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martes, 27 de marzo de 2012

APUNTES BIOGRÁFICOS DE RAFAEL EMILIO ARTÉ CRUZ

Por Rafael Darío Herrera
El autor es historiador y educador. Miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Historia.

Nota de la redacción: Estos apuntes biográficos de dos talentosos músicos, padre e hijo, constan de dos partes. La primera parte nos permite echar un breve vistazo a los puntos relevantes de la vida de RAFAEL ILDEFONSO ARTÉ SAGUÉ, de nacionalidad española, una leyenda de la música en Puerto Plata y Santiago; y la segunda nos da algunos detalles relevantes de la vida de su súper talentoso hijo, RAFAEL EMILIO ARTÉ CRUZ, este último una leyenda en el pueblo de Mao por todas sus contribuciones a la música de la región.

UN PROGENITOR ILUSTRE - RAFAEL ILDEFONSO ARTÉ SAGUÉ

Rafael Emilio Arté Cruz era hijo de un extraordinario músico español, Rafael Ildefonso Arté Sagué, uno de los principales propulsores del desarrollo musical de Santiago de los Caballeros, quien arribó al país procedente de Puerto Rico en el período de la anexión a España pero decidió permanecer aquí luego de la desocupación del territorio nacional por parte de las tropas militares españolas en 1865. Inicialmente residió en Puerto Plata donde dirigió la escuela y la banda de música y posteriormente se estableció en Santiago, donde compartió la enseñanza de la música con sus labores como empleado de la casa comercial del también catalán español José Batlle Filbá.

Arté Sagué nació en Figueras, Gerona, España, el 4 de septiembre de 1843, hijo de Pablo Arté y María Gibert Sagué, datos estos que figuran en su tumba del cementerio municipal de Santiago, como lo consigna el historiador santiaguero Edwin Espinal en su Historia social de Santiago, quien también aporta el dato de que Arté tenía dos hermanos: Dolores, matrimoniada con Luis Porret y Juan María quien residía en Naguabo, Puerto Rico.

En 1872 Arté Sagué fundó en Santiago la banda de música del Batallón del Yaque que se convirtió en la principal organización musical de toda la región del Cibao así como una escuela de música que inició con 21 alumnos. Para pagar los instrumentos que solicitó en el exterior (París y Milán), por mediación de Furcy Fondeur, Arté se vio precisado a hipotecar su casa. El concierto inaugural de la banda aconteció el 16 de agosto de 1874, y de acuerdo con una reseña publicada en el periódico El Día (1º de noviembre de 1874), entre las piezas musicales interpretadas se encontraban Roberto, el diablo, La Traviata, etc.

Entre los discípulos de Arté que lograron descollar se encuentran José Ovidio García, su más aventajado discípulo, fundador del “Centro lírico cultural Rafael I. Arté”, principal centro de educación musical de toda la región Norte del país, donde se formaron músicos de la talla de Juan Francisco García, autor de la primera sinfonía escrita en el país, José O. García Vila, considerado en su época como el mejor violinista de atril, Julio Alberto Hernández, etc. Y Ramón Emilio Peralta quien también se dedicó a la enseñanza de la música y en 1909 dirigía la Banda de música fundada por Arté, que en ese momento se la consideraba un modelo de organización. La muerte de Arté, el 7 de marzo de 1877, a los 34 años edad, afectó sensiblemente la sociedad santiaguera así como la propia existencia de la banda que cayó en un estado de anarquía e indisciplina, lo que motivó duras críticas de los periódicos locales.

El fervor hacia el maestro Arté era de tal dimensión que todavía en 1909, a los 32 años del fallecimiento de Arté, toda la sociedad de Santiago se movilizaba para homenajear al ilustrado maestro de la música. Esto incluía el gobernador, sus discípulos, la banda de música, el Club Santiago, Amantes de la Luz, Alianza Cibaeña, la guardia republicana y cientos de personas, quienes al ritmo de la conocida marcha fúnebre “Memento” de Signard, que tocaba la banda de música dirigida por Rafael Marcelino, marchaban hacia la tumba del notable músico. (El Diario, 20 de marzo de 1909).

EL NACIMIENTO DE RAFAEL EMILIO - DON EMILIO ARTÉ

En Santiago, Arté Sagué se matrimonió con Petronila Cruz (doña Petra) con quien procreó a Rafael Emilio Arté Cruz (Santiago, 5 de abril de 1873 y Mao, 2 de febrero de 1970), quien no pudo heredar el capital cultural de su padre en materia de música por la prematura muerte de este. Rafael Emilio pasó a vivir a Puerto Plata donde se formó verdaderamente como músico pues se integró a la banda de música militar de aquella ciudad, dirigida por competentes músicos extranjeros, quienes además impartían docencia en la escuela de música anexa a la banda.

De acuerdo con Rufino Martínez, historiador y biógrafo puertoplateño, en Rafael Emilio “tuvo el pueblo dominicano un vigoroso temperamento musical e inspirado en el componer, y más que eso, un notable saxofonista y un extraordinario ejecutante de la guitarra sin parangón en la República. Se le tuvo por virtuoso de dicho instrumento”. Sabemos que don Emilio también tocaba otros instrumentos como el piano, órgano, violín, bandoneón, etc. Sus habilidades musicales también las exhibió en varios países, como en Cuba, donde acompañó a la orquesta sinfónica nacional de ese país como solista de guitarra clásica.

Antes de llegar a Mao, Rafael Emilio residió en la ciudad marítima de Samaná donde ejercía su oficio de músico. Al parecer Arté cometió allí alguna infracción, pues el periódico El Diario de Santiago, del 14 de octubre de 1905, incluyó la siguiente nota: “Arté. Por tren de hoy fue traído de Puerto Plata, en calidad de preso, el señor Emilio Arté, quien fue sentenciado por el Juzgado de 1ª Instancia de Samaná a dos años de prisión”.

Arté llegó a Mao contratado por Amado Franco Bidó para formar la banda de música local, la cual dirigió durante cincuenta largos años. Inicialmente se albergó en la casa de la familia Madera hasta que logró ubicar una residencia definitiva y se hallaba casado con Ercilia Ventura (Sila). Al igual que su progenitor se dedicó a enseñar sus conocimientos musicales a una amplia cohorte de maeños entre los que se encontraban su propia hija, Antonia Magdalena Arté (Tontón), Luis Alberti (cuyo padre, el Dr. Narciso Alberty Bosch, ejerció la medicina durante varios años en Mao), Radhamés Reyes Alfau, Daniel Colón (Lucero), Rafael Rodríguez Colón, (Fello), Milito Arté, entre otros.

Todavía algunos maeños recuerdan aspectos de la vida cotidiana de don Emilio, especialmente se recuerda su figura en el lomo de un caballo cuando se desplazaba por las principales iglesias contiguas a la ciudad de Mao (El Cercado, Martínez, Entrada de Mao, etc.) para acompañar las misas con su órgano. Don Emilio participaba en todas las actividades culturales que se realizaban en la ciudad de Mao en su época y a su vivienda acudían los hijos/as de las principales familias en busca de conocimientos musicales.

Don Emilio vino a Mao acompañado de su madre doña Petra (mejor conocida como doña Sila) y su hija Ana Dolores que había procreado con un señor de apellido Borrell, oriundo de Mataró (España) pero a quien don Emilio reconoció con su apellido. Ana Dolores, mejor conocida como la Niña Arté, procreó a su vez varios hijos con el ciudadano español Ricardo Canalda: Digna y su mellizo Rafael, Emilio (Milito) y Francisca Arté que se casó con el Dr. Rafael Rodríguez Colón. Mientras Digna tuvo como único hijo a Francisco Arté (Brichi) que sí heredó el capital musical de sus ancestros, especialmente de doña Tontón Arté y enriquece con su música las ceremonias religiosas de nuestra catedral Santa Cruz. Otros descendientes de Ricardo Canalda fueron: Kenida, Elsa Juana, Ricardo.

RELACIONADO: DON EMILIO ARTÉ: GLORIA MUSICAL NUESTRA. Por Juan Colón.
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lunes, 10 de octubre de 2011

DE INTERÉS

9 COSAS QUE USTED NO SABÍA SOBRE LA VIDA DE STEVE JOBS
Por Taylor Hatmaker, Tecca

Aun con todos sus años como centro de atención al timón de Apple, Steve Jobs en muchos aspectos sigue siendo una figura inescrutable, incluso en su muerte. Ferozmente privado, Jobs ocultó la mayoría de los detalles de su vida personal y de su curiosa vida familiar, hasta los detalles de su batalla con el cáncer de páncreas; una enfermedad que finalmente le quitó la vida el miércoles 5 de octubre 2011, a los 56 años.

Aunque el Jefe Ejecutivo y co-fundador de Apple supo mantener su vida privada alejada de la fascinación del público, hay muchas cosas que sabemos de Jobs, la persona, más allá de la Mac y el iPhone. En todo caso, los detalles oscuros de su vida interior pintan un retrato más sutil, y matizado, de cómo una de las mentes más finas de la tecnología de nuestro tiempo se convirtió en la dinámica figura que hoy recordamos.

1. Infancia y niñez

Jobs nació en San Francisco, el 24 de febrero de 1955. Fue adoptado poco después de su nacimiento y criado cerca de Mountain View, California, por Clara y Pablo Jobs. Su padre adoptivo - un término que Jobs detestaba abiertamente - fue maquinista de una empresa de láseres y su madre trabajaba como contable.

Más tarde en su vida, Jobs descubrió la identidad de sus padres biológicos. Su madre biológica, Joanne Simpson, era una estudiante de término cuando él nació y luego patóloga del habla; su padre biológico, Abdulfattah John Jandali, era un musulmán sirio que abandonó el país a los 18 años y se dice que ahora funge como vicepresidente de un casino en Reno, Nevada. Aunque Jobs reconectó con Simpson en los años posteriores, él y su padre biológico se mantuvieron alejados.

2. Desertor Universitario

La mente conductora de la empresa más exitosa del planeta nunca se graduó de la universidad; de hecho, ni cerca estuvo de graduarse. Después de graduarse de la escuela secundaria en Cupertino, California - un pueblo que se ha convertido en sinónimo de 1 Infinite Loop, sede de Apple – Jobs se matriculó en el Reed College, en 1972. Jobs asistió a Reed (una universidad de artes liberales en Portland, Oregón) por solo un semestre, abandonándola rápidamente debido a la fuerte carga financiera que colocaba sobre sus padres la matrícula de la escuela privada.

