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sábado, 22 de enero de 2011

YO ME ACUERDO...

NUESTROS PERSONAJES
FRANCISCO ANTONIO FERMÍN (MIÑÍN)
Por Evelio Martínez

La lidia y crianza de gallos de pelea en mi pueblo siempre ha tenido una connotación que llenaría muchas páginas de nuestra historia, máxime que nuestros grandes hombres, generales, caciques, tinteros eran aficionados a este deporte (?) del pico y la espuela. Como en todos los deportes, en los gallos también hay un árbitro que ellos llaman juez de valla. Este árbitro tiene la potestad de suspender, empatar, y declarar ganador uno de los ejemplares contendores. Para aquellos tiempos el juez se auxiliaba de un reloj de arena que hacían de dos potecitos de vidrio en los que venía la penicilina, que unidos por ambas bocas y llenos de arena fina uno de ellos, pasaba al otro frasco en el tiempo reglamentario para declarar ganador a uno de los gallos.

Uno de los jueces de vallas más solicitados en nuestra región era el célebre Miñin Fermín, padre de Manuelito Taveras, próspero hombre de comercio en Mao. Padre que fue de Fior, Cocolo, Juancito, nuestro Ningue y Audrinora, e hijo de Lidia Taveras. Miñin vivía en Ámina, aunque permanecía en el pueblo de Mao su mayor tiempo, entre negocios de poca monta y trabas de gallos. Una de las peleas mas célebres y comentadas tuvo lugar en la gallera de Mao entre el gallo de un general y un canelo, de un potentado arrocero Maeño.

Se inició la pelea y los gallos se tiraron al ruedo de la gallera y comenzaron las apuestas: 20 a 10, gritaba un enfebrecido gallero; “dóitelo” gritaba otro contertulio. El gentío gritaba cada vez que uno de los gallos clavaba el pico y las espuelas. El General había casado en apuesta su gallo con 100 pesos, que en esos tiempos era un dineral y cuando comenzó la pelea apostó con un célebre agricultor de Mao, un 20 a 10 (es decir 20 pesos a 10 pesos), de lo cual él pagaría la mayor cantidad.

El gallo del general, un joco, peleaba contra un canelo de Alberto Disla, y a unos cuantos minutos de iniciarse la pelea el gallo de Alberto llevaba ventaja y el del general comenzó a correr; el canelo picó y metió las espuelas al del general y este calló al suelo con un golpe de bolsón, como dicen en el argot de los galleros. El general, al ver que su gallo no se paraba, incómodo sacó su pistola y gritó: “si mi gallo pierde se acaba esta gallera”. Miñin, que era el juez de la pelea, reloj de arena en mano se lo puso al gallo, lo meneo y ni corto ni perezoso exclamó: “tabla, tabla”, es decir empate y nula la pelea.

Cosas de nuestra era.
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viernes, 12 de noviembre de 2010

CÉSAR AUGUSTO GRULLÓN, EL PINTO DE TANTÉ (*): COMERCIANTE INNATO, PERSONAJE POLIFACÉTICO

César Grullón pasó su vida entre las bebidas, los negocios, el juego, nunca se le vio envuelto en riñas, ni cuarteles de policías, sabía engañarte y dejarte satisfecho con el engaño.

PERSONAJES
Por Manito Santana

Pintor de brocha gorda de profesión, comerciante de objetos y utilerías, canjeador o trocador (de trueques) de los mismos; improvisador o rimero de palabras poéticas, y prestidigitador. Hombre con una inteligencia despilfarrada por las circunstancias, por las pocas oportunidades que le brindaba la época, y, por qué no, la falta de orientaciones.

Todas estas habilidades hicieron del Pinto un hombre muy popular en la comunidad, por la ayuda que resultaba para resolver el problema que cualquier ama de casa que se viera atareada, o padre de familia por igual, tuviera en hacer que los extremos pudieran ser "pegados".

Por ejemplo, muchas veces el diario de la familia ($) no estaba, no había de que agarrarse, escasos los prestamistas, pero, en un rincón de la casa descansaba un radio con poco uso, surgía la idea de venderlo para resolver la "grasa" de la semana y ahí salía la pregunta del Chapulín: ¿ahora, quién podrá defendernos?; Yooo, decía "el pinto e' Tanté”.

El Pinto salía con su radio y al poco rato ya estaba vendido, no por la calidad del aparato, sino por la labia mercurial de este señor. Era capaz de hacerte comprar dos radios mas sin tu necesitarlos, solamente por su habilidad para convencer al cliente.

Estas ventas o las fuentes de donde salían estas ventas generalmente era de la clase pobre y el comprador siempre sabía la procedencia. Había una venta procedente de la clase media baja y alta que no permitía que el comprador supiera su origen, ya que eso rebajaba su status. El pinto era discreto en ese sentido.

El Pinto, agradable al compartir “tragos”, pues siempre tenía una anécdota causante de risas y siempre aprovechaba cualquier palabra dicha y con la misma te hacía una rima. Jugador empedernido de dados, carabina, casino, póker y dominó, era diestro en mover las manos y cegarte en frente tuyo.

El “pinto” era tan conocido por sus habilidades que un día hay un tipo de estos vivos, sin saber con quién trataba, por engañar a Tanté, el papá del Pinto, quien tenía una "pulpería"en La Yagua, Mao. Tanté era de por sí buen negociante y ya cuando el vivo lo tiene harto le hace una pregunta: ¿Tú conoces el Pinto ‘e Tanté? Por supuesto, le dice el vivo, ese ej un gánte, ese te lleva las medias sin quitarte los zapatos. Pues… yo soy Tanté, el papá del pinto… vaya a joder a otro…”

Las historias sobre el Pinto abundan, pero hay otra de la época de la tristemente famosa "guardia colorá".

Lo mandan a buscar de la fortaleza para incorporarlo a la banda; le dicen: "Pinto, nosotros queremos que te incorpores al grupo”; el Pinto le contesta: "noo, Capitán, yo no puedo hacer eso”; enseguida le pregunta el Capitán: ¿pero, Ud. no es un tíguere?, y el Pinto le dice: "sí, Capitán, yo soy un tíguere, pero un tíguere decente".

