título de la obra por la metáfora del refranero criollo, mediante la cual la lluvia adquiere el significado de tiempo.
El libro, concebido en principio por la autora como un legado para sus hijos, se convierte a partir de su publicación en un legado para todos los lectores, nacionales y extranjeros, porque constituye una fontana de conocimiento para fortalecer la personalidad, concebida por Lavinia como un equilibrio entre el cuerpo, la mente y el alma. Ella nos enseña que en la interioridad del ser humano moran tres elementos que regulan nuestras actuaciones, a saber, un monstruo en representación de la ira y la violencia, un ángel que simboliza la bondad y el carisma, y un niño que simboliza la inocencia, pero que sirve de punto de partida para fortalecer la madurez y constituye el recurso más preciado para enriquecer la sapiencia.
La obra es de naturaleza autobiográfica, cuyos personajes están caracterizados por la autora y sus familiares, sus alumnos y pacientes que se desenvuelven en distintos escenarios, tanto dentro del país como en Los Estados Unidos de América. La narradora es omnisciente, y expone sus ideas con hondura, madurez y emoción, condiciones que le confieren a la obra un estilo ágil que motiva al lector a leerla de un tirón.
En cuanto a géneros, el libro está escrito en ensayos y contiene algunos poemas. Cada ensayo sigue al pie de la letra las reglas que rigen el género: introducción, desarrollo y conclusión. A estos elementos de la estructura se le añade la brevedad en la extensión, pero el hecho de que sea breve no significa que el mensaje quede incompleto, sino que es un requisito del género. Lavinia introduce cada ensayo con un epígrafe de un autor reconocido, escoge un título sugerente, desarrolla la idea y concluye con maestría mediante la inclusión del insinuante mensaje del título. Esa es una demostración evidente de que la autora tiene un gran dominio del género, a semejanza de los grandes maestros.
La autora afirma en su libro que los ensayos fueron escritos en distintas fechas y publicados en tres medios diferentes. Sin embargo, sorprende que haya un hilo conductor invisible en las narraciones que facilita la unidad temática y la coherencia entre los escritos, con la intención de que no queden huérfanos o aislados. Es esta otra competencia que solo poseen los grandes entendidos en compilaciones de escritos dispersos para producir un texto único.
Los ensayos son esencialmente de contenido psicológico y se advierten tres vertientes de la psicología: social, psicoanalítica e industrial. La psicología social le proporciona a la autora técnicas de dinámica de grupos con el propósito de alimentar en ellos cualidades positivas, valores y principios. Mediante el psicoanálisis, la escritora motiva a las personas a hurgar en su interior para superar resentimientos y traumas, y levantar la autoestima en lugar de alimentar el ego. En tanto que la psicología industrial la utiliza para crear empatía en las relaciones laborales y para controlar los celos por el liderazgo.
En el aspecto ético, a los tradicionales caminos maniqueístas del bien y del mal, la autora agrega el camino de la recuperación que permite a las personas, con algún tipo de adicción, atravesar la oscuridad para llegar a la luz, y convertirse en personas nuevas para reinsertarse en la sociedad.
Concluyo esta alocución con las siguientes reflexiones de la autora:
• Es erróneo saltar a conclusiones sin investigar.
• Debemos darles a las personas la oportunidad de defenderse.
• Necesitamos calmarnos para confrontar a alguien.
• Escuchar es el arma más poderosa de la comunicación.
• Reconocer que muchas veces no somos dueños de la verdad.
• Que la ira no es buena consejera.
• Que no podemos predecir las circunstancias.
• Que en los momentos difíciles el mejor amigo es Dios.
Estamos, pues, ante una obra importante escrita por una persona talentosa.
Gracias, muchísimas gracias.
Centro de Damas, Mao, 15 de enero del año 2011.
Francisco Almonte. Siga leyendo...
domingo, 26 de diciembre de 2010
BIOGRAFÍA DE DON PARMENIO ELPIDIO REYES BÁEZ
La sinopsis biográfica que tiene ante sus ojos es parte de un libro que el autor prepara acerca de la obra de don Parmenio el cual saldrá a la luz próximamente.
Parmenio Elpidio Reyes Báez, poeta y declamador, nació el día 26 de mayo del año 1903, en la entonces común de Mao, provincia Santiago de los Caballeros de una familia de clase media; hijo del matrimonio del poeta Juan de Jesús Reyes Aranda y Emilia de Jesús Báez Rodríguez. Contrajo matrimonio con Dolores Gómez Brea, con la cual procreó a Miguel Reyes Gómez, su único hijo.
El nombre Parmenio proviene del idioma griego y significa fiel, hombre constante, y así lo atestiguan sus amigos porque hacía honor a su nombre en las relaciones con sus semejantes. Era una persona de temperamento calmado y de inteligencia aguda.
Asemejaba un maestro a la hechura de la antigua Grecia porque no contaba con escuela alguna para impartir sus enseñanzas, pero era abordado y consultado por instruidos y personas con escaso grado de instrucción sobre diversos tópicos del saber humano, en su casa y en las calles, en su finca y en reuniones. Todos lo consideraban una persona docta y accesible, condiciones que permitían que sus contertulios le formularan preguntas constantemente sobre diversos temas, y para tales consultas siempre tenía respuestas sosegadas y bien pensadas, matizadas con una alta dosis de buen humor.
En lo tocante al fino humor del poeta, el intelectual maeño Isaías Ferreira Medina relata que, en una tertulia con unos amigos sobre el tema de la locura, el vate toma la palabra y sentencia de esta manera: “Verán, mis dilectos amigos... en la familia Reyes hay 48 locos… y no hay 50, por respeto a mi padre y a mi persona” . (1)
En realidad, existen en la tradición maeña varias anécdotas hilarantes y bien intencionadas sobre el personaje biografiado, pero resulta inoportuno referirlas aquí. Sin embargo, no es justo escribir su biografía sin que sea incluido, al menos, uno de sus chistes.
Su casa era honrada con las visitas frecuentes de reconocidos artistas y literatos, y contó con la amistad de distinguidos escritores dominicanos como Manuel Mora Serrano y Antonio Fernández Spencer, entre otros, y extranjeros como Alberto Baeza Flores, quien le dedicó el retrato poético titulado “Don Parmenio” en el poemario La tierra más hermosa, que dice así.
Le pregunté si había escrito versos.
Don Parmenio, secreto, como tierra arrugada,
me miró con el rostro de la tierra
cuando la tierra habla:
“Yo más bien creo que ellos me escribieron a mí”.
La provincia dormía su siesta del domingo.
La brisa abanicaba, levemente,
la hoja del alma,
largos sueños sin tiempo.
En la casa de Mao la madera dormía.
(Con su olor a bosques antaño respirados).
Don Parmenio aún vestía
una camisa color tabaco claro
de una guerra pasada,
y entre viejos recuerdos de pólvora y ausencia
él sonreía, sin embargo.
“Hay algunos que queremos violar la poesía”,
me dijo humilde, bueno. (Casi cándido).
Abrió la puerta al medio día
y se quedó mirando las nubes como pájaros,
las ramas de las palmas que la brisa mecía como abanicos plácidos.
Su mirada, tan clara, en cábalas de amores sonreía
con la sabiduría del que muy poco dice
y todo lo comprende de naufragio en naufragio.
Le pedí a Don Parmenio que me dijera un verso.
Arrugó el entrecejo y sonrió complaciente y comprensivo.
Miró otra vez la luz de Mao evanescente
como si algo lo hubiera hipnotizado (como la poesía de lo agreste).
Y finalmente dijo, Don Parmenio:
“Me lleva en su girándola este planeta verde”.
En el aspecto político, militó en el Partido Dominicano, organización fundada por el presidente Trujillo el 16 de agosto del año 1931, la cual tenía locales en todos los pueblos de República Dominicana, y se exigía a los intelectuales destacados de la época su incorporación a la militancia del partido. Tal fue también el caso de su amigo Ramón Emilio Jiménez, quien bautizó a Mao como La ciudad de los bellos atardeceros y ocupó varias posiciones dentro del referido partido; pero ninguno de los dos ha sido involucrado en hechos de sangre. El poeta maeño ocupó el cargo de presidente y otros puestos en esa organización política, y se distinguía por sus dotes de orador en los discursos que pronunciaba, en ocasión de los mítines públicos y otros eventos políticos organizados por ese partido. Luego de aniquilado el presidente Trujillo, al bardo no se le conoció militancia política. Otras posiciones que ocupó fue la de fiscalizador de Mao en más de una ocasión, porque para la época no se exigía la profesión de abogado para el ejercicio del cargo; además ejerció como secretario del Juzgado de Paz y como contador.