En su famoso discurso para los graduandos de la Universidad de Stanford en el 2005, Jobs dijo de su tiempo en Reed: "No todo fue romántico. Yo no tenía un dormitorio, así que dormía en el piso de los dormitorios de amigos; devolvía las botellas de gaseosas para cobrar los5 centavos de depósito para comprar comida, y caminaba siete kilómetros a través de la ciudad cada domingo por la noche para disfrutar de una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna".

3. Mintió a su cofundador de Apple sobre un trabajo en Atari

Jobs es bien conocido por sus innovaciones en la computación personal, tecnología móvil y el software, pero él también ayudó a crear uno de los mejores juegos de video de todos los tiempos. En 1975, Jobs fue empleado por Atari para trabajar en el juego Breakout, similar al Pong.

Supuestamente, Atari le ofreció 750 dólares por el desarrollo del trabajo, con la posibilidad de ganar $100 extra por cada chip que eliminara del diseño final del juego. Jobs contrató a Steve Wozniak (más tarde uno de los fundadores de Apple) para que le ayudara con el reto. Wozniak logró reducir gradualmente el diseño del prototipo de tal forma, que Atari le pagó a Jobs $5,000 de bono -, pero Jobs se quedó el bono para sí mismo y pagó a su confiado amigo sólo $375, según la propia autobiografía de Wozniak.

4. La esposa que deja tras de sí

Al igual que el resto de su vida familiar, Jobs mantuvo su matrimonio fuera del ojo público. Pensar en su legado evoca imágenes de él comandando la escena con su tradicional cuello de tortuga negro y jeans, y esos momentos son sus más emblemáticos. Pero en su casa en Palo Alto, Jobs levantaba una familia con su esposa, Laurene, una empresaria que asistió a la prestigiosa escuela de negocios Wharton, de la Universidad de Pennsylvania y luego obtuvo su MBA en Stanford, donde conoció a su futuro esposo.

A pesar de su inquebrantable dedicación a la empresa que construyó desde cero, Jobs en realidad faltó a una reunión de negocios para acudir a su primera cita con Laurene: "Yo estaba en el estacionamiento con la llave en el coche, y me dije a mí mismo: ‘Si esta fuera mi última noche en la tierra, ¿la agotaría en una reunión de negocios o con esta mujer?’ Corrí a través del estacionamiento, le pregunté si ella quería cenar conmigo. Ella dijo sí, nos fuimos a la ciudad y hemos estado juntos desde entonces".

En 1991, Jobs y Powell se casaron en el Hotel Ahwahnee, en el Parque Nacional Yosemite, y el matrimonio fue oficiado por Kobin Chino, un monje budista zen.

5. Su hermana es una autora famosa

Más tarde en su vida, los pasos de Jobs se entrecruzaron con los de su hermana, mientras averiguaba la identidad de sus padres biológicos. Su hermana, Mona Simpson (nacida Mona Jandali), es la conocida autora de Anywhere But Here (En cualquier otro lugar, menos aquí) - una historia sobre una madre y una hija, la cual fue adaptada al cine y protagonizada por Natalie Portman y Susan Sarandon.

Una vez reunidos, Jobs y Simpson desarrollaron una estrecha relación. De su hermana, le dijo Jobs a un entrevistador de New York Times: "Somos en verdad familia. Ella es una de mis mejores amigas en el mundo. Yo la llamo y hablo con ella cada dos días". Anywhere But Here está dedicado “a mi hermano Steve".

6. Romances con celebridades

En The Second Coming of Steve Jobs, una biografía no autorizada, un amigo de Reed revela que Jobs había tenido una breve relación sentimental con la cantante folk Joan Baez. Baez confirmó que los dos estuvieron “brevemente” conectados, aunque la relación romántica de esta con Bob Dylan es mucho más conocida (Dylan era el músico favorito del icono de Apple). La biografía también señala que Jobs salió brevemente con la actriz Diane Keaton.

7. Su primera hija

Cuando tenía 23 años, Jobs y su novia de la escuela secundaria, Chris Ann Brennan, procrearon una hija, Lisa Brennan Jobs. Ella nació en 1978, cuando Apple comenzaba a tomar auge en el mundo de la tecnología. Él y Brennan nunca se casaron, y Jobs presuntamente negó la paternidad por un tiempo, yendo tan lejos hasta afirmar que él era estéril, según aparece en los documentos judiciales. Luego él y Laurene Powell procrearon tres niños. Después de arreglar su relación, Jobs pagó por la educación de su primera hija en Harvard. Esta se graduó en el año 2000 y ahora trabaja como escritora para una revista.

8. Estilo alternativo de vida

En algunas entrevistas, Jobs dejó entrever acerca de sus primeras experiencias con la droga psicodélica LSD. Del fundador de Microsoft, Bill Gates, Jobs dijo: "Le deseo lo mejor; de verdad. Yo creo que él y Microsoft son un poco estrechos. Sería un hombre más amplio si hubiera “bajado” ácido por lo menos una vez o hubiera acudido a un ashram cuando era más joven".

La revelación tiene tanto peso como para que Albert Hofmann, el científico suizo que sintetizó por primera vez (y tomó) LSD, hiciera un llamado a Jobs para la financiación de la investigación sobre el uso terapéutico de la droga.

En una entrevista, Jobs llamó su experiencia con la droga "una de las dos o tres cosas más importantes que he hecho en mi vida". Como Jobs ha sugerido, el LSD puede haber contribuido al enfoque de "pensar diferente", que todavía pone los diseños de Apple una cabeza por encima de la competencia.

Jobs será por siempre un visionario, y su vida personal también refleja la visión de futuro y el enfoque alternativo que catapultaron a Apple al éxito. Durante un viaje a la India, Jobs visitó un ashram bien conocido y regresó a los EE.UU. como un budista zen.

Jobs también fue un pescetariano que no consumía productos derivados de la mayoría de animales, y no comía otra carne, sino pescado. Un firme creyente en la medicina oriental, buscó el tratamiento a su propio cáncer a través de enfoques alternativos y dietas especiales antes de acudir de mala gana a su primera cirugía de un tumor canceroso en el año 2004.

9. Su fortuna

Como Jefe Ejecutivo de la marca más valiosa del mundo, Jobs cómicamente devengaba un salario anual de tan sólo $1. Mientras que el gesto tiene precedentes en el mundo empresarial - Larry Page, Sergey Brin y Eric Schmidt de Google, todos recibían los mismos 100 centavos de salario al año - Jobs mantuvo su salario en un dólar desde 1997, año en que se convirtió en ejecutivo principal de Apple. De su salario, bromeó Jobs en el 2007: "Recibo 50 centavos al año por venir al trabajo, y los otros 50 centavos se basan en mi rendimiento".

A principios de 2011, Jobs era propietario de 5.5 millones de acciones de Apple. Después de su muerte, las acciones de Apple alcanzaron un valor de $377.64 - un crecimiento de alrededor 43 veces el original en los últimos 10 años en la valoración que no muestra signos de desaceleración.

Aunque solo devengaba un dólar por año, Jobs deja tras de sí una gran fortuna. La mayor porción de esa riqueza, de aproximadamente $7 mil millones, proviene de la venta de Pixar a Disney en 2006. En 2011, con un valor neto estimado de $8.3 mil millones de dólares, según Forbes, ocupaba el lugar 110 entre las personas más ricas del mundo. Si Jobs no hubiera vendido sus acciones a la salida de Apple en 1985 (antes de regresar a la empresa en 1996), sería la quinta persona más rica del mundo.

Si bien no hay nada determinado aún sobre los planes para su propiedad, Jobs deja atrás tres hijos de su matrimonio con Laurene Jobs (Reed, Erin, y Eve), así como su primera hija, Lisa Brennan-Jobs.

Título original: 9 Things you didn’t know about the life of Steve Jobs. Traducido al español por Isaías Ferreira (metransol@yahoo.com)
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lunes, 23 de agosto de 2010

LUIS PICHIRRÍ

La práctica habitual de las virtudes éticas, que consisten en un justo medio entre dos excesos, hace al hombre moral y lo dispone a la felicidad, y la mayor felicidad que el pueblo de Mao le puede brindar a Luis Manuel Disla, es el cariño y el respeto que toda la comunidad le profesa.

Luis Disla: el Profesor Revolucionario de Mao

Por Ángel Berto Almonte

Relacionado Luis: ¡Tú pitarás!

MAO, VALVERDE- Como es natural, cada pueblo tiene su historia y lógicamente sus personajes son los protagonistas de la misma; no obstante, algunos de ellos pasan desapercibidos si alguien no se anima y cuenta sus vivencias y sus grandes aportes a la sociedad.

Quizás algunos de los lectores, específicamente los que residen en la zona del noroeste del país no identifiquen de inmediato por el nombre al educador Luis Manuel Disla, pero si les hablamos de Luis Pichirrí, seguro que caerán en cuenta de inmediato de quien se trata, ya que este sobrenombre fue una ocurrencia del propio Disla.

Luis es el segundo de los hijos del matrimonio de Kika Disla y Jacobo Gómez. Llegó al mundo en época de la dictadura de Trujillo. Abrigó desde temprana edad el quehacer político, cobijado en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), donde vivió momentos difíciles, producto de las persecuciones policiales de que fue objeto por su activa militancia y repudio a la represión a que estaba sometido el país en aquel entonces.

Luego de formarse como profesor de Educación Física, Luis Manuel Disla (pequeño de tamaño, pero gigante en bondades, un ser humano ejemplar, el amigo de todos, ni siquiera el peso de los años ha podido doblegarlo), le sirve en forma incondicional al pueblo que lo vio nacer.

Por años laboró como profesor de educación física en las escuelas Juan Isidro Pérez y Juan de Js. Reyes.

Con su profesión logró a través de la practica sistemática de la Educación Física, el Deporte y la Recreación, formar jóvenes con un equilibrio emocional óptimo, poner en práctica la promoción de la salud, fortalecer la formación de valores y la adecuada utilización del tiempo libre en la práctica del deporte.

De acuerdo a sus propias palabras, decidió estudiar Educación Física, para hacer realidad la idea de que el niño y al joven hay que enseñarles disciplina, lo que los enseña a ser resistentes, estables, tenaces, valientes, influye en su carácter, ayuda a su salud y a su desarrollo físico y mental.

Luis lo ha logrado todo en el mundo deportivo. Fue Comisionado Regional de Deportes en el gobierno del ingeniero Hipólito Mejía, fue fundador de los Juegos Barranquiteños que se organizan todos los años en Valverde. Actualmente es el máximo dirigente de la Asociación de Levantamiento de Pesas.