César Grullón, pasó su vida entre las bebidas, los negocios, el juego, nunca se le vio envuelto en riñas, ni cuarteles de policías, sabía engañarte y dejarte satisfecho con el engaño.

Dejé de verlo cuando tenía más de 70 años; ya cansado, dominado por el jumo de un solo trago y los negocios cerrados, con pocas habilidades, donde los años comenzaron a surtir efectos al no permitirle levantar la mirada para responder a un saludo afectuoso de alguien que siempre lo admiró por ser como era.

(*) El famoso Pinto de Tanté; Tanté era el padre del Pinto,  para distinguirlo de otros Pintos existentes en el pueblo.
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viernes, 5 de noviembre de 2010

¿QUIÉN NO RECUERDA A PAPARIRO Y A LA MELLIZA, SU ETERNO AMOR?

PERSONAJES DE MAO
Por Manito Santana

Papariro, famoso barrendero de la ciudad de Mao, empleado por más de 40 años del Ayuntamiento Municipal, se caracterizaba por su andar lento, con unos 5' 3'' de estatura y unas 230 lbs. de peso, y sus pantalones usados de forma arremangada hasta la mitad de la pantorrilla y sus pies descalzos, 50% de las veces, o con unas "guaymamas".

Gozaba de mucha popularidad por la forma de expresarse y le gustaba repetir cualquier frase de algún caso ocurrido en la ciudad. Ejemplo: si alguien famoso estaba preso por robo, él decía: fulano sí, preso huum, robando huum. (Onomatopeya usada para decir sí o completar la frase que a veces acompañaba de gestos alusivos).

Hombre humilde, de poco hablar, trabajador incansable, iniciaba sus faenas de barrendero con un escobillón para los contenes en horas de la madrugada, donde sólo se escuchaba el sonido de tres arrastres con una sacudida (faaash, faaash, faaash… tash). Sus labores a la vez servían de despertador para cualquier dormilón que tuviera que levantarse a una hora determinada, ya que hizo una costumbre cronometrar al cruzar barriendo frente a determinadas casas siempre a la misma hora, sirviendo como reloj.

Mantuvo unas relaciones amorosas platónicas con la famosa "Melliza", hija de Mocha Santana en la Duarte, próximo al canal mayor, aunque yo no recuerdo si ese amor llegó a concretarse. Lo que sí sé es que la Melliza se mantenía pidiéndole 5 cheles a cada rato a Papariro, lo cual, Papariro enamorado no vacilaba en complacer. La acción iba más o menos así: "Pariro, dame 5…”; “toma Melliza”. Al otro día: "Pariro, dame 5 cheles…”; “toma Melliza…”, se los daba.

Un día Pariro le dice a la Melliza: "Melliza dame un chin”, y ella contesta: "Ay, no Pariro"; al instante Pariro riposta "anjaaa Melliza, ¡Pariro dame 5, toma Melliza; Melliza dame un chin, Pariro no! Noo, Melliza, así nooo”.
Ahí se acabó la pedidera de la Melliza.

Lo que nunca pude averiguar fue que era lo que Pariro pedía a la Melliza. ¿Podría usted ayudarme?
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lunes, 23 de agosto de 2010

LUIS PICHIRRÍ

La práctica habitual de las virtudes éticas, que consisten en un justo medio entre dos excesos, hace al hombre moral y lo dispone a la felicidad, y la mayor felicidad que el pueblo de Mao le puede brindar a Luis Manuel Disla, es el cariño y el respeto que toda la comunidad le profesa.

Luis Disla: el Profesor Revolucionario de Mao

Por Ángel Berto Almonte

Relacionado Luis: ¡Tú pitarás!

MAO, VALVERDE- Como es natural, cada pueblo tiene su historia y lógicamente sus personajes son los protagonistas de la misma; no obstante, algunos de ellos pasan desapercibidos si alguien no se anima y cuenta sus vivencias y sus grandes aportes a la sociedad.

Quizás algunos de los lectores, específicamente los que residen en la zona del noroeste del país no identifiquen de inmediato por el nombre al educador Luis Manuel Disla, pero si les hablamos de Luis Pichirrí, seguro que caerán en cuenta de inmediato de quien se trata, ya que este sobrenombre fue una ocurrencia del propio Disla.

Luis es el segundo de los hijos del matrimonio de Kika Disla y Jacobo Gómez. Llegó al mundo en época de la dictadura de Trujillo. Abrigó desde temprana edad el quehacer político, cobijado en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), donde vivió momentos difíciles, producto de las persecuciones policiales de que fue objeto por su activa militancia y repudio a la represión a que estaba sometido el país en aquel entonces.

Luego de formarse como profesor de Educación Física, Luis Manuel Disla (pequeño de tamaño, pero gigante en bondades, un ser humano ejemplar, el amigo de todos, ni siquiera el peso de los años ha podido doblegarlo), le sirve en forma incondicional al pueblo que lo vio nacer.

Por años laboró como profesor de educación física en las escuelas Juan Isidro Pérez y Juan de Js. Reyes.

Con su profesión logró a través de la practica sistemática de la Educación Física, el Deporte y la Recreación, formar jóvenes con un equilibrio emocional óptimo, poner en práctica la promoción de la salud, fortalecer la formación de valores y la adecuada utilización del tiempo libre en la práctica del deporte.

De acuerdo a sus propias palabras, decidió estudiar Educación Física, para hacer realidad la idea de que el niño y al joven hay que enseñarles disciplina, lo que los enseña a ser resistentes, estables, tenaces, valientes, influye en su carácter, ayuda a su salud y a su desarrollo físico y mental.

Luis lo ha logrado todo en el mundo deportivo. Fue Comisionado Regional de Deportes en el gobierno del ingeniero Hipólito Mejía, fue fundador de los Juegos Barranquiteños que se organizan todos los años en Valverde. Actualmente es el máximo dirigente de la Asociación de Levantamiento de Pesas.

Uno de los mayores logros de Luis Manuel Disla fue la formación de un grupo de mujeres, a quienes les llamó las Abanderadas, ya que formaban un grupo de coreografía, cada una de ellas portando banderines de diferentes colores; lógicamente las muchachas del frente, portaban la insignia tricolor dominicana,

Este grupo excepcional participaba en todas las actividades festivas y patrias que se organizaban en todo el país, debido a su belleza y despliegues coreográficos, creatividad del profesor.

