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miércoles, 19 de diciembre de 2012

HÉROES NUESTROS

LEVANTAMIENTO ARMADO DE 1963
Por Ramón "Papito" Mármol


En recordación de nuestros héroes y mártires

(De izquierda a derecha, arriba: Piculín Fondeur, Arnulfo Reyes, Joseíto Crespo y Monchy Valerio. Abajo: Papito Ramírez, Rafita Crespo, Pitifia Reyes y Reyito).

En Noviembre de 1963 un grupo de hombres y mujeres formados en seis frentes guerrilleros tomaron las montañas de Quisqueya en diferentes puntos del pais, jóvenes que representaban la esperanza y la renovación del accionar político de República Dominicana. Estos tomaron las lomas de Las Manaclas, La Horma, Berrenda, Bahoruco, El Limón y Los Quemados, diseminados en el Norte, en el Este y en el Sur del territorio nacional con el fin de cambiar el momento de incertidumbre que vivía el país protagonizado por el gobierno de facto del Triunvirato y los remanentes del trujillismo, un gobierno golpista, títere y ultra conservador.

El primer gobierno constitucional electo, después del ajusticimiento del tirano, el 20 de diciembre de 1962, toma las riendas del poder el 27 de febrero de 1963, pero siete meses después, en septiembre del mismo año, fue derrocado por las fuerzas reaccionarias y enemigas del pueblo dominicano, apollados por grupos sociales-militares-empresarios-terratenientes-clérigos-la burguesía y la embajada de los Estados Unidos, quienes abortaron la recién surgida democracia.

Estos jóvenes formaron parte de los diferentes frentes guerrilleros que se formaron, que fueron:

Gregorio Luperón, en la loma El Limón de Altamira, Puerto Plata.

El frente Enrique Jiménez Moya, en la loma Las Manaclas de San José de las Matas.

El frente Hermanas Mirabal, en las lomas entre San Francisco de Macorís y Nagua.

Frente Mauricio Báez en las lomas entre el Seibo y Miches.

Frente Juan de Dios Ventura Simó, entre las lomas de San José de Ocoa, Valle Nuevo y Bonao.

Frente Francisco del Rosario Sánchez, en la Sierra de Bahoruco, en Enriquillo.

Al escribir sobre el levantamieno armado de 1963 trataré de referirme sólo a los Maeños, (respetando y sin quitarle méritos a los demás), que participaron en esos movimientos armados, quienes fueron asesinados y enterrados en el mismo lugar donde fueron fusilados, y a los sobrevivientes.

Los fusilados fueron:

Manuel de Jesús Fondeur Rodríguez (Piculín), participó en el Frente Enrique Jiménez Moya, fusilado en la loma Las Manaclas, en San José de las Matas.

Fernando Arturo Ramírez Torres (Papito), participó en el Frente Enrique Jiménez Moya, fusilado en la loma Las Manaclas, en San José de las Matas.

Manuel de los Reyes Díaz Herrera (Reyito), participó en el Frente Enrique Jiménez Moya, fusilado en la loma Las Manaclas, en San José de las Matas, quien, aunque no era maeño, vivió y salió de Mao a emprender esa lucha.

La sangre de esos valerosos Maeños derramada en el mismo lugar donde se llevó a cabo su alzamiento, sirvió de abono al lugar de su lucha y por tanto a la tierra de su amada Patria. Se inmolaron creyendo en los ideales de Paz, Justicia Social, Libertad y Democracia. ¡Paz Eterna a los restos de estos grandes hombres, Mao los recordara siempre!

No todos los Maeños que formaron parte de estos frentes guerrilleros perdieron la vida, de los sobrevivientes todavia tenemos la dicha de tener la mayoría entre nosotros, a quienes les debemos respeto, admiración y reonocimiento por su entrega, sacrificios y valentia.

Los sobrevivientes fueron:

José Agustín Crespo Minaya (Joseito), integrante del Frente Enrique Jiménez Moya, en la loma de Las Manaclas, en San José de las Matas, luego apresado.

Rafael Reyes Gómez (Pitifia), integrante del Frente Enrique Jiménez Moya quien luchó en la loma Las Manaclas, en San José de las Matas, luego apresado.

Dr. Arnulfo Reyes Gómez, integrante del Frente Gregorio Luperon que operó en la loma El Limón de Altamira, fue apresado y deportado.

Ramón Valerio (Monchi), integrante del Frente Gregorio Luperon que operó en la loma El Limón de Altamira, fue apresado y deportado.

Rafael Crespo Minaya (Rafita), integrante del Frente Gregorio Luperón que operó en la loma El Limón de Altamira, luego apresado.

Todos los maeños formaron parte de los grupos encabezados por Manuel Aurelio (Manolo) Tavárez Justo y Juan Miguel Román en las lomas de Las Manclas en San José de as Matas, Santiago y El Limón en Altamira, Puerto Plata, respectivamente.

Nuestra inmensa y eterna gratitud a los que murieron y a los sobrevivientes, pienso que Mao y su patria todavia están en deuda con ustedes.

Estos grandes y valerosos hombres merecen ser rescatados del olvido y recibir los honores a los cuales son merecedores; si hemos sido capaces de designar calles, parques, edificios, hospitales, monumentos, barrios etc., con nombres de personas que no sabemos ni quienes son ni qué hicieron, ¿por qué que no con el nombre de los nuestros, que sí sabemos quienes son y qué hicieron?

El valor, dignidad y principios que tenían estos hombres, que arriesgaron sus vidas sin esperar nada, deben ser recordados siempre. Lucharon por un pais más justo, solidario y equitativo; todos los sobrevivientes los hemos visto desempeñando las mismas funciones que realizaban antes del levantamiento. no buscaron prebendas personales, su única recompensa fue la satisfación del deber cumplido.

Los recuerdos de estas vivencias, (los que se atrevieron a desafiar a Trujillo y el levantamiento armado de 1963) han permanecido almacenados en mi memoria por muchos años, ni el haber llegado a la adultez y procreado familia nos han hecho cambiar; las conviciones siguen siendo las mismas y las ideas abrazadas en nuestra juventud permanecen en nuestro corazón. Que el Señor bendiga a los que aún viven y les dé paz eterna a los que murieron.

RELACIONADO:
MI EXPERIENCIA EN EL ALZAMIENTO GUERRILLERO DEL MR 1J4 EN 1963, por Raúl Pérez Peña (Bacho)

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lunes, 1 de octubre de 2012

EL MAO QUE AÑORO

EL PUEBLO QUE ANHELO VOLVER A VER
Por Ramón “Papito” Mármol


Mi pueblo me ha sorprendido, fueron tantas las cosas que vi tan distintas y tantas las cosas que han pasado, que solo espero ver mi pueblo renacer de nuevo y unido en amor, donde se respete el uno al otro y donde la esperanza llegue a todos como el aroma de una flor. Estoy deseando ver de mi pueblo la entrega que tanto nos unió, donde todos éramos como hermanos, que nos respetábamos y profesábamos amor, donde nos conmovíamos ante las necesidades a nuestro alrededor, que no nos confundamos como tantas veces sucede y que no nos dividamos al entrar en contiendas y en discusiones, que las contradicciones siempre han existido, pero todas tienen solución, que busquemos ayudarnos el uno al otro y que no nos olvidemos qué grande es nuestro pueblo, y no usted y yo.

Yo quiero un pueblo que procure la unión, un pueblo que trabaje por los desposeídos, que rompa cadenas y libremos a sus gentes de tanto dolor, que aclare al que esté confundido, pero que nos hable la verdad, un pueblo que le brinde esperanza a las almas angustiadas.

Quiero un pueblo que con sus consejos se sanen las heridas que producen tanto dolor, un pueblo donde sus miembros se sientan seguros y llenos de paz, donde caminar por sus calles sea seguro y permanecer en las casas sea una tranquilidad, un pueblo donde sus palabras sean nuestro alimento; ese es el pueblo que quiero y espero volver a ver.

