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jueves, 6 de junio de 2013

UNA RETÍCULA DE PODERES (1, 2, y 3)

Los artículos que siguen a continuación fueron publicados en el periódico Hoy y luego en Acento.com.do. Por supuesto, todos conocemos la posición de Andrés L. Mateo respecto a Leonel Fernández y sus secuaces, por lo que los artículos tienen cierto grado de parcialidad y prejuicio; sin embargo, eso no le resta importancia, veracidad y seriedad a lo que dice el intelectual y profesor universitario. Por otro lado, si bien MEEC es apolítico, el valor analítico de artículos como estos los hace excepcionales y deben ser compartidos con la gente inteligente que lee a MEEC, pues tampoco somos una isla remota, sin conexión con la civilización, ni divorciada de toda realidad. Si con estos artículos ofendemos a alguien o a un grupo de nuestra comunidad MEECiana, pedimos excusas. Por último, les prometemos que nunca verán en MEEC que seamos voceros de ningún partido político o nos convirtamos en defensores de ninguno de los políticos corruptos y atrasados que nos gastamos en RD. El administrador.

UNA RETÍCULA DE PODERES (1)
Por Andrés L. Mateo


Después de la obra de Michel Foucault en el siglo XX, los estudios sobre el poder entraron en una nueva etapa. Nadie como él ha abordado el poder en sus diferentes manifestaciones sociales. Nadie como él ha dibujado esa madeja intrincada sobre la que se sostienen los diversos discursos que tienden a la dominación social. Estudió la relación entre la ciencia y toda forma de saber con el poder (“Vigilar y castigar”, “La verdad y las formas jurídicas”), desbrozó la historicidad particular del castigo como una de las maneras como se manifiesta la opresión institucional (“Vigilar y castigar”), analizó la clínica médica desde la perspectiva del poder disciplinario (“Historia de la locura”, “El nacimiento de la clínica”), dio al discurso una dimensión entre los poderes de la sociedad (“Las palabras y las cosas”, “Arqueología del saber”), y, finalmente, reconfiguró el concepto de “poder” llevándolo más allá de lo que la categoría marxista del siglo XIX había establecido.

Michel Foucault indagó sobre la naturaleza del poder en fuentes muy diversas, y planteó la existencia de una red de poderes que determinan la legitimación coercitiva en las relaciones sociales: “Me parece que por poder hay que entender, primero la multiplicidad de las relaciones de fuerza inmanentes y propias del dominio en que se ejercen, y que son constitutivas de su organización; el juego que por medio de luchas y enfrentamientos incesantes las transforma, las refuerza, las invierte; los apoyos que dichas relaciones de fuerza encuentran las unas en las otras, de modo que forman cadena o sistema”. Con este juicio Foucault establece que no existe un único centro de poder, sino una retícula de poderes, y que no hay que ver operando en el orden social un único poder, sino que el poder crea ámbitos de saber, rituales de verdad, normas, establece reglas, y administra la separación entre lo “normal” y lo “patológico”.

Quienes han estudiado el marxismo encontrarán aquí esa ausencia vinculante de manera exclusiva entre economía y poder, y eso es porque Foucault cree que el poder está por todas partes, y el dualismo clásico de Carlos Marx no podría explicar la realidad sobre la que el poder modernamente edifica su legitimación. Y si el poder está por todas partes, también la oposición al poder lo está. Es por eso que Foucault llama “discurso-poder” a todos los recursos de legitimación que emplean los grupos dominantes (un poco lo que Marx llamaba ideología) para justificar su dominio. Porque no hay duda que no existe poder sin retórica propia, y que los discursos con los que los modelos jurídicos se legitiman, son las máscaras con las cuales el poder se presenta. La sociedad no es más que un sistema de fuerzas y poderes, y por debajo del juego de las libertades que se escenifica con partidos políticos, constituciones y elecciones “libres” cada cierto tiempo; se esconde la mano férrea de la dominación.