En cuanto a su grado de escolaridad, al decir de Héctor Eligio Reyes – sobrino de Parmenio – el poeta sólo alcanzó el segundo curso de la educación primaria de los tres cursos ofrecidos por la escuela primaria de entonces, y abandonó la escuela porque consideraba que la enseñanza consistía en repetir lo que autores de la época escribían y no encontraba sentido a ese tipo de enseñanza repetitiva y memorística. En lo adelante su formación fue autodidacta, y se dedicó a leer los poetas, filósofos e historiadores destacados, entre otros autores de ciencias no menos importantes, así como a escribir con fruición sobre variados temas poéticos.
Su obra poética la conforman diversas piezas líricas como los poemas recogidos en dos cuadernos, que aquí se denominan Manuscrito 1 y Manuscrito 2, Orobias de mis recuerdos (1968), ¿Trinaciones o ensoñaciones? (1983), Canto a Santo Domingo de Guzmán (1984), Canto a Mao (1984), Palabras de salutación y bienvenida a los asistentes del XXI congreso médico de la Asociación Médica Regional Norte (1984), en adición a otros poemas sueltos.
Entre las distinciones que ha recibido el lírico se pueden mencionar, entre otras, un homenaje a su nombre, organizado por el municipio de Mao; además, galardonado con la estatuilla denominada El chivo de oro, ambas en 1984. En el año 1988 es declarado Fuente histórica viviente, conjuntamente con otros personajes destacados de Mao. El 25 de noviembre del año 1992 el Ayuntamiento de Mao lo declara Hijo meritorio de Mao y Poeta de Mao.
Formó parte de clubes de servicios y culturales como Club de Leones, Club Quisqueya, Inc., Comité Pro-asilo para ancianos, Comité La Barranquita, Inc. y Comité de Historia de Mao, Inc. En 1982, con motivo del primer centenario de la fundación de Mao, fungió como poeta de la corte de su majestad Jeannette Primera, a cuyas integrantes, reina y princesas, cantó con emotivos versos. En adición, se desempeñó como comentarista y editorialista de la desaparecida Radio Santa Cruz de Mao, conjuntamente con su amigo Numas Ramírez Castaños.
En cuanto a su vocación de servicio a la sociedad, su dedicación a la práctica del arte poética y admiración a la belleza, la opinión del lírico sobre tales tópicos es expresada así:
Hice lo que pude, por servir a la comunidad, suplico a los escritores, artistas y pensadores, que vean con liberalidad, no con animosidad, este fruto de mi esfuerzo, en estos falsos versos o versos de verdad, si es posible, con grandeza del alma. No diré que salieron estas estrofas en tropel como las mariposas, porque las técnicas agrícolas han terminado con esas multicolores flores con alas, como también se van terminando los poetas, pero la belleza fue primero que el hombre y la primera flor se mustió seguido; porque nadie podía decirle bella y menos cantarla si no después que el escenario para la humanidad estaba preparado. (2)
En consecuencia, en ocasión de grandes eventos alusivos a efemérides, acaecimientos culturales y deportivos que celebraba la sociedad maeña, el poeta, pluma en ristre, engalanaba tales acontecimientos con cantos que intuía, muchas veces, contra la premura que atizaba los ánimos de los organizadores cuando las fechas de los actos se les venían encima; sin embargo, con entusiasmo, calma y dedicación el personaje biografiado cumplía siempre sus encargos literarios sin cobrar un centavo.
La Parca lo procuró el día 14 de septiembre del año 2006 en la ciudad capital, en la residencia de Casilda Reyes, hija de un hermano de Dolores Gómez (Loló) la finada esposa del poeta, quien murió a la edad de ciento tres años. El cadáver del bardo fue trasladado a su ciudad natal, y fue sepultado en el Cementerio Municipal de Mao, ubicado en la calle Desiderio Arias donde descansan sus restos. No obstante su muerte, el mensaje del halagüeño porvenir que dejó como legado a los maeños, en sus creaciones poéticas, sigue latente como motor propulsor del progreso de la Región Noroeste. El poeta tuvo la satisfacción de comprobar durante su la larga vida muchos de los augurios, a los cuales aludía en sus composiciones.
Anotaciones al pie de la página:
(1) En "Cosas de Mao: algo de don Parmenio Reyes", http://www.maoenelcorazon.com consultado en fecha 16/4/10.
(2) Parmenio Reyes. ¿Trinaciones o ensoñaciones? Mao: Imprenta Noroestana, 1983, p.6. Siga leyendo...
viernes, 17 de diciembre de 2010
POEMA NAVIDEÑO DE DON JUAN DE JESÚS REYES
Introducción del profesor Niño Almonte
El siguiente constituye un poema dialogado entre el personaje poemático y su cónyuge, alusivo a la actitud solidaria que debe prevalecer en la época navideña, especialmente durante la cena de Noche Buena. Se trata de una pieza poética poco difundida de nuestro laureado poeta Juan de Jesús Reyes, cuyo sentido profundo apunta a compartir las pocas viandas que tengamos con los menos pudientes, tomando al niño Jesús como propuesta de ficción. En la presente época navideña se lo dedico a los lectores de MEEC, especialmente a mi amigo Fernan Ferreira cristiano auténtico.
He aquí el poema íntegro:
–Esposa, este niño estaba
sobre la nieve, aterido,
y, aún en ella, sonreído
con ternura divinal.
–¡Pues, con nuestros niños juegue!
Esta noche es Noche Buena:
tenga albergue, y halle cena
y cariño maternal.
–Ya pasa la Noche Buena,
la bendita, la oferente,
ya, en el cielo, hacia Oriente,
florece la nueva luz.
– ¿Ves? El niño se despide,
el niño se transfigura.
– ¿Oyes? El niño murmura:
–yo soy el niño Jesús.
–Vamos a la Selva Negra
donde lo encontré acostado.
–Vamos.
–¡Ha surgido un prado
en flor donde lo encontré!
toma un puñado de flores,
esposa. Las llamaremos,
desde ahora, crisantemos,
yo en el alma los tendré.
–Y yo también.
Desde ahora
sobre mi pan o no sobre,
su pan con el niño pobre,
mis hijos compartir han.
–Y al niño pobre, por siempre,
cual una ofrenda al Dios Niño,
démosle amor y cariño
con el lecho y con el pan. Siga leyendo...
sábado, 27 de noviembre de 2010
PALABRAS PRONUNCIADAS POR FRANCISCO ALMONTE EN RECONOCIMIENTO
Distinguidos miembros de la mesa directiva
Distinguidas autoridades
Señores y señoras
Con profunda satisfacción pero con humildad recibo el galardón con el cual me han distinguido el honorable Ayuntamiento del Municipio Mao y el Comité de Historia Mao, Inc., instituciones de servicios que contribuyen con tesón al desarrollo sostenible de nuestra patria chica. El ayuntamiento tiene la misión de trazar y ejecutar las directrices apropiadas para el progreso y bienestar de la ciudad, en tanto que el Comité de Historia investiga, analiza y compila los más relevantes acontecimientos históricos y culturales de la ciudad de los bellos atardeceres, y se ha preocupado desde su fundación a reconocer los esfuerzos y dedicación de sus munícipes que, desde varias áreas del saber humano, hayan contribuido a elevar la cultura, el progreso y el nivel de vida de la sociedad maeña. Se trata, pues, de dos instituciones progresistas que valoran altamente el esfuerzo humano de sus ciudadanos. Hacia ambas entidades vaya mi perenne agradecimiento, así como al pueblo de Mao del cual he recibido tantas bonanzas.
Si bien es cierto que el reconocimiento trae consigo regocijo y deleite para el reconocido, no es menos cierto que también conlleva aumento de responsabilidades y compromisos de la persona que lo recibe porque debe impulsar, con renovados bríos, los valores éticos en el trabajo, el hogar y la comunidad. He sido galardonado por mi labor como educador de varios años, así como por mi humilde labor como escritor, y hago el compromiso solemne ante todos ustedes de mejorar cada día más mi desempeño en ambas actividades intelectuales, dentro del marco de la moral y las buenas costumbres. Otra actividad intelectual que seguiré cultivando es el estudio del cuarto nivel, ahora en el entorno virtual, y en el próximo mes de mayo me propongo iniciar un posgrado en Enseñanza virtual.