Sin apego ninguno por los bienes materiales, la vida es moralmente virtuosa si se tiene el hábito de la virtud, "por el cual el hombre se hace bueno y por el cual ejecuta bien su función propia"; todo esto ha permitido que en reiteradas oportunidades se le haya hecho reconocimientos al mérito de este hombre que lo ha dado todo por su pueblo.

La práctica habitual de las virtudes éticas, que consisten en un justo medio entre dos excesos, hace al hombre moral y lo dispone a la felicidad, y la mayor felicidad que el pueblo de Mao le puede brindar a Luis Manuel Disla, es el cariño y el respeto que toda la comunidad le profesa.

Para Luis, “ser maestro, ser docente, es una labor de convicción y no de condición", al tiempo que considera que la docencia es innata, y combativa y jamás se rinde, entiende que el docente es formado para la instrucción educativa hacia los educandos, pero no está formado para enfrentar las políticas mezquinas impartidas desde algunos sectores.
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viernes, 16 de julio de 2010

Sonia Espejo: La defensora de la niñez en Mao

Afanosa incansable, pasión que se ha convertido en su estandarte de vida. Quienes la conocen la describen como valiente, arriesgada, luchadora y defensora de la niñez.

GENTE CON NORTE
Por Dayanara Reyes Pujols

Sonia del Carmen Espejo Rodríguez, maeña que representa muy bien el slogan de esta provincia “hombres y mujeres trabajadores y hermosas”. Afanosa incansable, pasión que se ha convertido en su estandarte de vida. Quienes la conocen la describen como valiente, arriesgada, luchadora y defensora de la niñez.

Cree firmemente en Dios, quien según sus propias palabras, “ha sido la luz que ilumina mi caminar dándome siempre su sabiduría, energías y gracias para trabajar con calidad a favor de las personas más necesitadas y humildes”.

Multiplica sus conocimientos y defiende a los necesitados. Desde que ingresó a la universidad incursionó en la carrera de Derecho en UTESA, convencida de que “a través del área podría defender a las personas con menos recursos”. El mismo lugar donde aprendió es donde hoy comparte sus conocimientos a través de la docencia.

Seccional de abogados

Ella es una líder de su profesión. Fue la segunda mujer en dirigir la seccional del Colegio de Abogados, desde donde capacitó a juristas de la zona y realzó el nombre de la institución al promover jornadas de actualización, lo cual nunca había sucedido en la organización. Se ha ganado el respeto de la gente en todas las áreas en las que está involucrada, no solo por su trabajo sino por el trato brindado a las personas.

Sonia aporta sus conocimientos religiosos reportando al Semanario Camino y colabora con la Diócesis Mao Montecristi. Los niños y niñas de la provincia se hacen llamar “hijos e hijas de Sonia Espejo” aunque asegura que la asistencia a la niñez y la adolescencia es un compromiso de la sociedad. Es Procuradora Fiscal de Niños, Niñas y Adolescentes de Valverde, trabajo que le permite “ser instrumento de mediación en sus problemáticas, ayudándoles a solucionar sus dificultades: logrando encontrar la paz interior y que sean felices en medio de sus realidades”, asegura.

Valentía y coraje han sido armas de esta guerrera que trata casos de violencia, incluso ejercida por familiares, así como menores de edad en situación de riesgo social. Sin embargo, asegura que ha contado con el sostén de Dios, su familia, amistades y la comunidad, apoyo que le ha permitido ser emprendedora y alcanzar sus objetivos. Entiende que “si educamos la niñez de hoy, no castigaremos al adulto de mañana”.

“El que no vive para servir no sirve para vivir”, una frase que identifica a esta mujer comprometida con su trabajo, quien da testimonio de fe a través de la pastoral y como cristiana. Tiene varias especialidades académicas.
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domingo, 11 de abril de 2010

ANTONIA MAGDALENA ARTÉ (Doña Tontón)

DO-RE-MI
Por Juan Colón

Nació en Santiago de los Caballeros, el 17 de Julio de 1914, hija del gran maestro don Emilio Arté y Ercilia Ventura (doña Cila), nieta del célebre músico español don Rafael Idelfonso Arté, muy destacado en Santiago ciudad en la cual una calle su nombre.

El instrumento que mejor llegó a dominar fue el Piano; sin embargo, también dominaba el bandoneón, el violín, el cual tocaba desde los seis años de edad. Luego, en la enseñanza, enseñó saxofón, guitarra, flauta, bajo, trompeta, trombón de vara y otros instrumentos. Su escuela estaba ubicada en su domicilio.

Contrajo matrimonio con el Sr. José Ramón Paredes Mena, oriundo de San Francisco de Macorís; no procrearon hijos.

Le cupo la gloria de formar parte de la pléyade de Jóvenes valores musicales que Mao tuvo en el período de los años 1940-1950, entre ellos Radhamés Reyes Alfau, Otoniel Acevedo, Guarionex Aquino, Dr. Rafael Rodríguez Colón, Daniel Colón, Guaroculla Fondéur, etc.

Su casa era visitada por muchos grandes músicos de la ciudad capital y Santiago: Luis Alberti, Johnny Ventura, Rafael Martínez (cantante), Rafelito Martínez (de la Vega, director musical). Durante años fue la organista de la Iglesia Parroquial de Mao, y mientras el padre Franco oficiaba la misa en la Iglesia de la Esperanza, ella armonizaba con su dominio del órgano la música de fondo y para los coros.

Ingresó muy joven a la Banda de Música de Mao, la cual llegó a dirigir por unos diez años. Luego se traslada a Esperanza, en el 1948, y funda la Banda Municipal de allí, siendo directora musical de ésta por espacio de diez años.

Como pianista ofreció conciertos en diferentes pueblos del país. En Santiago se presentó con rotundo éxito en el Ateneo Amantes de la Luz, en el Centro de Recreo, etc. En el Club Quisqueya de Mao se presentó en un concierto para Piano y Flauta, con el famoso Pedro Echavarría “El Ruiseñor de América”, interpretando los vals del momento, serenatas, y una sección donde el gran poeta maeño Juan de Jesús Reyes declamaba sonetos de su autoría.