Yo quiero un pueblo que motive sus gentes, un pueblo que sepa distinguir entre el bien y el mal, ese pueblo donde supimos perdonarnos el uno al otro y donde se brindaba esperanza y amor. Ese es el pueblo que quiero, el que conocí, donde me formé, ese es el pueblo que quiero para mis gentes, ese es el que estoy esperando, ese es el pueblo que Dios nos concedió, el pueblo donde el comportamiento era un orgullo y el respeto era un don, el pueblo donde el vecino y el conocido eran como nuestros familiares y el respeto hacia estos era con amor, el pueblo donde procurábamos cada día ser mejor.

¿Dónde está ese pueblo donde nos formamos?, ¿dónde está ese pueblo que tanto amamos?, ¿dónde está ese pueblo que tanto nos dio? ¿DÓNDE ESTÁ?, ¿DÓNDE ESTÁ?
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viernes, 21 de septiembre de 2012

EL MAO QUE RECUERDO... Y EL QUE ES

MI PUEBLO YA NO ES MI PUEBLO
Por Ramón “Papito” Mármol


En un recorrido por mi pueblo me di cuenta que no lo conocía; no es el pueblo en cual fui formado, ya los barrios que conocía, a algunos les han cambiado sus nombres y otros han desaparecido; los barrios que creíamos que estaban lejos del centro de la ciudad, hoy forman parte de ella.

Recuerdo:
Barrio Los Cambrones (hoy Sector Enriquillo)
El Cruce de Copeyito (hoy Sector El Copeyito)
Barrio Militar
Cerro Melón o barrio de los oficiales
Barrio San Antonio (hoy Sector San Antonio)
Barrio Las 40 (hoy Sector Villa Mil)
Barrio Las 300
Barrio Las Guaridas (hoy Sector Carlos Daniel)
Play de Pericles (hoy Sector Pericles)
Barrio Las Minas (hoy Sector Las Minas)
Barrio Sibila (hoy Sector Sibila)
Los Cajuilitos (hoy Sector los Cajuiles)
Villa Bogaert (nombre desaparecido)
Barrio Los Cayucos (hoy Sector Juan de Jesús Reyes)
Cerro Marino (hoy Sector Cerro Marino)
El Samán (hoy Sector el Samán)

También recuerdo:
Barrio de Los Colones (así como dice, los Colones)
Barrio El Rincón (hoy Sector del Rincón)
Yerba de Guinea (hoy Sector Yerba de Guinea)
El Joyo de Maroa (hoy Ensanche Quisqueya)
Barrio Los Bonilla (hoy Sector Los Bonillas, así con s)
Los Chalecitos (nombre desaparecido)
Barrio Hatico
Hacienda Bogaert (nombre desaparecido)
El Batey Bogaert (hoy Barrio Don Bosco)
Barrio Caminos Vecinales (hoy Sector Los Restauradores)
Barrio Capotillo
Barrio El Aserradero
Barrio Joyo del Burro (hoy Sector Villa Diego)
Callejón El Tamarindo (nombre desaparecido)
Callejón de Las Guayabas
El Manguito (nombre desaparecido)
La Caobanita (nombre desaparecido)

Estos fueron los barrios donde yo y muchos de ustedes se criaron, barrios conocidos y andados por todos, donde el respeto era una orden y la seguridad una ley, donde éramos protegidos por el conocido y hasta por el desconocido, barrios que anduvimos sin temor a un atraco o una muerte, donde conocíamos a muchas personas y éramos conocidos por muchos de ellos.

Hoy vemos como han surgido otros barrios y por ende el crecimiento mismo del pueblo, vemos también como ha desaparecido el nombre de barrio siendo sustituido por el de Villa, Urbanización, Residencial o Sector.

Hoy existe:
Residencial Carol Gisell
Residencial Los Sueños
Residencial Laidyn
Residencial Bello Atardecer
Los Multis Viejo de Hatico (ahora Residencial Los Multis)
Los Multis Nuevos (ahora Villa Progreso)
Urbanización el Cedro
Urbanización Los Peña
Urbanización Las Eneas
Sector Fuerte Azul
Sector Villa Carolina
Sector Villa Olímpica
Barrio Desiderio Arias
La Compuerta (ahora Marino Tió)
Sector Los Médicos
Barrio Motocross (hoy Sector Motocross
Sector Tierra Seca (hoy Hermanas Mirabal)
Sector María Auxiliadora
Sector Hermana Bertha (ahora Pueblo de Dios)
Sector Buenos Aires
Sector Las Flores
San Antón
La Joya (María Auxiliadora 2)
Sector Los Laureles o Zona Universitaria
Sector La Codal
Cañá de Piedra (ahora Reparto Santa Cruz)
Sector los Córvanos


Si usted ha visitado su pueblo y no se ha dado la oportunidad de recorrer sus calles y sus barrios, hoy usted no lo conoce y por tanto su pueblo ya no es el pueblo que usted dejó, ya es otro, más grande, más poblado, con bellas y lujosas construcciones y con un estilo de vida muy diferente. Pero cuidado que con sus bellas construcciones y crecimiento también han llegado otras cosas que mi pueblo y sus gentes no lo agradecen.

Pero Mao sigue siendo Mao, la ciudad de los bellos atardeceres, ciudad de hombres laboriosos y mujeres hermosas. Ciudad que es nuestro orgullo y nuestra bandera, que la levantamos en cualquier escenario y la defendemos con amor.

ESE MAO, SÍ ES MI PUEBLO.

Mis agradecimientos al Profesor Abel Mena, quien puso todo su empeño para que este trabajo fuera una realidad. Su asistencia tiene un valor incalculable.
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sábado, 1 de septiembre de 2012

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PAPITO MÁRMOL!

Papito es una de esas personas entusiastas con que tenemos la dicha de contar en nuestra comunidad MEECiana. Sus escritos sabios, que nos remontan a vivencias de un tiempo mejor, cuando éramos más sencillos e ingenuos, todas las notas que nos envía y esa preocupación genuina porque MEEC sea un digno representante de nuestra gente, tienen un valor inigualable para nosotros. Caso ilustrativo: durante su reciente estadía en Mao nuestro amigo se convirtió en corresponsal y diariamente nos enviaba información de valía acerca de nuestro pueblo y sus gentes, la que pasábamos a ustedes. Por eso, y por lo que nos dará en el futuro, le damos las gracias de corazón.

Amigo, en este día tan especial para ti, tus familiares y quienes te apreciamos, deseamos que el Señor te conceda la gracia de gozar de una larga y dichosa vida con salud impecable, engalanada con todo lo que desees, tanto material como espiritual.

¡Feliz cumpleaños, Papito, de tus compañeros MEECianos!

¡Mil felicidades, Manga!

Isaías
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martes, 21 de agosto de 2012

ASÍ LO RECUERDO...

EL DÍA QUE VI LLORAR A MI PUEBLO
Por Ramón "Papito" Mármol

Nota: este hombre anda por Mao.

Mao, común cabecera de la provincia Valverde, ha entregado a la patria muchos de sus hijos a quienes quiso y recordará siempre por su lucha y sacrificio; hombres de todos los niveles sociales, desde el más humilde hasta el más poderoso; hombres que se distinguieron no sólo en su pueblo, sino también a nivel nacional. Pero esos hombres un día entregaron la vida en su lucha por la libertad de su pueblo y su país.

Hombres de coraje, valentía y compromiso; hombres comprometidos con su pueblo y la patria donde la palabra empeñada era un honor y el sacrificio una honra; hombres como esos ya quedan pocos en mi pueblo.

Vi llorar a mi pueblo por la muerte de Manuel de Jesús “Milet” Haddad, muerto en un atentado en la carretera Santiago-Puerto Plata, siendo el gobernador de nuestra provincia y quien junto a Evelio Martínez, Sergio Peña, Pango Muñoz y Ramón Emilio Cabrera “Tito” se desplazaban por esa carretera en actividades políticas, salvando estos últimos la vida milagrosamente.