Dedico este homenaje a mi madre que el próximo mes de abril del nuevo año 2011 cumplirá noventa y nueve años de edad, así como a toda mi familia, mi esposa aquí presente, a todos mis profesores, y a los fieles amigos que se han mostrado solidarios conmigo en el perpetuo devenir del tiempo. Todos ellos han contribuido, de una manera u otra, a mi formación humanística e integral.
Esta distinción la recibo con gran alborozo porque constituye el mejor regalo de navidad que he recibido en toda mi vida. Empero, para soportar tanta emoción se necesitan dos corazones y yo sólo tengo uno, razón por la cual termino aquí mi peroración.
Dios, patria y libertad. ¡Viva la República Dominicana!
Gracias, muchísimas gracias.
Francisco Almonte
Mao, Valverde, R. D.
25 noviembre, 2010 Siga leyendo...
martes, 16 de noviembre de 2010
HARÁN RECONOCIMIENTO A FRANCISCO (NIÑO) ALMONTE
El Ayuntamiento del Municipio de Mao, por recomendación del Comité de Historia de Mao, Inc., hará un reconocimiento a nuestro querido y admirado amigo y colaborador, Francisco Almonte (Niño), por sus notables aportes a la enseñanza y a la literatura. El acto será parte de los festejos del 25 de noviembre, fecha de aniversario del municipio de Mao. ¡Enhorabuena, amigo! ESE RECONOCIMIENTO NO PODRÍA SER MÁS JUSTO NI MÁS MERECIDO. Nos sentimos orgullosos de usted, FRANAL.
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miércoles, 30 de diciembre de 2009
7 preguntas a Francisco Almonte
MEEC: ¿Cómo nace, y se sostiene para llevarse a feliz término, un proyecto como el de La atesorada luz poética de Juan de Jesús Reyes?
FA: El proyecto nace por iniciativa de Manuel Mora Serrano y Monchy Mateo, quienes manifestaron interés para que se editara un libro con las producciones más sobresalientes del poeta. En consecuencia, como la poética del bardo maeño es de calidad incuestionable inmediatamente me dispuse a escribir: primero un escolio con los valores más sobresalientes de la poética reyiana. Luego, ese análisis literario es complementado con una antología que permite apreciar el sistema poético del vate en su totalidad. Por demás, mi tesón en la escritura permite dar feliz término a la obra.
MEEC: ¿Cuál es el propósito de un libro como La atesorada luz poética de Juan de Jesús Reyes?
FA: El propósito básico es difundir la importante obra del poeta, cuyos poemas se encontraban dispersos en diversos medios escritos y, en algunos casos, aparecían poemas en hojas sueltas. Otros conjuntos de poemas aparecen manuscritos en cuadernos del tipo récord que reposan en los archivos de la familia Reyes, que no han sido incluidos en este libro. Cuando se lea la producción poética del bardo maeño de dimensión nacional, el lector podrá apreciar que se encuentra a nivel de los más destacados poetas nacionales.
MEEC: ¿Cuál fue el mayor reto (o los retos) que tuvo que enfrentar usted para completar este libro?
FA: Esta investigación literaria ha confrontado tres retos fundamentales. En primer lugar, la localización de los libros escritos por el poeta que se encontraban bien dispersos, algunos se encuentran en instituciones como el Archivo General de la Nación y otros reposan en el archivo de la familia, en la casa del Dr. Estévez Reyes; de igual manera, el Dr. Antonio Mateo tiene algunas fotocopias de libros y yo conservo algunas también. Otro reto muy significativo es la tediosa indagación que conlleva realizar una bibliografía pasiva, vale decir, lo que otros autores han escrito sobre el poeta del cual recojo poemas y escritos publicados a partir del año 1906 en la revista El pensamiento y de otros medios que luego reseñaron aspectos de su obra. Figúrese usted el esfuerzo que implica recoger datos desde el 1906 hasta el año 2009. La bibliografía pasiva de la obra escrita por este servidor tiene un total de treinta y cinco títulos, cantidad de datos bibliográficos que nunca lo había compilado ningún escritor sobre el aeda maeño. Es la sección de un libro más difícil de estructurar porque conlleva una investigación acuciosa de los autores que han escrito en diversos medios, como libros, revistas, diarios y, ahora, en portales de Internet. En adición, los escritos son realizados en diversas épocas. Luego de ser acopiados los datos e informaciones anteriores, se procedió a realizar la aproximación literaria a los poemas, dando fin al tercer desafío.
MEEC: En términos generales, aparte de unos cuantos lectores entusiastas, ¿cree usted que una obra de la envergadura de La atesorada luz poética de Juan de Jesús Reyes, y otras como ésta, son apreciadas en todo su valor por la población?
FA: Este tipo de obra se escribe para un público selecto que posea sensibilidad para disfrutar el encanto de la poesía. Lamentablemente, no son tantos hoy en día los lectores que se deleitan con la magia de la poesía, creo que la narrativa, ora cuento ora novela, tiene mejor suerte con los lectores; pero sucede que para la época que el poeta escribía sus libros, los poemas que incluían eran muy leídos y declamados en Mao, especialmente los de poesía patriótica que constituían verdaderos acontecimientos porque eran recitados en parques y tarimas, en ocasión de la celebración de efemérides patrias, especialmente aquellos que aludían al combate de la Barranquita provocado por la ocupación norteamericana. Tal es el caso del poema Clarinada Cívica, escrito en 1926 para conmemorar el décimo aniversario del combate de la Barranquita. Ese 3 de julio, sin gobierno alguno declararlo, fue de regocijo patriótico en Mao porque hubo desfiles y protestas contra la intervención, motivadas por las declamaciones reiteradas del poema por diversos munícipes y en escenarios adecuados. En el género lírico, también la producción literaria de don Juan alcanzó significativa notoriedad porque sus poemas obtuvieron premios en diversos certámenes, como en Los Juegos Florales que se celebraban a la sazón en la Vega y Moca. Algo que llamaba poderosamente la atención del público maeño era el procedimiento que utilizaba el poeta para intuir sus poemas, debido a que se internaba en la naturaleza y hurgaba hasta encontrar los temas y asuntos adecuados para sus poemas. Caminaba largos e intrincados vericuetos buscando inspiración poética y se embriagaba con la belleza de la paisajística, las costumbres aldeanas, la inmensidad del espacio sideral, la flora y la fauna. De los viajes que emprendía, a veces, le daba trabajo regresar a su lugar de origen, debido a que muchas veces perdía la orientación como cualquier normal, situaciones que provocaban diversos comentarios en forma de leyendas que engrosaban la fama poética del portalira maeño.
MEEC: Veo que hay en Mao, y en la provincia Valverde en general, mucha actividad literaria por medio de talleres y círculos literarios. ¿Significa eso que podamos esperar que de ahí salgan grandes autores que en el futuro produzcan obras de calidad indiscutible que puedan competir a nivel nacional e incluso internacional? ¿Qué deben hacer los círculos literarios para que eso suceda?
FA: Sí, los círculos literarios contribuyen al surgimiento de escritores de todo tipo; empero, las competencias y las técnicas literarias para cultivar cualquier género se obtienen mediante la lectura comprensiva de textos literarios, especialmente de los libros de nuestros escritores mayores. Luego de abundante lectura sobre teoría literaria y buenas obras, se puede uno atrever a escribir algunas cuartillas, y otras y otras… Fíjese que los mejores escritores han sido autodidactas y su superación se ha debido a la lectura asidua de buenos libros: el que bien lee, corrige al que mal escribe. Entonces, cuando se domine la técnica del género predilecto del escritor, su techo será el cielo, siempre que tenga el favor del público lector.
MEEC: ¿Cuáles méritos puede usted resaltar de Juan de Jesús Reyes que lo haga merecedor de compartir un sitial de preferencia con los grandes poetas del parnaso nacional?
FA: Entre otros méritos no menos importantes puedo enumerar los siguientes:
• Su obra es prolífica y de una calidad a toda prueba por los valores líricos, éticos y estéticos que proyecta.
• La poesía del vate es adamantina porque gira en torno a la transparencia y a la belleza del verso.
• Don Juan es un patriota a carta cabal y su poesía política está lejos de ser panfletaria, porque es trabajada con pulcritud y visión épica.
• Es un gran conocedor de nuestra historia patria, cuyos acontecimientos son cantados, en sus poemas, con armonía rítmica y exquisita musicalidad.
• Nuestro lírico de alto vuelo posee profundos conocimientos sobre mitologías griega y latina que confieren tonalidad clásica a sus rapsodias.