Algunos de mis lectores pensarán que yo he equivocado el escenario, porque esto que escribo es un artículo y no una cátedra universitaria; pero hay que entender lo que está ocurriendo en este momento, y enfrentar la lucha de acuerdo al régimen de fuerza que se ha instaurado, con las características propias de los que tienen el poder y los sometidos por el poder. ¿Qué ha ocurrido en la sociedad dominicana que, pese a que existe un poder formal constituido, parece como si “otro poder” gravitara sobre las cosas? ¿Cómo entender que si la sociedad es un sistema de reglas haya grupos que se constituyan en “retícula de poderes”, e impongan sus intereses, por violencia o subrepticiamente, e intenten imponer resultados plegados a una voluntad superior? ¿Quién manda realmente hoy en la República Dominicana?

Hay que estudiar todas las técnicas de dominio que se han implementado en nuestro país para poder entender la sociedad en la que estamos viviendo. Y sólo así podremos enfrentar la lucha de acuerdo al régimen de fuerzas que ha emergido luego de doce años de dominio peledeísta. Pido a mis lectores que guarden éste artículo para ponerlo como telón de fondo del que sigue, porque es imprescindible para entender la “retícula de poderes” que nos ha gobernado, y el “discurso-poder” que aspira a seguir gobernándonos.

UNA RETÍCULA DE PODERES (2)
LEONEL TEJIÓ SU ASCENDENCIA SOBRE EL PODER JUDICIAL
Por Andrés L. Mateo


Cuando el PLD subió al poder por primera vez, había una esperanza difusa de que ejerciera la práctica política de manera diferente. El discipulado de Juan Bosch debía una parte considerable del poder a la proclama ética con que se identificó la pequeña burguesía que padecía la decepción de la historia. Mareados por ese vaho sagrado del discurso ético que apelaba al valor simbólico de Juan Bosch, se creyó que el mundo deslumbrante de la riqueza material no los atraería. ¿Por qué, entonces, ningún viejo guayacán de la moral boschista ha condenado el desparpajo de la corrupción que ha caracterizado los gobiernos del PLD? ¿Qué ha pasado que no parece haber una sola brizna de vergüenza en esos viejos exponentes de la moralidad pública? ¿De qué valió la advertencia de Juan Bosch contra una pequeña burguesía depredadora, que se ha transformado pomposamente en rica y muy rica, y para la cual sus viejas cantilenas sobre la moral son hoy un florecimiento insípido en perpetua abolición?

Simplemente que el líder máximo del PLD ha hecho del partido una “retícula de poderes”, y en esas circunstancias se impone el código de lealtad tribal. Y no es sólo el silencio, sino que también la complicidad. Después de la muerte de Trujillo, jamás habíamos sentido tan nítidamente la impotencia de vivir en una sociedad secuestrada. Uno sabe que el poder se ejerce más bien que se posee, circulando a través de todos los engranajes de la sociedad, por todas partes donde se pueden observar las relaciones de fuerza y estrategia de dominación. Leonel tejió su ascendencia sobre el poder judicial, cada uno de los tribunales de la justicia tiene un número de tributarios a su persona que garantiza el dominio, e incluso, en el caso de la Suprema Corte, llevó allí a la presidencia más que a un partidario, a un socio. Todo el sistema judicial dominicano está pues signado por la amenaza arrogante de un orden, que dimana de esa retícula de poderes.

El poder legislativo es el más estrafalario de todos los poderes públicos bajo el dominio de esta retícula. Se le ha obligado a hacer de la sumisión y la falta de gallardía una mercancía, un objeto de comercio, insertado en un sistema de intercambio: la aceptación de toda iniciativa del líder máximo (Barrick Gold, por ejemplo) a cambio de barrilitos, exoneraciones y prebendas. Y lo mismo se puede decir de la estructura partidaria. Juan Bosch hizo un gran esfuerzo intelectual para organizar un partido que fuera un gran proyecto social, pero cuando el buró político se reúne lo que hay ahí es una pequeña casta de millonarios que pertenece a un arribismo que no se inquieta por el honor, y que prefigura el abandono de todo proyecto social. Ministros que ganan más de un millón de pesos al mes, administradores de bancos que alcanzan casi dos millones, senadores que reciben hasta dos millones de pesos al mes, miembros de juntas que redondean seiscientos mil pesos, antiguos dirigentes magisteriales que se admiten públicamente millonarios en sus declaraciones juradas, etc. Un verdadero desfile de “jorocones”, magnates de la política cuya ostentación le pondría el “moco p’abajo” a la moral kantiana del viejo Juan Bosch.