Acompañó al prodigioso violinista Mocano Gabriel del Orbe; también dio un concierto para dos pianos junto a Julio Alberto Hernández.

Trabajó como profesora en el Salón de Estudios Mozart, en la calle el Conde de la ciudad Capital, también actuó en el archifamoso Teatro Agua y Luz del Centro de los Héroes en la capital, y en la Casa España.

El poeta maeño, don Parmenio Reyes escribió un poema para ella; sólo recuerdo una frase: “Versos y flores quiero para Antonia Arté”, distinguida artista y amiga.

Mujer de una gran belleza, serena, pausada en el hablar, caminar, hermosa de alma y de esencia. Recuerdo sus clases por las tardes. Mi padre me llevaba a su domicilio.

Muchas veces tenía que esperar que el café y el cigarrillo entre ella y mi padre terminaran para darme clases de solfeo y canto. Heredó de su padre y su madre su gran educación natural, sus modales, su forma de vestir, su pulcritud, su forma de llevar el pelo. La recuerdo con mucha admiración y mucho respeto, era para mí una diva de verdad sin tener yo la menos idea de que era una diva. Mujer ideal para un soñador de la sublimidad de una escala musical.

Vivió sus últimos años con su adorado sobrino-hijo (porque lo adoraba como si fuere su propio hijo) Francisco Arté (Brichy) recibiendo el cuidado de la familia.

Doña Tontón murió el 4 de Julio del 2000 brindándole su última sonrisa a su querido Brichy.

El ayuntamiento de la ciudad de Mao, decretó tres días de duelo por su muerte.

Por su gran labor fue objeto de innumerables homenajes y reconocimientos. He aquí algunos de ellos:

• Hija adoptiva del Municipio de Mao, año 1975.
• Reconocimiento de AMUCABA, asociación de músicos, cantantes, bailarines y locutores, en el 1975 también en Mao.
• Pergamino de Reconocimiento de la Patria por Dentro, Hija distinguida, en el Night Club El Maunaloa, 1982.
• Premiación en Los Premios La Cotorra, en Santiago, 1986.
• Hija adoptiva del municipio de Esperanza, 1999.

Y muchos otros que por asunto de espacio no puedo incluir aquí.

Tontón Arté, gloria sublime de nuestros atardeceres, mujer inolvidable para todo el que tuvo el privilegio de tratarla o recibir sus enseñanzas y humanismo.

Que descanses en paz eterna profesora. Mi eterna gratitud y admiración.
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jueves, 18 de marzo de 2010

ARCHIVALDO ANTONIO TAVERAS ROJAS

UN PERSONAJE PREEMINENTE
Por José Alfonso Peralta

Cortesía del periódico El Universal

Nació el día 14 de Enero de 1931 en esta ciudad rodeada de ríos y atravesada por canales en varias intersecciones. Fueron sus padres Andrés Avelino Taveras y Cornelia Emperatriz Rojas.

Nuestro personaje ha procreado cuatro hijos: Lourdes Valentina, Sandra, Andrés Archivaldo y José Humberto.

En 1944 se forman dos equipos de la Barriada Santa Ana: uno el Chocolate el Gallo, cuyo dueño era el Sr. Polín Manzueta y el otro, Chocolate Campeón; su propietario era el Sr. Julio Minaya y participaban todos los fines de semana en un play que había en la calle Máximo Cabral que le decían el Play de Nina.

En el 1949 comenzó a jugar en los famosos torneos regionales, donde participaban Manzanillo, Mao, Batey Madre de Montecristi y varios pueblos más del noroeste patrocinado por la Grenada Company, Compañía Importadora de Guineo.

Nuestro personaje dedica gran parte de su vida a la práctica de los deportes, principalmente al Béisbol. En aquellos tiempos, los Plays en que se jugaba eran sabanas, tales como donde está el mercado público, la Catedral y en Sibila, el Play de Pancho Ventura.

Recuerda que su primer dirigente fue el Señor Luís Colón. Algunos de sus compañeros de equipo fueron: Millet Hadad, Negro Minier, Rafael Saleta, Pipi Rodríguez, Blas Ventura, entre otros.

En el 1968, como dirigente del equipo Tienda Ferreira, participa en el primer torneo organizado en Mao, siendo Campeón por encima de los demás equipos: Colmado San José, La Opera y Hacienda Bogaert, en los que se destacaron jóvenes como Quilvio Tió, Ramón Castillo, Lelé Rivas, Carlos Espinal y muchos más…

En 1972 condujo Hacienda Crespo y en 1975 es manager del equipo Los Astros, uno de los mejores equipos de todos los tiempos en el Cibao cuyo mentor fue el Reverendo Padre Disla.

Viaja a puerto Rico en 1975 como dirigente de la selección de Mao, volviendo a viajar en dos ocasiones más a ese mismo país en 1976 y ese mismo año viaja a Venezuela con la selección Nacional como asistente del manager Luis Báez “Grillo C” y en el 1978 va a curazao con el equipo de Mao. En el año 78-79 dirigió el equipo amateur AGRICO y en el 81-82 fue el manager del equipo CASINO de Mao.

El 19 de Septiembre de 1988 es reconocido en Dajabón, por el colegio San Ignacio de Loyola, organizado por INDENOR con el mérito de NOROESTANO DISTINGUIDO.

EL 23 de Junio de 1997 la Dirección de la escuela Francisco del Rosario Sánchez de Boca de Mao, designa una de las aulas de dicho plantel con su nombre. El 24 de septiembre el ayuntamiento de Mao lo reconoce como HIJO MERITORIO del municipio.

Ha participado en ocho (8) versiones de Juegos Nacionales, siendo medallista en cinco (5) ocasiones: San Juan, San Pedro, Mao´97, Romana 2000 (Medalla de Oro) y Monte Plata 2006.

Y por su gran labor a favor de la niñez de su pueblo en el 2007 se le hace entrega del gran trofeo LA ESPIGA DORADA, por la Asociación de Maeños Ausentes en Santo Domingo.