• La variedad temática que exhibe en su poética no la habíamos apreciado en ningún otro poeta dominicano.
• Sus poemas bucólicos y aldeanos lo consagran como el precursor del criollismo en nuestro país.
• Don Juan sobresale como un renovador de la preceptiva literaria de su época y recurre a todas las licencias y libertades para rimar sus versos, con un acervo cultural que impresiona por la riqueza y variedad léxica que exhibe.
• En el aspecto humano, la mujer constituye siempre un referente de suma importancia en su poética, a la cual eleva a un sitial sin parangón en su época.
• Su obra poética ha sido elogiada por escritores dominicanos de la estatura de Joaquín Balaguer y otros escritores importantes que por falta de espacio no menciono. Su obra poética también fue merecedora de reconocimiento de poetisas de la talla de Gabriela Mistral (premio Nóbel) y Juana de Ibarbourou.
• Como promotor literario, el bardo contribuyó a la fundación de varias instituciones culturales, revistas y periódicos y cultivó amistad con los literatos más sobresalientes de su época.
MEEC: ¿Cuál es el próximo proyecto literario del Sr. Francisco Almonte?
FA: Bueno, hace tiempo que tengo en preparación un libro sobre la poética de Franklin Mieses Burgos y otro sobre Andrés Avelino; pero ambos están muy rezagados esperando que el cálamo se entusiasme a terminarlos. En adición, estoy preparando una antología muy curiosa y extraña la cual, estoy seguro que usted, Isaías, la disfrutará sobremanera. Además, un amigo cercano me ha estado solicitando que escriba sobre otro poeta maeño. Pero recuerden que mi profesión habitual es profesor universitario y no escritor, razón por la cual primero trabajo y luego escribo, cuando puedo.
Profesor, Mao en el Corazón agradece el tiempo dedicado a contestar estas preguntas. ¿Algo más?
Gracias, a ti Isaías, por tu entusiasmo en esta empresa de mantener a los maeños unidos a través de este medio, MEEC, y por mantener un archivo para la posteridad. Sí, también quiero recordar a los lectores que el libro está siendo distribuido por la Librería Mao.
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lunes, 21 de diciembre de 2009
Fotos de puesta en circulación libro de Niño Almonte
Portada de La atesorada luz poética de Juan de Jesús Reyes

El autor, Ing. Francisco Almonte, se dirige a los presente.
Lic. Lucía Tavera de Ferreira, Presidenta del Comité de Historia de Mao, Inc.





Jorge Ferreira con su Saxo interpreta canciones alusivas al acto. Le acompañan el compositor Antonio Mateo Reyes (Monchy) y el Director de la Banda Municipal de Músicos, profesor Alcides Bonilla

Parte del numeroso público asistente. Se puede destacar entre los presentes a los Dres. Monchy Mateo y Samuel de Moya.
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sábado, 12 de diciembre de 2009
La familia de Juan de Jesús Reyes agradece
Lic. Lucía Tavera de Ferreira
Presidenta del Comité de Historia de Mao
Distinguidos Miembros del Comité
Señores Invitados:
Quiero ante todo dar las gracias a Dios que nos ha permitido reunirnos en este día histórico para la comunidad y para la familia de Juan de Jesús Reyes.
Estamos presenciando un acto que sería parte del sueño de un poeta pueblerino que con mucho esfuerzo publicó como pudo algunos de sus poemas; hoy estaría orgulloso de este evento, un hombre enamorado del arte, la cultura y de su pueblo al que denominó “La villa de los crepúsculos del rojo de las tunas”.
Hace 76 años en la presentación de un acto cultural decía:
Damas y caballeros,
En estos días de paz, de trabajo y de francas ideologías redentoras, hay en la República una cálida efervescencia de actos de cultura.
Mao, a la vez que trabaja como todos los pueblos de la República, también remonta su fúlgido penacho de pulcras idealidades.
Dice con esto, que no se queda atrás; que también quiere vivir la vida del espíritu, vida superior y emprimaverada; vida que se sobrepone a la vida física, ya se persiga la blanca mariposa de la rima, bien la fúlgida libélula de la nota musical, ora la corrección de las formas; ya la combinación de matices y colores; o bien la milagrosa unión de los imperceptibles hilos del pensamiento en luminosa trama de verdades, siguiendo el ritmo de la vida universal bajo una espléndida alborada de júbilo, que ilumina las almas y estremece y conmueve corazones.
Dejo iniciado este acto, con pocas palabras, pero sí con mucho entusiasmo y con la esperanza de que le sigan otros actos de la misma naturaleza en este pueblo que hoy se empina ante la montaña de sus ideales, ansioso de ver más dilatados horizontes, ansioso de conquistarse todas las modalidades de la vida y ansioso de triunfar en todos los campos de la civilización.
¡Pueblo que tiene estas ansiedades íntimas, ya es un pueblo con alas!
Juan de Jesús Reyes
Mao, 17 de diciembre de 1933
Con estas palabras deja entrever su entusiasmo por los actos de cultura en su Mao.
Hoy, con este homenaje hacemos honor a su nombre, a su ingenio, como distinguido representante cultural de esta ciudad.
Nosotros, sus familiares, hemos querido siempre mantener vivo su recuerdo, por esto quiero dar crédito a aquellos que guardaron con esmero parte de sus trabajos e intentaron publicar esta obra hace varios años. Como muestra es una correspondencia de hace 26 años, donde Tirso Reyes, nieto también, pide autorización para llevar a cabo dicho propósito.
La decisión de publicar esta obra obedece a una inquietud de un distinguido escritor maeño, profesor Francisco Almonte, incentivado por otro distinguido amigo de Juan De Jesús Reyes, el Dr. Manuel Mora Serrano, de la familia, dentro de los cuales el Dr. Ramón Mateo Reyes (Monchy), y de otros munícipes que como el Lic. Manuel Rodríguez Bonilla, han estado siempre proyectando la imagen de nuestro querido poeta.
Agradecemos de todo corazón al Comité de Historia de Mao la desinteresada ayuda para realizar este acto de puesta en circulación del análisis del contenido profundo de sus versos y la métrica de los mismos, y a cada uno de ustedes por compartir con nosotros este júbilo.
Esta oportunidad significa para la familia el comienzo del ansiado propósito de hacer que su obra poética salga del anonimato y se lance a la palestra a competir por la opinión de los versados en el arte de la poesía y tratar de llevarlo al sitial que debe ocupar dentro de la literatura Dominicana y tal vez mas allá. Muchas Gracias.
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viernes, 11 de diciembre de 2009
PALABRAS DE FRANCISCO ALMONTE
La Atesorada Luz Poética de Juan de Jesús Reyes
Señores miembros de la mesa principal
Distinguidos visitantes
Dilecto público presente
El libro que esta noche presentamos con júbilo tiene su origen en sugerencias que me hicieran, por separado, los escritores Manuel Mora Serrano y Antonio Mateo Reyes, con la intención de que se editara un libro sobre la poética de don Juan de Jesús. Esto sucede en ocasión de la puesta en circulación, en la Librería Cuesta de Santo Domingo, del libro de mi autoría titulado Poemas de Amor y Sexo, de Manuel del Cabral. De esas proposiciones surge la obra La Atesorada Luz Poética de Juan de Jesús Reyes, y hoy con el auspicio del Comité de Historia de Mao, institución que ha tenido la gentileza de organizar este significativo acto, ponemos en circulación el libro sobre el laureado poeta.
En cuanto a los antecedentes del presente libro, se hace necesario mencionar el opúsculo Orobias de mis Recuerdos, escrito por Parmenio Reyes Báez, en ocasión del sexto aniversario de la muerte del poeta en el año 1968, en el cual se incluye el poema “Leyenda del Niño Perdido” y un poema alusivo a la muerte del bardo escrito por José Ulises Franco. Los comentarios del texto estuvieron a cargo de Manuel Mora Serrano y don Numa Ramírez Castaños, quien era a la sazón editorialista de la desaparecida Radio Santa Cruz de Mao.
Luego, en el año 1983 el escritor maeño de dimensión nacional, Manuel Rodríguez Bonilla, escribe el libro Juan de Jesús Reyes: cantor de la Barranquita, con resonado éxito en el país, en el que se recogen y comentan los poemas épicos alusivos a esa gesta.
El presente libro viene a complementar las dos obras anteriores porque recoge y analiza buena parte de la producción poética del portalira maeño, tanto del género épico como del lírico, que ha sido publicada en diversos medios.