Vi llorar a mi pueblo por la muerte de Fernando Arturo “Papito” Ramírez Torres, muerto en las montañas de Quisqueya en el levantamiento del 1J4, un humilde hijo del barrio el Rincón.

Vi llorar a mi pueblo por la muerte de Manuel de Jesús “Piculín” Fondéur, muerto en las montañas de Quisqueya en el levantamiento del 1J4, oficinista de profesión y hombre de principios inquebrantables.

Vi llorar a mi pueblo la muerte de Manuel de los Santos Reyes “Reyito”, un joven de unas condiciones humanas increíbles y quien fuera el secretario de las oficinas del 1J4 en Mao.

Vi llorar a mi pueblo por la muerte de Ledesma Colón Tejada, muerto en la trinchera del Honor, hombre de coraje que honró el barrio los Cambrones y quien organizó los contra-paleros en nuestro pueblo para contrarrestar los abusos del grupo los paleros, organizados para reprimir a los ciudadanos enemigos del tirano y de los remanentes del mismo.

Yo también lloré junto a mi pueblo la muerte de esos grandes hombres, que fueron íntegros, guía, ejemplo de sacrificios y valentía, hombres que se entregaron en cuerpo y alma a luchar por la redención de su pueblo y su país, hombres que se convirtieron en HÉROES Y MÁRTIRES de nuestro pueblo y nuestra patria.

No es que mi pueblo no lloró la muerte de esos otros grandes hombres que lucharon por su libertad, sino que estos fueron los que yo vi por los que lloró mi pueblo.

¿Dónde está el mausoleo que honre a estos valientes? Mi pueblo debe un monumento por lo menos al sacrificio de estos valientes. Llorar no basta.
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lunes, 4 de junio de 2012

YO ME PREGUNTO...

¿QUIENES SON CIUDADANOS AMERICANOS?
Por Ramón (Papito) Mármol

Tema relacionado: ¿Latinos, hispanos, americanos o qué diablos?

Hay dos temas a los que me gustaría referirme, que son: ¿Quienes son Ciudadanos Americanos? Y el famoso soy de Santo Domingo, como si todos hubiéramos nacido en la capital. En mi caso soy maeño y de pura cepa. En este caso, solo me voy a referir a los ciudadanos americanos.

Entiendo que este es un tema espinoso y conflictivo, porque muchas personas así lo entienden, y no quieren ni aceptar, ni reconocer, ni defender, ni reclamar lo que es suyo.

Mi preocupación es cuando veo y oigo a los nuestros hasta negando, inconscientemente, que son americanos; también vemos y oímos anuncios en Los Estados Unidos en inglés y en español, unos producidos y apoyados por los hispanos que dicen: hazte ciudadano americano para que puedas votar, como si hubiéramos nacidos en Europa, Asia u otro continente. Lo correcto es hazte ciudadano de los Estados Unidos para que puedas votar.

¿Qué significa esto? Simplemente, que para muchos Estados Unidos es AMERICA e incluye algunos países de Europa, no todos, y los demás países pertenecen a otro continente que no se cuál es ni cómo se llama, porque en los otros continentes no estamos.

También me llama la atención cuando oigo decir México-americano, o cubano-americano, etc., como si no hubiese nacido en América, ahora bien, los culpables somos nosotros mismos, porque desconocemos hasta de dónde venimos.

Pero peor es que a nosotros como hispanos eso no nos importa ni nos interesa. Hemos sido indiferentes siempre y aceptamos como tal que eso es correcto, negando nosotros mismos nuestros orígenes. Para nosotros es más ciudadano americano que nosotros mismos todo aquel que NO haya nacido en el continente americano, con la excepción de los nacidos en Canadá y Estados Unidos; no digo los mexicanos porque para ellos estos nunca han sido ciudadanos americanos.

La mayoría de nosotros pensábamos y hemos creído que para ser americano hay que ser una persona de tez blanca y ojos azules, sin darnos cuenta de las personas de tez blanca y ojos azules son descendientes de Europa y por tanto no son americanos como nosotros salvo aquellos que hayan nacido en Estados Unidos o cualquier otro país de América. Para la mayoría de nosotros sólo es suficiente que sea de tez blanca, de ojos azules y que su lengua de origen NO sea el español para ser americano. Hasta el ruso, que ha sido tradicionalmente un enemigo de los Estados Unidos es considerado más americano que nosotros. Decir ciudadano americano es pensar en las personas descritas anteriormente, hasta eso nos tienen programado.

Pero todavía más, los hijos de los descendientes de los países de América que nacen en los Estados Unidos, para ellos siguen siendo hispanos, nunca americanos, porque consideran que ser hispano, aunque haya nacido en Estado Unidos, es pertenecer a otro continente que no es América.

Es penoso cuando usted oye decir que una persona que llega de Europa, con las características antes mencionadas, se auto proclama inmediatamente como ciudadano americano y lo aceptamos como verdad y le dan el tratamiento como si lo fuera. Pero noten también que el español es europeo, pero no le dan la clasificación de americano porque habla español.

¿Quienes son ciudadanos americanos? Son todos los nacidos en el continente americano, como son los nacidos en:

América del Norte: Canadá, Estados Unidos y México.

América Central o Centroamérica: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá.

Antillas Menores: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Dominica, Grenada, San Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago.

Antillas Mayores: Cuba, Haití, Jamaica, República Dominicana y Puerto Rico.

América del Sur: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

Es decir que todo aquel que haya nacido en el continente americano es ciudadano AMERICANO, quieran o no quieran reconocerlo.
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domingo, 4 de marzo de 2012

EDUCACIÓN Y EDUCADORES

Ramón Mármol: Un profesor Dominicano que ejerce en EEUU.
Por Ángel Berto Almonte

PATERSON.-Para hacer su camino, la humanidad, persona a persona, generación a generación, ha tenido que ir transmitiendo los valores necesarios para vivir en sociedad. Cada recién nacido ha debido incorporar la experiencia de todo un mundo anterior para instalarse en esa cadena de progreso. La historia de los hombres es la historia de la educación.

La historia que le entregamos hoy es la del profesor Ramón Mármol, un dominicano que ha sido ejemplo para todos aquellos alumnos y alumnas que han recibido de él, el pan de la enseñanza.

De acuerdo a lo narrado por Mármol, él se inició impartiendo la asignatura de matemáticas a jóvenes particulares, término este que se les da aquellos estudiantes que tienen problemas de aprendizaje en determinada materia y requieren de otro educador que no es el profesor titular de su escuela.

En el año 1970-71, Mármol cursó estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), luego decidió continuar su carrera en la Universidad Pedro Enríquez Ureña, donde terminó sus estudios en Educación.

Fue director del Liceo Secundario del Distrito Municipal de Laguna Salada, provincia de Valverde; al noroeste de la República Dominicana. También impartió clase en los colegios Ana Amelia Rodríguez, Ana Delia Jorge y Enriquillo; donde enseñó además de matemáticas, las asignaturas: dibujo y física.

Ramón Mármol (Papito) está de acuerdo, de que en dominicana los profesores y las profesoras no se ven reconocidos ni recompensados. Esto provoca un cansancio emocional, al tiempo que la vocación de docente se ve frustrada hasta el punto de verse desmotivado.

Hay profesores que tienen un marcado carácter educador y que entienden que su función es también la de tutelar el desarrollo y maduración de sus alumnos. En el otro polo, después de declinar todas las variables posibles, se encuentran aquellos que se sienten e identifican tan solo como enseñantes y creen que su labor exclusiva es transmitir los conocimientos que determina el “currículo” de la asignatura que imparten.

“El papel del educador alcanza una singular importancia en un escalón de la enseñanza que no siempre se considera y valora en la forma adecuada”, señala el profesor Mármol.

