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domingo, 3 de julio de 2011

ISIS, LA MAEÑA PRETENDIDA POR TRUJILLO

LA VERDAD HISTÓRICA
Por: Dr. Héctor Brea Tió

En la foto, Trujillo recibiendo al urólogo catalán de prestigio mundial, Dr. Antonio Puigvert en el Palacio Nacional en 1956.

Debo aclarar que este artículo es más bien un breve ensayo histórico o historia novelada, diferente de una novela histórica, como sería, guardando la distancia, “La fiesta del chivo”, del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa.

Aquí la mayoría de los relatos parten de vivencias verídicas, pero matizados por nimios detalles ficcionales, a diferencia de las novelas, donde ese elemento fabulado, es lo que prima.

Como leerán, describo sucesos muy desagradables, para sus víctimas, algunos lucen inverosímiles, pero la verosimilitud de los mismos depende de la moral de las familias envueltas, la cual siempre he creído muy alta, y de dignidad incuestionable. Escenarios, Mao y San Cristóbal, años 1950-1955.

A raíz de mi asistencia al XVIII Congreso Latinoamericano de Psiquiatría, en el Distrito Federal de México, en 1994, como miembro de la Delegación Dominicana, fui honrado con la visita de Isis Madera, a un hotel del Zócalo, Centro Colonial y Arquitectónico de Ciudad México, antigua Tenochtitlán, la cual fue a recoger los regalos y cartas de su prima Doña Gladys Madera de Crespo, motivo que aproveché para hacerle una entrevista sobre su ominosa experiencia de la Era de Trujillo, y el socorrido rumor en mi pueblo de Mao, de haber sido “amante del Jefe”. Todo esto se debía a que estaba recopilando datos para el ensayo histórico que publiqué 3 años después intitulado “Mao y su gente”, con prólogo y presentación de Manuel Rueda y Manuel Mora Serrano.

En el lobby del Hotel donde nos alojábamos recibí tan distinguida visitante, le entregué los presentes y solicité su venia para conversar sobre el tema de marras, a lo que con gentileza accedió, advirtiéndome que no le era agradable, pero dadas las recomendaciones de su prima Gladys, iba a confesarme algunas cosas.

La silueta de su cuerpo a grandes rasgos era definitivamente escultural, aún ya metida de lleno en la sexta década de la vida, sus piernas, caderas y busto evocaban la que en otros ayeres fue la “Venus de milo maeña”, exquisita, maja goyesca importada de Algeciras, a Mao, u odalisca de Estambul, en trashumancia a las feraces tierras valverdenses. Su tez nacarada, impoluta y virginal la hicieron en su natal pueblo, recodo pletórico de primores en la otrora agreste Línea noroeste, una de las jóvenes más exquisitas y apetecidas por los hombres de su tiempo, pues aunque Mao es una cantera inagotable de hermosas mujeres, ella tenía un extra o encanto tan especial que llegó a oídos del sátrapa Trujillo, su fama y nombradía.

Hija del acaudalado comerciante Francisco Madera Rodríguez (Don Panchito) y su segunda compañera, ya que su esposa María Reyes Cabral no concebía hijos, pero junto a su esposo crió a Diana e Isis Madera.

Fue novia del destacado barítono dominicano e internacional, Guarionex Aquino, galán de la Voz Dominicana de los años 50.

Su voz, a veces apagada, a veces audible no solo envolvía en sí, grandes secretos, sino que albergaba ahogada en el decoro y la dignidad mancillada por la lujuria y lascivia de un ser poderoso y perverso que según ella, por designios divinos, y un golpe de suerte, no logró consumar su plan erótico, su intención abyecta hacia ella y su familia.

“Mi mayor sorpresa fue, que aunque fui a la cita que habían planificado un ex-síndico de Mao, luego gobernador de la provincia San Cristóbal, a la cual acudí porque se me dijo otra cosa, como que era positiva para mejorar las desavenencias que habían entre Trujillo y mi padre, lo cual para nadie era un secreto, que estaba mal visto por el gobierno, a la que asistí con miedo, nunca entusiasmo, y me extrañó sobremanera ya que el móvil que creí, no fue tal, sino requerirme sexualmente, y para justificar el encuentro, me preguntó sobre cosas de mi padre, y luego acompañadas de loas o cortejos que sugerían el preámbulo de una próxima cita definitivamente sensual".

“Aproveché la oportunidad para solicitarle facilidades para ir a México a estudiar danza y baile, a lo que se mostró gustoso, coyuntura que aproveché para ir y quedarme allí para siempre, alojada en casa de mi hermana Diana, casada con el exiliado Tancredo Martínez, quien fue víctima en México de un atentado que por poco le sega la vida”.

“Ellos me llevaron a un prestigioso ginecólogo, pues como en mi pueblo se comentaban tantas cosas sobre mi viaje a San Cristóbal, y dicho profesional certificó mi condición de virgen, lo que me favoreció para contraer matrimonio con quien es mi esposo, un hombre bastante apegado a las tradiciones judeo-cristianas, un mexicano puro”.

“Luego, cuando asesinaron vilmente a mi padre Panchito, el 10 de noviembre de 1955, en el Hospital Cabral y Báez de Santiago, poniéndole una sobredosis inyectable de fenobarbital endovenosa, por órdenes del dictador, al director de dicho centro de salud, dato confirmado por los médicos de servicio ese día, doctores Lino Romero y Oscar Gobaira, no pudimos venir al país a su sepelio”.

“Ya ajusticiado Trujillo, leyendo una de las tantas publicaciones que de él y su régimen se han hecho, encontré sus fuertes padecimientos prostáticos y uretrales, que le afectaron en la época en que lo conocí, lo cual concluí, que sería la razón por la que tuve la suerte milagrosa de no ser una más de las amantes del mismo, las cuales según los médicos afectan la potencia sexual o libido amén de los 60 y pico años de edad que tenía y los efectos del uso del alcohol, que también disminuyen el apetito sexual masculino, inverso a lo que se cree”.

“Digo así, porque como me vi a solas con él, siempre creí que abusaría de mí. La intención perversa la tenía, pero mi padre me había advertido que una hija de él no debía ser amante de nadie y eso junto a mis principios morales y cristianos no era lícito, por lo tanto le hice creer que en una próxima cita, sería más flexible”.

Posdata

Todo parece indicar que Trujillo tuvo claras intenciones de tener relaciones sexuales con Isis, las cuales se frustraron por varias razones entre las que hay que pensar lo siguiente:

1. Padecimientos crónicos de próstata (órgano que tiene que ver mucho con la virilidad y la fertilidad masculina), lo que motivó que trajera al país al prestigioso profesor francés Dr. George Marión, en los años 1935-36. La cirugía fue tan exitosa que Trujillo en agradecimiento le puso al hospital el nombre de G. Marión. También lo trataron un elenco de maestros dominicanos, entre ellos los doctores Francisco Canela Lázaro, Abel González Massenet, Manuel Robiou y José Sobá. Cabe también destacar la intervención del doctor Antonio Puigvert, catalán y director de importante centro de salud en Madrid, España.

2. Cursaba la sexta década de su vida, en la que ya no existe la virilidad de las primeras décadas de la vida, máxime en un tiempo en que no existía sildenafil (Viagra).

3. Trujillo ingería con frecuencia bebidas alcohólicas, las cuales contrario a la creencia popular, disminuyen el apetito sexual y la erección.

4. La joven Isis, estaba indispuesta a ese tipo de relación, primero por que no lo amaba, porque podría ser su abuelo y por las razones morales antes dicha, además de estar muy atemorizada.

Conclusión

Trujillo vio frustradas sus intenciones carnales con Isis, entra otras cosas por las razones antes expuestas, sin embargo admitimos que tuvo relaciones con otras mujeres de Mao y otras provincias debido a su poder, y a los adulones, alcahuetes y celestinos que tenía en casi todos los municipios del país.

Por último, cabe señalar que lo que precipitó la orden de asesinar a don Panchito fue que al quedarse Isis en Méjico, el jefe lo vio como una jugarreta o burla motivada por Panchito y ya él hace tiempo que lo quería eliminar pues era el único rico del noroeste que se negaba a dar las altas sumas de dinero que obligaba Trujillo a pagar, para el estado, que era él mismo, y don Panchito le mandó a decir varias veces que él no le debía favores a su régimen, ni trabajaba en el gobierno; además, me dijo Don Parmenio Reyes, que era trujillista, que Panchito decía sin tapujos, que no daría su dinero para obras que no eran para el bien del pueblo, sino para la megalomanía o egolatría de él.

El autor es médico psiquiatra, historiador y escritor.
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viernes, 20 de mayo de 2011

EL ASESINATO DE MILET HADDAD, SEGÚN LA CIA

ARCHIVOS DE LA HISTORIA
Por Rafael Darío Herrera

El autor es historiador y educador. Miembro correspondiente Academia Dominicana de la Historia.