En cuanto al contenido, el libro está conformado por dos partes bien diferenciadas: una primera parte da cuenta de un análisis de textos poéticos escritos por el bardo; mientras que la segunda sección está constituida por una antología en la cual se compilan los poemas más granados del vate criollo, a la luz de los conocimientos del autor.
En este libro se incluye una extensa biografía con los momentos más sobresalientes de la vida de Juan de Jesús Reyes, y son objetos de comentarios poéticos, tópicos tales como la trayectoria de su obra; así como los distintos tipos de versos y variadas estrofas utilizadas por don Juan para estructurar sus poemas. De igual manera, se analizan sus poemas épicos y líricos con la profundidad que merecen. Similar tratamiento reciben la proyección de su cosmovisión teocéntrica del universo y su poesía de temática psicológica. La sección analítica se cierra con un escolio de los variados artificios expresivos exhibidos por el bardo maeño en su poética.
La obra versa sobre un poeta importante con una obra muy significativa. Me atrevo a asegurar que don Juan es el poeta más sobresaliente de los vates de la Línea Noroeste que han incursionados en poesía, y está entre los primeros a nivel nacional. Los méritos de nuestro bardo son diversos, entre las cuales pueden mencionarse los siguientes:
• Su obra es prolífica y de una calidad a toda prueba por los valores líricos, éticos y estéticos que proyecta.
• La poesía del vate es adamantina porque gira en torno a la transparencia y a la belleza del verso.
• Don Juan es un patriota a carta cabal y su poesía política está lejos de ser panfletaria, porque es trabajada con pulcritud y visión épica.
• Es un gran conocedor de nuestra historia patria, cuyos acontecimientos son cantados, en sus poemas, con armonía rítmica y exquisita musicalidad.
• Nuestro lírico de alto vuelo posee profundos conocimientos sobre mitologías griega y latina que confieren tonalidad clásica a sus rapsodias.
• La variedad temática que exhibe en su poética no la habíamos apreciado en ningún otro poeta dominicano.
• Sus poemas bucólicos y aldeanos lo consagran como el precursor del criollismo en nuestro país.
• Don Juan sobresale como un renovador de la preceptiva literaria de su época y recurre a todas las licencias y libertades para rimar sus versos, con un acervo cultural que impresiona por la riqueza y variedad léxicas que exhibe.
• En el aspecto humano, la mujer constituye siempre un referente de suma importancia en su poética, a la cual eleva a un sitial sin parangón en su época.
Estos y otros valores no menos importantes demuestran que estamos ante un poeta sin precedentes en nuestra patria chica y, en consecuencia, exhorto a los escritores maeños, a los noroestanos; así como a nuestros aliados capitaleños a continuar escribiendo sobre este notable aeda, para que se mantenga encendido ese faro de luz del pensamiento poético de don Juan. No permitamos que se silencie el cantor porque pueden morir de espanto la esperanza, la luz y la alegría.
Gracias, muchísimas gracias.
Francisco Almonte
Centro de Damas,
Mao, Valverde, R. D.
04 de diciembre, de 2009.
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sábado, 31 de octubre de 2009
Sale de imprenta libro sobre el poeta Juan de Jesús Reyes
Por lo pronto, esté atento para que adquiera su ejemplar y así ayude en la campaña de difusión de la obra y la vida de este gran artífice de las letras de nuestro país y con ello se coloque su poesía en el lugar preciso que corresponde a su calidad.
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miércoles, 28 de octubre de 2009
Entrevista a León David
Juan José Jimenes Sabater (León David) nace en la ciudad de La Habana, Cuba, el 25 de junio del año 1945. Es hijo de Juan Isidro Jimenes Grullón, reconocido escritor y político dominicano y de Amada María Sabater Rosales, declamadora cubana. León David es un destacado maestro de las letras que ha incursionado, con éxito, en varios géneros literarios como poesía, teatro, diálogos de ideas, cuentos, crítica y aforismos, entre otros. De su pluma han surgido títulos como: Poemas, 1970; Compañera: Sonetos para Ulla, 1980; Narraciones truculentas: De poetas, filósofos y mujeres, 1980; Poemas del hombre anodino, 1984; Parábola de la verdad sencilla, 1985; Poemas del hombre nuevo, 1986; Trovas del tiempo añejo, 1986; Huellas sobre la arena, 1986; Adentro (dos tomos), 1986; Cánepa, 1988; Guirnalda: Antología poética, 1993; Diotima o de la originalidad, 1995; Los nombres del olvido, 1988; Cincuenta poemas para amansar la muerte, 2006; Antología esencial, 2006; en adición a otros libros no menos importantes.
"El abandono de la lectura inteligente, que ha sustituído la abúlica contemplación de la pantalla chica, la insoportable frivolidad de un estilo de vida hedonista, la búsqueda insaciable del placer de los sentidos, la persecución obsesiva de la riqueza, el poder y la fama...".
F. A: ¿Cuáles motivos lo han inclinado hacia la literatura?
L. D: Hasta donde puedo conjeturar, vine al mundo con cierta aptitud para irrumpir en los arcanos estéticos de la palabra. Desde muy niño, escuchando declamar a mi madre y a mi padre, pude adentrarme en el misterio de la belleza al que los escritos de los grandes poetas y narradores convidaban. Y encontré en el hogar, en la biblioteca familiar y en las suculentas conversaciones que allí se sostenían, la mejor escuela donde afianzar y nutrir mi temprana vocación por las letras.
F. A: ¿A qué edad y en qué género se inicia como escritor?
L. D: Recuerdo que mi primera incursión en los dominios de la literatura fue una obra de teatro sobre un conocido episodio de la Guerra de Independencia de Cuba, que escribí a los nueve o diez años de edad, texto rudimentario que se representó en la escuela donde cursaba la primaria con el éxito inevitable que un público infantil nada exigente suele asegurar a semejantes travesuras. Luego, durante mi adolescencia y primera juventud, perpetré numerosos poemarios imperdonables que tuve, sin embargo, la lucidez de entregar al irrevocable abrazo de las llamas. Tales fueron mis no demasiado prometedores inicios literarios.
F. A: ¿Cómo se percibe a sí mismo como literato?
L. D: Entiendo que soy un literato a la antigua usanza; esto es, creo en la perfección, importuno la belleza, me mueve el convencimiento de que la palabra, en su función estética, contribuye al ennoblecimiento, dignificación y trascendencia de la vida humana. Porque de ello estoy persuadido, escribo. Si tal no fuera mi certidumbre, me consagraría a cualquier otra actividad, acaso a la plebeya pero no por ello menos necesaria de lustrar zapatos en un banco del parque.
F. A: ¿De dónde surge el pseudónimo de León David?
L. D: Lo adopté a comienzos de la década de los setenta, en ocasión de ciertas engrifadas críticas de teatro que en esos días escribí y que la prensa dominicana cometió la inadvertencia de dar a la luz pública. Quería yo ocultarme en ese entonces tras un nombre falso, acaso por inseguridad ya que –cosa poco acostumbrada- fustigaba sin compasión en tales artículos a comediantes y dramaturgos prestigiosos; pero también elegí el pseudónimo para no cobijarme cómodamente bajo la enorme autoridad intelectual de mi padre, el Dr. Juan Isidro Jimenes Grullón... Y sucedió lo que jamás anticipé: ahora todo el mundo me conoce como León David y casi nadie sabe que hay un tal Juan José Jimenes transpirando en cada letra de ese nombre supuesto
F. A: ¿Cuáles factores considera usted que le hacen más daño a la literatura?
L. D: La ignorancia, plaga que desde tiempos inmemoriales ha acompañado a la humanidad; la lucha diaria en pos de los imprescindibles bienes que reclama la subsistencia, empresa fragosa que no da tregua ni respiro al grueso de la población; el descalabro de la enseñanza de las humanidades en los centros de educación media y universitaria; el abandono de la lectura inteligente, a la que ha sustituido la abúlica contemplación en la pantalla chica de imágenes insulsas o degradantes; y last but not least, la insoportable frivolidad de un estilo de vida hedonista, centrado en el consumo compulsivo, que encarece por sobre todas las cosas la búsqueda insaciable del placer de los sentidos, la persecución obsesiva de la riqueza, el poder y la fama, desvelos éstos ajenos a los sublimes ideales y utopías a los que debemos, en el terreno de la moral, la religión, la ciencia y las artes, los más irrenunciables logros de la civilización..
F. A: ¿Cuáles escritores nacionales y extranjeros han influido en su formación literaria? Por favor, explique su respuesta.