Educar es tan necesario que no puede quedar relegado a la responsabilidad de los grupos familiares, por mucho que éstos sean esenciales. La educación es tarea de todos y, desde siempre y tanto más cuanto más complejas se hacen las sociedades, han aparecido instituciones y personas en las que se depositaba de manera especial ese trabajo fundamental.

En los ritos de iniciación, en la larga tarea de aprendizaje de un oficio, en el recorrido de los caminos de la espiritualidad, en el progreso filosófico o moral, en una palabra, en la ayuda a la construcción de la persona siempre hemos encontrado al Maestro.

En busca de garantizarles un futuro próspero a sus hijos, Ramón Mármol emigra a los Estados Unidos, específicamente a Paterson, donde comparte su hogar con una familia ejemplar. Impartió docencia en Newark. A partir del año 1986 se suma al cuerpo de profesores del colegio Passaic County Community College (pccc). Honor a este dominicano ejemplar.

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domingo, 6 de noviembre de 2011

MOMENTO DE REFLEXIÓN

DESCARGANDO NUESTRA MOCHILA
Por Ramón "Papito" Mármol

Cuando jóvenes muchos pensamos, hicimos y dijimos cosas que fueron producto de nuestra juventud, de nuestro orgullo, de nuestro vigor, de nuestra hombría, de nuestra independencia y de nuestras imitaciones, pero nunca tomamos en cuenta de que estábamos llenando nuestras mochilas para siempre y que teníamos que cargar con ella durante toda nuestra vida. La llenamos de ofensas, al decir o de actuar, con nuestros padres, con nuestras esposas o esposos, con nuestros hijos, con nuestros familiares, con nuestros amigos, con nuestros vecinos, con nuestros conocidos y con otros seres queridos, sin darnos cuenta que ese decir y actuar incorrectamente lo íbamos a tener que cargar hasta que tomáramos la decisión de deshacernos de ellos o para toda la vida.

¿Cuántos de nosotros hemos llenado nuestra mochila de ese decir y hacer? Probablemente muchos tenemos cosas en nuestra mochila de las que hoy quisiéramos deshacernos; cosas quizás muy graves y otras no tan graves, pero nos ha faltado el valor y la hombría para hacerlo, hemos preferido mantener esa carga antes de disculparnos con quienes hemos, o sentimos haber, ofendido.

¿Cuántos de nosotros nos hemos sincerado con alguien a quien le debemos una disculpa o un perdón? Recordemos que el señor es el Señor y nuestro guía y ha tenido misericordia con nosotros y nos ha perdonado. ¿A cuántos de nosotros nos ha faltado la hombría, esa hombría de ayer, para decirle a alguien cuanto lamento, cuanto he pensado en tal o cual cosa que dije o hice ayer?

Es posible que no solo nos hayamos sentido culpables por cosas que dijimos e hicimos ayer, también es probable que tengamos algunas cargas por cosas, que en su momento consideramos ofensivas, sin habernos tomado el tiempo de averiguar la gravedad de la ofensa.

Son muchas las cargas que llevamos sobre nuestros hombros de las que pudimos deshacernos, pero nos ha faltado el valor para hacerlo. Siempre hay un momento para comenzar a descargar nuestra mochila, solo tenemos que empezar con nosotros mismos, preguntarnos: ¿Qué estoy haciendo con esta carga que ya me resulta tan pesada? ¿Por qué no comenzar a descarga mi mochila y hacer menos pesado mi andar y también el del otro? ¿Por qué no comenzar a andar nuestros últimos pasos con una carga menos pesada y con la satisfacción de haberlo hecho? ¿Por qué no decirle a ese alguien, frente a frente y con el mismo valor de la ofensa, lo siento, lo lamento por tal o cual situación que pasó ayer, pero con sinceridad?

Recuerda que cuando jóvenes esas cargas aparentemente no nos resultaban muy pesadas, pero después de tener familia y haber cumplido los 40 o 50 años de edad, estas cargas nos resultan muy pesadas y el andar se nos hace más dificultoso.

Deshagamos nuestras mochilas de muchas de sus cargas para que nuestros últimos andares sean menos pesados y la satisfacción de haberlo hecho sea nuestro orgullo. Siempre es bueno el momento para buscar la paz, interior y con nuestro entorno.
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sábado, 8 de octubre de 2011

REMEMBRANZAS

MIS RECUERDOS DE LA EMBAJADA
Por Papito Mármol

Como estudiante de la escuela primaria, mi deber y obligación era asistir a la escuela, poner toda la atención posible para aprender lo que se enseñaba y hacer las tareas indicadas. Disfrutamos de las enseñanzas de los mejores profesores de la época, que no voy a mencionar para no cometer el error de olvidar algunos de ellos, por el respeto que me merecen.

Lo que mejor recuerdo son los años como estudiante de educación secundaria en el Liceo Eugenio Deschamps. Es a partir de segundo curso de secundaria que comienza la mayor responsabilidad como estudiante, lo recuerdo porque a partir de ese entonces nos reuníamos un pequeño grupo de estudiantes todos los días en la casita que estaba en la parte trasera de la casa de mis abuelos, en la calle independencia #4, donde teníamos dos pizarrones a nuestra disposición. Ahí nos reuníamos a estudiar todos los días, de 3 pm a 6 pm en un principio, pero a partir del tercer año, a medida que aumentaban nuestras necesidades, extendimos el horario y se estableció de lunes a viernes de 3:00 pm a 6:00 pm, tomábamos un receso de 6:00 pm a 9:00 pm., regresábamos a nuestras casas para baño, cena y visitar nuestras novias, enamoradas, familiares y amigos, entre otros; regresábamos a las 9:00 pm y estudiábamos hasta las 11:00 pm o 12:00 de la media noche; ahí mismo dormíamos en las tres camas que teníamos disponible para ello y nos levantábamos a las 4:30 am nuevamente para estudiar de 5:00 am a 7:00 am.

Para esto teníamos dos despertadores, para asegurarnos; por si fallaba uno; luego venía el regreso a nuestras casas para el baño y el desayuno previo a ir a Ia escuela. El día viernes no había estudio a partir de las 6:00 pm pero sí regresábamos el sábado en el horario de 8:00 am a 12:00 m y de 3:00 pm a 6:00 pm; el domingo era día de receso. Sólo dormíamos en nuestras casas los días viernes, sábado y domingo.

Pero en tiempo de exámenes el horario no tenía límite de horas sino de preparación. Había ocasiones que si dormíamos 2 o 3 horas, era mucho y no había receso ni sábado ni domingo, se seguía el horario de los días de clases.

Como nosotros teníamos lugar y horario establecido, muchos de nuestros compañeros se acercaban al lugar y por el número de visitantes y las necesidades de éstos o de algún otro compañero de estudio o de alguna ayuda, se le dio el nombre al lugar de LA EMBAJADA. Ahí éramos permanentes Diómedes Rodríguez, Frank Pilarte y Papito Mármol; también Rafael Frías, Josefina Heredia, Deyanira Rodríguez, Josefina la de Polila, Niñito Almonte, algunos días Rosa Ana Marcira, Margarita, Elvita y, pocas veces, Gilberto Tejada (Gallego), Juan Eligio Castellanos, Federico Cortés, Rafael Veras, Angelito Veras y Fellito Molina.

El nombre de LA EMBAJADA se hizo tan conocido que ya no se decía que se iba a estudiar a la casa de Papito, sino a LA EMBAJADA; hasta algunos profesores indicaban a sus estudiantes que si tenían cualquier problema con alguna tarea o clase se acercaran a LA EMBAJADA, que allí lo podían ayudar. Creo que conocían más el nombre de LA EMBAJADA que la dirección donde estaba.

Era responsabilidad nuestra acompañar a las muchachas a sus casas a la hora de su regreso, si era en horas de la noche; o de buscarlas, si era en horas de la madrugada. Siempre reinó el respeto y la caballerosidad para con las muchachas.