En un documento desclasificado elaborado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), titulado “Ataque armado y asesinado a constitucionalistas por una banda civil”, fechado el 22 y el 23 de octubre de 1965, aparecen detalles de interés sobre el asesinato de Manuel de Jesús –Milet- Haddad. Y aunque en la actualidad ya se conocen los pormenores de ese nefasto y ominoso hecho, gracias al testimonio de los sobrevivientes, como Evelio Martínez, estimo puede ser de interés para la comunidad de maeños que sigue esta página.

En el primer párrafo del documento se plantea que Milet Haddad, a la sazón Gobernador de la provincia Valverde, y cuatro constitucionalistas fueron secuestrados por civiles armados el 22 de octubre de 1965 y que al día siguiente se intentó asesinarlos. Según el texto de la CIA, en ese momento no se había podido identificar un cadáver dentro del carro, pero que se suponía pertenecía al Gobernador, aunque también suponían que el cadáver quemado pertenecía a Ramón Emilio Cabrera Mayol, un ganadero de las inmediaciones de Esperanza que escondía a siete hombres rana en su rancho.

El Informe de inteligencia consigna que durante el gobierno presidido por Antonio Imbert Barreras, denominado también Gobierno de Reconstrucción Nacional (del 7 de mayo al 30 de agosto de 1965), Milet fue detenido por espacio de mes y medio por sus actividades en favor de los rebeldes y que luego participó en la promoción de agitación entre los estudiantes de Mao junto a doña Camelia Disla de Almonte, directora del liceo intermedio.

El párrafo más largo del documento está dedicado a Evelio Francisco Martínez, antiguo Juez de Paz de Esperanza, y uno de los heridos y supervivientes que llevaron a la clínica Corominas de Santiago en la mañana del día 23 de octubre. Relata el texto que Martínez había participado en los registros de las casas de anticomunistas en Mao. Lo más probable es que se tratara de enfrentamientos de Evelio contra los grupos de paleros que encabezaba Ramón Neftalí Núñez (Cojo Catuca). De acuerdo a la declaración de Evelio a un oficial de la policía, fueron secuestrados por un grupo de cinco hombres armados quienes lo condujeron a la carretera Santiago – Puerto Plata, a unos 30 kilómetros de Santiago, rociaron su vehículo con gas (probablemente se tratara de gasolina), le dispararon, le lanzaron una granada incendiaria y lo empujaron por el terraplén (pendiente de una montaña).

De acuerdo al Informe, Evelio, a quien le dispararon tres veces, imputó la acción a miembros del Ejército Secreto de Anticomunistas que conducían un vehículo sin placas en el momento que lo secuestraron. Se señala a Sergio Antonio Peña, exalcalde Mao, quien fue uno de los que acompañó a Martínez en el enfrentamiento contra los paleros, y a quien le dispararon dos veces y Peña Muñoz, una vez. En este último caso, probablemente yerra el informe pues fui vecino de Pango Muñoz y además de dispararle tenía quemaduras en sus piernas, la cual me mostró. El Informe concluye que el mayor sufrimiento provino de las quemaduras sufridas por el incendio del vehículo.

En este documento aparece borrado el nombre del informante de la CIA que residía y que durante la Revolución de 1965 también remitía informes periódicos sobre las actividades revolucionarias en Mao. Para esa época en Mao vivía un estadounidense, casado con una maeña, que muchos conocen.
En un telegrama enviado por la embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo al Departamento de Estado, citado por Hamlet Herman en su libro Eslabón perdido. Gobierno provisional 1965-1966 se refiere al problema que enfrentaban los invasores de ese país: “La embajada comparte la preocupación del Departamento de Estado en torno a la cantidad de asesinatos que han tenido lugar desde la instalación del gobierno provisional, algunos de los cuales han involucrado cantidad menores de miembros del PRD”. P. 98.

En general la embajada trató de minimizar el terrorismo de los jefes militares dominicanos como podemos apreciar en el siguiente fragmento del Informe citado de Herman: “De los relativamente prominentes izquierdistas muertos está el gobernador de Valverde (Milet) Haddad, en el que alguien indicó que podía estar envuelto un miembro del MPD, aunque no en su condición partidaria. Puede ser considerado como un asesinato político por elementos derechistas. Sin embargo, este no era un prominente del PRD ni entre los constitucionalistas durante la revolución y se convirtió en prominente localmente solo como resultado de sus actividades pro constitucionalistas, luego de la instalación del Gobierno provisional”. P. 99.
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sábado, 14 de mayo de 2011

ACERCA DE LA NOVELA MANOLO, DE EDWIN DISLA

Ya está circulando la segunda edición de la novela Manolo de Edwin Disla gracias al patrocinio de la Secretaría de Estado de Cultura. Se vende en la librería La Trinitaria, ubicada en la Arzobispo Nouel No.16, de la Zona Colonial, Tel.:809-682-1032.

ACERCA DEL AUTOR

Edwin Disla nació en Mao, provincia Valverde, en el año 1961. Narrador, ensayista e ingeniero. Hijo de Evaristo Disla y Lourdes Rojas. Ingeniero Civil por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (1986). Se reveló como escritor en 1988 con la publicación del ensayo Historia de la Revolución Nicaragüense, considerada como la obra más acabada que sobre Nicaragua y sus luchas ha escrito un dominicano. A este ensayo le siguieron tres novelas: Un Período de Sombras (1993), la cual le pareció excelente a la Biblioteca Popular Domingo F. Sarmiento de Argentina, “por la naturaleza de su tema, difícil y conflictivo, que da como resultado un vasto fresco de una época de triunfos y fracasos evocados con objetividad, y con un ameno estilo narrativo”; Vida de un Tormento (1997), que fue llevada al teatro en el año 2000 por el grupo Los Rinocerontes; El Universo de los Poetas Muertos (2004) y la novela histórica, Manolo (2007), basada en la vida de Manolo Tavárez Justo, que fue galardonada con el Premio Nacional de Novela Manuel de Jesús Galván del año 2007, la más alta distinción narrativa del país.

COMENTARIOS ACERCA DE MANOLO, LA NOVELA

Sin duda alguna, la publicación de la novela Manolo, por Edwin Disla, en el mes de noviembre del 2007 fue el acontecimiento literario más importante de ese año en la República Dominicana, pues solo La Fiesta del Chivo de Mario Vargas Llosa generó tantas polémicas y artículos como la obra de Disla. El escritor Manuel Mora Serrano considera a Manolo incluso superior a La Fiesta del Chivo en cuanto a lo dramático e histórico. “Historia poco conocida y nunca tratada debidamente, contrario a la del peruano que tenía documentos a granel”. El humanista Diógenes Céspedes, el más importante crítico literario dominicano, ganador del premio nacional de literatura del 2007, publicó 9 artículos sobre la novela. En ellos analizó, entre otros puntos de vistas, la intrahistoria del texto. Afirmó que Disla derribó la puerta cerrada de la historia “para ver qué pasó dentro del cerebro de todos los que idearon el más grande fracaso histórico de la izquierda dominicana”. El ingeniero Leandro Guzmán, concuñado de Manolo y compañero de partido, expresó, que cualquier irreverencia que se interprete en el libro de Disla, “debe ser vista como un derecho de cualquier intelectual o simple ciudadano, aunque a veces uno preferiría que ciertas cosas no sean magnificadas, no obstante se trate de una obra que puede ser considerada como producto de la ficción. Pero hay que reconocer que por más liberal que sea una persona, no todas las cosas son buenas para ser contadas”. El reconocido cardiólogo y escritor, Nelson Castillo, dijo que Disla con su novela presenta a un Manolo de carne y huesos. “El ser humano que como todo, tiene que ir al baño a defecar y que en su mente tiene que tener espacio para cantar, reír, llorar y amar”. El historiador José C. Novas, residente en los Estados Unidos afirmó, posiblemente sin haber leído la novela, que Disla presenta a un Manolo “envuelto en numerosas aventuras amorosas, rufián cazador de faldas, un Juan Tenorio que supuestamente le era infiel a su esposa. Para los que no conocen al personaje, tanto Manolo como su esposa Minerva Mirabal son reconocidos por un gran segmento del pueblo dominicano como héroes nacionales y aclaro eso, porque he comprobado que la mayoría de los extranjeros que han leído la novela o visto la película ‘La Fiesta del Chivo’, cree que esa es la verdadera historia del dictador Trujillo, cosa que no es verdad…” El afamado patólogo forense, Sergio Sarita Valdez, resaltó de la obra “la interacción directa entre el fundador del Partido Revolucionario Dominicano, profesor Juan Bosch, y el líder catorcista. En la página 355 de la novela se hace alusión a unas declaraciones de Tavárez Justo hechas con anterioridad a las elecciones generales celebradas en diciembre de 1962. En ellas, Manolo criticó al PRD acusándolo de asumir una postura complaciente con los trujillistas. Ello preocupó a don Juan.