Uno de los mayores logros de Luis Manuel Disla fue la formación de un grupo de mujeres, a quienes les llamó las Abanderadas, ya que formaban un grupo de coreografía, cada una de ellas portando banderines de diferentes colores; lógicamente las muchachas del frente, portaban la insignia tricolor dominicana,

Este grupo excepcional participaba en todas las actividades festivas y patrias que se organizaban en todo el país, debido a su belleza y despliegues coreográficos, creatividad del profesor.

Sin apego ninguno por los bienes materiales, la vida es moralmente virtuosa si se tiene el hábito de la virtud, "por el cual el hombre se hace bueno y por el cual ejecuta bien su función propia"; todo esto ha permitido que en reiteradas oportunidades se le haya hecho reconocimientos al mérito de este hombre que lo ha dado todo por su pueblo.

La práctica habitual de las virtudes éticas, que consisten en un justo medio entre dos excesos, hace al hombre moral y lo dispone a la felicidad, y la mayor felicidad que el pueblo de Mao le puede brindar a Luis Manuel Disla, es el cariño y el respeto que toda la comunidad le profesa.

Para Luis, “ser maestro, ser docente, es una labor de convicción y no de condición", al tiempo que considera que la docencia es innata, y combativa y jamás se rinde, entiende que el docente es formado para la instrucción educativa hacia los educandos, pero no está formado para enfrentar las políticas mezquinas impartidas desde algunos sectores.
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miércoles, 28 de abril de 2010

CLETO OCTAVIO (TAVITO) VÁSQUEZ (*)


DO-RE-MI
Por Juan Colón

ACLARACION DE RIGOR: Muchos me han acusado de “azucarar” a los personajes sobre los que escribo tapando con ello sus vidas desorganizadas y presentándolos casi como santos. Bien. Estoy muy consciente de todo lo que se dice y ha dicho de los “defectos” de este u otro personaje sobre el que he escrito o escribo. Pero, primero: nadie es perfecto. Segundo: ¿para qué recalcar lo “malo”, si ya se conoce? Mejor aún: ¿no es más valioso el hecho de que los logros que celebramos provengan de un ser imperfecto? Tercero: Cada quien su cruz y lo menos que debo sospechar es que así como mis errores aguijonean mi conciencia, así lo hagan con mis protagonistas. Cuarto: ¿no sería pretencioso, peor aún, irresponsable, y hasta cobarde, de mi parte juzgar a otro ser humano y utilizar de forma indebida este foro privilegiado del que dispongo para hacer trizas a un semejante? Don Pedro Henríquez Ureña decía algo más o menos así: siempre saca a relucir lo mejor de cada quien; lo malo no necesita presentación. Mis héroes no son perfectos, pero hicieron el máximo con los recursos que tenían, en el medio estrecho en que se desenvolvían, que es más que lo que se puede decir de la mayoría de muchos de nosotros.

Este extraordinario músico nació en la ciudad de Santiago de los Caballeros en el año 1928 y murió en la ciudad de Santo Domingo el dia 26 de enero del año 1995.

Viene de una familia eminentemente musical entre quienes se cuentan su padre Miguel Angel Vásquez y sus hermanos y tios. Sus primeros conocimientos los recibe de su padre, a los ocho años; a los doce ingresa a la banda de música del municipio de Santiago tocando clarinete para luego pasar al saxofón donde desarrolla su virtuosismo.

Entra a formar parte de todos los acontecimientos musicales de la ciudad y de esa forma comienza su vertiginosa carrera, la que estuvo llena de sorpresas por haberse dedicado de lleno al desarrollo de la improvisación dentro del merengue.
Fue músico de las principales orquestas de la época: Orq. Marvavilla, Orq. Liras del Yaque y la de Los Hermanos Vásquez. Es en el mundo de los grupos de música típica donde su carrera causa impacto dentro de los músicos y su crecimiento se hizo indetenible.

Se traslada a la ciudad capital y al poco tiempo pasa a formar parte del personal artístico de la Voz Dominicana en la orquesta de planta como saxofonista. Al mismo tiempo se incorpora en un programa radial de música Típica con el Conjunto Alma Criolla donde se hace famoso por sus grandes interpretaciones causando esto que todos los artistas de la época sintieran el deseo de incorporar las interpretaciones de este genial músico en sus grabaciones.

La presencia de Tavito Vásquez en el merengue produce un aumento en la velocidad del mismo; esto produjo un cambio en la forma de tocar y estableció una nueva forma en el papel del saxofón dentro del merengue. Quizás sin proponérselo fue el único responsable de causar una verdadera revolución musical que produjo sus frutos en todos los instrumentistas.


A partir de ese momento los músicos se vieron precisados al uso de la improvisación y a desarrollar ese concepto dentro del merengue el cual no había sido usado en gran escala por los instrumentistas de nuestra música. Si bien algunos lo intentaron otros antes que él, estos no tuvieron las condiciones excepcionales como improvisadores.

Trabajó como músico exclusivo de la Voz Dominicana por muchos años junto a destacadas figuras del arte nacional e internacional logrando alcanzar gran notoriedad por sus virtuosas interpretaciones en el instrumento que dominaba como pocos.

Participó como acompañante en las grabaciones de los mejores cantantes y conjuntos destacados del país: Joseito Mateo, Ñiñí y Elenita Santos, Luis Vásquez, Luis Kalaf, Trio Reynoso, Conjunto Alma Criolla, Vinicio Franco, Rafelito Román, Ramón Garcia y su Conjunto Típico Cibao, Orquesta José Reyes; fue saxofonista de la Orquesta Angelita terminando luego como su director musical.

Tavito tuvo mucha influencia del gran saxofonista norteamericano Charlie Parker a quien escuchaba a través de los programas radiales que se producían en la ciudad capital. Ha sido calificado por muchos músicos extranjeros como Paquito D’Rivera, Gato Barbieri, Mario Rivera (dominicano), y los más notables músicos nuestros, como un verdadero virtuoso; capaz de jugar con el tiempo, con las melodías, tocando frases hermosísimas en diferentes lugares sin perder su alto contenido rítmico, y por ser al mismo tiempo el pionero en darle carácter profesional dentro del merengue al concepto de la improvisación y de servir como bujía de inspiración para todo aquel que sintiera el deseo de lograr tocar el saxofón.

Al mismo tiempo de ser motivo de inspiración también lo era de frustración porque las cosas que tocaba sonaban fáciles y cuando queríamos reproducirlas nos dábamos cuenta la complejidad de lo que aparentaba ser fácil, característica de los genios como él.

El gran nombre de este gigante musical lamentablemente sólo fue escasamente local. Muchos músicos, por mezquindad o envidia, nunca tuvieron el valor de aceptar públicamente y reconocer que en el maestro teníamos un verdadero virtuoso en todo el sentido de la palabra.

Logró un desarrollo técnico con el instrumento que pudo eliminar las clásicas barreras de tonalidades que tenemos, no le importaba cuántos sostenidos (#) y/o bemoles (b) tuviera la canción, todo lo que pensaba podía llevarlo con extrema facilidad al instrumento.Este es uno de los problemas más graves que pueda enfrentar cualquier instrumentista sin importar el género que interprete.

He trabajado con innumerables músicos nuestros de extraordinario talento pero ninguno con las condiciones excepcionales que tenía este grandioso músico.

Sufrió muchas desilusiones de sus propios compañeros. Nunca fue considerado como figura prominente de respeto dentro de nuestra música; se usaba su figura para darle profesionalidad a determinado programa, radial o televisado; estaba bien consciente de que cualquier programa que quisiera captar audiencia musical solo tenía que tenerlo como invitado especial.

No era un hombre dado a la publicidad, tampoco usaba los medios para que se le pusiera en las páginas de los diferentes diarios del país.

Creía fielmente en su deber como músico, estaba consciente de cuál era su misión y el precio de ingratitud con que le pagaríamos.

Nunca tuvo secretos para todo el que quería preguntarle algo, él sabía que tenía condiciones especiales, lo habíamos hablado en muchas ocasiones, pero lo que hacía admirable a este virtuoso era su humildad, nunca nos miró por encima del hombro, siempre tenía un consejo listo para dar, una exhortación, una tarea, un estímulo.

Estaba seguro de la maldad del hombre y del nivel del ego de quienes lo rodeaban. Sabía que nunca iba a ser aceptado dentro de la sociedad, eran tiempos muy difíciles donde el color y el estatus familiar jugaban un papel preponderante en toda nuestra sociedad. En la nuestra siempre hemos tenido un racismo oculto, el cual lo negamos y como negación tampoco lo admitimos.

Durante muchos años traté de descifrar dentro de mí los sentimientos que me producía la presencia del maestro y de saber que siempre tuvo un momento para mí; el respeto especial que me inspiraba era algo más profundo que el que normalmente existe entre maestro y alumno, era algo que estaba por encima de todos los obstáculos. Él se empeñaba en dar lo mejor de sí, y esto lo hacía un gigante.

Una vez me dijo, que cuando a una música folklórica se le cambia su patrón rítmico esta tenía por ley que desaparecer, y después de un corto silencio agregó: “mire Juan, si al merengue se le cambia su patrón rítmico, éste va a desaparecer”. Lo comenzamos a ver con el llamado cambio de “A lo Maco”, el cual no es nada nuevo, es producto de un ritmo nuestro que murió hace muchos años. Lamentablemente, somos un pueblo con muy poca memoria y por dinero hacemos lo imposible por lograr que lo negro parezca blanco.

Recuerdo en nuestra última conversación la cual tuvo lugar más o menos seis meses antes de su muerte; me dijo: “maetríco, usted no volverá a verme tocar de nuevo; aprovécheme ahora”. Le dije: “¡qué va maestro; tendremos al Maestro Tavito por muchos años!”. A lo que me respondió: “no, no… ya estoy terminando… me tengo que ir… el Señor me está llamando; y usted sabe, maetríco, cuando el hombre es llamado de allá arriba… uhhhh… hay que irse. Me voy contento porque quiero morir tocando”. Así murió el maestro.

Más que musical, que no es pequeño, el legado que nos dejó como ser humano es de tanto valor como el musical. Sólo quería vivir en paz con él y en paz con Dios; anhelo típico de los grandes hombres. Aquí cabe una frase del gran científico Albert Einstein la cual dice así: “Intenta no ser un hombre de éxito; intenta ser un hombre de valía”, esta frase se la dedico al maestro por haber luchado de esa manera y con su ejemplo habernos demostrado que ser famoso no era la prioridad de su vida: era enmendarse a sí mismo para ser un hombre de valor ante Dios y los suyos.