L. D: Me asalta la sospecha de que los escritores cuyas creaciones supremas forman parte desde la antigüedad greco-romana hasta nuestros días del canon occidental, han dejado todos –unos en mayor medida que otros- alguna huella que no sería arduo rastrear en mi obra. No le tengo temor a las influencias estilísticas o temáticas. Todo lo contrario: me estimulan y las cortejo... Ahora bien, si nos circunscribimos a los autores de lengua española más cercanos en el tiempo, me parece que no estaría incurso en error quien aseverase que plumas como José Martí, Unamuno, Rubén Darío, Antonio Machado, García Lorca, León Felipe, Neruda, Borges, Mieses Burgos, Moreno Jimenes, Pedro Henríquez Ureña –entre otros muchos que la memoria, encaprichada, se niega a recordar- se hacen sentir tanto en los versos como en la prosa míos. Siempre me ha atraído la grandeza. De ella me dejo contagiar. Nada espolea más mi numen que la lectura de una página gloriosamente escrita... Por esa razón acudo, ansioso y reverente, a quienes nunca me defraudan, a mis maestros: los clásicos.
F. A: Usted ha afirmado que no escribe para todo el mundo, ¿se siente identificado con el culteranismo?
L. D: Ensayemos deshacer un equívoco asaz encontradizo y enojoso: no me siento identificado con el culteranismo, pero sí con la cultura y la belleza. Mas como vivo en un medio social ignaro y, por consiguiente, de gusto primitivo, basto y grosero, estoy plenamente impuesto de que mis libros sólo serán frecuentados –y con suerte distinguidos- por unos pocos espíritus selectos. Escribo desde mi condición de hombre que aspira a saborear los frutos superiores de la inteligencia y la sensibilidad. Si esto no interesa al vulgo, no es mía la culpa. ¡Qué más quisiera yo que mis escritos los leyese el pueblo! No es así..., sólo me queda deplorarlo, y seguir escribiendo.
F. A: A su juicio, ¿cuál debe ser la misión del escritor?
L. D: Escribir bien. En tanto que escritor, nada más se le debe pedir. En tanto que hombre..., bueno, ya eso es harina de otro costal.
F. A: De los géneros que cultiva, ¿con cuál se siente más identificado?
L. D: Con el que tenga entre manos en un preciso y singular momento. Los géneros no son más que cauces distintos por donde fluye siempre la misma agua del misterio esencial. Y lo que importa es que el cauce –cualquiera que éste sea- no esté seco. Teatro, poema, cuento, novela, aforismo, diálogo de ideas, ensayo, ¡qué más da!... El género es, hasta cierto punto, circunstancial; la verdad de estético abolengo que por él transita, profunda, eterna, inagotable.
F. A: ¿Por qué todavía no ha escrito novelas?
L. D: Porque como creador –no así como lector- nunca me he sentido atraído por esa modalidad de relato ficticio. La novela no ha tocado todavía a mi puerta y acaso jamás lo haga. El que abordemos un género u otro depende de propensiones anímicas recónditas sobre las que tenemos escaso control. No se escribe una novela porque decidas hacerlo, sino que ella, desde los entrañables predios del alma, resuelve y exige que le prestes tu voz. Y eso, mutatis mutandis, ocurre con las demás formas tradicionales del quehacer literario.
F. A: Hablando de poesía, ¿cuáles condiciones o requisitos básicos debe reunir la poesía para ser poseedora de calidad?
L. D: La calidad poética no tiene explicación. La adviertes y te asombras cuando topas con ella, pero no puedes dar razón de su existencia. Porque ésta no es fruto de artificios o conocimientos que admitan ser asimilados y aprendidos. La buena poesía -¿acaso hay otra?- cabe ser forjada de muchos modos diferentes, pero ninguna manera de poetizar asegura por sí sola la virtud del poema. Lo único cierto en esta complejísima materia es que el lenguaje poético suele ser musical, densamente metafórico, alusivo, simbólico, indirecto..., y siempre sorprendente.
F. A: ¿Considera como los creacionistas que el poeta es un pequeño Dios?
L. D: Se me hace que pareja opinión, amén de inexacta, delata soberbia y fatuidad. El poeta no es un dios ni grande ni pequeño. Es un simple mortal que, si nació con algún talento lírico y la fortuna le sonríe, podrá amonedar un manojo de versos que las generaciones futuras no se resignarán a preterir.
F. A: ¿Por qué concede más importancia al ritmo que a la temática de la poesía?
L. D: Aclaremos las cosas: lo que funda la dignidad estética del poema es el tratamiento que el autor le ha dado, no su temática. Es la manera como ha sido desarrollado el asunto lo que confiere elevación artística a la creación verbal. El tema del poema interviene como uno más de los componentes que el aedo moldea para obtener el resultado expresivo que procura. Cabe éste hallaremos las felices y novedosas imágenes, la sonoridad acariciante de ciertas frases y expresiones, los imponderables artificios acústicos del verso, los acentos, la rima y tantos otros recursos sintácticos, semánticos y fonéticos cuyo pormenorizado examen tendré la prevención de ahorrarte, recursos que, en todo caso, apuntan al mismo objetivo: gestar un orbe imaginario de cautivador talante que allende el significado usual de las palabras –pero sin renegar de éste- nos enfronte al ser, a la prodigiosa dimensión de lo cósmico, infinito y originario.
F. A: Para aprehender los misterios de la fantasía poética ¿debe emplearse la intuición o la razón?
L. D: La intuición y la sensibilidad y la imaginación, si no me pago de apariencias. La razón es otra cosa. No es mediante la lógica discursiva que abriremos las puertas que permiten la entrada al universo enigmático del poema.
F. A: Usted ha escrito: “la razón del mundo no es... el mundo de la razón”, ¿podría explicar ese retruécano?
L. D: Con ese enunciado paradójico intento poner de resalto algo en el fondo obvio: que hay una explicación última, elusiva, inabarcable, que da cuenta de eso que llamamos “universo” o “realidad”, un ignoto y desafiante “por qué” que por más empeño que pongamos en esclarecerlo, siempre permanecerá refractario a los esfuerzos de elucidación del pensamiento humano.
F. A: ¿Podría asegurarse que usted posee una aprehensión mística del cosmos?
L. D: Si al misticismo se le despoja de su tradicional connotación confesional y fideísta, acaso deba responder a esa pregunta afirmativamente.
F. A: ¿A qué se debe que en su producción literaria siempre está soñando sueños que lo sueñan a usted?
L. D: Tal vez porque el sueño es la más cumplida y cabal metáfora de existencia humana, habida cuenta de que siempre que nos aplicamos a soñar nos zambullimos en esa zona profunda de nuestro ser, universal y arquetípica, de donde manan todos los símbolos de los que medran el arte y la literatura. Cuando hacemos poesía soñamos despiertos; cuando soñamos, poetizamos dormidos.
F. A: ¿Cree en la vida espiritual después de la muerte?
L. D: El yo y la conciencia individual –a Dios gracias- terminan con la muerte. A partir de ahí no sabemos lo que sucederá..., pero sospecho que el cosmos guarda algunos secretos extraordinarios a los que sin duda algo que fue León David –y entonces será acaso polvo, vacío, silencio y estupor- estará convidado.
F. A: Usted afirma que el ser humano es una criatura metafísica, ¿podría ampliar esa idea?
L. D: Ocuparse de lo sustancial y originario, del Ser, de la ancestral comarca que la realidad fenoménica revela y oculta a un tiempo mismo, debe ser reputado por el más noble oficio de la criatura humana. ¿Por qué estamos donde estamos?, ¿qué rumbo dar a la existencia?, ¿cuál es el valor y sentido de la vida?, he aquí una serie de preguntas para las que la ciencia nunca tendrá respuestas, aunque sea capaz de alcanzar las estrellas y descifrar el código genético de todas las especies vivientes. Y ocurre que tales planteos, rebeldes al proceder indagador científico pero propios de la cavilación metafísica, no admiten ser escamoteados si queremos dar fe de levantada dignidad moral y superior inteligencia. Eso lo saben perfectamente el filósofo, el místico y el poeta. Quien no ha llegado a descubrirlo sólo a medias puede llamarse hombre.
F. A: ¿Por qué considera que el orden metafísico es inmanente a la eternidad?
L. D: Por la sencilla razón de que la metafísica es un sumergirse en las esencias. Y lo esencial, si no perdura, no es esencial.
F. A: En cuanto a la percepción sensorial, ¿entiende que los sentidos del sujeto proporcionan imágenes correctas de los objetos percibidos?