Escribe Disla que en el libro Crisis de la Democracia, Bosch expresaría: ‘que los catorcistas eran patrióticos, honestos y buenos luchadores, pero no habían tenido ni tiempo de estudiar a su pueblo, ni luz que los orientara’. Aduce que luego de una reunión entre ambos dirigentes políticos, Bosch le comentaría a don Antonio Guzmán ‘la inexperiencia de estos muchachos, los lleva a actuar como políticos de tercera’. A dicha opinión Guzmán le agregaría: ‘Sí Juan, actuarán como políticos de tercera, pero también como patriotas de primera’...” En internet, entre los numerosos comentarios, sobresale éste: “…abundando sobre la vida de Manolo, el escritor Edwin Disla recién acaba de publicar una novela que es la comidilla de los medios intelectuales, ya que en ella se habla no solo de una de las épocas más impactantes de nuestra historia, sino como dice el autor ‘abunda sobre los secretos del líder, defectos, fracasos, triunfos, tácticas y mujeres’... La primera edición ya está agotada y la verdad es que la lectura del libro engancha”. El ex presidente de la república Salvador Jorge Blanco, invitó a la lectura del libro por todos esos “momentos históricos que vivió el país a principios de la década de los sesenta, muy recordados y sentidos a todos los niveles, de manera muy especial para el movimiento político 14 de Junio… A mí me llegó profundamente el contenido de esta novela justamente calificada histórica…” El importante periodista José Rafael Sosa, afirmó “me ha impresionado la lectura de la novela Manolo, del ingeniero y narrador Edwin Disla, no sólo por cuanto es la primera narración de ficción (basada en la realidad) sobre la vida de Manolo Tavárez, sino porque conjuga una serie de factores, el primero de los cuales es la revelación de una serie de acontecimientos cotidianos y políticos escasamente conocidos y en segundo lugar por la belleza y agilidad de la prosa, lo recomiendo”. El doctor Rafael Taveras Reyes, dijo que “en reuniones, tertulias de amigos, independientes unos, otros, con afiliación política, el tema principal es Manolo de Edwin Disla. La primera edición se agotó. Las críticas a favor o en contra, se publican en la prensa. En los medios audiovisuales se hacen comentarios al respecto… Desde el punto de vista investigativo hay que felicitar la labor realizada por el autor, él no perteneció a esa generación, no obstante, la recopilación de datos y anécdotas, son fidedignas a los acontecimientos vividos. El valor de Edwin es llamar al pan pan. Los autores aparecen con sus nombres de pila, como los héroes, mártires y, sacrificados por un ideal y los traidores, infiltrados, entreguitas y, asesinos uniformados. Por esa razón, la novela adquiere una importancia extraordinaria, puede ser recomendada como texto educativo, así las nuevas generaciones podrán conocer la verdad histórica y se preguntarán: ¿Cómo fue posible tanta impunidad y complacencia? No es de extrañar que por esta razón Edwin Disla haya recibido amenazas de muerte”. La destacadísima periodista, Ángela Peña, se hizo eco de los rumores de amenazas a Disla… Dijo que “la obra ha sido ponderada por historiadores y hasta por algunos luchadores no muy bien tratados en el texto porque consideran que es un trabajo serio”. El escritor de San Cristóbal, Orlando Alcántara Fernández (Orly) dijo en un trabajo titulado Edwin Disla, El historiante, publicado en internet, que “Disla se lanza con un ímpetu sutil y una pasión bien dosificada a la imperiosa aventura narrativa de hilvanar una novela histórica sobre el héroe dominicano Manuel Aurelio Tavárez Justo tomando como punto de partida su juventud rebelde o la rebeldía de su juventud en pleno apogeo y decadencia de la Era de Trujillo. La circularidad es certera: asesino. Esa es la palabra insustituible en toda la novela”.

El lunes 26 mayo del 2008, Edwin Disla, en horas de la noche, se enteró por vía telefónica que Manolo había sido galardonado con el premio nacional de novela Manuel de Jesús Galván, la más alta distinción literaria del país. Fue la consagración definitiva de él como uno de los mejores narradores dominicanos.
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jueves, 21 de abril de 2011

MANOLO TAVÁREZ JUSTO Y SU TIEMPO

Por Edwin Disla

El autor es Ingeniero Civil, hijo de ese gran maeño a quien varias generaciones admiramos y respetamos por su inteligencia, honradez, sencillez y, más que nada, por ser un baluarte de diginidad, don Evaristo Disla (QEPD) y de la Sra. Lourdes Rojas. Bienvenido a MEEC, su casa, ingeniero.

1931 2 de enero: nace Manuel Aurelio Tavárez Justo en la casa de sus abuelos paternos, al lado de la casa materna, ubicada en la calle Santiago Rodríguez número 55 de Montecristi. Sus estudios primarios y parte de los secundarios los realizó en la Escuela de Varones Número Uno, llamada después Honduras. En esta escuela le dio clases en el octavo curso, la distinguida maestra, Mariana “Manona” Aguilera. Manolo estudió en Honduras hasta el segundo de bachillerato. Su sensibilidad social y política tomó cuerpo desde la niñez por los relatos familiares sobre las luchas de los nacionalistas en 1916 contra la primera invasión norteamericana, la cual le abriría las puertas a la dictadura de Trujillo, instaurada en 1930.

1945-1947 Domingo Peña Castillo “La Cuca”, lo ingresa a La Legión Azul, que era una organización fundada en 1922 en Montecristi, con el fin de que los jóvenes aprendieran a amar la libertad y en nombre de ella se unieran para defenderse contra la incierta realidad del medio social. Gracias a La Legión, Manolo solidifica su inherente valor personal y su disposición de pasar a la acción. Posteriormente haría que La Cuca sumara La Legión a la resistencia. El padre de Manolo, don Manuel Francisco Tavárez Ramos, debido a la rebeldía que estaba adquiriendo su hijo, quien ya había dado muestras antitrujillistas, lo manda a terminar el bachillerato a la capital, en la Escuela Normal de Varones. Vive entonces en la casa de su tía, Isabelita Justo. Ese año se organiza en Cayo Confites, islote de Cuba, una expedición armada financiada por Juancito Rodríguez contra la dictadura. En la expedición participan Juan Bosch, Fidel Castro, Dato Pagan, Pedro Mir y Chito Henríquez. Ellos no pudieron arribar al país porque Trujillo compró al jefe del ejército cubano, general Genovevo Pérez, quien detuvo la embarcación en el mar. En la capital, Manolo conoce a su condiscípulo, Leo Nanita.

1948 Manolo es reclutado para Juventud Democrática (JD) clandestina por Oscar Torres de Soto. La JD, aunque en sus inicios fue una filial del Partido Socialista Popular (PSP), siempre actuó de forma independiente. Manolo, por primera vez lee la filosofía marxista, la ideología política más avanzada de la época, y se convierte en simpatizante de ella sin variar su fe en Dios. Empieza a adquirir experiencia política en la JD y recluta adeptos y crea sus propias células. En esa época conoce a Rafael Mieses Peguero (Cocuyo), alma de la resistencia antitrujillista y el primero y único revolucionario en esa época que laboraba políticamente las veinte y cuatro horas del día. La decisión, la entrega y la valentía de Cocuyo, alimentaron decisivamente la de Manolo.

1949-1950 Entra a la universidad de Santo Domingo a estudiar derecho. Ese año se produce otra acción revolucionaria contra la dictadura, esta vez por la bahía de Luperón de Puerto Plata, también apoyada económicamente por Juancito Rodríguez. La encabeza Horacio Julio Ornes, y usaron dos hidroaviones. La acción fracasa, pero Julio Ornes, quien en 1963 apoyaría el golpe de Estado contra Juan Bosch, salva la vida. En una reunión conspirativa, celebrada en la capital, Manolo conoce a Leandro Guzmán, quien ya para ese entonces tenía amores con María Teresa Mirabal.

1951-1953 Hay un reflujo revolucionario por el desmedido aumento de la represión y el fortalecimiento económico de la dictadura. Oscar Torres de Soto sale del país y la célula de Manolo pasa a ser dirigida directamente por Cocuyo Mieses.

1954-1956 Los organismo de la seguridad del Estado detectan a Cocuyo Mieses en el malecón, lo llevan al cuartel policial de Güibia, y le descargan una tunda de palos en la cabeza y el cuerpo. Así, desactivan el alma de la resistencia interna antitrujillista. La célula de Manolo pasa a ser dirigida por Juan José Cruz Segura con base en la casa de Carlos Lizardo. En el verano de 1954, en una fogata en Jarabacoa, conoce a Minerva Mirabal, apenada por la muerte de su padre ocurrida el año anterior. Los dos se enamoran y se casan el 20 de noviembre de 1955. Ya Manolo era abogado. Viven en la casa de los padres de él. Ese año, Trujillo celebra la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre para conmemorar los veinte y cinco años de su dictadura. Esta Feria marca el inicio del declive económico del gobierno. Por órdenes de Trujillo, se secuestra en New York a Jesús de Galíndez, de origen español y agente del FBI. Se le traslada a República Dominicana, donde es asesinado. El reflujo del movimiento revolucionario se agranda por la dispersión de sus líderes debido al recrudecimiento de la represión por la proliferación de antitrujillistas. El 2 de diciembre desembarcan cerca de la playa Los Colorados, en el oriente de Cuba, Fidel Castro y el Che Guevara junto a ochenta expedicionarios que vienen a luchar contra la dictadura de Fulgencio Batista.