El cemento invisible que une esa “retícula de poderes” que Leonel Fernández ha erigido, después de doce años de dominio del aparato del Estado por el PLD, es la corrupción. Él distribuyó el Estado, adjudicó parcelas de poder, dio a la corrupción una legitimación política, abusó de los fondos públicos para construir su engrandecimiento personal, dio disfrute pleno de áreas del Estado a aliados políticos (El caso de la aberrante explotación del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuyo escándalo todo el mundo conoce), entregó a más de 436 movimientos y 12 partidos áreas del Estado que han sido saqueadas, y permitió la acumulación de fortunas descomunales y obscenas de muchos de sus funcionarios. Sin dudas, un verdadero sinvergüenza en el manejo de la riqueza pública.

Pero su “retícula de poderes” requiere del oxígeno del Estado para sobrevivir y seguir creciendo. A ese “discurso-poder” le es imprescindible el gobierno, aunque la acumulación de dinero que ya tiene esa “retícula de poderes” sea abundante; y por eso batallan por reposicionarse. ¿Cuál será el papel de esa riqueza acumulada, para que esta “retícula de poderes” se reposicione? Veremos.

UNA RETÍCULA DE PODERES (3)
ESTAMOS VIVIENDO UNA SOCIEDAD INTIMIDADA, SECUESTRADA
Por Andrés L. Mateo


Si Michel Foucault afirma que “por poder hay que entender, primero la multiplicidad de las relaciones de fuerzas inmanentes y propias del dominio en que se ejercen, y que son constitutivas de su organización; el juego que por medio de luchas y enfrentamientos incesantes las transforma, las refuerza, las invierte; los apoyos que dichas relaciones de fuerza encuentran las unas en las otras, de modo que forman cadena o sistema”; hay que deducir que Leonel Fernández es un hombre muy poderoso.

Su éxito no adopta la forma de un argumento histórico sustentado en las ideas, sino en el despliegue de una estructura partidaria que opera como fuente de acumulación originaria de capital, y que desde el poder tiene la dimensión de su propia continuidad a través del dominio de las instituciones. Lo primero es el dinero. El grupo que rodea al ex presidente Fernández es ahora inmensamente rico, y éste hecho incluye, más allá de la cúpula de dirección del partido, a figuras notables de la sociedad. El fenómeno es relevante por dos motivos: 1ro. Porque el dinero es la “prisión sin guardias” que compacta su liderazgo. Y 2do. Porque el dinero pasa a ser la esencia de la vida política de nuestros días en la República Dominicana. Es el dinero el que le ha permitido legitimar su hambre de mandar.

Una parte sustancial de la acumulación de capitales del grupo del ex presidente Fernández proviene del despojo al Estado. Y eso lo hace un capital anhelante del recurso que significa dominar el gobierno. Por eso la retícula de poderes dejó todo organizado para regresar en el 2016. Y, además, maniató las instituciones. En países como el nuestro la tiranía está oculta bajo la ficción democrática. Mucha gente se asombra de que Leonel Fernández no pueda ser llevado a los tribunales, olvidando que esa retícula de poderes que erigió integran un sistema (Foucault), que hacen de la política la habilidad de maniobrar las apariencias. Desde el cambio de la Constitución hasta la integración de las cortes, todo ha sido ficción. Un nivel tan exageradamente alto de acumulación de capital por la vía de la corrupción, no puede ser concebido sin el control del aparato estatal. Los jueces son un profetismo utópico de la realización de la ley, los fiscales un crepúsculo pálido de todas nuestras miserias morales, el Partido oficial tiene 18 mil funcionarios financiados por el Estado, el Tribunal electoral es un rollo compresor de la ilusión democrática en el voto, las cámaras legislativas expresan el absolutismo estatal de la retícula, la Cámara de Cuentas es un largo monólogo, los medios de comunicación han convertido el silencio en creador de riquezas, y las palabras en factor de producción; y los poderes fácticos (industriales, comerciantes, financieros, etc.) se hacen verdaderos expertos en ocultar sus pensamientos, temerosos porque el grupo económico sobre el que se empina la retícula se hizo competitivo con el aparato productivo privado; mientras lo que emergió como poder de los gobiernos del doctor Fernández, dentro y fuera del PLD, se prepara para el regreso.