Por varios años dirigió la liga Félix Santana, trabajó en el equipo de béisbol profesional LOS LINIEROS. En dos ocasiones formó parte de la Asociación de Béisbol de Valverde que presidió el Lic. Antonio Disla. En la actualidad es presidente y entrenador de la Liga Aridio Peña, en Boca de Mao, brindando la enseñanza del Béisbol a unos 80 niños y jóvenes. Además es miembro de la actual directiva de la Asociación de Béisbol de Valverde.
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lunes, 1 de marzo de 2010

PERSONAJES DE MAO

EL PROFESOR JULITO
Por Isaías Ferreira

Se llamaba a sí mismo el Jinete Sideral, el hombre-milagro que con su mente recorría los espacios infinitos para traer esperanza, salud y consuelo a las almas olvidadas y maltratadas por la maldad humana. A partir de las 9 de la noche, era el dueño de las ondas hertzianas en Mao y sus alrededores.

Por espacio de una hora el profesor Julito daba consejos, hacía citas y explotaba las emociones de los radioyentes que llamaban buscando amparo en su sabiduría, fueran estas preocupaciones de salud, de hechicería o sentimentales. “Sí, madre desesperada”, decía el profesor respondiendo a una consulta, “el Bicarbonato de Soda con limón e’ bueno para las diarreas, pero pruebe el Padra en polvo… y adiós lombrice adiós… sus hijos se lo agradecerán”. O si no: “… al que me escribe como el 'Más sufrido de Mao', debo decirle que para el sufrimiento de riñones no hay nada mejor que el té de barbas de maíz… hágalo y se acordará del profesor para toda la vida”.

Era aquello un popurrí de confesiones que traían más diversión que el Tres Patines. Uno de los mayores atractivos del programa era el de las orejas que soltaba el profesor para la lotería del domingo, las cuales eran dadas de forma velada y dispersas, en cualquier parte del programa, lo cual obligaba al oyente a estar atento. Pero donde en realidad estaba la diversión era en el segmento Rincón Sentimental. Después de una perorata en que el profesor leía las Cartas Astrales, elevaba sus súplicas al infinito para que lo iluminara, imploraba al niño sacramentado encallado en el mar de lágrimas de los justos e inocentes e invitaba a sus socios del espacio a trabajar con él, pasaba éste a las correspondencias y a dar sus respuestas: “… a la que me escribe bajo el seudónimo de Cuerpo Ñoño tengo para decirle que se deje de estar de zoqueta; ese hombre no la quiere… lo único que le interesa es que usted le críe los muchachos que tuvo con otra mujer”. “Al Indio Gallardo, en Guayubín, ¿cuánto e’ que le va a aguantar a esa mujercita ponzoñosa?… despierte, amigo, y sacúdase… habemo hombre, hombrecillo, monicaco y monicaquillo; no es la fortaleza del grillo, sino lo que hace con su galillo…”. “Papaupa, no te robe a ti mismo, págame lo que me debe… con los santos no se juega…”. “A la Flor de té Sensual, que mi respuesta se la daré gustoso en mi consultorio después de las diez de la noche… la espero”. Y así se iba la hora en consejos, claves y guiñadas de ojos. El programa era un súper éxito.

Un buen día desapareció el Profesor Julito de la escena. Nadie supo porqué. Lo que se decía con insistencia era que tuvo que salir huyéndole a un hombre celoso cuya mujer el profesor rescataba a menudo de sus miserias. Años más tarde nos enteramos por El Nacional que el Profesor, buscavida infatigable, conocido entonces como el Faquir de Manchuria, prestidigitador supremo, había sufrido quemaduras en la cara, el cuello y el pecho fruto de una falla con su número “El Hombre Comefuego”. Según sus declaraciones, mentes alevosas, con instintos asesinos, le habrían echado cebolla a la gasolina que usaba para su espectáculo lo que la hizo pegarse al cuerpo.

Aunque no confirmado, alguien me aseguró que vio al Profesor-Faquir en los años 90, en Manzanillo. Ahora era el Pastor David, reverendísimo de la Iglesia del Rayo Sagrado, hombre respetable y próspero, entregado a salvar almas por el módico diezmo.
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jueves, 18 de febrero de 2010

Ramón de Jesús Martínez (Pepeguén)

UN PERSONAJE PREEMINENTE
Por José Alfonso Peralta

Cortesía de Universalcable.com.do

MAO.-.-Nació el día 15 de enero de 1930 en un campo llamado Los Cercadillos de la ciudad de Santiago Rodríguez. Fueron sus padres Angélica Martínez, ama de casa, y Bienvenido Vásquez, agricultor.

Nuestro personaje ha procreado 13 hijos con diversas mujeres, de lo que él mismo dice, no arrepentirse.

Desde los 14 años comenzó a jugar béisbol con pelotas de soga; dos años más tarde, cuando llegó a esta ciudad, se dedicó más a la vida deportiva. Recuerda que en ese entonces le apodaron el avión, por sus habilidades para correr y su peculiar forma de lanzarse de cabeza a las bases.

Se involucró en equipos de distintos barrios de la ciudad, lo que le permitió aumentar su interés y conocimientos en el deporte rey de la República Dominicana.

Su primer año en el béisbol amateur lo jugó en el año 1951 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde permaneció hasta 1955 y un año más tarde inició su participación con el equipo Central Esperanza hasta el año 57.

Nuestro personaje, cuya especialidad era el pitcheo, jugó beisbol en diversas ciudades del país, entre las que podemos citar Luperón, Monción, Las Caobas, Laguna Salada y Santo Domingo, donde participó en los Juegos Nacionales del año 1977.

En el año 1967 viajó a la ciudad de Puerto Rico como selección nacional para representar a la República Dominicana en un torneo internacional.

Como lanzador tiene un récord de por vida de 196 juegos ganados y 104 juegos perdidos.

Durante su carrera de lanzador, por su capacidad y habilidades tuvo que participar en ocho doble juegos, entre ellos dos que se extendieron a 20 entradas.

Asimismo, recuerda como logros en su trayectoria el haber lanzado en tres juegos sin hits, lo que le trae satisfacción por lo difícil que es lograr esa hazaña.

Otra proeza que se inscribe en la lista de logros de este personaje fue el récord de más ponchados en un estadio bajo luces en la ciudad de Santiago, donde logró abanicar a 17 bateadores.

Durante 12 años consecutivos, nuestro homenajeado fue líder en efectividad.