Es más que un honor para mí haber transcripto algunos de los solos de este genial músico el cual llevó con honra el sello de ser considerado merenguero: fue un verdadero merenguero hasta la tambora, sin lugar a dudas.

Su música llevada al pentagrama es el mayor legado que pueda dejarle a su propia música.

Tavito, Alma y Espíritu con sabor a Melao, que supo dejar a un lado la gloria de la fama y el glamor para ser el Alma viviente de nuestra música, el merengue.

Extraordinario músico que expresó con su instrumento las inmensidades de nuestra música y que moría lentamente cada vez que escuchaba algo que se le llamara merengue sin serlo. Era muy celoso con su música, consideraba que si perdíamos la tambora perderíamos la identidad de nuestra música delante de nosotros y a los ojos del mundo.

La inmensidad de sus solos abarca casi tres generaciones. Hoy día, no hay un saxofonista con la destreza para seguir la obra de este coloso nuestro del saxofón. Sólo en la música típica se alcanzan a ver algunos intérpretes con buenas ideas acerca de la improvisación dentro del merengue típico. En el merengue de orquesta murió con la muerte de Tavito Vásquez.

En paz descanse maestro y amigo.

(*) El autor grabó junto a Manuel Tejada un homenaje a Tavito. Con el alma de Tavito es el título, disponible en amazon.com
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domingo, 11 de abril de 2010

ANTONIA MAGDALENA ARTÉ (Doña Tontón)

DO-RE-MI
Por Juan Colón

Nació en Santiago de los Caballeros, el 17 de Julio de 1914, hija del gran maestro don Emilio Arté y Ercilia Ventura (doña Cila), nieta del célebre músico español don Rafael Idelfonso Arté, muy destacado en Santiago ciudad en la cual una calle su nombre.

El instrumento que mejor llegó a dominar fue el Piano; sin embargo, también dominaba el bandoneón, el violín, el cual tocaba desde los seis años de edad. Luego, en la enseñanza, enseñó saxofón, guitarra, flauta, bajo, trompeta, trombón de vara y otros instrumentos. Su escuela estaba ubicada en su domicilio.

Contrajo matrimonio con el Sr. José Ramón Paredes Mena, oriundo de San Francisco de Macorís; no procrearon hijos.

Le cupo la gloria de formar parte de la pléyade de Jóvenes valores musicales que Mao tuvo en el período de los años 1940-1950, entre ellos Radhamés Reyes Alfau, Otoniel Acevedo, Guarionex Aquino, Dr. Rafael Rodríguez Colón, Daniel Colón, Guaroculla Fondéur, etc.

Su casa era visitada por muchos grandes músicos de la ciudad capital y Santiago: Luis Alberti, Johnny Ventura, Rafael Martínez (cantante), Rafelito Martínez (de la Vega, director musical). Durante años fue la organista de la Iglesia Parroquial de Mao, y mientras el padre Franco oficiaba la misa en la Iglesia de la Esperanza, ella armonizaba con su dominio del órgano la música de fondo y para los coros.

Ingresó muy joven a la Banda de Música de Mao, la cual llegó a dirigir por unos diez años. Luego se traslada a Esperanza, en el 1948, y funda la Banda Municipal de allí, siendo directora musical de ésta por espacio de diez años.

Como pianista ofreció conciertos en diferentes pueblos del país. En Santiago se presentó con rotundo éxito en el Ateneo Amantes de la Luz, en el Centro de Recreo, etc. En el Club Quisqueya de Mao se presentó en un concierto para Piano y Flauta, con el famoso Pedro Echavarría “El Ruiseñor de América”, interpretando los vals del momento, serenatas, y una sección donde el gran poeta maeño Juan de Jesús Reyes declamaba sonetos de su autoría.

Acompañó al prodigioso violinista Mocano Gabriel del Orbe; también dio un concierto para dos pianos junto a Julio Alberto Hernández.

Trabajó como profesora en el Salón de Estudios Mozart, en la calle el Conde de la ciudad Capital, también actuó en el archifamoso Teatro Agua y Luz del Centro de los Héroes en la capital, y en la Casa España.

El poeta maeño, don Parmenio Reyes escribió un poema para ella; sólo recuerdo una frase: “Versos y flores quiero para Antonia Arté”, distinguida artista y amiga.

Mujer de una gran belleza, serena, pausada en el hablar, caminar, hermosa de alma y de esencia. Recuerdo sus clases por las tardes. Mi padre me llevaba a su domicilio.

Muchas veces tenía que esperar que el café y el cigarrillo entre ella y mi padre terminaran para darme clases de solfeo y canto. Heredó de su padre y su madre su gran educación natural, sus modales, su forma de vestir, su pulcritud, su forma de llevar el pelo. La recuerdo con mucha admiración y mucho respeto, era para mí una diva de verdad sin tener yo la menos idea de que era una diva. Mujer ideal para un soñador de la sublimidad de una escala musical.

Vivió sus últimos años con su adorado sobrino-hijo (porque lo adoraba como si fuere su propio hijo) Francisco Arté (Brichy) recibiendo el cuidado de la familia.

Doña Tontón murió el 4 de Julio del 2000 brindándole su última sonrisa a su querido Brichy.

El ayuntamiento de la ciudad de Mao, decretó tres días de duelo por su muerte.

Por su gran labor fue objeto de innumerables homenajes y reconocimientos. He aquí algunos de ellos:

• Hija adoptiva del Municipio de Mao, año 1975.
• Reconocimiento de AMUCABA, asociación de músicos, cantantes, bailarines y locutores, en el 1975 también en Mao.
• Pergamino de Reconocimiento de la Patria por Dentro, Hija distinguida, en el Night Club El Maunaloa, 1982.
• Premiación en Los Premios La Cotorra, en Santiago, 1986.
• Hija adoptiva del municipio de Esperanza, 1999.

Y muchos otros que por asunto de espacio no puedo incluir aquí.

Tontón Arté, gloria sublime de nuestros atardeceres, mujer inolvidable para todo el que tuvo el privilegio de tratarla o recibir sus enseñanzas y humanismo.

Que descanses en paz eterna profesora. Mi eterna gratitud y admiración.
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jueves, 8 de abril de 2010

ALCIBÍADES COLÓN INOA

Un personaje preeminente
Por José Alfonso Peralta

Cortesía de El Universal

Nació el día 16 de agosto de 1919 en la sección Los Pretiles, del Distrito Municipal de Jaibón, Mao, Provincia Valverde.

Hijo de los señores Bernardo Colón y María Mercedes Inoa.

Formó parte de la selección nacional que conquistó la serie mundial amateur del año 1950, celebrada en Managua, Nicaragua. Allí este noroestano bateó para un promedio de 386.

Pasó al béisbol rentado en 1951 con el equipo Tigres del Licey, defendiendo siempre el jardín derecho, donde se convirtió en ídolo de la fanaticada azul por su preciso y limpio fildeo; certero y potente brazo y gran bateo. Fue considerado como el guardabosque derecho más productivo y excitante de la década de los años 50.

Bateó para un promedio de 381 convirtiéndose en héroe ofensivo de la serie final del campeonato del año 1953 en que se coronó campeón el equipo Los Tigres del Licey.

A nivel internacional, jugó en el año de 1952 con el equipo de Caguas en Puerto Rico; en 1953 vistió la franela de los Leones de Caracas en Venezuela, y en el año 1954 participó para los Diablos Rojos de México.

En 1955 se vistió de gloria al conectar el primer hit bajo luces artificiales en el moderno Estadio Trujillo, que luego se llamó estadio Quisqueya y hoy lleva el nombre de Juan Marichal, dejando impregnado su nombre con tinta indeleble en los libros de récords del deporte dominicano.

Fue inmortalizado en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en el año 1991 y exaltado en el renglón béisbol en el primer ceremonial en la galería de la fama del deporte noroestano (GAFADENOR) en el año 2005, celebrado en el Club Quisqueya de Mao.

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jueves, 18 de marzo de 2010

ARCHIVALDO ANTONIO TAVERAS ROJAS

UN PERSONAJE PREEMINENTE
Por José Alfonso Peralta

Cortesía del periódico El Universal

Nació el día 14 de Enero de 1931 en esta ciudad rodeada de ríos y atravesada por canales en varias intersecciones. Fueron sus padres Andrés Avelino Taveras y Cornelia Emperatriz Rojas.

Nuestro personaje ha procreado cuatro hijos: Lourdes Valentina, Sandra, Andrés Archivaldo y José Humberto.

En 1944 se forman dos equipos de la Barriada Santa Ana: uno el Chocolate el Gallo, cuyo dueño era el Sr. Polín Manzueta y el otro, Chocolate Campeón; su propietario era el Sr. Julio Minaya y participaban todos los fines de semana en un play que había en la calle Máximo Cabral que le decían el Play de Nina.

En el 1949 comenzó a jugar en los famosos torneos regionales, donde participaban Manzanillo, Mao, Batey Madre de Montecristi y varios pueblos más del noroeste patrocinado por la Grenada Company, Compañía Importadora de Guineo.

Nuestro personaje dedica gran parte de su vida a la práctica de los deportes, principalmente al Béisbol. En aquellos tiempos, los Plays en que se jugaba eran sabanas, tales como donde está el mercado público, la Catedral y en Sibila, el Play de Pancho Ventura.

Recuerda que su primer dirigente fue el Señor Luís Colón. Algunos de sus compañeros de equipo fueron: Millet Hadad, Negro Minier, Rafael Saleta, Pipi Rodríguez, Blas Ventura, entre otros.

En el 1968, como dirigente del equipo Tienda Ferreira, participa en el primer torneo organizado en Mao, siendo Campeón por encima de los demás equipos: Colmado San José, La Opera y Hacienda Bogaert, en los que se destacaron jóvenes como Quilvio Tió, Ramón Castillo, Lelé Rivas, Carlos Espinal y muchos más…

En 1972 condujo Hacienda Crespo y en 1975 es manager del equipo Los Astros, uno de los mejores equipos de todos los tiempos en el Cibao cuyo mentor fue el Reverendo Padre Disla.

Viaja a puerto Rico en 1975 como dirigente de la selección de Mao, volviendo a viajar en dos ocasiones más a ese mismo país en 1976 y ese mismo año viaja a Venezuela con la selección Nacional como asistente del manager Luis Báez “Grillo C” y en el 1978 va a curazao con el equipo de Mao. En el año 78-79 dirigió el equipo amateur AGRICO y en el 81-82 fue el manager del equipo CASINO de Mao.

El 19 de Septiembre de 1988 es reconocido en Dajabón, por el colegio San Ignacio de Loyola, organizado por INDENOR con el mérito de NOROESTANO DISTINGUIDO.