Esa es la sociedad en la que estamos viviendo; una sociedad intimidada, secuestrada, sin conciencia crítica, entregada a las cosas. A merced del dinero y la manipulación. Una sociedad que ha tenido crecimiento económico en poco más de cincuenta años continuos, y en la que los pobres se han multiplicado en un sentido inversamente proporcional. Sociedad en la que el don de la ignorancia y la miseria material y espiritual son el caldo de cultivo de los políticos sin escrúpulos, y en la que el poder es un corruptor. Si no queremos engañarnos hay que contar que es contra los poderes de esta retícula que estamos enfrentados. Leonel Fernández no es tan solo su megalomanía, es también la posibilidad concreta de todos estos intereses de reproducirse en el poder. Y como dice Michel Foucault “por poder hay que entender, primero la multiplicidad de las relaciones de fuerza inmanentes y propias del dominio en que se ejercen”, y las luchas y escarceos del leonelismo las vemos manifestarse todos los días en nuestra sociedad. Hay que entender esta nueva modalidad de la opresión, el régimen de fuerza en el que estamos viviendo.
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lunes, 15 de agosto de 2011

COMITÉ ANUNCIA CONSTRUCCIÓN DE MONUMENTO EN MAO

ACLARACIÓN DE RIGOR

El artículo que publicamos a continuación apareció recientemente en El Nacional, el día 14 de agosto de 2011, para ser exactos. Como el mismo da la impresión de que se hará un Monumento a Manolo y a los caídos en Las Manaclas, queremos hacer la siguiente aclaración:

El monumento, nacido de una idea de Manito Santana y que promueve el blog Mao en el Corazón, MEEC, estará dedicado a todos los héroes y mártires maeños incluyendo a los que pelearon en la invasión estadounidense de 1916, los que enfrentaron el Trujillato y los que cayeron inánimes en ese régimen de sangre; los que combatieron enfrentando el Triunvirato y los caídos en Las Manaclas; los que pelearon en La Revolución de 1965 y los caídos en ella y todos los maeños que han luchado por la democracia y la libertad del pueblo dominicano a lo largo de su historia.

Este es un esfuerzo que no tiene ataduras políticas ni está ligado a ningún movimiento en particular, sino que es una manifestación de agradecimiento del pueblo maeño a sus héroes y mártires, por lo que esperamos la contribución de todos los maeños de buena voluntad. Gracias.

A CONTINUACIÓN EL ARTÍCULO

MAO, VALVERDE.- Con el propósito de mantener vigentes los ideales de democracia, libertad y justicia con la que soñaron los jóvenes que guiados por Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo), personalidades de esta ciudad han integrado un comité con el objetivo de erigir un monumento a estos mártires que abonaron con su sangre el suelo patrio.

Ramón Santana (Manito) quien encabeza el Comité pro-monumento exhorta a los maeños y maeñas donde quiera que se encuentren para que hagan suya esta idea, y de esta forma conservamos las libertades por la que lucharon Manolo y sus compañeros de armas.

El monumento será levantado en Mao, específicamente en la esquina que forman las avenidas General Benito Monción y Desiderio Arias y de esta forma, contribuimos a conservar las libertades por las que se sacrificaron los patriotas de las Manaclas.

La obra tendrá un costo aproximado de medio millón de pesos, dinero este que será recaudado tocando las puertas de todo aquel que esté interesado en cooperar para que la idea se haga realidad.

El 21 de diciembre de 1963, el Dr. Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo), y catorce compañero más perecieron en Las Manaclas, inmediaciones de San José de las Matas a manos de efectivos del Ejército Nacional. Según el parte oficial el grupo murió en combate. Pero sus compañeros supervivientes aseguran que fueron asesinados después de rendirse.

Tavarez Justo y sus compañeros habían iniciado un foco guerrillero el 26 de noviembre de 1963, conjuntamente con otros cinco grupos que operarían en. La Horma, Berrenda, Bahoruco, el Limón y Los Quemados, diseminados en el Norte, en el Este y en el Sur del territorio nacional. En el movimiento participaron un grupo de maeños.

El motivo de la acción estuvo claramente expuesto en la Proclama al Pueblo, al decir ”La hora llama a la restitución y mejoramiento del régimen constitucional derrocado por el golpe de Estado. Se refiere a la asonada que derrocó el gobierno constitucional del Presidente Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963.