En el año 1974 vino a Mao el equipo Goya desde Nueva York y durante su estelar participación como pítcher contrario, logró el máximo galardón en juegos ganados y perdidos.
En el año 2000, nuestro personaje preeminente dirigió el equipo selección de béisbol de la provincia Valverde en los Juegos Nacionales de la Romana, donde los valverdenses obtuvieron medalla de oro.

Desde el año 1960 hasta la actualidad se ha dedicado a dirigir equipos de béisbol integrados por niños, jóvenes y adultos.

En el 63 fue Presidente de la Liga Campesina que hoy día lleva su nombre, mientras que en el año 1967, junto a los también deportistas Berto Batista, Archivaldo Taveras, Hipólito Lozada y Antonio Espinal, fundó la Asociación de Béisbol de la provincia Valverde.

Estamos hablando de Ramón Martínez, mejor conocido como Pepeguén, quien en el año 1993 se retiró de su agitada vida deportiva, pero no del todo, porque en ese año fundó el equipo de las Viejas Glorias, y también contribuyó al desarrollo del béisbol femenino.

Pepeguén se ha caracterizado por los estrechos vínculos que les han unido al desarrollo del deporte, no sólo en la práctica de béisbol, sino también en la dirigencia y en la organización del movimiento deportivo, por lo que le consideramos como un personaje preeminente.
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lunes, 8 de febrero de 2010

PEDRO QUILVIO PELAYO TIO JIMÉNEZ (y 3)

UN DIAMANTE QUE QUEDÓ EN EL CAMINO
Por Manuel Rodríguez Bonilla
Miembro Fundador del Comité de Historia de Mao, Inc.

Su talento beisbolero auguraba un futuro brillante en el que el cielo era el límite, pero el destino le tenía a Quilvio una mala jugada. Una tragedia llegaría que le troncharía sus sueños...

Primera parte

Segunda parte


EL MOMENTO FATAL

En el béisbol invernal de la República Dominicana Quilvio Tió quedó asignado al equipo de las Águilas Cibaeñas, organización con la que los Piratas mantenían estrechas relaciones de trabajo. Su participación en el equipo cibaeño fue prácticamente, de solo al final del torneo en 1961. Su record quedó con dos juegos ganados y uno perdido.

El destino le tenía a Quilvio una mala jugada. Una tragedia habría de llegar que le troncharía sus sueños y las esperanzas de los ejecutivos de la franquicia beisbolera de Pittsburgh.

Nos cuenta que, durante la práctica previa al inicio del primer juego de la serie final que se celebraría entre Águilas y Licey, el día de La Altagracia (21 de Enero de 1961) bateando su compueblano, mejor amigo y compañero de equipo, Félix Santana, este dio lo que llamamos “una línea enana” que dio en la frente (sobre la nariz) del prometedor lanzador. El hueso del frontal izquierdo sobre el ojo quedó totalmente destruido, siendo llevado a la clínica “Dr. Bonilla” donde fue operado por el mismo Doctor Bonilla y posteriormente trasladado a los Estados Unidos, permaneciendo en tratamientos médicos durante largos meses. Su carrera quedó definitivamente limitada, pues, cuando retornó al terreno beisbolero se cansaba a mitad de juego, teniendo que ser sustituido. Nunca más volvió a respirar por la nariz. Así permaneció por cuatro años. Durante ese trecho llegó a jugar a nivel de AAA, con el equipo Columbus, donde alcanzó diez victorias y cuatro derrotas.

Con Rafael Stefany, pitcher muy bueno para la época, del los Tigres del Licey, el mismo día del fatal pelotazo, el 21 de Enero del 1961.

Como podemos apreciar, su estadía en el béisbol invernal de la República Dominicana fue muy breve. Destaca que asesinado Trujillo en Mayo del 1961, el torneo 61-62 fue organizado con jugadores criollos y dedicado al acribillado dictador. Para la ocasión, a todos los jugadores les rebajaron el sueldo de $800.00 a $200.00 por mes, como una “contribución” de los peloteros profesionales al éxito del torneo y “a la feliz memoria del jefe”.

Considerando que el jugador maeño había costeado los gastos de la operación por el pelotazo recibido en el inicio de ese año (RD$5,000.00), suma que las Águilas le quedaron de reponer más adelante; ante los alegatos de que el equipo “no disponía de fondos en el momento, Quilvio se ofreció a participar en el certamen de manera gratuita, si el club de las Águilas le pagaba la deuda pendiente.

PERSECUSION Y DESTIERRO

Aceptada la propuesta del pícher maeño por el conjunto representativo del Cibao de saldar la deuda cubierta por él durante su operación a cambio de jugar gratis en el Torneo dedicado al desaparecido Trujillo, pasada tres quincenas sin recibir pago alguno, uno de los compañeros de juego de Quilvio le plantea: “No seas tonto y has que te diste un golpe en la práctica y así no te tienes que estar fuñendo a cambio de nada”. Así lo hizo nuestro presentado, por lo que el médico le dio un mes de licencia.

A la semana siguiente del montado “accidente”, un miembro del servicio secreto del tiránico régimen se presentó donde el novato jugador, precisándole que había sido encomendado a matarle “por haberse negado a participar en el torneo dedicado al Presidente Trujillo”, por lo que le sugería “salir del país cuanto antes” para que salvara su vida. La sensibilidad y disposición de proteger al lanzador maeño refleja que el militar matón era “fanático del equipo cibaeño”, pues, asumió de manera espontánea un alto riesgo.

Quilvio Tió diligenció inmediatamente su visa ante el consulado americano, viajando posteriormente a los Estados Unidos donde permaneció por unos largos diez años. Desde la ciudad de Nueva York, donde residía, se trasladaba a los lugares donde le asignaban juego, hasta culminar su carrera beisbolera con su retiro definitivo en el año 1964.

Quilvio Tió, fue un diamante, lamentablemente quedado en el camino.

SU VIDA ACTUAL

Con su 69 años de edad Quilvio Tió, quien diera tantas emociones a los seguidores del béisbol en la región noroeste y sobre todo a los maeños en particular, hoy se pasea en su “pasola” en medio del desconocimiento por parte de la generalidad de la población de ese gran pasado como atleta que proporcionó brillo y respeto a Mao. Con ya serias dificultades de salud, desde su ciudad natal se mudó a la comunidad de Monción, para luego 7 años después retornar a Mao donde vive acompañado de su pequeño hijo de diez años.