L. D: Proporcionan imágenes que el capricho de nuestra constitución cerebral consagra como “verdaderas”, imágenes frecuentemente aprovechables, sorprendentes a veces y engañosas en más de una ocasión..., pero “correctas” sería el último calificativo que me pasaría por las mientes adjudicarles.
F. A: Para finalizar, ¿qué juicio le merece la crítica literaria?
L. D: Varios ensayos he publicado que pretenden –quizás sin demasiado éxito- ofrecer satisfactoria contestación a esa pregunta. Ahora sólo me animo a decirte que, siempre y cuando su autor sea un individuo sensible, ecuánime, culto, perspicaz, suficientemente sensato como para abominar de modas académicas y esoterismos seudo-científicos en candelero, y posea, otrosí, la necesaria competencia lingüística como para expresar las ideas con elegancia y brillo, la crítica que de su pluma brote resultará valiosa y esclarecedora al punto de tornarse imprescindible. Cuando se convierte en un género literario creativo, sin dejar de lado el insoslayable cometido de interpretación y enjuiciamiento, ha encontrado la crítica su verdadera vocación y más genuina identidad.
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viernes, 23 de octubre de 2009
Entrevista a Manuel del Cabral
Manuel Del Cabral nace en Santiago de los Caballeros el 7 de marzo de 1907. Poeta, narrador y dramaturgo. Su nombre se asocia al de los poetas Palés Matos y Nicolás Guillén en poesía negrista; de igual manera, a Neruda en poesía social y a los grandes nombres de la poesía metafísica. Su obra la componen diversos títulos, entre los cuales se encuentran: Pilón, 1938; Compadre Mon, 1940; Trópico negro, 1942; Sangre mayor, 1945; Chinchina busca el tiempo, 1945; De este lado del mar, 1948; Los huéspedes secretos, 1951; 14 mudos de amor, 1962; La isla ofendida, 1965; Egloga 2000, 1970. El poeta muere en Santo Domingo el 14 de mayo del año 1999.
Esta entrevista fue realizada por Francisco Almonte, en fecha 4 de noviembre del año 1991. Para la época, el poeta contaba con 94 años de edad y le concedió al autor, como regalo de navidad, según sus palabras, la entrevista más larga que le hayan hecho porque duró alrededor de dos horas y media. El autor presenta a los lectores un resumen escrito de tan amena conversación sobre diversos tópicos poéticos.
Mao en el Corazón la presenta aquí por su contenido, por su aspecto didáctico para nuestros poetas en ciernes y por su valor histórico.
F. A: ¿Cuáles factores lo inclinaron hacia la literatura?
M. C: Es un poco largo porque desde que yo era propiamente un muchacho, tenía unos doce años, yo tuve una novia también de mi edad que desgraciadamente se me murió. Entonces yo no había escrito todavía poesía. Y al morirse ella, escribí sobre su tumba estas líneas: “Si la muerte es mujer, muero dichoso”. Eso mismito me impulsó a seguir escribiendo y hasta ahora escribo todas esas cosas.
F. A. ¿De dónde cree que le vienen sus facultades literarias?
M. C: Bueno, en lo que le acabo de relatar, el cincuenta por ciento me viene de la muerte de esa novia. Fue mi comienzo y hasta ahora escribo lo que puedo.
F. A: Pero la intuición es muy preponderante en usted, ¿o les vienen por inspiración? ¿Usted cree que las musas vienen y le dicen lo que usted debe escribir?
M. C: Bueno, no creo. La palabra musa es tan mitológica como cualquier término. Yo creo e insisto otra vez que la muerte de mi primera novia fue la que, en realidad, me dio ese impulso y hasta ahora lo estoy ensayando.
F. A: ¿Cuáles han sido los escritores que más han influido en su formación literaria?
M. C: En realidad, mi primer conductor en literatura fue Rubén Darío. Luego vinieron otros que eran europeos, como los grandes poetas europeos: franceses, alemanes… Esos fueron mis maestros.
F. A: ¿Puede mencionar nombres?
M. C: Bueno… Shakespeare, el gran metafísico… Rilke, Rilke, sobre todo, en poesía metafísica. Él fue el que en realidad me condujo hacia Los huéspedes secretos.
F. A: Y de los escritores latinoamericanos, ¿cuáles otros influyeron?
M C: No, los latinoamericanos o eran de mi edad, o no eran los que a mí me habían impresionado. Por ejemplo, Neruda a mí me impresionó, pero en otra cosa… como hemos dicho. Neruda nunca fue un poeta metafísico, entonces él no llegó a mi tramposidad, sino que fui yo quien me conduje; pero sí en la social… escribí bastante también en la social.
F. A: ¿No se siente influido por algún poeta latinoamericano de vanguardia?
M. C: No, algunos creyeron que Neruda en esa… en la social… y él mismo me dijo que me consideraba de los más originales… se conformó con el autor.
F. A: ¿Y en la llamada poesía negroide o negrista?
M. C: Los verdaderos creadores o fundadores somos el cubano Nicolás Guillén que éramos muy amigos, el puertorriqueño Palés Matos y el que habla. La poesía negra fue bulliciosa como los negros mismos, tan simpáticos, y se mantuvo en ese bullicio una cantidad de tiempo… que casi ni la otra poesía…a la que yo llamo europea, con la que yo pude hacer Los huéspedes secretos… esa no era de bullicio…era impersonal.
F. A: ¿Cómo se percibe a sí mismo como poeta?
M. C: Bueno… yo tengo para ser más chismoso conmigo mismo… yo tengo casi ochenta años haciendo poesía. Quiere decir que con esa experiencia algo tengo que tener para presentarlo e irme de este mundo, y dejar algo que lean y hagan chismes literarios sobre mi muerte.
F. A: ¿Su cosmovisión es totalmente metafísica?
M. C: La de Los huéspedes secretos.
F. A: ¿Y como humano?
M. C: Ahí hay otro tema que también soy de los fundadores. No dicho por mí sino por los críticos…
F. A: ¿Utiliza algún esquema o plan para escribir sus poemas?
M. C: Si le soy sincero… le voy a ser sincero, con la representación de todos los poetas… pues no hay poeta hasta ahora que no lo use… digo si es un poeta de alta cultura y de alto conocimiento del género.
F. A: Hablando específicamente del libro 14 mudos de amor, ¿cómo surge el título, por qué 14?
M. C: Bueno, los 14 mudos de amor fue un principio para yo escribir poemas; pero ¿qué pasó? Después de hechos los catorce no pude conformarme con catorce… por eso escribí una cantidad que sobrepasaba los catorce, los quince, y ya no eran numerables.
F. A: ¿Quién es la protagonista de ese libro?
M. C: Eso si es curioso: No había ninguna y había una.
F. A: ¿Cómo se explica eso?
M. C: No puedo explicarlo. Por ejemplo, fíjese en este dato… no sé si usted leyó 14 mudos. El primer poema es algo que sorprendió a todos los poetas.
“Pesa de transparente tu mano sin historia.
Los niños no perdonan que les robes la infancia.
Tu mirada trabaja sin sueldo como el cielo
y abre todas las puertas que no construye el hombre.
No, no me quedo tranquilo, no puedo,
En cada movimiento eres
un fruto, cuando yo no te miro te construyo,
déjame que te saque mariposas del cuerpo
tal como el campanero que de súbito pone
loca de golondrinas la mañana.
Déjame…
Déjame que te vista de tiempo para verte”.
Ese final quiere decir que yo comencé hacer ese poema sin imagen.
F. A: Hábleme de su cosmovisión.
M. C: Yo estoy escribiendo un libro ahora que se llama El pretiempo, es decir, antes del tiempo. Y yo confieso ahí que antes del tiempo está todo el secreto de toda la creación. No sólo de poesía, sino de toda creación.
Quiero aclararle, y ojalá que no lo haya sabido, que el primer premio Nóbel se lo ganó un alemán muy inteligente con una teoría que se llama el “Big Bang”, que en inglés quiere decir “la primera explosión”. Antes de esa explosión, en el infinito, no existía nada. Oiga ese detalle. ¡Esos alemanes son una cosa tremenda! Para mí hay dos países que son superiores a todos, que son Alemania y Japón.
Ese alemán… que ahora no recuerdo el nombre… ¿Qué lo indujo a hacer esa teoría sobre la primera explosión? Porque en la primera explosión no existían astros. Esas estrellas que los astrónomos dicen que son las estrellas fugaces…
F. A: ¿Qué son las estrellas?
M. C: Yo conozco bastante de astronomía. Los astrónomos dicen que las estrellas son fugaces debido a grandes fugas de esos grandes planetas porque las estrellas son planetas pero gigantes. Bueno, pues yo digo lo que dice este hombre…Usted produce una explosión y salen unas chispas, pero no son chispas, sino granitos, ¿cómo se llama eso?