1957-1960 La lucha de Fidel Castro y el Che Guevara adquiere magnitudes epopéyicas. Manolo y Minerva le dan un seguimiento cronométrico escuchando a Radio Rebelde, la cual entraba en Montecristi a causa de la cercanía con Cuba. En 1958 Cocuyo Mieses intenta agrupar a todos los grupos dispersos de la resistencia en una sola organización nacional, y planifica junto con militares, un complot para ajusticiar a Trujillo, pero fue detenido. Esta vez la dictadura lo desaparece. A finales del año 1958, en Cuba, el Che Guevara derrota la espina dorsal del ejército de Batista en la histórica batalla de Santa Clara. El ocho de enero de 1959, entra triunfante en La Habana, junto a Fidel Castro, hecho que conmueve la conciencia dominicana, especialmente la de Manolo y Minerva. Aquél, que hacía tiempo quería reiniciar la lucha contra la dictadura, ve la actual coyuntura como la favorable. Acompañado de su esposa, el día de reyes de ese año, y Leandro y María Teresa, almuerza en la casa de Guido D’Alessandro Tavárez (Yuyo), sobrino de Manolo. Minerva, apoyada por su esposo, plantea la necesidad de organizarse contra Trujillo. Es el reinicio de la lucha. El 14 de junio llegan los expedicionarios sin contar con el suficiente y necesario respaldo interno. Manolo junto a su colega y amigo, Alfredo Parra Beato, intenta sumársele sin éxito. Trujillo aplasta la expedición. De los cuatro sobrevivientes dominicanos, solo Poncio Pou Saleta apoyaría el golpe de Estado contra Juan Bosch en 1963 y traicionaría la república en 1965 al también apoyar la invasión norteamericana colaborando con Imbert Barrera. Manolo asume la responsabilidad de organizar la resistencia interna con una visión insurreccional basada en la sociedad secreta La Trinitaria, creada por Juan Pablo Duarte en 1838, y se plantea, además, unificar todas las células dispersas, a excepción de las vigiladas por la dictadura. Para esta titánica tarea cuenta con la ayuda de su esposa y de sus amigos íntimos, Domingo Peña Castillo “La Cuca” y Leandro Guzmán. El Movimiento lo inicia en su ciudad natal, Montecristi, luego lo expande a Santiago, Salcedo, San Francisco de Macorís y la capital. En menos de un año lo desarrolla casi en toda la geografía nacional, convirtiéndose en el primer y único revolucionario que lograría esa proeza histórica. Uno de los reclutados fue el seminarista, Nicolás de Jesús López Rodríguez, actual Cardenal de la república. Sólo esperaban las armas que deberían llegar del exterior para pasar a la acción. Los Estados Unidos, para evitar el surgimiento de otro incontrolable Fidel Castro, bloquea la gestión de las armas. Jorge Lama, enviado por la resistencia a Nueva York para que la gestionara, en cierta medida se confabula con Washington. Como medida preinsurreccional, Manolo constituye formalmente la vanguardia: primero organizó una prereunión, el 9 de enero de 1960, en la casa de Patria Mirabal y su esposo Pedro González, en Conuco, y al día siguiente, en la finca de Carlos “Charly” Bogaert, en Guayacanes, provincia Valverde, en una reunión con los miembros más destacados de las provincias, la formaliza con el nombre de Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Asumen el programa mínimo de liberación nacional traído por los expedicionarios, y Manolo es elegido presidente. Pero ya la vanguardia había sido descubierta por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), debido a la infiltración de un informante llamado Andrés Norman. Los primeros apresados fueron Federico Cabrera y Marcos Pérez Collado. Les siguieron Manolo, Leandro, Minerva, María Teresa, Sina Cabral y cientos más. Apresado, resistiendo torturas paleolíticas, superiores a las chinas, no delató a nadie albergando la esperanza de que los que quedaran libres continuaran la lucha. Por efecto de esta posición y de su moral revolucionaria de acero, su liderazgo, hasta entonces clandestino, adquiriría magnitudes mesiánicas. El 25 de enero, ante la barbarie trujillista en las cárceles, la iglesia católica da a conocer la primera carta pastoral, en la que critican abiertamente a la dictadura. Es el primer triunfo político del Movimiento. El 27 de enero trasladan a Manolo a la cárcel La Victoria. Lo juzgan, y lo condenan a diez años y al pago de RD$300,000.00 de indemnización. Luego, en «apelación», se la reducen a 8 años y al pago de RD$150,000.00. El 7 de febrero, la presión interna y externa hace que Trujillo excarcele a Minerva, María Teresa y a Sina Cabral. El 21, diecisiete activistas del Catorce, aún libres porque no fueron delatados, se asilan en la embajada de Brasil. Entre ellos, José Eligio «Mameyón» Bautista, Rafael «Baby» Mejía, Juan Miguel Román, Francisco «Bueyón» Carvajal y los hermanos Marcos y Polo Rodríguez, tendrían dentro del Catorce destacadas actuaciones. En septiembre, Fidelio Despradel, perteneciente a una célula independiente, y quien también tendría una destacada actuación, sale del país con fines conspirativos. El 6 de marzo, la iglesia lanza otra carta pastoral. El 18 de mayo, Minerva, María Teresa y Sina Cabral son nuevamente encarcelada. Para Minerva sería la cuarta y última prisión. En junio, Manolo y Leandro fueron trasladados a la cárcel La 40. Trujillo pensaba asesinar al presidente venezolano Rómulo Betancourt, después liberar a Manolo y a Leandro, entre otros conjurados, para motivarlo a que se asilaran con el objetivo de matarlos. Pero el atentado falla, y los regresan a La Victoria. En agosto, por el atentado contra Betancourt, la OEA decreta contra Trujillo sanciones económicas y políticas. Ese mismo mes, el Tirano, presionado y ante la inminente visita de la OEA para conocer la realidad del país, suelta a Minerva, María Teresa y a Sina Cabral. Minerva continua la lucha, hecho inaceptable ante los ojos del Dictador más por ser una mujer que por conspirar. En octubre, Manolo y Leandro son trasladados a la cárcel de la fortaleza de Salcedo, y luego a la prisión de la Fortaleza San Felipe de Puerto Plata. En realidad los traslados obedecen a un plan de Trujillo para eliminar a Minerva y a María Teresa en la carretera, después que visitaran a sus maridos. Casi seguido las dos van a Puerto Plata a ver a sus esposos y, al regresar, no fueron eliminadas por lo precipitado del viaje. El 18 de noviembre, realizan otro, pero iban con las suegras. El 25 de noviembre harían el tercero, acompañadas de su hermana, Patria. Sería el último. De regreso, las asesinaron a las tres y al chofer, Rufino de la Cruz Disla. Este horrendo crimen sella la caída de Trujillo. Se suicida en Venezuela, Juancito Rodríguez. Algunas fuentes afirman que fue su nieto quien jugando con una pistola lo mató accidentalmente.