Antes de estos movimientos de residencia, Quilvio era un activo jugador de softbol en la liga del Club Quisqueya, Inc. de la ciudad de Mao, y con frecuencia se dedicaba a orientar a niños y jóvenes que se inclinan al pitcheo ofreciéndoles nociones sobre cómo caer después de cada lanzamiento de la bola, cómo agarrar la pelota, los virajes a las bases, cómo caer cuando se espera un posible toque de bola del bateador contrario, etc.

Cuenta que, aún no llegara a los niveles que señalaban sus potencialidades, se siente satisfecho por el deber cumplido cada vez que su pueblo y el país lo requirieron. “Exhorto a todos los niños y jóvenes de mi pueblo y región a dedicarse al deporte sin descuidar sus estudios”, termina diciendo quien en sus años mozos fuera el diamante más codiciado en el béisbol y que las circunstancias del destino no le permitieran cuajar como se estaba en la seguridad de que así fuera.

Por sus hazañas en el béisbol, Quilvio Tió es merecedor del saludo afectuoso de todos sus compueblanos.
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jueves, 17 de diciembre de 2009

Daniel Antonio Colón, Lucero

DO-RE-MI
Por Juan Colón

Educador musical nacido en Mao, el 29 de diciembre del año 1915. Falleció el 30 de agosto de 1994. Era hijo de Genaro Ventura y Daniela Colón. En 1943 contrajo matrimonio con Dolores Rodríguez y procrearon 8 hijos: Carmen, Sonia, Juan, Fátima, Domingo, Úrsula, Daniel hijo, Julia, y luego acogieron en sus corazones a mi querido hijo Jochy, haciéndolo suyo, un gesto de amor de grandes proporciones por lo que siempre les estaré agradecido.

A los catorce años estudió solfeo y armonía con Emilio Arté y con Fello Ignacio, en Santiago.

Trompetista con un gran sentido de la afinación, interpretación y la técnica para tocar, una de sus cualidades más brillantes era su sonido. Un sonido con un concepto muy clásico pero con la brillantez para la música popular. Estudió con el método de Arbam, uno de los mejores libros para trompetistas.

Era uno de esos músicos que tenían un oído perfecto (perfect pitch). Cualquier nota que tocara otro músico, él la identificaba por su nombre exacto. Debido a que era autodidacta, y como ese término, oído perfecto, no era conocido en nuestro medio en ese entonces, no creo que él mismo supiera el don que tenía.

En 1930 ingresó a la Banda Municipal de Música de manera honorífica, un año más tarde de manera oficial ganando un salario de $4.00 pesos mensuales.

Desde muy temprano empezó a tocar en bandas y bailes con las orquestas de su tiempo. En el año 1945, durante un viaje al municipio de Mamey el vehículo que lo transportaba sufrió una volcadura quedando muchos de ellos muy afectados, principalmente su padre Genaro.

Fue un arreglista natural, en base a hacer el papel de un instrumento seguía con los restantes hasta completarlo. Tocaba con las agrupaciones de Esperanza, Guayubín, Monción, Santiago Rodríguez, Santiago, Villa Vásquez, Monte Cristi, Mao, etc.

Formó un sexteto por los años 1950 y más tarde una orquesta, Lucero y sus Estrellas, donde el Negrito Corcino era su principal cantante.

También se desempeñaba como agrimensor y pudo manejar muy bien las dos posiciones, siendo director del departamento de catastro por más de veinte años. Su coraje como hombre de familia me hace sentir realmente muy orgulloso de su gran hazaña en la lucha para llevar adelante ocho hijos. Como padre ha sido el regalo más grande que la vida me haya dado. Hombre ejemplar, junto a nuestra madre se quitaban el pan de sus bocas para darnos a nosotros un poco de toda su muestra de amor.

Fue director de la Banda Municipal de Monción en el 1949 y un año más tarde ingresa a la Banda Municipal de Mao siendo director por unos treinta años, y al final su gran amor por la educación del músico lo hizo dedicar sus últimos años a su gran pasión, la enseñanza.

Compuso algunas piezas musicales: los boleros Mendigo de Amor y Soledad; los merengues, En la Serranía, (este fue grabado por Humberto Reyes, El chivo, cuando formó su orquesta), y “vamo’ a dai tiza con ei mingo”, un merengue con letras de doble sentido, bien jocoso; también himnos para la escuela y el ayuntamiento.

Fue un educador musical en todo el sentido de la palabra; lo hacía con mucho amor, dedicación, coraje y entrega. Fue un maestro innato. Hay músicos muy bien preparados pero no saben enseñar. Para enseñar hay que tener un gran desprendimiento del ego personal, es abrirse a los ojos de un extraño.

Podía enseñar no sólo trompetistas, sino también clarinetistas, flautistas, saxofonistas, porque tenía la intuición del educador por excelencia y sabía por dónde dirigir al alumno.

Sufría cuando muchos estudiantes no podían cantar las lecciones de solfeo (el arte de aprender a leer música). Exigía que fueran cantadas y era muy impaciente cuando no veía el talento para el aprendizaje en el alumno, llegando a veces a ser rudo al decirle a un estudiante que no tenía talento y se lo estrujaba en la cara, lo cual le creó muchos conflictos con padres de los estudiantes. Esto es algo muy normal en las personas con extraordinarias condiciones y mucho más cuando las emplea en la enseñanza.

Tuvo muchos problemas con alumnos que querían que se les “enseñara” a como diera lugar. El problema con la música, la pintura, el baile, (las Artes en general) es que hay que nacer con ciertas condiciones especiales para su desarrollo. Estas profesiones son arte y ciencia al mismo tiempo, y no solo se puede aprender a través de los libros, hay algo más que los libros no pueden enseñar. Hoy día se ha estudiado el cerebro de las personas con inclinaciones a las artes y existen diferencias con el de una persona normal.

Tener esa gran capacidad para enseñar es una virtud, y al mismo tiempo hay que estar preparados para que luego personas que no pudieron ser músicos por su falta de talento quieran pagar sus frustraciones con el maestro.

Me considero un privilegiado al haber sido enseñado por Lucero, y tenerlo como padre al mismo tiempo. Fue mi gran modelo a seguir en todos los aspectos y aunque no lo haya logrado siempre, traté de no defraudarlo del todo.