El compromiso con nosotros mismos era tan grande que si alguien no llegaba a la hora establecida, comenzábamos el estudio a la hora indicada con tal que ese que no llegaba se responsabilizara con el horario o se quedaba retrasado en algún punto o tema. No recuerdo de inasistencia de ese grupo de estudiantes a sus clases o al lugar de estudio; si alguien no asistía, la razón tenía que ser MUY grave, o porque estaba MUY enfermo, o se le había presentado una situación fuera de control. Me atrevería a decir que en un 95%, la mayoría tuvo asistencia perfecta a sus clases y el que por alguna razón no asistía, era nuestra responsabilidad ponerle al día, prestándole las anotaciones tomadas y dándole las explicaciones de lugar, si las necesitaba.

Aunque dentro del grupo había estudiantes de cuarto de matemáticas y de cuarto de naturales, se estableció un horario de forma que los dos grupos pudieran estudiar las materias comunes en horas de la tarde
En LA EMBAJADA, el permanente y el visitante se responsabilizaban con seguir las normas establecidas o de lo contrario no se le daba ASILO. Se estableció una norma de estudio, en la que cada uno de nosotros tenía cierta responsabilidad en el material o tema de mayor dominio, de ahí que esa persona era el responsable de ayudar a los demás y de dar las explicaciones de lugar en caso de cualquier necesidad.

Otras de las características de ese grupo de estudiantes era que en las vacaciones nosotros establecimos un horario de estudio de lunes a viernes de 8:00 am a 12:00 pm para preparar algunas de las materias del curso siguiente, principalmente en matemáticas. Esto se cumplía con la misma responsabilidad que teníamos de asistir a las clases.

Recuerdo que cuando estábamos en tercer y cuarto curso y había movilizaciones estudiantes, en algunas oportunidades, a nosotros había que darnos clases, porque nosotros permanecíamos en la escuela, no siendo esto del agrado de los estudiantes en protesta y de algunos profesores.

Recuerdo en cuarto curso, después de tomar el último examen regresamos a dormir a la embajada con el único fin de poner el despertador a sonar a diferentes horas para no hacerle caso dejándolo sonar, nos trasnochábamos nuevamente, pero lo gozábamos a plenitud.

Ahí terminamos, de ahí salimos bachilleres, pero ahí no se rompió la taza.
Cuando decidimos ir a la universidad, la mayoría lo hicimos en el mismo semestre y casi todos a la misma Universidad; algunos nos establecimos en la misma pensión. No pudimos terminar juntos la Universidad porque muchos tuvimos que movernos a otras Universidades por las diferentes situaciones que existían en ese entonces en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. No tengo un dato preciso, pero creo que todos los componentes de esos dos cursos terminaron sus estudios universitarios o por lo menos hicieron una carrera técnica.

Mi respeto y admiración a cada uno de ellos.

Cuando escribía sobre el tema le pedí a Diómedes Rodríguez su colaboración y él me pidió lo siguiente: Creo que debes agregarle el gran apoyo que nos brindaron tus padres (Don Fico y Doña Mercedes), Don Abraham (tu abuelo) y tu tía Doña Heroína. Apoyo moral, por un lado, y económico por otro lado, consistente en compra de azúcar y café, así como jengibre y tisanas, acompañadas de pan o casabe.

Gracias a Diómedes Rodríguez por mencionarme LA EMBAJADA en algunos de sus comentarios, eso me motivó a escribir algo sobre el tema y gracias también por ayudarme con sus aportes y correcciones.
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miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿CONOCEN A ESTE MINISTRO?


Ese ministro jubilado... ¡no, no es Quiquito!

Dice ese artista que la foto fue tomada en la graduación de Jesús. Esperamos ver una foto en que esté con los apóstoles.
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miércoles, 31 de agosto de 2011

RECORRIENDO EL MAO DE ANTAÑO-1

NEGOCIOS MÁS MENCIONADOS Y MÁS VISITADOS DE MAO, LA MAYORÍA YA DESAPARECIDOS - I
Por Ramón (Papito) Mármol

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Relacionado CRECIENDO EN MAO (III): EL COMERCIO.

NOTA ACLARATORIA: Este artículo debió haberse publicado primero, pero por uno de esos errores humanos, que espero el autor y ustedes me perdonen, el administrador publicó el número 2 primero.

Los comercios maeños se conocían por el nombre de sus dueños más que por el nombre que tuvieran. Se le llamaba tienda a los comercios que vendían ropas, zapatos, comestibles, etc., pero a los que sólo vendían comestibles se les llamaba colmado o pulpería.

Tienda de Don Emilio Reyes, en la calle Independencia esquina 27 de Febrero.

Tienda de Don José Espinal en la calle Duarte esquina Sánchez.

La Bodega Bogaert en la hacienda Bogaert que funcionó como centro de comercial de abasto para sus trabajadores.

La Bodega Álvarez Bogaert en la calle Máximo Cabral entre las calles Agustín Cabral y Trinitaria.

Ferretería Peña, en la calle 27 de Febrero esquina Independencia, no recuerdo si era sólo Peña o Amaro-Peña o si en algún momento se llamó de las dos formas.

En la esquina de las calles San Roque y Gregorio Aracena había un negocio que le llamaban La Botica que era de Don Ismael Reyes el dueño de la factoría de arroz donde vendían asuntos relacionados con la salud y en el mismo edificio, con frente a la calle Gregorio Aracena, había otro negocio en el que vendían todo lo relacionado con zapatería: puntillas, cementos, suelas, etc.

Tienda de Fello Buy Buy en la calle Duarte esquina Sabana Larga, donde se vendía aparejos, sillas de montar a caballos, espuelas, y otros artículos.

En la calle Duarte esquina Sabana Larga había un negocio que yo no recuerdo muy bien que era lo que vendían ahí, estaba frente al negocio de Fello Buy Buy, lo que sí recuerdo es que después de mucho tiempo de cerrado el lugar, abrieron una tienda que se llamaba La Opera y que su dueño (Miguel) puso una agencia de venta de vehículos en la esquina a la derecha de la misma y frente la gobernación, donde vendía carros Austin y Jeep Willie, y/o Land Rovers, creo que esa fue la primera agencia de vehículos en Mao. Evelio debe recordar muy bien esta información, ya que en un recorrido que hizo el dueño por Mao, Esperanza y Laguna Salada, para dar a conocer el negocio y exhibir todos sus vehículos, él fue chofer de uno de los vehículos y yo uno de los pasajeros.

Tienda de Minerva y Chelo en la calle Talanquera esquina Duarte.

Tienda de Don Vitalino Ferreira en la calle Duarte esquina Independencia. En el lugar donde todavía vive la familia, ahora en la esquina del frente.

Tienda de Estanislao Ferreira en la calle Talanquera esquina Gregorio Aracena.

Tienda de Librada Reyes en la calle 27 de Febrero, entre las calles San Antonio y la San Roque, después en la calle Duarte próximo al parque central.

Tienda de Doña Dalinda en la calle Duarte, entre las calles Mella y Trinitaria.

Tienda de Manuel De Souza, El Portugués, en la calle Independencia esquina 27 de Febrero frente al Mercado Viejo.

Recuerdo que Manuel De Souza, El Portugués, tenía su negocio en la calle Gregorio Aracena esquina Independencia antes de mudarse a la calle Independencia esquina 27 de Febrero, frente al Mercado Viejo.

Tienda de Tango, en el Cruce del Copeyito, que luego fue trasladada al sector de las 300, en este negocio existía la posibilidad de encontrar algo que no aparecía en otros lugares.

Tienda de Epifanio Rodríguez (Epifanio Pelota), en los cambrones, en la calle Talanquera esquina 3 de Julio.

Tienda el Edén, primero en la calle Máximo Cabral esquina Mella, en la misma vivienda de Don Julio y Doña Ángela, luego en la calle Duarte esquina Mella y después en varios lugares en la misma calle Duarte hasta llegar donde hoy se encuentra, en el local de la Tienda Elba.