EL 23 de Junio de 1997 la Dirección de la escuela Francisco del Rosario Sánchez de Boca de Mao, designa una de las aulas de dicho plantel con su nombre. El 24 de septiembre el ayuntamiento de Mao lo reconoce como HIJO MERITORIO del municipio.

Ha participado en ocho (8) versiones de Juegos Nacionales, siendo medallista en cinco (5) ocasiones: San Juan, San Pedro, Mao´97, Romana 2000 (Medalla de Oro) y Monte Plata 2006.

Y por su gran labor a favor de la niñez de su pueblo en el 2007 se le hace entrega del gran trofeo LA ESPIGA DORADA, por la Asociación de Maeños Ausentes en Santo Domingo.

Por varios años dirigió la liga Félix Santana, trabajó en el equipo de béisbol profesional LOS LINIEROS. En dos ocasiones formó parte de la Asociación de Béisbol de Valverde que presidió el Lic. Antonio Disla. En la actualidad es presidente y entrenador de la Liga Aridio Peña, en Boca de Mao, brindando la enseñanza del Béisbol a unos 80 niños y jóvenes. Además es miembro de la actual directiva de la Asociación de Béisbol de Valverde.
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sábado, 20 de febrero de 2010

ENERO DEL 2010: Los 100 Años del Poeta Azuano Héctor J. Díaz

Por Juan Carlos Espinal
Cortesía de Con Punto y Coma

Héctor José Díaz nació en la ciudad de Azua de Compostela el 21 de Enero del año 1910. Locutor, escritor, declamador, trovador y poeta. Estrella que brilló con luz propia en el difícil y escabroso sendero del arte en la República Dominicana.

Desde su infancia en Azua, sus compueblanos oían con deleite, esa oratoria fácil y brillante que brotaba a raudales cual si fuera el Dios Apolo inspirado en el Olimpo.

Aún recuerdan los azuanos octogenarios, a este singular decidor de versos enseñoreado en las ventanas de beldades de su tierra, en la compañía de insignes trovadores hijos de Compostela, entre los cuales puedo citar al inolvidable Armando Pérez Hardy, al que tuve honor de conocer y tratar, al casarse con mi pariente Iluminada Caamaño con quien procreó una hermosa y ejemplar familia.

Héctor J. Díaz durante años, ha sido subestimado por quienes a base de falacias transforman los medios periodísticos, no en las fuentes para obtener informaciones fidedignas y enriquecedoras, sino en vulgares páginas alienantes al servicio de espurios intereses.

El bardo azuano con toda su grandeza, no figura en esas antologías contaminadas ex profeso por manejadores de opinión pública en los asuntos literarios y poéticos.

Apóstatas carentes de principios, claudicantes de vergüenzas que se postran cual lacayos, bajo el manto putrefacto de esa burguesía que reniega aceptar que Héctor J. Díaz no fue poeta por voluntad de las élites, ni se arrastró pedigüeño en busca de limosna.

Fue poeta por elección y voluntad de un pueblo identificado con esa elocuencia viril, con ese arte genuino que generoso regaba por doquier, memorizando sus poemas y cantando sus canciones.

Por encima de las mezquindades de la llamada aristocracia, las figuras de más renombre en el parnaso nacional fueron pródigas al emitir sus consideraciones sobre este genial sureño, romántico y bohemio.

Para Don Héctor Incháustegui y Cabral, fue un poeta fuerte y perdurable, que en parte tenía tinturas de poesía negroide y un ritmo inmejorable, donde prevalecía un estilo limpio, repleto de imágenes claras y llenas de vida.

Don Franklin Mieses Burgos decía de él lo siguiente: “Poseía una personalidad única e inconfundible. La de no imitar a nadie. Razón por la cual, en su verso ágil y sonoro, jamás podremos encontrar el grillete mohoso del esclavo, ni mucho menos la humillante librea de un lacayismo bochornoso. Él era él en él mismo.

Por su parte Don Juan Lockward, el impertérrito Mago de la Media Voz, se pronunciaba de esta forma: Fue antes que nada poeta. Espontáneo, natural y de fácil estro; jovial e ingenioso a quien recuerdo siempre como ente inolvidable y un amigo insustituible.

El Periodista Miguel Ángel Peguero Hijo, fue la excepción al hablar Héctor J. Díaz, fue el último juglar dominicano, un juglar que arropó de amargura sus últimas canciones. Es de entonces que su verso, sencillo o desconsolado, apasionado o candoroso, irónico o tierno, deja escapar sin quererlo un acre aroma fúnebre, como esas rosas solitarias abiertas junto a una tumba.

Parte de su vida, la dedicó a la ingente tarea de impulsar la presentación de artistas en el interior del país, en una nueva faceta de su profunda sensibilidad.

Valiente y osado, amigo sincero a carta cabal. Decía lo que pensaba de frente, no sabía fingir ni mentir. Era cual fenómeno en una sociedad veleidosa.

Falleció en la Ciudad de New York el 30 de Julio del 1950. Sus restos mortales descansan en el Panteón de los artistas en el Cementerio de la Avenida Máximo Gómez de la ciudad capital.

El amigo de siempre, compañero en orgiásticas serenatas; el locutor Alfonso Martínez, realizó la recopilación de sus mejores poesías y las publicó como homenaje póstumo.

LO QUE QUIERO
Héctor J. Díaz

Que nadie me conozca y que nadie me quiera
Que nadie se preocupe de mi triste destino
Quiero ser incansable y eterno peregrino
Que camina sin rumbo porque nada lo espera.

Que no sepan mi vida
Ni yo sepa la ajena
Que ignore todo el mundo
Si soy triste o dichoso.

Quiero ser una gota
En un mar tempestuoso
O en inmenso desierto
Un granito de arena.

Caminar mundo adentro, solo con mis dolores,
Nómada, sin amigos, sin amor, sin anhelos,
Que mi hogar sea el camino y mi techo sea el cielo,
Y mi lecho las hojas de algún árbol sin flor.

Cuando ya tenga polvo de todos los caminos,
Cuando ya esté cansado de luchar con mi suerte,
Me lanzaré en la noche sin lunas de la muerte
De donde no regresan jamás los peregrinos.

Y morir una tarde,
Cuando el sol triste alumbre
Descendiendo un camino
O ascendiendo una cumbre
Pero donde no haya quien me pueda enterrar.

Que mis restos ya polvo los disipen los vientos,
Para que cuando ella sienta remordimientos
No se encuentre mi tumba,
Ni me pueda rezar.
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jueves, 18 de febrero de 2010

Ramón de Jesús Martínez (Pepeguén)

UN PERSONAJE PREEMINENTE
Por José Alfonso Peralta

Cortesía de Universalcable.com.do

MAO.-.-Nació el día 15 de enero de 1930 en un campo llamado Los Cercadillos de la ciudad de Santiago Rodríguez. Fueron sus padres Angélica Martínez, ama de casa, y Bienvenido Vásquez, agricultor.

Nuestro personaje ha procreado 13 hijos con diversas mujeres, de lo que él mismo dice, no arrepentirse.

Desde los 14 años comenzó a jugar béisbol con pelotas de soga; dos años más tarde, cuando llegó a esta ciudad, se dedicó más a la vida deportiva. Recuerda que en ese entonces le apodaron el avión, por sus habilidades para correr y su peculiar forma de lanzarse de cabeza a las bases.

Se involucró en equipos de distintos barrios de la ciudad, lo que le permitió aumentar su interés y conocimientos en el deporte rey de la República Dominicana.

Su primer año en el béisbol amateur lo jugó en el año 1951 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde permaneció hasta 1955 y un año más tarde inició su participación con el equipo Central Esperanza hasta el año 57.

Nuestro personaje, cuya especialidad era el pitcheo, jugó beisbol en diversas ciudades del país, entre las que podemos citar Luperón, Monción, Las Caobas, Laguna Salada y Santo Domingo, donde participó en los Juegos Nacionales del año 1977.

En el año 1967 viajó a la ciudad de Puerto Rico como selección nacional para representar a la República Dominicana en un torneo internacional.

Como lanzador tiene un récord de por vida de 196 juegos ganados y 104 juegos perdidos.

Durante su carrera de lanzador, por su capacidad y habilidades tuvo que participar en ocho doble juegos, entre ellos dos que se extendieron a 20 entradas.

Asimismo, recuerda como logros en su trayectoria el haber lanzado en tres juegos sin hits, lo que le trae satisfacción por lo difícil que es lograr esa hazaña.

Otra proeza que se inscribe en la lista de logros de este personaje fue el récord de más ponchados en un estadio bajo luces en la ciudad de Santiago, donde logró abanicar a 17 bateadores.

Durante 12 años consecutivos, nuestro homenajeado fue líder en efectividad.

En el año 1974 vino a Mao el equipo Goya desde Nueva York y durante su estelar participación como pítcher contrario, logró el máximo galardón en juegos ganados y perdidos.
En el año 2000, nuestro personaje preeminente dirigió el equipo selección de béisbol de la provincia Valverde en los Juegos Nacionales de la Romana, donde los valverdenses obtuvieron medalla de oro.

Desde el año 1960 hasta la actualidad se ha dedicado a dirigir equipos de béisbol integrados por niños, jóvenes y adultos.

En el 63 fue Presidente de la Liga Campesina que hoy día lleva su nombre, mientras que en el año 1967, junto a los también deportistas Berto Batista, Archivaldo Taveras, Hipólito Lozada y Antonio Espinal, fundó la Asociación de Béisbol de la provincia Valverde.

Estamos hablando de Ramón Martínez, mejor conocido como Pepeguén, quien en el año 1993 se retiró de su agitada vida deportiva, pero no del todo, porque en ese año fundó el equipo de las Viejas Glorias, y también contribuyó al desarrollo del béisbol femenino.

Pepeguén se ha caracterizado por los estrechos vínculos que les han unido al desarrollo del deporte, no sólo en la práctica de béisbol, sino también en la dirigencia y en la organización del movimiento deportivo, por lo que le consideramos como un personaje preeminente.
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lunes, 8 de febrero de 2010

PEDRO QUILVIO PELAYO TIO JIMÉNEZ (y 3)

UN DIAMANTE QUE QUEDÓ EN EL CAMINO
Por Manuel Rodríguez Bonilla
Miembro Fundador del Comité de Historia de Mao, Inc.

Su talento beisbolero auguraba un futuro brillante en el que el cielo era el límite, pero el destino le tenía a Quilvio una mala jugada. Una tragedia llegaría que le troncharía sus sueños...