Los maeños que acompañaron a Manolo fueron: Manuel de Js. Fondeur (Piculín), Papito Ramírez, José de los Santos Reyes (Reyito), Joseito Crespo Minaya, Rafael Reyes Gómez (Pitifia), Monchy Valerio, Arnulfo Reyes Rafael Crespo Minaya (Rafita) y Juan Miguel Román.

Las personas e instituciones que deseen hacer su aporte para la construcción del monumento, deben hacer sus depósitos a la cuenta 768-69216-2 del Banco Popular, la cual está a nombre de Francisco Fernando Ferreira en Santo Domingo. En Mao deben comunicarse con la profesora La Vinia del Villar al E.Mail laviniafernandez@hotmail.com.

Los interesados también pueden ir a la página: www.maoenelcorazon.com, donde encontraran todos los detalles del proyecto o llamar al teléfono: (646)-546-8149 y (862) 600-7238 en los Estados Unidos.

De acuerdo a los datos aportados por los miembros del Comité Pro-monumento, con la realización de esta obra, la presente y futuras generaciones mantendrán viva las ideas libertarias de Manolo y sus compañeros, y así estas generaciones estarán obligadas a conservar y a engrandecer aquel legado.
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jueves, 2 de junio de 2011

CONFLICTO OBRERO PATRONAL

MIRILLA SOCIAL
Por Fernando Rodríguez Céspedes

Una botella de vino, champaña o whisky de las que suelen degustar nuestros empresarios, políticos, funcionarios y hombres de negocios del país, cuesta más de lo que percibe, como salario mensual, cualquier miembro de la clase trabajadora dominicana.

Esa situación, debiera avergonzarnos sobre todo por darse en un país cuyas autoridades se ufanan de un crecimiento económico que solo se manifiesta en el dispendio, exhibición y boato con que viven la mayoría de nuestros ricos, políticos y funcionarios públicos.

La inequidad en la distribución de nuestras riquezas, ha alcanzado niveles tan alarmantes que tanto los organismos internacionales como las personalidades internacionales que nos han visitado en los últimos tiempos, se han referido a ella abogando por su combate.

El pírrico aumento salarial de 17% impuesto por los patrones con la complicidad de la mayoría de los miembros del Comité Nacional de Salarios, ya fue devorado por una inflación que, cual insaciable piraña, nada a sus anchas en el mar de la indiferencia e insensibilidad oficial.

Dejar a la bondad y consideración de cada empresario si aumenta o no a sus servidores que estén por encima del salario mínimo es una burla más a las clases trabajadoras, porque no es ni será la vocación de justicia la hacedora de los grandes capitales.

El estado, como garante de la paz y la justicia social, debiera ser el primero en romper con los injustos criterios salariales que les permiten a los funcionarios asignarse los aumentos y sueldos que les venga en ganas como sucedió, hace poco, en la Súper Intendencia de Seguros.

Ningún gobierno debiera permitir que mientras sus ministros, directores generales, u otros funcionarios de entidades descentralizadas, ganan por sobre el millón de pesos mensuales, exista un porcentaje enorme de servidores públicos que no llegan a 6 mil pesos al mes.

No me refiero a los zánganos y activistas que cobran sin trabajar, me refiero a empleados que cumplen día a día con sus horarios de trabajo y labores durante todo un mes para al final encontrarse con que gran parte de su salario se les ha ido en transporte y pago de electricidad.

Entre estos servidores se destacan los conserjes, mensajeros, guardias, policías y otros miembros de los organismos armados del país que cumplen con grandes responsabilidades a expensas, a veces, de su integridad física y hasta de sus vidas en el peor de los casos.

El Estado debiera adoptar la escala mayor del salario mínimo que existe en el sector privado como referencia y pago a los humildes servidores del sector público dando así un primer paso hacia el establecimiento de una política general de salarios no excluyente.

Al mismo tiempo, deben establecerse mecanismos de control de precios para que la especulación no se trague los posibles aumentos salariales desde que se empieza a tratar el tema como sucede ante la mirada indiferente de los organismos de control.

Finalmente, considero que los planificadores y economistas del régimen, debieran estudiar el establecimiento de una ley de proporcionalidad salarial donde, ningún funcionario por importante que se crea, gane más que el Presidente o el equivalente a 200 salarios mínimos.

¡Y se hará justicia!