Tienda de Cuca Cortés, en la calle 27 de Febrero entre las calles Talanquera y San Antonio.

En la calle 27 de Febrero esquina Sabana Larga estaba La Casa Ondi del Sr. Eladio Estévez que funcionaba como una tienda de venta de equipos para el hogar pero también ahí se vendían los motores Suzuki, creo que fue el primer lugar donde se vendió motores en Mao.

El recipiente que se usaba para medir el aceite y la manteca eran dos medidas juntas en forma de jarritos sostenidas sobre un mismo soporte y con diferentes tamaños según el costo.

La mantequilla y la salsa de tomate la vendían en papel de traza y el medidor era ¿una cuchara?

Pulpería de Chachita en la calle Talanquera frente al Hotel Mercedes. Entre las calles Duarte y 27 de Febrero.

Pulpería de Menso en la calle Duarte en Sibila entre las calles Hostos y Félix Bonilla.

Silvio y su famosa crema y frio-frio en los cambrones en la calle Talanquera esquina 3 de Julio.

Pulpería de un Señor que le decían Pata de Palo en la calle San Roque esquina 3 de Julio en los cambrones.

Pulpería de Aridio Santos en la Calle Beller esquina Sabana Larga, estuvo en dos de las esquinas de dichas calles.

Pulpería de Francisca Varga en las calles Sánchez y Beller.

Pulpería de Macuca en las calles Sánchez y Beller.

Pulpería de Quinín Santana en las calles Sánchez y San José, hoy Emilio Arté, en la misma casa donde vivía Carlos Juan Fermín.

Pijirín y Luis Méndez en el esquina del mercado viejo que daba a las calles Independencia y San José y también en la esquina del frente en las mismas calles, vendían al por mayor y detalle.

Pulpería de Doña Uva en la calle San José y Agustín Cabral.

Pulpería de Filomena en la 27 de Febrero esquina Santa Ana.

Pulpería y Bar de Memén en los cambrones en la Sabana Largo esquina 19 de Marzo.

Pulpería de Papallín en la calle Independencia esquina Jesús María Rodríguez, esa sí que es vieja, este negocio está frente a su casa vivía Evelio y al lado de la casa de mis abuelos.

Pulpería de Porfirio en la calle Gregorio Aracena esquina Independencia
Pulpería de Bienvenido Flores en la calle Independencia esquina Baltasar Rodríguez en los cambrones.

Pulpería de Banano en la calle Talanquera esquina 19 de Marzo, en los cambrones.

Quin y/o Pasito, no recuerdo si eran los dos o sólo uno de ellos, donde hoy vive Dña. Argentina de Ferreira, frente al hotel Central de Tatacita en la calle Duarte, donde vendían un mabí muy especial y casi todas las marcas de cigarrillos de la época.

Heladería y venta de hielo de Yuyú Reyes, en la calle Duarte, ¿recuerdan los helados en palito?, también ahí se vendían los periódicos de la época.

Fabrica de Vinagre y Sazonador Patrón Santiago de Chichito Rodríguez en la calle Máximo Cabral frente a Tilán Rodríguez y Don Marino Tió, también fue almacén de ventas al por mayor.

Zapatería El Diamante en la calle 27 de Febrero esquina Mella y con su taller en la calle Mella entre las calles Beller y San José, donde vivían los dueños, Antonio y Beatriz.

Había un negocio muy peculiar en la calle Máximo Cabral esquina San Antonio, que a la Señora le decían Mercedes la Temblorosa, donde vendían la famosa leche ahumada y el inolvidable 3 y 2, tres centavos de carne o mondongo y dos centavos de plátano o yuca, el guineo no ese vendía como víveres en esa época, aunque era consumido por algunos que no tenía otro medio y el que lo consumía lo hacía casi a escondidas porque dicho consumo era señal de que se estaba muy mal económicamente o no había dinero para ese día.

La mayoría de estos comercios han desaparecido o han cambiado de lugar, pero aún permanecen en el recuerdo de los que vivimos esa época. Recuerdo que si nos decían ve a comprar tal o cual cosa en tal o cual comercio, teníamos que saber donde estaba ese negocio ya que no podíamos preguntar sobre su ubicación y si preguntábamos, la respuesta era una reprimenda o una pela por no saberlo.

Si alguien puede aclarar cualquier nombre y lugar o agregar cualquier otro negocio de esa época, sería interesante, pero recuerden que me he referido a los comercios más viejos y los más mencionados o populares en los años 50s y principio de los 60s. En este recorrido por los comercios más populares de Mao, no incluyo ni barras ni bares, sólo uno porque funcionaba como colmado y bar.
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jueves, 21 de julio de 2011

RECUERDOS Y VIVENCIAS-III

ASÍ LO DECIMOS Y ASÍ NOS ENTENDEMOS
Por Papito Mármol

Estar a la expectativa o pendiente de que algo pueda pasar es estar chivo, culebro, avipao, con cuatro ojos.
Estar atado, sin opciones, no saber que hacer es estar maniao.
Dolor insoportable de las pantorrillas o temblor en las piernas es cañera.
A las acrobacias les decimos maromas.
Quedar sin aire, sin ánimo producto de un golpe o dolor es estar privao.
Pasar las manos por el cuerpo es samar.
Dejar fuera, no tomarlo en cuenta, ignorarlo es afueriar.
Ingeniárselas para salir de un problema o situación es ser un zorro, matatán, león, tíguere o avivato, tayuyo.
Al molestoso, al atrevido le llamamos necio, joder la pita, carpetoso, embromón, dar julepa, trasendío, presentao.
Tratar a un enfermo o persona difícil o hacer algo es liriar.
A la persona que lo quiere todo le decimos pulpo.
Molestar a otro para que se incomode es jupiarlo, enculillarlo.
Piernas largas y delgadas son canillas, balautres, palillos.
Expresión de molestia es cojollo, fuñenda, cóntrale, cónchole, degracia, caramba, carái, jodienda, vaina.
A las axilas les decimos sobacos.
Al desnudarse, quitarse la ropa le decimos empelotarse.
Persona que no estudia, no aporta, no trabaja es una lacra.
Persona que no es capaz de hacer nada es un sarataco.
Persona adulta que se comporta por debajo de su edad o como un niño es manganzón.
Acuerdo previo entre las partes es estar casao.
Culpar a otro es echarle la cuaba.
Coger a crédito en un comercio es coger fiao.
Muchas piedras juntas, es turrumote, rumba, montón.
Cansar al otro, repetirle lo mismo, insistir es atosigar, tenerle hasta la coronilla.
Estar de mal humor es estar encojonao, regao, enculillao, con pique, traspuntao, que lo cortan y no bota sangre, que echa chispa, como un ají picante.
Lograr algo de casualidad, sin merito, por fuerte es a chepa.
Al besar le decimos chuliar, lamberse.
Inclinado hacia un lado, fuera de nivel es culipamdiao.
Rosar ligeramente es rechinar, refilón, de carambola.
A una pareja de enamorados le decimos tortolitos.
Estar enamorado o pendiente de algo le decimos estar guillao, embullao, emperrao.
Quedarse en casa o estar aburrido es enchonclarse.
Odiar o tenerle rencor a otro es tenerle tirria.
Estar de acuerdo, coincidir, llevarse bien es congeniar.
Dársela de lo que no es guillarse.
Perdirle a otro que termine algo con prontitud, apurarlo es ajorarlo.
Cuando alguien se pone unos zapatos nuevos está pisando cacata.
Estar entusiasmado, ilusionado es entrotao.
Ir hacia atrás, devolverse es recular.
Rechazar a alguien en un trabajo, una organización o una actividad es darle bola negra.
Cuando algo no le importa, ser indiferente, decimos me da tres pitos.
Que no tiene dinero, salud, sitio, trabajo, ayuda, desesperado es estar desasitiao.
Persona con poco poder, de poca fuerza o incapaz de hacer algo es un mequetrefe.
Algo que estorba, que no sirve para nada es atrabanco.
Estar sin salida, sin escapatoria, sin opción, sin alternativa, acorralado es estar abacorao.
Estar triste, sin ánimo, tranquilo es estar amorráo.
Tomar diferentes rumbos es deperdigarse, depalpajarse.
Tener ánimo, estar fuerte, estar bien es estar como un trinquete, toro, tayuyo.
Mirar fijamente y con sorpresa o ser medio tonto o ido se le dice alelao, asonsao, abobao, amemao, samuro.
Al que siempre recibe los golpes les decimos sambá.
Al mirar les decimos aguaitái.
Mostrarse sorprendido es estar asorao.
Una frase que se hizo muy popular en la era de Trujillo es las paredes oyen.
Persona que no entiende, que no acepta, intransigente es un rocaizquierda.
Hacer algo de propósito es hacerlo apota
Apartarse o poner en un extremo es arrinconarse, amorrarse.
Ser áspero, bruto, mal hablado es patán, burro, perro, sangrú.
Raspadura en el cuerpo es guayarse, pelao.
Juntar, reunir cosas en un lugar es apilar.
Ordenar, organizar, acomodar, arreglar le llamamos acotejar.
A irse le decimos degaritarse.
Acumular, separarse, apartar (por desuso) es arrumbar.
Infección en la piel es ñáñara, salpullío, saranana, matadura, raquiña, peseta, rámpano.
Vivir al lado de alguien es vivir a la vera.
Invitar es convidar.
Ponerse a un lado es averarse.
Alejarse de una persona es sacarle los pies.
A los utensilios de la casa les decimos corotos, cachibaches, féferes, trastes.
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miércoles, 22 de junio de 2011