Primera parte

Segunda parte


EL MOMENTO FATAL

En el béisbol invernal de la República Dominicana Quilvio Tió quedó asignado al equipo de las Águilas Cibaeñas, organización con la que los Piratas mantenían estrechas relaciones de trabajo. Su participación en el equipo cibaeño fue prácticamente, de solo al final del torneo en 1961. Su record quedó con dos juegos ganados y uno perdido.

El destino le tenía a Quilvio una mala jugada. Una tragedia habría de llegar que le troncharía sus sueños y las esperanzas de los ejecutivos de la franquicia beisbolera de Pittsburgh.

Nos cuenta que, durante la práctica previa al inicio del primer juego de la serie final que se celebraría entre Águilas y Licey, el día de La Altagracia (21 de Enero de 1961) bateando su compueblano, mejor amigo y compañero de equipo, Félix Santana, este dio lo que llamamos “una línea enana” que dio en la frente (sobre la nariz) del prometedor lanzador. El hueso del frontal izquierdo sobre el ojo quedó totalmente destruido, siendo llevado a la clínica “Dr. Bonilla” donde fue operado por el mismo Doctor Bonilla y posteriormente trasladado a los Estados Unidos, permaneciendo en tratamientos médicos durante largos meses. Su carrera quedó definitivamente limitada, pues, cuando retornó al terreno beisbolero se cansaba a mitad de juego, teniendo que ser sustituido. Nunca más volvió a respirar por la nariz. Así permaneció por cuatro años. Durante ese trecho llegó a jugar a nivel de AAA, con el equipo Columbus, donde alcanzó diez victorias y cuatro derrotas.

Con Rafael Stefany, pitcher muy bueno para la época, del los Tigres del Licey, el mismo día del fatal pelotazo, el 21 de Enero del 1961.

Como podemos apreciar, su estadía en el béisbol invernal de la República Dominicana fue muy breve. Destaca que asesinado Trujillo en Mayo del 1961, el torneo 61-62 fue organizado con jugadores criollos y dedicado al acribillado dictador. Para la ocasión, a todos los jugadores les rebajaron el sueldo de $800.00 a $200.00 por mes, como una “contribución” de los peloteros profesionales al éxito del torneo y “a la feliz memoria del jefe”.

Considerando que el jugador maeño había costeado los gastos de la operación por el pelotazo recibido en el inicio de ese año (RD$5,000.00), suma que las Águilas le quedaron de reponer más adelante; ante los alegatos de que el equipo “no disponía de fondos en el momento, Quilvio se ofreció a participar en el certamen de manera gratuita, si el club de las Águilas le pagaba la deuda pendiente.

PERSECUSION Y DESTIERRO

Aceptada la propuesta del pícher maeño por el conjunto representativo del Cibao de saldar la deuda cubierta por él durante su operación a cambio de jugar gratis en el Torneo dedicado al desaparecido Trujillo, pasada tres quincenas sin recibir pago alguno, uno de los compañeros de juego de Quilvio le plantea: “No seas tonto y has que te diste un golpe en la práctica y así no te tienes que estar fuñendo a cambio de nada”. Así lo hizo nuestro presentado, por lo que el médico le dio un mes de licencia.

A la semana siguiente del montado “accidente”, un miembro del servicio secreto del tiránico régimen se presentó donde el novato jugador, precisándole que había sido encomendado a matarle “por haberse negado a participar en el torneo dedicado al Presidente Trujillo”, por lo que le sugería “salir del país cuanto antes” para que salvara su vida. La sensibilidad y disposición de proteger al lanzador maeño refleja que el militar matón era “fanático del equipo cibaeño”, pues, asumió de manera espontánea un alto riesgo.

Quilvio Tió diligenció inmediatamente su visa ante el consulado americano, viajando posteriormente a los Estados Unidos donde permaneció por unos largos diez años. Desde la ciudad de Nueva York, donde residía, se trasladaba a los lugares donde le asignaban juego, hasta culminar su carrera beisbolera con su retiro definitivo en el año 1964.

Quilvio Tió, fue un diamante, lamentablemente quedado en el camino.

SU VIDA ACTUAL

Con su 69 años de edad Quilvio Tió, quien diera tantas emociones a los seguidores del béisbol en la región noroeste y sobre todo a los maeños en particular, hoy se pasea en su “pasola” en medio del desconocimiento por parte de la generalidad de la población de ese gran pasado como atleta que proporcionó brillo y respeto a Mao. Con ya serias dificultades de salud, desde su ciudad natal se mudó a la comunidad de Monción, para luego 7 años después retornar a Mao donde vive acompañado de su pequeño hijo de diez años.

Antes de estos movimientos de residencia, Quilvio era un activo jugador de softbol en la liga del Club Quisqueya, Inc. de la ciudad de Mao, y con frecuencia se dedicaba a orientar a niños y jóvenes que se inclinan al pitcheo ofreciéndoles nociones sobre cómo caer después de cada lanzamiento de la bola, cómo agarrar la pelota, los virajes a las bases, cómo caer cuando se espera un posible toque de bola del bateador contrario, etc.

Cuenta que, aún no llegara a los niveles que señalaban sus potencialidades, se siente satisfecho por el deber cumplido cada vez que su pueblo y el país lo requirieron. “Exhorto a todos los niños y jóvenes de mi pueblo y región a dedicarse al deporte sin descuidar sus estudios”, termina diciendo quien en sus años mozos fuera el diamante más codiciado en el béisbol y que las circunstancias del destino no le permitieran cuajar como se estaba en la seguridad de que así fuera.

Por sus hazañas en el béisbol, Quilvio Tió es merecedor del saludo afectuoso de todos sus compueblanos.
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jueves, 17 de diciembre de 2009

Daniel Antonio Colón, Lucero

DO-RE-MI
Por Juan Colón

Educador musical nacido en Mao, el 29 de diciembre del año 1915. Falleció el 30 de agosto de 1994. Era hijo de Genaro Ventura y Daniela Colón. En 1943 contrajo matrimonio con Dolores Rodríguez y procrearon 8 hijos: Carmen, Sonia, Juan, Fátima, Domingo, Úrsula, Daniel hijo, Julia, y luego acogieron en sus corazones a mi querido hijo Jochy, haciéndolo suyo, un gesto de amor de grandes proporciones por lo que siempre les estaré agradecido.

A los catorce años estudió solfeo y armonía con Emilio Arté y con Fello Ignacio, en Santiago.

Trompetista con un gran sentido de la afinación, interpretación y la técnica para tocar, una de sus cualidades más brillantes era su sonido. Un sonido con un concepto muy clásico pero con la brillantez para la música popular. Estudió con el método de Arbam, uno de los mejores libros para trompetistas.

Era uno de esos músicos que tenían un oído perfecto (perfect pitch). Cualquier nota que tocara otro músico, él la identificaba por su nombre exacto. Debido a que era autodidacta, y como ese término, oído perfecto, no era conocido en nuestro medio en ese entonces, no creo que él mismo supiera el don que tenía.

En 1930 ingresó a la Banda Municipal de Música de manera honorífica, un año más tarde de manera oficial ganando un salario de $4.00 pesos mensuales.

Desde muy temprano empezó a tocar en bandas y bailes con las orquestas de su tiempo. En el año 1945, durante un viaje al municipio de Mamey el vehículo que lo transportaba sufrió una volcadura quedando muchos de ellos muy afectados, principalmente su padre Genaro.

Fue un arreglista natural, en base a hacer el papel de un instrumento seguía con los restantes hasta completarlo. Tocaba con las agrupaciones de Esperanza, Guayubín, Monción, Santiago Rodríguez, Santiago, Villa Vásquez, Monte Cristi, Mao, etc.

Formó un sexteto por los años 1950 y más tarde una orquesta, Lucero y sus Estrellas, donde el Negrito Corcino era su principal cantante.

También se desempeñaba como agrimensor y pudo manejar muy bien las dos posiciones, siendo director del departamento de catastro por más de veinte años. Su coraje como hombre de familia me hace sentir realmente muy orgulloso de su gran hazaña en la lucha para llevar adelante ocho hijos. Como padre ha sido el regalo más grande que la vida me haya dado. Hombre ejemplar, junto a nuestra madre se quitaban el pan de sus bocas para darnos a nosotros un poco de toda su muestra de amor.

Fue director de la Banda Municipal de Monción en el 1949 y un año más tarde ingresa a la Banda Municipal de Mao siendo director por unos treinta años, y al final su gran amor por la educación del músico lo hizo dedicar sus últimos años a su gran pasión, la enseñanza.

Compuso algunas piezas musicales: los boleros Mendigo de Amor y Soledad; los merengues, En la Serranía, (este fue grabado por Humberto Reyes, El chivo, cuando formó su orquesta), y “vamo’ a dai tiza con ei mingo”, un merengue con letras de doble sentido, bien jocoso; también himnos para la escuela y el ayuntamiento.

Fue un educador musical en todo el sentido de la palabra; lo hacía con mucho amor, dedicación, coraje y entrega. Fue un maestro innato. Hay músicos muy bien preparados pero no saben enseñar. Para enseñar hay que tener un gran desprendimiento del ego personal, es abrirse a los ojos de un extraño.

Podía enseñar no sólo trompetistas, sino también clarinetistas, flautistas, saxofonistas, porque tenía la intuición del educador por excelencia y sabía por dónde dirigir al alumno.

Sufría cuando muchos estudiantes no podían cantar las lecciones de solfeo (el arte de aprender a leer música). Exigía que fueran cantadas y era muy impaciente cuando no veía el talento para el aprendizaje en el alumno, llegando a veces a ser rudo al decirle a un estudiante que no tenía talento y se lo estrujaba en la cara, lo cual le creó muchos conflictos con padres de los estudiantes. Esto es algo muy normal en las personas con extraordinarias condiciones y mucho más cuando las emplea en la enseñanza.

Tuvo muchos problemas con alumnos que querían que se les “enseñara” a como diera lugar. El problema con la música, la pintura, el baile, (las Artes en general) es que hay que nacer con ciertas condiciones especiales para su desarrollo. Estas profesiones son arte y ciencia al mismo tiempo, y no solo se puede aprender a través de los libros, hay algo más que los libros no pueden enseñar. Hoy día se ha estudiado el cerebro de las personas con inclinaciones a las artes y existen diferencias con el de una persona normal.

Tener esa gran capacidad para enseñar es una virtud, y al mismo tiempo hay que estar preparados para que luego personas que no pudieron ser músicos por su falta de talento quieran pagar sus frustraciones con el maestro.