1961 El 30 de mayo ajustician a Trujillo. El 2 de julio ponen en libertad a Leandro y a Pedro González. El 5 llegan al país, los delegados del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ellos eran Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón Castillo. El 11 constituyen oficialmente la Unión Cívica Nacional (UCN), la cual había sido organizada en Washington con la participación de Donald Read Cabral y el apoyo del grupo económico Vicini. La UCN, guiada por los Estados Unidos, para alcanzar el poder político utiliza como táctica, la afirmación de que eran apartidista y patrióticos, que desaparecerían una vez liquidado el poder de los Trujillo. Norteamérica también la utiliza como partido neutralizante e intenta hacer converger en ella a los catorcistas y comunistas. El 16, el PRD celebra el primer mitin en el país, en el Parque Colón de Santo Domingo. El 26 ponen en libertad a Manolo, último catorcista en salir, y de inmediato reinicia la lucha en el nuevo escenario aun sintiéndose muy débil tanto por las torturas como por el golpe demoledor del asesinato de su esposa. Es ya un prócer, formador del partido causante de la crisis que determinó la caída de la dictadura. Si no hubiese organizado el Catorce, aun ajusticiado Trujillo, la tiranía hubiese sobrevivido. El 29, la UCN celebra su primera manifestación pública en el Parque Independencia de la capital. Apenas 4 días después de salir de la cárcel, el 30, Manolo celebra, en la calle Las Mercedes, la primera asamblea constitutiva del Catorce, y lo eligen presidente, y a Leandro secretario general. Ahora el Movimiento se llama Agrupación Política 14 de Junio. Por primera vez en el país, tras los treinta años de dictadura, se erige un partido político por la vía democrática. Inicia así la lucha por liberar al país del neocolonialismo norteamericano. Acuerda con Juan José Cruz Segura formar un punto de reunión para actualizarse políticamente. En un principio apoya a los cívicos, quienes movilizan a las masas contra los remanentes de la dictadura representada por Ramfis y Balaguer. El 13 de agosto regresan del exilio Fidelio Despradel, Luis Genao y Juan Miguel Román, y se integran al Catorce. Posteriormente regresaría Polo Rodríguez, el más radical de los exiliados, y por igual se integraría. El 19 de agosto, el partido celebra su primera manifestación política en Santiago, en el Parque Duarte. Sale a luz pública el periódico El 1J4, vocero del partido, y su programa radial, Política y Orientación. El 16 de septiembre, celebran la segunda manifestación política, esta vez en el Parque Colón. Un grupo de catorcistas, encabezado por Alfredo Manzano, trata de involucrar al partido en una aventura peligrosa e inmoral con Ramfis y Máximo López Molina, líder del Movimiento Popular Dominiano (MPD). Ramfis promete financiar guerrillas para «vengarse» de los americanos porque ayudaron a asesinar a su padre. En verdad quiere utilizarlos como conejillos de indias para que los Estados Unidos le levante las sanciones. Manolo, tras reunirse con López Molina, impide la materialización de la aventura. En esa época le envía, con éxito, una carta personal a Fidel Castro con la finalidad de que entrenen militarmente a un grupo de catorcistas en Cuba. Otro grupo del partido, los más moderados, los envía a Costa Rica a hacer un curso en el Instituto de Educación Política sin imaginar que era un organismo financiado por la Cía. Aprovecha la ausencia de los moderados para reestructurar el partido con los elementos a fin a su proyecto de liberación nacional. Escriben el himno del Catorce, Vinicio Echavarría, Leandro Guzmán y Ángel Concepción. Ya en la cárcel, Niní Germán había ideado la bandera y el escudo. El 20 de octubre, regresa Juan Bosch al país tras 25 años de exilio. Su llegada coincide con la ocupación de la calle Espaillat y un tramo de la Nouel, por parte de jóvenes. Era el efecto de las movilizaciones de masas de la UCN y el Catorce. Los jóvenes proclaman los sectores ocupados territorio libre de Ciudad Nueva. La policía los masacra. Los paleros de Ramfis dirigidos por Balá, desatan el terror sobre los opositores políticos. En noviembre, una delegación de la UCN, presidida por Viriato Fiallo y Luis Manuel Baquero, y otra del Catorce, por Manolo Tavárez Justo y Leandro Guzmán, van a Washington a solicitarle a la OEA que no levante las sanciones impuestas al país porque aun permanecen los Trujillo y su régimen de terror. Ciertamente los cívicos van a negociar con el Departamento de Estado la manera de acabar con el gobierno de Ramfis y Balaguer, y acuerdan, unilateralmente, en un principio mantener a Balaguer. Por esta razón tuvieron contradicciones con Manolo. Éste empieza a distanciarse de los cívicos. En todo el país las movilizaciones contra el gobierno no cesan. Los cívicos, usando a los catorcistas, las controlan. Ramfis, que ya sabía que Washington no iba a levantar las sanciones mientras él tuviera en el mando de las fuerzas armadas, en un esfuerzo desesperado, hace retornar a sus tíos, Negro y Petán, quines estaban en el exterior esperando que levantaran las sanciones para regresar. Ramfis pensaba restaurar la dictadura y matar a... Manolo. Con la iniciativa cívica, empieza una huelga general contra el regreso. El 18, Estados Unidos manda barcos de guerra con un mensaje: Si los Trujillo dan un golpe tendrán que enfrentar a Washington. Ese mismo día, Ramfis se ve obligado a abandonar el país, no sin antes asesinar a los que ajusticiaron a su padre. Arrestan a Alicinio Peña Rivera, coordinador del crimen de las hermanas Mirabal y su chofer, Rufino de la Cruz Disla. El 19, el general Rodríguez Echavarría, jefe de la base aérea de Santiago, motivado por Norteamérica, se levanta militarmente para presionar a Negro y a Petán. Estos ceden, sobre todo porque Balaguer les da una millonada. El 21, regresa Manolo, junto con Viriato Fiallo, de Estados Unidos, y lo reciben como un héroe. El general Rodríguez Echavarría reconoce a Balaguer como autoridad legal del poder. Empiezan a saquear las residencias de los Trujillo. El 29, los cívicos, apoyados por el Catorce, llaman a una huelga contra el gobierno. La misma termina a los once días sin que Balaguer cayera, pero se ve obligado a conformar un Consejo de Estado con los cívicos. Manolo denuncia el Consejo como un producto de la interferencia del imperialismo. Empieza a distanciarse de los cívicos de forma definitiva. Se comienza a organizar La Infraestructura, organismo secreto del Catorce que se encargará de crear las bases para la lucha armada. Máximo Bernard tiene una gran influencia en el organismo, el cual Polo Rodríguez le daría un giro radical con el apoyo de Manolo.