MÁS RECUERDOS Y VIVENCIAS

ASÍ LO DECIMOS Y ASÍ NOS ENTENDEMOS - 2
Por Papito Mármol

Enlace a la Primera parte

A los gestos faciales les decimos muecas, musaraña, moriqueta, burlas.

Lo que se prepara para llevar es alfoja.

Personas con parentesco familiar les decimos afamiliao.

Cuando está muy nublado decimos que está encapotao.

Matar a alguien es lambérselo, tirárselo, anotárselo.

Apoyarse, agarrarse es afincarse.

A los dientes grandes les decimos clavijas, paletas.
Notar que le falta parte a algo (de comer) decimos que esta rullío.
Dolor fuerte de estómago es padrojón.
Reunir, juntar, mezclar es entremiliar, reburujar.
A la persona muy alta o algo de gran altura es penco, tajalán.
Una hinchazón, infección es una tutuma; a veces, un güébere.
Conversación secreta o sensación de hormigueo es cominilla.Echar una brujería al alguien o estar en problemas es estar bajiao.
Al tocar ligeramente con los dedos le decimos atentar.
A fallar, no lograrlo, le decimos mancar.
Buscársela, sobrevivir es josiar.
Al soborno le llamamos macuteo.
Un té de hojas o raíces medicinales le decimos tisana.
Estar mejor de salud es estar alentao, alebrecao, ahí-ahí.
Estar enfermo es estar quebrantao, achacoso, malo, fuñío, con las cuatro goma-parriba.
El plátano o vívere pequeño es rabisa, rechazo.
Mirar con un extremo del ojo, es ver con la rabisa del ojoObservar es vitillar.
No tener idea clara, extraviarse, equivocarse es trambuliquiarse, traspuntao.
Estar hinchado es estar abofao.
A la barriga grande por comer o estar gordo le decimos timba, pansa.
Ron de mala calidad es lava gallo.
Venta pequeña, trabajo ocasional o temporal es picoteo, chiripiar, chiripeoA la cabeza les llamamos caco, tutú, asotea.
Respiración fuerte es resuello.
Estar gordo es estar cebao.
Un término que ya ha desapareciendo es el que identificaba al capitaleño, serie palito.
Al cuello les decimos yunque, pezcueso o cocote.
Orificio grande es tronera.
A las partes entre las piernas les decimos verijas.
Un mareo fuerte es un yeyo, patatú, depavilarse, degonce.
Forma de trasladar los enfermos antes era en litera, parigüela (hoy ambulancia).
Estar descolorido, con mucha hambre es estar lucio.
Del muerto decimos que está ajilao, tieso, tendío, etericó la pata, guindó los tennis, se paniquió, se andulló, se panquió, firmó con los cardenales, se tiró los tres peo e’ la muerte.
Comezón fuerte y continua es piquiña, raquiña, picazón, nacío.
Niño de poco crecer o persona de baja estaura es revejío, tupío, tapón, tocón.
Temblar producto de una fiebre o del frío le dicen titiritar.Una enfermedad que le daba los niños le decían alferecía.Rechazo que produce escalofrío es tiriquito.
A los talones de los pies les decimos calcañales.
Tener la barriga llena de gases es estar aventaoUna gripe muy mala es garrapela, moquillo.
A la parte inferior de la columna vertebral les decimos rabandola.Cortar algo es mochar.
A las mejillas les decimos cachete.
Fruta entre madura y verde es alcojolado, alcojolá.
Recipiente que se usaba para tomar agua o depositar líquido le decían maima, cántaro o cántara.
Olor fuerte y desagradable le decimos tufo , vajo, jediondo, jiede a perro muerto, jiede a chimicuí.
Chorro delgado de agua o sangre o salpicadura es chiguete.
Quemar levemente es chamuquiar.
Hacer las cosas con apuro, mal hechas es champurrear, a medio talleA la diarrea les decimos tener churria, estar directo.
Al que todo le molesta, discute por todo, no acepta nada es un cacarrabia, roca iquierda.
Persona de vocabulario muy bajo es un/una plebe.
Ser débil, no tener fuerza es ser un tembleque.
Línea gruesa de agua u otro líquido es chorro.
Acostumbrase a algo es coger maña, menia.
Apretar, aplastar, pilar, pisar o darse golpe en un dedo es machacar, mayugar, aturrullar, aperruchar, majar, apeñucar, apretujar.
Parir, enfocar (luz) es alumbrar.
Insultar a otro, pequeñas partes o sobrantes que quedan al freír o cocinar se le dice surrapa.Ser un habilidoso, experto en algo es ser un verdugo, un matatán, un tíguere, un caballo.
Al que se le dificulta aprender o retener información se le dice caco duro, caco e peña.
A la faena diaria les decimos trajín, ajetreo.
Estar inmóvil y sin ánimo es estar cuajao, entumío o añingotao.
A la musculatura en los brazos les decimos molleros.Algo de gran tamaño o de poca utilidad es un armatrote, un GMC (Grande, Malo y Caro).Tener los labios carnosos es ser trompú, chembú, bembú.
A los pantalones les llamamos calzones.
A las corbatas les decimos chalinas.
Estar bien vestido es estar tirao, arreglao, mas tirao que un peo.
Vestir de saco y corbata es estar trajiao, de etiqueta.
A la vestimenta de saco y corbata le llamamos flu
Ponerse una prenda de vestir o zapatos es encaquetarse.
A un conjunto de vestir, pantalón y camisa, es una remúa.
Al vestido de la mujer les decían túnico, chemí.
Cuando algo ha pasado de moda o que muchos lo usan decimos que eso está quemao, de cuando cuca y rosetán.
La parte trasera del ser humano les decimos fundillo.
Las caderas de las mujeres son el bacinete
A los pantalones con pechera decimos mamelucoA los bolsillos de los pantalones les decían faldiquera.
A la ropa interior de la mujer les llamamos blumen, colalé.Tela para ropa, o parte de tela que se usa para limpiar es lienzo.
A las ropas usadas les llamamos pancho.Persona que la ropa no le va muy bien es un maltallao.
A los zapatos nuevos les decimos calzapollo, botines.
Protestar o no estar de acuerdo, quejarse, rechazar es refunfuñar, repingar.
Zapatos que vendían en colmado o pequeña tienda de muy mala calidad le decían apeameuno.
A lo sucio le llamamos curtío, cochambroso.
A los pies grandes le decimos gualebasAl enfermo de tuberculosis se le dice eticao, malograo, tise.
Posibilidad de que algo pase es propinco o propingo.
Tener lo que se requiere en un momento es estar atibao, ful, repleto.
Ignorar al otro es hacerle el fo.
Temerle a algo es tener grima.
Algo torcido, fuera de nivel, ladeado es pandiao.
Al engreído, al vanidoso, presumido o que se cree superior se le dice comparón, naris pará, parejero, privón, echón, sangrú, comemierda, fetijeivi.
Desprendimiento de una pequeña porción de cristal es estar caquiao.
Hundimiento de una parte de algo es sumío.El atrevido, adelantado, intruso, averiguador es un afrentoso, agentao, presentao, trasendío, relambío, propasao.Al recipiente donde depositamos agua, ropas u otras cosas es un cambumbo, vasija, embase, bidón.
Al recipiente que se usaba para lavar la ropa se le decía batea o lebrillo.
El recipiente que se usa o usaba para fregar, bañar los niños es una ponchera.
Persona muy delgada les decimos carrao.A los ocupantes de un hotel les decían bordante.
A las zapatillas de gomas de vehículos les decían guaimama, alpalgatas, chancletas.
Comida ligera es un tente ahí
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viernes, 27 de mayo de 2011