SANTO DOMINGO, D.N.
31 de Mayo del 2011.-
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viernes, 7 de mayo de 2010

Los graduados universitarios de la RD

Por William Jerez

Tomado de Dominican Issues y el Blog de William Jerez

Sin dudas que el planteamiento del autor tiene peso. Pero, aparte de que se creen fuentes de trabajo, que sería lo idóneo, si se graduasen más "técnicos medios", ¿no tendrían estos el mismo problema que confrontan los graduados de carreras largas? ¿Dónde está la solución?

La República Dominicana no puede producir montones y montones de profesionales los cuales al graduarse no encuentran trabajo.

En la medida que se producen más extensiones en las universidades del país, más graduados se van a producir para nada.

El país no resiste más extensiones. ¿Dónde está el dinero y los trabajos para la producción anual de tantos profesionales?

El petróleo está por encima de los US$86.00/barril. Y en la misma medida que aumenta el petróleo en esa misma medida disminuye la producción de país. Y en esa misma medida disminuye la fuerza productiva. Es decir el desempleo tiene tendencia a aumentar.

La población dominicana debe rechazar las crecientes demandas de centros regionales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y otras universidades en todo el territorio nacional.

Recientemente asistí a varios seminarios de la UASD sobre los centros regionales.

Siempre me opuse a la proliferación de centros regionales en todo el territorio nacional. Y básicamente sin ningún estudio que avale esa proliferación de profesionales.

Hay que acabar con el negocio que tienen las 41 universidades del país.
¿Y dónde están los trabajos para todos los graduados de esas 41 universidades?

Veamos cuántos gradúan anualmente las universidades del país con una razón promedio de graduados por cada universidad de 400 graduados/año.

(41universidades) (400) = 16,400 graduados/año en todo el país.

En un país con tanto desempleo, ¿qué van a hacer todos esos profesionales en las calles?

Pero las universidades siguen produciendo profesionales al por mayor y detalles. Y el desempleo de esos profesionales no les importa a las autoridades universitarias que solamente tienen dichos centros educativos como un negocio. Y mucho menos les importa el futuro de los estudiantes.
Las mayorías de las universidades dominicanas son un verdadero negocio y un engaño a la población.

¿Pero por qué no se piensa en las universidades comunitarias de 2 años y que tanto necesita el país?

Veamos algunas preguntas y comentarios que se pueden hacer los lectores:
a) ¿Cuántos gradúan realmente y anualmente las universidades dominicanas?
b) ¿Dónde están los trabajos para tantos graduados anuales?
c) ¿Dónde están los profesores capacitados para dotar esos centros educativos o universidades?
d) ¿No prometerán los políticos de cada provincia un centro universitario para que las poblaciones provinciales los elija?

Por otro lado, las universidades del país, por ejemplo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), hay secciones de más de 80 estudiantes. Hay alumnos que asisten a clases y tienen que recibir dichas clases en los pasillos. Y todo porque no caben en los salones.

¿Y cómo es posible enseñar y dar exámenes a más de 80 alumnos si no caben en los salones?

La UASD, dónde los profesores ganan de US$7.00 a US$11.00 la hora, dependiendo de la categoría profesoral, es la universidad que mejor paga en el país. ¿Y qué ganan los profesores en las otras universidades?
Si comparamos lo que ganaban los profesores en la era de Trujillo, el sueldo profesoral era de US$25.00/hora los profesores nativos y US$32.00/hora los profesores extranjeros. Aquí vemos que existe un largo trecho, y ni hablar de que en la era de Trujillo "los perros se amarraban con longaniza".

¿Y qué profesional que se respete puede impartir docencia universitaria a US$7.00 o US$11.00 la hora?

Lo que está pasando actualmente es que muchas personas, que no califican para ser profesores universitarios, se quieren dar el status de ser profesores universitarios para luego saltar a un empleo mejor. Y luego, se quedan dando clases en la universidad a tiempo parcial.

La falta de trabajo, o el desempleo, en la República Dominicana es extremadamente crítica.

Y como dice el refrán, "si me ladra un perro, le reclamo al dueño". Y los dueños del país son los corruptos de los tres partidos tradicionales, sus alicatillos y los corruptos del sector privado. A todos esos corruptos juntos les podemos llamar: la corrupción generalizada del país.

A esos corruptos es que los graduados del país tienen que reclamarles trabajos.
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