1962 El 4 de enero, se recrudecen las contradicciones entre la UCN y el Catorce: seis miembros del Comité Ejecutivo Central, que también tenían cargos dirigenciales en la UCN, renuncian de la Agrupación por la fuerte oposición de Manolo al Consejo. La OEA levanta las sanciones, y por esta razón Balaguer, presidente del Consejo, debería renunciar por acuerdo previo con los cívicos y darle paso al vicepresidente, Rafael F. Bonelly, pero se quedó afirmando que su mandato constitucional termina en 1962. La UCN empieza a presionarlo, y el 16 de enero, usando altoparlantes, ponen a una multitud a corear consignas contra él y Rodríguez Echavarría. Las consignas llegan hasta la oficina del presidente en el palacio. El gobierno cae en la trampa provocativa y ametrallan la multitud frente al local. La consternación fue general. El Catorce pide sanciones por el ametrallamiento. Balaguer se ve obligado a renunciar, y en su lugar nombra a uno de su confianza: Humberto Bogaert. El general Rodríguez Echavarría, con la anuencia de Balaguer, trata de quedarse en el poder, e instaura una Junta Militar presidida por Humberto Bogaert. La maniobra fracasa porque no cuenta con el apoyo de Estado Unidos. El 19 de enero, el mayor Fernández Domínguez, futuro creador del movimiento constitucionalista, hace preso al general Rodríguez Echavarría, quien pararía en el destierro al igual que Balaguer. Se reinstala el Consejo de Estado presidido ahora por Bonelly. A partir de entonces el país pasa a ser una neocolonia de los Estados Unidos. Manolo rechaza una petición del Consejo de que participara un representante del Catorce en el gobierno, debido a las diferencias ideológicas ya abismales entre el 1J4 y la UCN. La UCN anuncia oficialmente su conversión en partido. El 19 de febrero expulsan a Alfredo Manzano por estar promoviendo alianza con el MPD y criticando a Manolo. Éste denuncia al Consejo de Estado por estar creando una dirección de seguridad para perseguir opositores políticos. Afirma que la UCN sustituye al Partido Dominicano. El 20, el Consejo promulga una la Ley de Emergencia, al amparo de la cual se deportan a opositores políticos. Manolo moviliza a las masas contra esta ley. Erróneamente cree a Imbert Barrera amigo y lo trata como tal, siendo uno de los principales ejecutores, por abajo, de la Ley de Emergencia y un incondicional de los Estados Unidos. La Agrupación, por medio a Juan Miguel Román, comienza a comprarle armas al alemán, Camilo Todemann, quien era un trabajador de la Cía, bajo las órdenes de Tony Sileo. El plan de la Cía, el cual contaba con la colaboración de los cívicos, era venderles fusiles saboteados al Catorce, creándole así una base militar falsa, e investigar si tenían otras fuentes de abastecimientos, y motivarlos, en su momento, a que se levantaran en armas para asesinarlos a todos. La primera entrega la hizo Camilo en el mes de marzo. Fidel Castro empieza a apoyar económicamente al Catorce. Manolo, debido a su profunda admiración por el líder de la revolución cubana y a la influencia de los cuadros del partido que se entrenaron en la patria de José Martí, gira más sus pensamientos políticos hacia la izquierda. El 14 de junio, por primera vez, el partido celebra un mitin en honor al sacrificio heroico de los expedicionarios de 1959. Lo convoca frente al baluarte de El Conde en el Parque Independencia. El contenido y la forma de su discurso supera a los anteriores, sobre todo por Manolo ayudarles a las masas a conocer la verdadera fisonomía de los Estados Unidos, por lo que sería considerado precursor de las ideas antiimperialistas. Por esta consideración, los pronorteamericanos tratarían de empequeñecerlo ante la historia, supeditando su papel al de Minerva Mirabal, siendo al revés. Volviendo al discurso, ya cuando lo iba a finalizar, producto de la efervescencia del momento, comete el error político más grande de su vida, al afirmar que el 14 de Junio sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya, y a ellas, a ellas iremos... A partir de entonces llovieron las renuncias de los militantes, y la Cía y los organismos de la seguridad del Estado le pusieron especial atención, y aceleraron los planes que ya tenían ventilados contra él y su partido, al que tratarían de desaparecer. Como él es un hombre de palabra, de honor, los agentes que le ha infiltrado la Cía, lo harán esclavo de ellas. El 27, inician la causa contra los asesinos de las hermanas Mirabal y su chofer, Rufino de la Cruz Disla. En el kilómetro doce de la Carretera Sánchez empieza a funcionar una escuela de formación de cuadros del Catorce, de orientación marxista. Esta escuela es la base del proyecto ideológico futuro de Manolo. Un sector moderado del Catorce encabezado por Félix Germán, Blanco Fernández y Cayeyo Grisanty, producto del discurso y por contradicciones ideológicas, renuncia. Los manolistas lo tildan de ser instrumento del imperialismo. Manolo logra mantener cohesionado el partido. Ahora los líderes más radicales, los llamados supersabios, aspirantes a convertir el Catorce en un partido comunista, esencialmente Polo Rodríguez, Fidelio Despradel, Roberto Duvergé y Luis Genao, posiblemente siendo éste ya (en lo que se convertiría luego públicamente): un agente del enemigo, adquirieron más fuerza. Juan Miguel Román, con ideas diferentes, también era del grupo. El 25 de noviembre, se reproduce el mismo mitin de la capital en la Plaza Valerio con motivo a la celebración del segundo aniversario de la tragedia de las hermanas Mirabal. Manolo, en su discurso, dijo que la consigna nacional, es en diciembre no votar. Los asesinos de las hermanas Mirabal fueron condenados a largas penas de cárcel. A los dos años y medio, aproximadamente, serían liberados en el transcurso de la guerra de abril por los remanentes del trujillismo que se fortalecerían con la invasión norteamericana, a excepción de Alicinio Peña Rivera, que fue dejado en libertad por Montes Arache. El 20 de diciembre se celebrarían las elecciones, pero los supersabios propugnaron por impedir la “farsa” por medio de la insurrección. Esta vez, Manolo impuso su autoridad sobre ellos, y la insurrección se dejó de lado y se mantuvo la decisión de abstenerse de participar en las elecciones. Mas los supersabios, liderados, en lo político, por Fidelio Despradel, quien tenía conexiones con el Partido Socialista Popular por medio a Luis Gómez Pérez, y en lo militar, por Polo Rodríguez, lentamente se fueron convirtiendo dentro del Catorce en una especie de célula que poco tenía que ver con el proyecto de liberación nacional, democrático y antiimperialista del partido. Y fueron tomando el control de la organización apoyándose tácticamente en la figura de Manolo. Éste comete el error de darles demasiadas libertades por sus enormes capacidades de trabajo y sus ideales nacionalistas orientados hacia el marxismo. EL 4 de diciembre la policía “descubre” un arsenal de armas del Catorce. Seguro que eran de las no saboteadas, sacadas de la armería por Evelio Hernández, entre otros trabajadores, y no por Camilo Todemann. Lógicamente, el partido negó que las armas les pertenecieran. Los días 8 y 9 de diciembre, el Catorce convoca una Asamblea Nacional. En ella se acepta la reestructuración del Comité Central presentado por Manolo, y se ratifica la decisión de no participar en las elecciones. Entre Juan Bosch y el padre Lautico García se produce un debate televisado porque el segundo tildaba al primero de marxista–leninista. Bosch se lo ganó. El día de las elecciones, los catorcistas, obedeciendo a una línea no supersabia y tampoco oficial del partido, votaron por Juan Bosch, quien ganó abrumadoramente el escrutinio. Manolo dice que el PRD cuenta con el apoyo del Catorce. A partir de entonces, el partido decide hacer más contacto con las masas. El 28 se produce una matanza en Palma Sola, posiblemente organizada por el gobierno para asesinar al general Rodríguez Reyes, quien iba a ser el jefe de las fuerzas armadas en el gobierno de Bosch. Manolo dice que fue una masacre. En sus últimos días como presidente, Bonelly promueve a individuos ligados a los cívicos dentro de las fuerzas armadas y dicta leyes especiales sobre la inmovilidad de otros de alto rango, iniciando así la conspiración.