UN MOMENTO DE RECUERDOS Y VIVENCIAS

ASÍ LO DECIMOS Y ASÍ NOS ENTENDEMOS - 1
Por Papito Mármol


Enlace a la Segunda parte

En nuestro país usamos una serie de palabras y frases para referirnos a situaciones y cosas que son muy llamativas, pero lo mejor de todo es que nos comunicamos y nos entendemos y muy bien.

Las palabas a usar serán tal y como las decimos o pronunciamos.

Estas son las que pude recordar; añada usted las suyas.

Al peso le llamamos tolete, maraca o jáquima.

Al centavo le decimos chele.

20 centavos es un clavao.

Al dinero en general le llamamos cuartos.

A lo poco, de lo que sea, le decimos chin, meñinga, chilata, borona, milaña, crica.

Lo muy poco o parte muy pequeña es chinchín, cosininga o criquita.

Lo mucho o gran cantidad es una balsa, por pipá, una paiva, un puñao, una caterva, una pila, una trulla, un paquetón, un tro, un montón, a borbotones, que cachachea, en bruto.

Al dinero en monedas lo llamamos menudo. También se llama menudencia o menudo a un grupo de chiquilines.

A la poca cantidad de dinero le decimos chiripita, caballá, bagatela, o boronita.

Ni ganar, ni perder es quedar tabla, empatao, parejos.

Tener cierta cantidad de dinero decimos que es estar buchú, acobachao, agachao, fracatán, por pipá.

Al que tiene mucho dinero le dicen tutumpote, jorocón.

No tener dinero, estar sin trabajo, en la miseria es estar pelao, en mala, hecho tira, en cuenca, en la olla, arrancao, arratrao, decuartao, en crujía, chabao, jodío, planchao, en prángana, debaratao, en inopia.

Recibir sin hacer nada o hacer poco le llamamos cogioca o botella.

Pagar o aportar es cantiarse.

Trabajo fácil o de poco tiempo le decimos garoíta.

Pagar poco por algo es pagar una caballá, un chin, una bagatela.

Negocio pequeño o de poca actividad es un chinchorro, un ventorrillo.

Poder y no cooperar es ser judío, tiñoso, muerto de jambre, pelele, quicio, codo o tacaño.

No dar o compartir con otro es ser pijotero.

Entrar sin pagar es de balde, de bola.

A la discusión de los precios le decimos regatear, regateo.

Al que quiero lo mucho es un gandío, agallú.

Al comer le decimos sellar, pegar el sello, meterse el moro, ver a linda, papear, arremangársela, picotiar, ajebrársela, ajustársela.

A la comida de las 12:00 m les llamamos moro, chapea, chao o chaucha.

Algo sin sabor o no tener gracia es desabrío, soso, sandolón.

Un recipiente que contiene mucha comida le decimos palangana.

A los víveres les decimos batimento.

A los utensilios de la cocina, los objetos de la casa y otras cosas les decimos corotos, féferes, cachibaches.

Comer más de lo normal es jartarse.

Comer sin desear, sin querer, sin necesitar u obligado es atabujnarse.

Sopa con mucha agua y pocos ingredientes es aguají.Investigar, preguntar, averiguar es tantiar, orejiar.

Mover, sacudir, batir es batuquiar, remeniar, (principalmente cuando produce malos olores)

Una porción pequeña o parte de algo es una tajá, un chin, un poquitico, un pedasito.

Imposibilidad de tragar es atorarse, añugarse, atragantarse o anugarse.

Al aguacate se le dice pollo verde, abogado, sabocá.

A un pedazo de carne le decimos tajo.

A los aperitivos les llamamos picadera.

Desayunar es pisar la primera base, poner el primer sello.

Cortar con los dientes o tomar un bocado de algo se le dice ñangá.

Tomar algo con el recipiente mas arriba de los ojos y ladeado, y la cabeza inclinada hacia atrás es embicarse.

Llegar a una casa a la hora de la comida sin ser invitado ni esperado o desear la comida del otro es ser velón, lambón o paracaidista.

A lo putrefacto o pasado de tiempo le decimos abombao.

Al que come mucho le llamamos buquí, jaitón.

Al lugar de lavar los platos le decíamos baibacoa.

Ser vergonzoso es ser melindroso.

Ser hacendoso es ser buen soidao, alicantino.
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lunes, 2 de mayo de 2011

LAS PENURIAS DE BUBULA

NOSTALGIAS
Por Ramón -Papito- Mármol

Los domingos, muchos maeños íbamos de pasadía al balneario Brisas del Mao, a disfrutar de las diferentes agrupaciones musicales que se presentaban, unos que otros traguitos y de las refrescantes aguas del río Mao; también era frecuente ver a personas de otros pueblos como Santiago, Esperanza, Laguna Salada, Hato Nuevo, Ámina, Monción, Santiago Rodríguez, etc.

Cada domingo, para poder disfrutar de un lugar adecuado en el río, había que salir bien temprano y el medio de transporte era caminando, en bicicletas, unos que otros motores, muy pocos vehículos o en la famosa “Bubula”.

Recuerdo que la llegada de Bubula al balneario era todo un espectáculo y el llegar en Bubula era un orgullo. Lo malo era cuando tenía uno que regresar pues no siempre tenía esta el poder ni la fuerza necesaria para poder subir la pendiente que había al llegar el balneario. En algunas oportunidades las personas, si querían regresar en Bubula, tenían que ayudarla a subir empujándola y montarse después que esta subiera. Recuerdo que en algunas ocasiones colocaban a Bubula a cierta distancia para que tomara impulso y tratara de subir, pero no todas las veces lograba hacerlo en su primer intento, teniendo que regresar a intentarlo de nuevo y si no lo lograba, ahí entraba la necesaria asistencia de los pasajeros.

Como Bubula se calentaba mucho por el esfuerzo que hacía para poder subir, había que darle tiempo para su enfriamiento o ir a pasos muy lentos en su recorrido; había veces en la que el tiempo que Bubula necesitaba para subir y enfriarse, así como por la velocidad que alcanzaba, cualquier persona podía llegar primero a su destino que nuestra querida Bubula. La enfermedad de Bubula era incurable, pues creo que pasó por todos los médicos del pueblo y estos nunca lograron dar con la cura definitiva de sus males. No sé cuando murió Bubula realmente ni de qué, pero lo cierto es que la Bubula está muerta, murió hace mucho tiempo, y que todavía muchos en el pueblo lloran su ausencia. ¡Qué descanse en paz la pobre Bubula!
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