F. A: ¿Átomos?
M. C: No… esquirlas… toda explosión deja esquirlas. Esas estrellas… cada una es una esquirla, y lo que los astrónomos llaman estrellas son las esquirlas que todavía andan recorriendo el espacio que existe. ¡Imagínese! Y mi teoría es preguntar por ellas. Yo estoy haciendo un libro que se llama El pretiempo, es decir, antes del tiempo. ¿Por qué estoy haciendo eso? Porque el postiempo, que es después del tiempo, es lo que la iglesia y todos ellos achacan al fundador que se llama Dios. Pero yo estoy detrás porque el pretiempo… el que está en el pretiempo…ese es Dios. Ahora, yo no puedo explicarlo, pero existe una cosa sagrada, porque el tiempo nos lo dio Dios para poder ser gente, animales… movernos. No hay movimiento sin ese pretiempo.
F. A: Con respecto al epígrafe que inicia el libro 14 mudos de amor: “En tu odio hay tanto amor que eres intolerable cuando dejas de odiar”, ¿sustenta usted la tesis que del odio nace el amor?
M. C: Qué interesante, en tu odio hay tanto amor que eres intolerable cuando deja de odiar. Ese término odio, no es una manifestación precisamente de odio, sino de amor porque es una malicia que produce el autor para darle la gracia por su amor.
F. A: En el referido libro aparecen poemas titulados unos con letras, otros con letras y números, como “Poema T”, “Poema 6”, “Mudo 15”, ¿qué significado le da usted a esos símbolos, especialmente a “Mudo 15”?
M. C: ¿Cómo dice “Mudo 15”?
F. C:
“Ahora que mi sombra se lava en tu sonrisa.
Para que yo coseche quejas color de trigo,
pájaros labradores araron en la brisa.
Y el tren, nuevo de ruido, cargado de distancias,
asustará tu falda, pero mi voz ausente
habrá nacido al miedo de todas tus fragancias.
Y alumbraran el susto, color de tus pisadas.
Los niños de tus ojos-tus paisajes mejores
inútilmente claros de temores.
Pájaros labradores araron en la brisa.
Tu reloj de inocencia tiene las horas mansas.
Qué blanca está la miga del pan de tu sonrisa.
Viajero de tus manos, ¡qué aventura!
Mi corazón se me cayó en el tuyo
como se cae la fruta ya madura”.
M. C: Tienen un significado, pero importante es lo que se dice. Es lo que yo quería que me preguntaras. En el poema, lo que dice una línea, o lo que dicen dos. Más que el título me interesa el contenido.
F. A: Cada título tiene su contenido específico. Así, por ejemplo, como el que yo leí. Oiga “Poema T”:
“Los pájaros marinos
andan equivocados por tus ojos.
Sin embargo,
lo mismo que el alpiste
mi más ronco gorrión reo del pecho,
se me va a tu mirada”.
M. C: Puedes hacer la pregunta que tú quieras sobre lo que acaba de leer.
F. A: ¿Qué significa esa imagen?
M. C: ¿Cuál de ellas? ¿Hasta dónde llegaste?
F. A: “Los pájaros marinos andan equivocados por tus ojos”
M. C: Bueno…esa es una expresión poética que yo uso para darle cierta levedad al cuerpo de ella porque no hay nada más leve que una mirada de una mujer. La mujer puede tener alma, pero ahí no la estamos viendo, por eso se dice que en los ojos está el alma, van allí porque saben que en los ojos está el alma. Entonces los pájaros van allí porque saben que es una cosa muy amplia, como es el alma.
F. A: ¿Cuál de los dos aspectos tiene más peso en el poema, el formal o el conceptual?
M. C: Esa es una pregunta que nadie me había hecho y que me interesa mucho. Ah, los dos juntos. Por ejemplo una de las cosas grandes que yo he encontrado en San Juan de la Cruz es que no usa nada de literatura. En lo absoluto. ¡Qué cosa más grande! San Juan no fue poeta cultural, no fue un poeta de expresión literaria sino de expresión anímica, que si se agrega algo a lo anímico, se pierde la fuerza que este santo tenía…cuando él dice… para mí una de las frases más grande que se ha hecho en literatura sin hacer literatura: “Su oficio no lo sé, más lo siento; su origen no lo sé, más no lo pienso; más sé que todo origen de ella viene”. Para mí eso es de lo más grande que se ha escrito…Nadie ha hecho una cosa tan sencilla y tan honda… porque ahí está la creación, pero solamente un poeta como San Juan podía hacer un hallazgo así.
Por ejemplo, hay un gran poeta en lengua castellana, lo más grande quizás…Darío…pero Darío es una caja de música. Era una orquesta. Todo lo hacía bien en poesía. No sé en su prosa. Hasta su prosa, todo, todo lo hacía bien…Darío es brillante en lo formal… es tan brillante que apena.
F. A: Es muy notorio que sus poemas están muy bien expresados desde el punto de vista sintáctico, ¿toma usted en cuenta algunas reglas lingüísticas?
M. C: Ya me he referido a algo de eso; pero hay poemas míos que huyen de las fórmulas literarias. Pero hay otros que yo les aplico las mismas fórmulas para poder expresar ciertos datos y ciertos ritmos que ha de llevar el poema que yo busco.
F. A: ¿Cómo consigue usted el ritmo?
M. A: ¿Cómo lo consigo? Esa es una pregunta que yo la puedo responder diciendo que el tiempo es el que me ha ayudado conocer muy bien el ritmo; pero esta declaración que yo hago no pueden ocultarla todos los que se llamen poetas porque esa es la verdad. No hay poeta de importancia que haya escrito sin conocer esas reglas.
F. A: ¿Cómo definiría usted el ritmo de un poema?
M. C: Eso depende del tema mismo del poema porque si el poema es de cierto tono amoroso, yo le aplicaría las reglas amorosas a ese poema. Ahora, si ese poema tiene otra importancia que sea rítmica, entonces le aplico el ritmo a ese poema. Pero si lo aplico es porque creo que yo tengo el conocimiento de ambas cosas y de otras pronunciaciones literarias.
F. A: ¿Entonces usted siempre aplica reglas de tipo lingüístico o literario en la elaboración de los poemas?
M. C: Para cada poema tengo su regla. Por ejemplo, yo tengo un poema cortito…Uno de los poetas más grandes modernos, ya muerto, dijo que era muy difícil hacer esas líneas que yo he hecho sobre poesía.
F. A: ¿Cómo dice el poema?
M. C: “La del río, ¡qué blanda!
Pero qué dura es ésta:
¡La que sale de los párpados
es un agua que piensa!
M. C: Dijo un francés que eso era lo más grande que se había visto. Esa es la experiencia de él.
F. A: ¿A qué movimiento o escuela se siente usted vinculado?
M. C: Bueno, en mis primeros tiempos me ligaba mucho a Rubén Darío: modernismo. Rubén fue una revolución, una cosa tremenda.
F. A: ¿Cómo definiría la poesía?
M. C: La gran poesía para mí se parce mucho a Dios. Usted me dirá: ¿por qué? Sencillamente porque la gran poesía no tiene representación física, sino que es algo como una emoción que puebla todo lo que el poeta ha querido decir, sin tener un rostro fijo, porque si la gran poesía tuviera un rostro fijo, desapareciera su grandeza. Esa es mi creencia.
F. A: Gracias, poeta.
Uno de los poemas negroides de Manuel del Cabral
NEGRO SIN NADA EN TU CASA
Yo te he visto cavar minas de oro
—negro sin tierra—.
Yo te he visto sacar grandes diamantes de la tierra
—negro sin tierra—.
Y como si sacaras a pedazos tu cuerpo de la tierra,
te vi sacar carbones de la tierra.
Cien veces yo te he visto echar semillas en la tierra
—negro sin tierra—.
Y siempre tu sudor que no termina
de caer en la tierra.
Tu sudor tan antiguo, pero siempre tan nuevo
tu sudor en la tierra.
Agua de tu dolor que fertiliza
más que el agua de nube.
Tu sudor, tu sudor. Y todo para aquel
que tiene cien corbatas, cuatro coches de lujo,
y no pisa la tierra.
Sólo cuando la tierra no sea tuya,
será tuya la tierra.
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