Me considero un privilegiado al haber sido enseñado por Lucero, y tenerlo como padre al mismo tiempo. Fue mi gran modelo a seguir en todos los aspectos y aunque no lo haya logrado siempre, traté de no defraudarlo del todo.

Por sus manos pasaron grandes músicos que han logrado ser excelentes profesionales: Humberto Reyes, Papo Núñez, Diómedes Núñez, Estenio Castellanos, Caín, Patricio Bonilla, Domingo Ventura, Juan Colón, y otros muchachos cuyos nombres no recuerdo.

Lo que soy como músico se lo debo en un enorme porcentaje a las enseñanzas de mi padre, el cual de una manera amorosa puso todo su empeño en enseñarme lo mejor de sí, lo cual hizo, aunque de una manera inconsciente me privó de la niñez, para darme todos sus conocimientos. Por eso lo amaré hasta mi último suspiro en este plano terrenal.

Daniel Antonio Colón, Lucero, fue un excelente educador musical, con una fuerza de lucha admirable, ejemplar. La impaciencia que mostró con algunos alumnos puede verse como un sentimiento de frustración fruto de lo mucho que le importaba el aprendizaje de sus pupilos que se manifestaba al no ver los resultados que esperaba.

Toda la familia se siente honrada de que nuestra banda municipal de música lleve su nombre.

Aunque siempre supe de su gran valor como persona, me tomó muchos años de estudios para entender su gran obra como educador y su enorme capacidad musical en todos los aspectos.

Dio todo por la enseñanza y solo exigía ser correspondido al ver la superación del estudiante. Loor a ti excelente padre, amigo y educador. No ha habido día después de tu partida que no recuerde cuanto te extraña mi corazón.

Amor eterno en nombre de una familia cuyos miembros agradecemos en el alma a ti y a la Dña. (nuestra madre) los sacrificios que hicieron para criarnos como hombres y mujeres honestos y de bien. Estamos orgullosos de ti, Pío. En paz descanses.

El autor es un destacado saxofonista maeño, quien ha formado parte de las orquestas de Millie y los Vecinos, Rafael Solano y Juan Luis Guerra, entre otros grandes. Reside en Nueva York y hoy día se dedica a interpretar jazz con su grupo Sonido Latino.



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lunes, 14 de diciembre de 2009

PEDRO QUILVIO PELAYO TIO JIMÉNEZ (1 de 3)


UN DIAMANTE QUE QUEDÓ EN EL CAMINO
Por Manuel Rodríguez Bonilla
Miembro Fundador del Comité de Historia de Mao, Inc.

Segunda parte

Tercera parte

El 31 de enero del año 1940, en el hogar de los señores Pelayo Tió y Josefa Jiménez (ambos maeños), nace el niño Pedro Quilvio Pelayo. Desde muy niño le gustó el juego del béisbol, deporte que inició de manera organizada siendo aún muy pequeño y desde donde exhibió cualidades de un portento.

A los 10 años de edad se inició jugando con uniforme en el equipo “Rivadavia Bar”, representando el negocio de diversión que en esos años estaba ubicado en la esquina de las calles 27 de Febrero con Hermanas Mirabal (donde hoy está el negocio “Panchito Sport”). El "pley" de pelota donde los niños de la época desarrollaban los juegos estaba en el área donde hoy está el Mercado Municipal, a unas tres manzanas o cuadras del Parque Amado Franco Bidó, el principal de la ciudad. Muy próximo a éste, estaba el llamado “pley de los grandes”, en la porción donde hoy está la iglesia evangélica frente al Colegio de Doña Camelia.

Recuerda nuestro presentado que el manager de ese primer equipo en el que jugara lo era, el también jugador, Carlos Juan Fermín, quien más tarde se destacaría como uno de los más seguros jardineros centrales que haya producido en su historia el municipio de Mao. Quilvio inició la práctica del béisbol como "utility", es decir, jugando en diversas posiciones, pero ante su potente brazo, en poco tiempo fue dejado como lanzador del equipo. Esto ocurría por el año 1950. Posteriormente, teniendo una edad entre 12 y 13 años, jugó con el equipo “Tienda Ferreira”.

SU PARTICIPACIÓN EN EL BEISBOL AMATEUR

A los 15 años de edad Quilvio Tió fue integrado al equipo “Hacienda Bogaert”, patrocinado por la finca Bogaert de la ciudad de Mao, teniendo como manager al ya experimentado Archibaldo Taveras, de quien aprendió muchos de los secretos del juego de pelota. Desde este equipo pasó a jugar amateur con el conjunto “Estrellas Maeñas” que dirigía el puertoplateño César Reyes Kunhart (quien casó con Flérida Eneida Tió Brea, hija de su tío Marino Tió). Destaca que para estos tiempos, los guantes de jugar en el nivel amateur eran confeccionados de lona de camión, y los "spikes", o zapatos de jugar, eran diseñados de polaina de guardia ya inservibles para el uso militar, a los que colocaban los ganchos que hacían comprar en el comercio de la ciudad de Santiago. Destaca que Blas Ventura, quien más tarde se destacaría como uno de los más grandes lanzadores amateur del municipio maeño, era zapatero y quien hacía estos famosos calzados.

Recuerda Quilvio Tió que los ocho jugadores regulares de posiciones que integraban ese primer equipo amateur que participó representando a Mao en diversas competencias lo integraban el fogoso Neney Ventura (receptor), Negro Minier (primera base), Lulú Santos (2da base), Félix Santana (campo corto), Rafael Reyes Gómez (mejor conocido como Pitifa) en la tercera base; los hermanos Hugolino y Mario Guzmán (hijos de doña Patria Guzmán Deschamps, maestra que llegó a Mao desde la ciudad de Santiago) se repartían el jardín derecho y central, respectivamente, y Archibaldo Taveras estaba como propietario del jardín izquierdo. Carmelo Polanco era el jardinero sustituto, que seguía en calidad a los mencionados más arriba. La rotación de lanzadores estaba integrada por Blas Ventura (zurdo), los derechos Quilvio Tió, uno conocido como Cañeo, Polín Jiménez (resalta que era muy bueno y jugó profesional con las Águilas Cibaeñas), Filiberto Peña, Frank Reyes y Francisco Javier Coma (mejor conocido como Bilo). También, estaba el pitcher zurdo Belaria Espinal.

Resalta nuestro presentado que aún siendo muy joven debió enfrentar a un equipo muy poderoso que existía en el noroeste, en la comunidad de Batey Madre, el cual estaba compuesto por jugadores que al momento o poco después eran Selección Nacional, dentro de los que estaban el cátcher Eufemio Marte, Ñoño Taveras (1era base), Cuco Marcelino (2da base), Ramón Corcino (campo corto), Buda Capellán (3era base), Gallo Martínez (jardinero central), Papo Santos (jardinero izquierdo), Paquito Santos (jardín derecho) y Juan Sánchez (jardinero sustituto). De este equipo fue que surgió el gran equipo de Manzanillo, patrocinado por la compañía norteamericana Grenada Company dedicada al embarque de guineo.

SU ENFRENTAMIENTO CONTRA JUAN MARICHAL

El equipo “Estrellas Maeñas” participaba dentro del torneo de la región noroeste enfrentando a los conjuntos de Villa Vásquez, Montecristi, Manzanillo, Santiago Rodríguez y Dajabón. Precisa nuestro recordado que el equipo de Manzanillo, al ser sus jugadores pagados por la compañía bananera norteamericana Grenada Company, “constituía una poderosa selección, con un “staff” de pitcheo considerado como el más completo y mejor del mundo, a nivel amateur”.

Recuerda que dentro de sus primeras experiencias como lanzador amateur a nivel regional, teniendo la edad de sólo 15 años, debió enfrentar a un lanzador que ya era conocido por su alta calidad: Juan Marichal. Destaca que en su primer enfrentamiento el juego se fue cero a cero hasta la altura del noveno "inning", ganando finalmente el juego 1 x 0 gracias a un cuadrangular que diera en el terreno el mismo Quilvio Tió. Se ganó tanto la confianza del manager que, cada vez que correspondía enfrentar al poderoso conjunto de Manzanillo en visitas de este a Mao o viceversa, la bola le era entregada enfrentando a Marichal en la mayoría de las ocasiones, resultando vencedor en el 80% de los casos. El enfrentamiento Quilvio-Marichal era siempre esperado por la afición de ambos pueblos noroestanos, cada vez que se enfrentaban los equipos representativos de Mao y Manzanillo.

Otros lanzadores del fuerte conjunto de manzanillo, y que en ocasiones debió enfrentar, siendo Quilvio aún muy muchacho (edad entre 15 y 16 años), lo eran Midomio Santana, Joaquín García Gil, uno de apellido Scarfullery y Purito Olivo, entre otros. De los bateadores más poderosos que debió enfrentar están Guillermo Rey, Galana Cartagena, Tati Payano, Lelito Cruz y Franklin Vásquez.

Cuando Quilvio Tió enfrentaba al equipo Batey Madre o el de Manzanillo, generalmente debía lanzar unas 15 entradas, pues lanzaba completo el juego de la mañana y en el de la tarde era ingresado por el manager como relevista, alcanzando fama de “brazo saludable y potente”. Ya con esta fama ganada como lanzador, en diferentes momentos fue llamado a reforzar a los equipos de Navarrete, Puerto Plata y Santiago, cuando estos enfrentaban a combinados de Santo Domingo y otras regiones del país.

Con 17 años de edad, en el 1957, el prometedor lanzador maeño fue escogido entre 200 jugadores que alojaron en el estadio de béisbol de La Normal, en Santo Domingo, para representar a la República Dominicana en el Tercer Campeonato Mundial Juvenil de Béisbol, celebrado en México. Enfrentó al siempre poderoso equipo de Cuba y el de El Salvador, ganando ambos encuentros, contribuyendo a que nuestro país alcanzara el 3er lugar, detrás del anfitrión México y Cuba.


En el 3er Torneo Mundial Juvenil celebrado en México. Foto tomada en el Pley del Hospital del Seguro Social de Ciudad de México. De izquierda a derecha: Chachy Rodríguez, Achú Pérez (de la Fuerza Aérea), Bienvenido (Kaky) De la Cruz Tejada (del EN, luego jugó con el Licey), Quilvio Tió (del entonces equipo Estrellas Maeñas) y Tomás Martínez Guerrero (del CAMI), todos pitchers. (En este torneo, también, jugó como Campo Corto, Luis Shecker Ortiz.)