1963 El 24 de enero, en San Francisco de Macorís, jóvenes relacionados con el Catorce, ciegos seguidores de Fidel Castro, atacan de noche al cuartel de Castillo, con la finalidad de proveerse de armas y establecer un foco guerrillero en la loma Quita Espuelas. La acción, que no contó con la aprobación del partido, termina en fracaso. La policía trata, sin éxito, de vincular al Catorce con el hecho. El 27 de febrero, Bosch asume el poder, y sin una táctica y estrategia definida, estando las fuerzas armadas bajo el control norteamericano y la mayoría de los grupos económicos dirigidos políticamente también por ellos a través de la UCN, intenta realizar un gobierno independiente política y económicamente. El Catorce apoya la enseñanza laica, iniciativa del gobierno. Bosch rescinde unilateralmente un contrato lesivo para el país que había sido suscrito por el Consejo de Estado con The Esso Standard Oil, y en Europa ya había obtenido la promesa de un préstamo…La línea táctica de apoyo al gobierno es boicoteada solapadamente por los supersabios, fanatizados con el foquismo, visualizadores del triunfo revolucionario al doblar de la esquina. Sus poderes dentro del partido seguían en aumento, sobre todo después de lograr incluir dentro del Comité Central a Luis Genao. El 26 de abril, estalla una crisis entre el gobierno dominicano y el de Haití por un ataque de la policía secreta duvalierista a la embajada dominicana en Puerto Príncipe, que albergaba a opositores. Las fuerzas armadas, que fueron movilizadas hacia las fronteras por órdenes de Bosch, se negaron después a continuar obedeciéndolo por recomendaciones de la misión militar norteamericana en el país. En medio de la crisis, el congreso aprueba una nueva constitución, a la que se opone la iglesia y toda la reacción manejada por los cívicos. El 14 de junio, el partido celebra el mitin en honor al cuarto aniversario de los expedicionarios. Fue la consagración política de Manolo porque debido a su táctica de acercamiento a las masas y a la paralización del gobierno de Bosch, que se mantenía a la defensiva de la reacción, tratando de demostrar que no era marxista, que solo ponía en práctica leyes que les convenían al país como la del Tope del azúcar, y no ponía en práctica las medidas populares prometidas, las masas desencantadas se habían sumado al Catorce, posiblemente convertido ya en organización mayoritaria. Ante el posible golpe de Estado, La Infraestructura incrementa los aprestos preinsurrecionales, pero comprándoles armas a Camilo Todemann. Militares de alto rango le ofrecen apoyo a Manolo si se levanta en armas. En verdad era una labor de contrainteligencia, consistente en motivarlo para tener una excusa para asesinarlo. Dentro del partido ocurre otra crisis protagonizada por los llamados flojos, que eran Jaime Durán, Hugo Toyos, ambos del Comité Ejecutivo Central (CEC), y Rafael «Fafa» Taveras y Norge Botello, dirigentes medios. Ellos no se oponían a la existencia de La Infraestructura, a pesar de que fueron excluidos, pero opinaban que debería estar bajo el control del CEC. A los que sí se oponían era a la iniciación de la lucha guerrillera por no haber condiciones. En medio del calor de los debates, los supersabios, por votación en el CEC, lo derrotaron y le dieron plenos poderes a Manolo para que decidiera la táctica de La Infraestructura. Posteriormente lograrían incluir en el Comité Central a Marcos Rodríguez, en sustitución de Baby Mejía, a quien enviaron a Cuba a entrenarse. Esta inclusión afectó todavía más el poder de los flojos, pues aunque Baby era un duro, no era un incondicional como Marcos. Los flojos carecían de coraje y de responsabilidad para enfrentar la crisis. Por esta razón aceptaron irse a Cuba por mediación de Polo, a disfrutar de unas becas que ciertamente no existían. Polo los timó. Además de los flojos, los supersabios alejaron del CEC a Vinicio Echavarría, Bueyón Carvajal Martínez y Miguel Vásquez Fernández, completando así su dominio sobre el partido. Ante la cercanía del golpe, el coronel balaguerista, Neit Nivar Seijas le ofrece a Manolo 200 ametralladoras, para que lo apoye a él en una aventura golpista. Ni las armas, ni él después aparecieron. Fidel Castro le manda a decir a Manolo, que no suba a la loma en la primera etapa de la guerrilla. Los supersabios se opusieron a este mandato. En julio, Bosch comete el error de aceptar reunirse con el alto mando de las fuerzas armadas en San Isidro. Los militares trataron, sin fortuna, de que implementara una serie de medidas impopulares, entre ellas, la deportación de líderes revolucionarios. Esta reunión marca el inicio de la ofensiva final de los golpistas dirigidos por los cívicos con el apoyo norteamericano. Bosch, en la televisión, pronuncia un discurso magistral, y denuncia el golpe. Manolo lo llama, en vano, para felicitarlo. La iglesia católica apoya unas manifestaciones llamadas de reafirmación «cristianas» dirigidas por los golpistas. Las manifestaciones perseguían hacer participar a las masas en la trama. El Catorce denuncia la conspiración, y hace un llamado en pro de la formación de un Frente Nacional de Defensa a la constitución y contra el golpe de Estado. A propósito de la denuncia, Bosch y Manolo se reúnen en la primera planta del edificio de Máximo Bernard, ocupada por los esposos Nidia Peralta y Henry García. Aparentemente no llegaron a ningún acuerdo por la negativa de Bosch de aceptar el apoyo de Manolo en pro de la movilización de las masas y de combatir con la acción a los golpistas. El presidente creía que tales acciones acelerarían su caída. Manolo, previendo la precipitación de los acontecimientos y sus efectos, forma un Comando Supremo, aprobado por el Comité Central, compuesto por él, Benjamín Ramos y Máximo Bernard. Ante la ausencia de él, Benjamín Ramos sería el sucesor. Era una forma de impedir un zarpaso de los radicales supersabios. Pero Manolo desconocía que ya él era el líder de ellos sólo en apariencia, sólo cuando les resultara beneficioso para su proyecto insurreccional, al que posteriormente los catorcistas llamarían «la locura de las montañas». El 23 de septiembre matan al dirigente de la Agrupación, Alexis Brache en Salcedo. Manolo va, y pronuncia el panegírico. En la madrugada del 25 de septiembre, se da el esperado golpe de Estado. Al día siguiente se instaura un triunvirato presidido por Emilio de los Santos, Manuel Enrique Tavárez Espaillat y Ramón Tapia Espinal. Manolo, por un fallo de La Infraestructura y por la claudicación de Máximo Bernard, sin saberlo, ni quererlo, tratando de buscar un refugio, es llevado a la embajada de México. En medio de esta confusión, los supersabios, ya trabajando como una especie de célula, desconocen a Leandro como secretario general y a Benjamín Ramos como sustituto de Manolo, y tratan de tomar el mando del partido como temía el líder. Afirman que dentro de poco todo estará listo para iniciar la insurrección y al mismo tiempo desacreditan a Manolo por haberse “asilado”. El objetivo era irlo ablandando para después utilizarlo para sus fines aventureros, que paradójicamente coincidían con los de la Cía aunque, claro está, con fines diferentes. En una reunión, los supersabios se autonombraron «Comisión Militar Encargada de Preparar la Insurrección». Finalmente Manolo logra salir de la embajada por su cuenta, e intenta asumir el control de su partido, es cuando se entera del accionar supersabio y sus pretensiones de desarrollar su línea política insurreccional por decreto. En medio de esta nueva crisis, sumergido en la clandestinidad, Manolo llega a decirle a Benjamín Ramos, que existen fuerzas dentro del Catorce que tratan de separarlo de la presidencia. Piensa que de enfrentarlas dividiría el partido. Afirma que ellos (los supersabios, n.de ed) han amenazado con denunciarlo por haber estado en la embajada de México y que se irían solos para las montañas, y que en este caso, él no volvería a presentarse en público, ni hablar ante las masas. A fin de mantener la unidad, decide ir a las montañas. Otro día, le manifestó a Daniel Ozuna, quizás ya convertido en colaborador de la policía, que ese grupo (los supersabios, n. de ed), lo consideraba vacilante, y que habrá tiempo suficiente para demostrarle a ellos, quien era él. A estas alturas la célula había nombrado a Fidelio como sucesor de Manolo y en caso de que murieran los dos, sería Roberto Duvergé.
En octubre, el MPD, creyendo que el Catorce no se rebelaría, intentó, sin éxito, establecer un frente guerrillero en las lomas de Cotuí para ser la vanguardia de la revolución. El 6 de noviembre apresan a Leandro Guzmán y de Daniel Ozuna. Los supersabios, basándose en una estructura organizativa falsa, le dicen a Manolo que todo está listo para el inicio de la insurrección. Él, sin estar de acuerdo con el momento escogido para comenzarla, chantajeado por haberse “asilado” y haber dado su palabra de que iría a las montañas, va al levantamiento iniciado el 28 de noviembre tratando de mantener la unidad del partido. A pesar de todo, esa muestra de entrega y de desprendimiento duartiano, marca un horizonte en la historia dominicana. Nunca antes una generación, como la que se llamaría Manolo, combatiría la injusticia social con tanto amor sin estar preparada militar y políticamente. La Infraestructura coloca seis focos en las cordilleras. El triunvirato, asesorado por la misión militar norteamericana, permitió la subida de los guerrilleros a las montañas, sobre todo porque iban con armas saboteadas y además le convenía, pues provocaría tanto un fortalecimiento de su unidad con la derecha civil y militar como el reconocimiento de los Estados Unidos. En un principio, pensaban eliminarlos a todos, pero después, debido a las consecuencias negativas que les traería (la matanza ejecutada por Trujillo contra los expedicionarios había pasado hace apenas cuatro años), ya que conformaban un gobierno de facto, decidieron eliminar a Manolo y uno que otro líder necesario para destruir la Agrupación. Los supersabios, comandando todos los frentes, intentan consolidarlos, fue cuando se estrellaron contra el muro de la gran verdad: eran unos idealistas, románticos de la guerrilla, que no estaban ni mínimamente preparados para la acción que habían emprendidos. Así fueron, en pocos días, derrotados con suma facilidad, a excepción del frente de Manolo. Éste, a pesar de no tener entrenamiento guerrillero se creció en la montaña. Llega a cargar incluso cinco mochilas y la paila de sus hombres cansados. Igual que en La 40, demostró quien era el verdadero Comandante en Jefe. El ejército y unidades élites de la fuerza aérea, comandadas por Ramiro Matos, no solo nunca lograron emboscarlo, sino que un día, creyéndolo tener rodeado, hasta se entraron a tiros ellos mismos. Dándole crédito a un llamado del gobierno de facto, hecho por Manuel Enrique Tavárez Espaillat, de que se entregaran porque sus vidas serían religiosamente respetadas, los guerrilleros presionaron a Manolo para que aceptara la proposición. Lo que ellos no imaginaron fue que no bien Enrique Tavárez Espaillat terminó su alocución televisada, corrió junto a Ramón Tapia Espinal para la base de San Isidro a hablar con los militares comprometidos con el golpe, para que no le hicieran caso a su alocución, ya que si no se eliminaba a Manolo, los Estados Unidos le retiraría todo su apoyo al gobierno. Cuando se consumaron los hechos, uno de los líderes de San Isidro, el general Atila Luna, a la sazón jefe de la fuerza aérea, ebrio, con una sonrisa macabra en los labios, le dijo a Emilio Cordero, preso en la base, Tavárez Justo está listation, ya no joderá más. Manolo, por su parte, no quería entregarse, por el contrario, deseaba trasladarse a las lomas periféricas a Salcedo, Tenares y San Francisco de Macorís, a continuar la lucha en un mejor escenario. Pero tuvo que ceder porque la mayoría lo hizo responsable de sus vidas. (Cinco guerrilleros se salvarían al no creer en las palabras de Enrique Távarez Espaillat). Así, presionado por sus hombres, se acoge al llamado del gobierno de facto, y al entregarse con ellos, son todos asesinados. Con la caída de Manolo, muere el entusiasmo revolucionario de las masas del siglo XX. Pero esta caída se convierte en un triunfo político que provocaría la crisis y posterior derrumbe del triunvirato. Este triunfo político se reflejó en la negativa del noventa por ciento de las fuerzas armadas en apoyar a los de San Isidro cuando un sector minoritario se levantó en armas con las mismas intenciones que Manolo: vuelta a la constitucionalidad sin elecciones. Este sector constitucionalista, con el apoyo decisivo de los manolistas, pues los militantes civiles del PRD no estaban preparados para la lucha armada, venció a los de San Isidro el 27 de abril de 1965, en la histórica batalla del Puente Duarte, produciéndose así el sueño de Manolo Tavárez de la restauración de la democracia por la vía insurreccional. Sueño que convertiría en pesadilla la segunda intervención armada de los Estados Unidos.
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domingo, 27 de marzo de 2011

DOMINICANOS EN LA INDEPENDENCIA CUBANA

Por Héctor Brea Tió

Recientemente se conmemoró el 116 aniversario de la firma del Manifiesto de Montecristi, pro independencia de Cuba, el 25 de marzo de 1895, proclamado por el Partido Revolucionario Cubano, P.R.C., dirigido por José Martí.