Por sus manos pasaron grandes músicos que han logrado ser excelentes profesionales: Humberto Reyes, Papo Núñez, Diómedes Núñez, Estenio Castellanos, Caín, Patricio Bonilla, Domingo Ventura, Juan Colón, y otros muchachos cuyos nombres no recuerdo.

Lo que soy como músico se lo debo en un enorme porcentaje a las enseñanzas de mi padre, el cual de una manera amorosa puso todo su empeño en enseñarme lo mejor de sí, lo cual hizo, aunque de una manera inconsciente me privó de la niñez, para darme todos sus conocimientos. Por eso lo amaré hasta mi último suspiro en este plano terrenal.

Daniel Antonio Colón, Lucero, fue un excelente educador musical, con una fuerza de lucha admirable, ejemplar. La impaciencia que mostró con algunos alumnos puede verse como un sentimiento de frustración fruto de lo mucho que le importaba el aprendizaje de sus pupilos que se manifestaba al no ver los resultados que esperaba.

Toda la familia se siente honrada de que nuestra banda municipal de música lleve su nombre.

Aunque siempre supe de su gran valor como persona, me tomó muchos años de estudios para entender su gran obra como educador y su enorme capacidad musical en todos los aspectos.

Dio todo por la enseñanza y solo exigía ser correspondido al ver la superación del estudiante. Loor a ti excelente padre, amigo y educador. No ha habido día después de tu partida que no recuerde cuanto te extraña mi corazón.

Amor eterno en nombre de una familia cuyos miembros agradecemos en el alma a ti y a la Dña. (nuestra madre) los sacrificios que hicieron para criarnos como hombres y mujeres honestos y de bien. Estamos orgullosos de ti, Pío. En paz descanses.

El autor es un destacado saxofonista maeño, quien ha formado parte de las orquestas de Millie y los Vecinos, Rafael Solano y Juan Luis Guerra, entre otros grandes. Reside en Nueva York y hoy día se dedica a interpretar jazz con su grupo Sonido Latino.



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martes, 24 de noviembre de 2009

El “bico el tamborero”

Cosas de Mao
Por Isaías Medina Ferreira

De repente oía usted los gritos GUAY, GUAY, SE LA BEBE TODITA… GUAY, GUAY, como si a alguien le estuvieran dando una paliza, audibles por dos o tres cuadras a la redonda. Era el “bico” que con su tambora deleitaba a los transeúntes con una de sus “piezas”.

El bico tenía aspecto famélico, era desconfiado y vivía en un constante estado de nerviosismo. Caminaba con la cara ladeada, mirando hacia arriba, como queriendo enfocar el ojo “bueno”. Se desplazaba por las calles de Mao con pasos que parecían tropezones de dos piernas en ángulo obtuso que al parecer tenían su propia idea de hacia dónde querían ir. Todo eso, mientras abrazaba con furor su tambora que era su fuente de vida.

En una sociedad cruel como la nuestra, en que el minusválido no era más que un desecho, el bico había desarrollado un mecanismo de defensa increíble: la boca más sucia y los dichos más creativos y vulgares que un humano jamás haya sido capaz de proferir. “Bico, calié”, “Bico anafe”, “Bico galipote”, "Bico, bicocho sancocho sin sai, si mira derecho, te regalo un riai...", cualquiera que fuese la expresión, ahí venía la respuesta en verso, siempre alusiva a la madre del que osaba vocearle, con toda la crudeza de un verbo intencionalmente hiriente.

El bico no era un pordiosero, de por sí. ¡Qué va! Él vendía su arte en forma de merengues los que él hacía únicos por medio del carácter histriónico con que insuflaba sus interpretaciones. Cantaba sólo por peticiones. Las piezas tenían valor de entre 3 y 10 centavos. Y había que pagarlas por adelantado. “Se me ha perdido una muñeca, por ay, por ay, por la ciudad…”: 3 centavos. El merengue de José Marrero, una sarta de vulgaridades alusivas a las alegadas deficiencias sexuales de don José, por ser riesgoso tocarlo (pues casi siempre aparecía don José de entre las sombras y le tallaba varios correazos al pobre bico), costaba 10 cheles.

Pero su merengue estrella era “esa niña quiere que le den su leche… no se la dé muy fría, porque le da aiferecía… no se la dé caliente, porque no le salen diente… dale la leche bien tibiecita, y tú verá que se la bebe todita… se la bebe todita… guay, guay, se la bebe todita… guay, guay, se la bebe todita….” la que concluía en un clímax erótico, entre babas y respirar forzado de bestia apareada, diciendo “ya se bebió su biberón” con lentitud estudiada, mientras el artista enseñaba sólo lo blanco de su ojo bueno.
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martes, 3 de noviembre de 2009

Minguito

Personajes
Por Isaías Medina Ferreira

Minguito era panadero y trabajaba por semanas para darse un gustazo mensualmente: ir al Samoa Bar con la familia y dejar la suela de sus zapatos en la pista. Un domingo temprano en la tarde llegaba con una recua entre la que se contaban niñas y adolescentes, algunas maduritas para saber de amores y atractivas hasta el punto de no pasar desapercibidas a los ojos de los mocitos lujuriosos, y él y su esposa, emperifollados. Ella con vestido blanco, encretonada de tal forma que éste parecía una sombrilla abierta, y él con sus zapatos marrón y blanco, al estilo cubano, con camisa blanca y pantalones oscuros de gabardina, sostenidos por breteles terminados en orquetillas de cuero marrón oscuro.

El momento culminante llegaba cuando Minguito pedía que le tocaran la Bella Cubana, un danzón clásico que en la vellonera del Samoa sonaba fabuloso. La pista se limpiaba y los curiosos hasta del parque acudían en manadas para ver a Minguito y su esposa seguir con precisión y galantería, yendo de un extremo del salón al otro, los cambios y tortuosidades de la famosa pieza de José White, lo que los presentes aplaudían con entusiasta apreciación.

Por unos minutos, los humildes Minguito y su esposa se transformaban y vivían su fantasía de ser grandes actores. En el centro de Mao ya no eran Minguito y esposa, sino Fred Astaire y Ginger Rogers, centro del mundo del espectáculo.
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