Al regresar del Torneo Mundial Juvenil en México, su amigo Amadeo Torres (estudiante de la Escuela de Artes y Oficios de Santo Domingo), le requirió que antes de irse a Mao se quedara unos días para que ayudara al equipo de béisbol de la Escuela de Artes y Oficios que al momento participaba en un torneo amateur y estaba perdiendo muchos juegos. Quilvio ganó los 8 juegos en los que participó (todos en un mes), recibiendo al final el presente certificado como el mejor pitcher del Torneo.


ESPERE EN EL PROXIMO NÚMERO SU PARTICIPACIÓN CON LAS AGUILAS CIBAEÑAS Y EL BEISBOL PROFESIONAL ORGANIZADO DE ESTADOS UNIDOS
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jueves, 5 de noviembre de 2009

Datos biográficos de don Juan de Jesús Reyes Aranda

Tercera y última parte: el munícipe y el poeta
Por Manuel Rodríguez Bonilla

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El munícipe

Juan de Jesús Reyes fue un munícipe entregado por completo a su pueblo. Ejerció en beneficio de la comunidad de Mao diversas actividades. En el Ayuntamiento Municipal laboro durante 64 años interrumpidos, 61 de ellos como Secretario y los demás como Regidor.

Iniciando el 3 de noviembre del año 1892 como Regidor, se entregó a trabajar por su comunidad desde la Honorable Sala Capitular, hasta que fue jubilado como Secretario el 21 de enero del año 1956, a la edad de 84 años.

Durante varios años fue encargado de la Estación de Teléfonos del poblado. Fue miembro fundador de la entidad cultural Sociedad El Esfuerzo. Así mismo, fue socio fundador y después socio honorífico del Club Quisqueya y del Centro de Damas. Estas tres entidades culturales aún permanecen en la ciudad de Mao.

En el año 1921fundó el periódico La Pluma, que circulaba cada quince días. Luego, transformó el periódico en revista literaria de publicación mensual.

El poeta

Juan de Jesús Reyes nació para hablar en poesía. Juan de Jesús, vivió permanentemente en la producción poética. Don Juan, describió con poesía cada punto recorrido, cada parte vivida y cada sentimiento suyo.
Épico, lírico, folklórico, naturalista, romántico... Es difícil definir el camino poético mas sobresaliente de Juan de Jesús Reyes, pues, él los recorrió todos; en todos se destacó y en todos dejo una amplísima y hermosa producción.

Sentimental, romántico, nacionalista fervoroso, vertical y claro en sus posiciones, valiente en sus escritos. Juan de Jesús Reyes, fue un verdadero artista con la pluma.

Mirras (1949) con 19 lindas poesías, Bronces del Centenario (1944), Canto a la Fe y Canto Salvaje (1924), son sólo algunas de sus publicaciones en un medio que sólo permitía lograr la impresión de algunas decenas de ejemplares. Otras publicaciones de Juan de Jesús Reyes son: De Tierras Cálidas, Canto a Moca, Vuelo de Mariposas, Fragores, Canto de Victoria Cívica y Romance de la Ocupación Norteamericana.

Fue llamado con justicia El Poeta de Mao y mantuvo una estrecha amistad por carta con los más renombrados poetas de la época: la chilena Gabriela Mistral, Premio Nóbel de Literatura; y Juana de Ibarborou, de Uruguay, llamada Poeta de América, son sólo algunos de ellos. Así mismo, con los dominicanos Américo Lugo, Federico García Godoy, Fabio Fiallo, Ramón Emilio Jiménez, fueron de los grandes poetas dominicanos con los que hizo estrecha amistad.

Colaboró con diversas revistas y periódicos de su época con la publicación de sus poesías. Escribió en El Álbum, El Pensamiento, Osiris, Sangre Nueva , Cuna de América, La Opinión, Blanco y Negro, Artes y Letras, Paginas Banilejas, etc.

Para que nos formemos una idea de la sensibilidad y extraordinaria capacidad poética de este gigante del lirismo nacional y americano, leamos algunas opiniones de destacados intelectuales de la época, sobre los trabajos publicados por Juan de Jesús Reyes:

Sabe usted vaciar con maestría el fuego de su cólera y la sangre pura de su ironía entre las barras métricas del verso.
F.GONZALEZ
Setiembre de 1923
Monte Cristi

Solamente necesita ya una sencilla presentación para ser muy bien aceptado en el círculo de los pensadores.
FELIX M. PEREZ
Director de La Cuna de América,
Santo Domingo
Julio de 1923

La vida aldeana es propicia más que el bullicio ensordecedor de las ciudades, a las sugerencias exquisitas. Y presumo que será por eso que el autor ‘De Tierras Cálidas’ nos ofrece, como si fuese un ánfora repleta de sensibilizantes, un conjunto de suaves y deliciosos versos.
R. A. JORGE RIVAS
Director-Redactor de
El Heraldo, Santiago
Junio de 1923

Versos sencillos y patrióticos tienen en verdad el aroma de nuestras tierras cálidas y me hacen respirar de tan lejos su ambiente divino.
A. MEJIA
Abril de 1923
Barcelona, España

Hay en sus libros rasgos psicológicos de muy profunda sentimentalidad y de muy noble y peculiarísima belleza, para comprender que es este un poeta legítimo que adquiere ahora, al influjo del arte, la significación de una aislada y ejemplar personalidad poética.
JOAQUIN BALAGUER
Redactor Literario de
La Información. 1923

Cuando estuve en Mao no me enseñaron un poeta que hay por allí. Pero me enseñaron el río, la iglesia, otras cosas y hasta un tocador de acordeón. Un músico. Debían haberme dicho: ‘Si queréis ver lo mejor que tenemos, ven a ver a Juan de Jesús Reyes, que es poeta, y yo hubiera ido, como se va a la iglesia, a ver el río, como se va a ver a Mahoma, profeta del Islam, como uno va devotamente a ver un alma...
RODRIGO CERVANTES
1923

Usted me parece el primer poeta de la actual generación, y este juicio está ya en la mente de muchos que saben ver y leer sus originales imágenes.
OSVALDO BAZIL
Julio de 1924
Santo Domingo

Leí (la obra poética “De Tierras Cálidas”) con el interés y deleite con que se lee todo lo que despierta emociones éticas y estéticas.
SALVADOR CUCURULLO
Octubre de 1922, Santiago

No sabe usted cuantas horas me he solazado recitando, en familia, sus composiciones, muy especialmente la que usted me dedicó, suave y delicada.
MANUEL UBALDO GOMEZ

Él, a modo de un gladiador que ha tenido que luchar y vencer algo que es más que un acero férreo: la estructura del ambiente, imponiendo su arte ennoblecedor conjuntamente con su apostolado de maestro de escuela.
El Heraldo
Periódico De Santiago
Marzo de 1928.

De hace años lo conocí a usted como un poeta sinceramente emotivo, capaz de expresar artísticamente, en bello lenguaje rítmico, cuanto exterior o interiormente conmueve su espíritu.
FEDERICO GARCIA GODOY
Septiembre de 1922, La Vega.

Don Juan de Jesús Reyes, es también un trovador que ha evidenciado con sus versos exquisitos, poseer toda la gentil elegancia de un poeta griego y que sus estrofas robustas como ceibas milenarias y cadenciosa como la música de un palmar agitado por la blanda brisa, lo han llevado resueltamente a la cumbre del Éxito, iluminando con las antorchas de sus triunfos el sagrado altar de la patria.
ERCILIA PEPIN
Marzo de 1928
Santiago.

Acabo de leer el poema A TI, RAZA ESPAÑOLA. Lo conceptúo grandioso, monumental. En él, no decae la inspiración un solo momento. La espuma no falta en el agua golpeada. En el Torrente del Numen, desbordando en armonías, tiene un hervor uniforme, la espuma del genio del poeta. Este canto soberbio es el pedestal de la gloria de su autor...

Poeta:
Sea esta opinión mía la primera hoja de laurel en su corona.
RAMON EMILIO JIMÉNEZ
Noviembre de 1927.

En usted se resumen todas las excelencias de la especie y yo que le admiro desde tanto tiempo estoy rendido por la satisfacción y el regocijo.
DOMINGO MORENO JIMÉNEZ
Febrero de 1928

Saluda atentamente al exquisito poeta dominicano Juan de Jesús Reyes y le agradece con afecto el envío de su libro ‘De Tierras cálidas’, cofre sonoro bordado de gemas deslumbrantes, entre las cuales se destaca el rubí magnífico de su patriotismo y la perla pura de la emoción, que realiza el engarce perfecto.
JUANA DE IBARBOROU,
“POETA DE AMERICA”
Montevideo, Uruguay
Enero de 1926

Cuantas veces he leído su monumental poesía he derramado raudales de lágrimas escapadas de mi corazón por que usted es el poeta por excelencia de la ternura y el sentimiento, un escogido del genio y predilecto de las musas.
DANIEL C. HENRIQUEZ
Julio de 1939

He encontrado el LÍRICO magnifico que es este humilde y sencillo hombre de la belleza y maravilloso POETA, mago de la poesía.
MANUEL MORA SERRANO
Octubre de 1959.

Juan de Jesús Reyes, el Poeta de Mao, también es llamado el Cantor de La Barranquita, por el emotivo poema que dio a conocer en honor a los que levantaron la dignidad y el patriotismo ante la oprobiosa ocupación que sufriera nuestro país en el 1916.

Cada vez que tuvo la oportunidad levantó su voz contra la violación a nuestra soberanía y se preocupó para llevar a aquellos héroes al más alto y noble de los sitiales. ¡Para esos héroes un recuerdo santo! ¡Dichosos ellos que murieron libres!

Un gran poeta, tal vez uno de los más grandes y prolíferos de los que en tierra dominicana hayan nacido. Su producción, inédita en su mayor parte, lo hace ser desconocido en la generación de hoy día, aunque en su tiempo fue calurosamente comentado y reconocido, como lo fue, junto a un reducido número de intelectuales, en La Noche Azul de los Poetas Nacionales, significativo acto realizado en la ciudad de Santiago de los Caballeros, por la Sociedad Amantes de la Luz.

Estoy seguro que no muy tarde, el autor de Serranitas y Vuelo de Mariposas estará en el lugar del parnaso nacional que por justicia le corresponde.

Al leer y conocer a Juan de Jesús Reyes Aranda, el Cantor de La Barranquita, el Gran Maestro, el Munícipe Consagrado, podemos apreciar que éste fue un dominicano excepcional: respetado y admirado por los más sobresalientes intelectuales de su época.

Don Juan murió a la edad de 90 años, en el 1962, en la Villa de los crepúsculos del rojo de las tunas, como él mismo llamara al terruño que le viera nacer.



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