Es incuestionable el rol protagónico de sus dos grandes estrategas: José Martí (ideólogo) y Máximo Gómez (militar) quien ya tenía experiencia en las lides libertadoras de las guerras restauradoras dominicanas.

No muchos dominicanos saben que en la independencia cubana no sólo lucharon los de su patria, sino muchos dominicanos que jugaron un papel estelar encabezados además de Gómez, por Dionisio Gil, quien dirigió un frente beligerante en las filas Mambisas.

En el marco de la VI Feria Internacional del Libro, Santo Domingo 2003, acudí a una conferencia magistral, dictada por Euclides Gutiérrez Félix, cuyo título coincide con este artículo, sin plagio del mismo pues el de dicha disertación fue más amplio.

En los albores del siglo XIX, Cuba era la colonia de ultramar más importante de España y primer productor de azúcar del mundo, sustituyendo a la antigua colonia francesa de Santo Domingo Oriental, que se había liberado del yugo español en las guerras restauradoras de 1865.

“Las tantas desigualdades políticas, económicas y sociales de los antiguos virreinatos del Río de la Plata (Argentina y Uruguay), Nueva España (México) y a partir de 1811 Caracas y Bogotá (Venezuela y Colombia) encendieron las teas libertarias de esas ideas revolucionarias”.

“En Cuba hubo tres conspiraciones independentistas de alcance profundo, desde 1810 a 1830.

La Conspiración de Aponte en 1812; la de los Soles y Rayos de Bolívar, en 1823; y la de la Gran Legión del Águila Negra, en 1829, a las que se sumó en 1844 el “Proceso de la Escalera”, movimiento clandestino revolucionario que al ser develado (sus líderes negros y mulatos) fue exterminado, muriendo más de 300 de sus hombres y unos 70 condenados a muerte en 1845.

Al final del siglo XVIII (1790-1800), oriundos de la isla de Santo Domingo, dos de ellos de la parte Occidental, hoy Haití: Jean François y Jorge Biasou, y uno de la Oriental, Gil Narciso, habían influido con su presencia en Cuba, episodios ligados al proceso independentista americano. Renée Méndez Capote, acuciosa investigadora cubana nos dice en su interesante ensayo Cuatro Conspiraciones: “cuando España, por el Tratado de Basilea, firmado en 1795, se vio obligada a entregar a Francia, la Colonia de Santo Domingo, se encontró con un problema y era que había generales negros y mulatos que habían servido a las filas españolas en el frente de las Tropas Auxiliares Negras, en contra de sus hermanos de raza.

Esos tres generales antes citados jugaron el rol de traidores y corrían peligro por lo que fueron deportados a Cuba, en la escuadra española que llevaría a dicha isla, los supuestos restos de Cristóbal Colón”.

Cita Méndez Capote en la misma Conspiración de Aponte la presencia de otro dominicano (domínico-español), prácticamente desconocido aquí: “ya adelantados los trabajos de proselitismo, participó en algunas entrevistas, un tipo interesante y pintoresco llamado Hilario Herrera (apodado el inglés) responsable del levantamiento de Camagüey y la región Oriental de Cuba, coordinando con el de La Habana y otros lugares”; “esas autoridades pusieron especial empeño en no mezclar la raza blanca con la Conspiración de Aponte, y en silenciar la participación que en ella tuvieron los extranjeros Gil Narciso e Hilario Herrera quien había participado en los primeros conflictos de la Invasión Haitiana, pasando por la ocupación haitiana de Toussaint L´Ouverture hasta el gobierno de Juan Sánchez Ramírez. Luego, en La Habana entregó a Aponte la Proclama de éste y otros documentos dominicanos.

Luego se traslada a Bayamo, después a Holguín y Santiago de Cuba embarcando a Santo Domingo. Ya aquí participa en la sublevación de esclavos de las haciendas Mojarra y Mendoza en cuya revuelta participó también el general Gil Narciso”.

Los detalles de otras conspiraciones serán analizados en otro momento.

“Pasando a la guerra de los Diez Años en Cuba, el 10 de octubre de 1868, en el ingenio La Damajagua, su propietario Manuel de Céspedes, integrante de un vasto grupo de patriotas que se había organizado para luchar por la República, tocó la vieja campana de su central azucarero, que se usó para llamar a sus trabajadores y esclavos, en esta ocasión convocándoles a sumarse al grito de independencia. Cientos de hombres se sumaron los primeros días pero fueron replegados por fuerzas militares del gobierno. Pero, para el 15 de octubre se unieron a los cubanos los dominicanos Luis y Félix Marcano Álvarez y el día 16, Máximo Gómez, quienes aportaron la experiencia militar de República Dominicana que para ese entonces tenía una vieja tradición levantisca o de lucha, de la que carecían los cubanos.

Recordemos que en nuestro país comenzamos con Enriquillo, primer guerrillero de América y precursor de la Escuela Militar Dominicana; Las Cimarronadas de los negros esclavos del siglo XVI; La Rebelión de Guaba; la resistencia victoriosa de 1655 contra las tropas al mando de Penn Venables; La Batalla de La Limonade de 1691 contra colonos franceses en la parte Norte de la isla. La Batalla de Palo Hincado en 1808 contra las tropas remanentes que comandó Víctor Manuel Leclerc, en la que se ejecutó la primera “carga al machete”; mas doce años en la guerra de independencia de Haití desde 1844 hasta 1856 y la gran epopeya que culminó con la Restauración de la República en 1865.

Luego de la primera etapa de la Guerra de los Diez Años, en la que además de los tres militares antes citados sumamos a Francisco Marcano Álvarez y Modesto Díaz Álvarez, primo hermano de los anteriores que se retiraron a Cuba cuando la Anexión a España de Pedro Santana, que quedó sepultada por un capítulo hermoso de nuestra historia republicana. Ellos eran 5 oficiales del Ejército Español que fueron al exilio en Cuba, sin embargo poco tiempo después pasaron a retiro dedicándose al negocio de madera.

Contactados por Perucho Figueredo se incorporaron al proceso conspirativo de la independencia. Más tarde Martí, admirador agradecido de los dominicanos, propuso a Máximo Gómez “su sacrificio y ayuda a la revolución como encargado supremo del ramo de la guerra, a organizar dentro y fuera de Cuba el Ejército Libertador". Máximo Gómez ya había venido a Montecristi y después de fundar Martí el Partido Revolucionario Cubano, vino en sus tres viajes a dicha ciudad del Morro, hasta que firmó el Manifiesto del 25 del marzo de 1895, no sin antes visitar en Santiago, el Ateneo Amantes de la Luz, pernoctando en Guayacanes de Mao, en la residencia eglógica de Doña Ceferina Calderón de Chávez, prestante dama noroestana a quien regaló una antología de sus versos y degustando ricos vinos servidos por la beldad de la familia, señorita Ana Balbina Chávez, quien luego casara con el tribuno y Vicepresidente de la República en 1901, Eugenio Deschamps, partiendo hacia Cuba junto con Gómez y desembarcando en la Playa Cajobabo, al sur de oriente en abril de 1895.

En esa guerra, que cerró el ciclo de las guerras de liberación contra el colonialismo español se destacaron otros dominicanos entre los cuales sobresalieron Dionisio Gil de la Rosa, Marcos del Rosario Mendoza, Lorenzo Despradel y Suárez, secretario de Gómez; Eduardo Hernández, José M. Castro, Ramón Fernández, Miguel Lora, Juan Pacheco, Rodolfo Bergés Tavares, Hipólito Aybar, Francisco Javier Aristy, Leopoldo Tió, (bisabuelo materno de Frank Moya Pons-Tió, y tío-abuelo de quien suscribe) e Ignacio Díaz Álvarez, hijo del general Modesto Díaz y el ayudante de Antonio Maceo; Francisco Gómez Toro,(a) Panchito, hijo del generalísimo, caído gloriosamente junto al lugarteniente general , “El Titán de Bronce” del Ejército “Mambí”.

La participación de los dominicanos en las guerras de independencia de Cuba fue una hermosa expresión de solidaridad de “una cadena de unión cuyo primer eslabón lo forjó Hatuey con su sangre”. Vivos están los ejemplos de dignidad, solidaridad y sacrificio que dieron los dominicanos por los cubanos y que más tarde, como 1959, en Las Expediciones del 14 de Junio, brindaron los cubanos a los dominicanos, contra Trujillo.

“Esto es aquello y va con aquello, yo obedezco, y aun diré que acato como superior dispensación y como ley americana, la necesidad feliz de partir al amparo de Santo Domingo para la guerra de la libertad de Cuba”. José Martí
Santo Domingo, 10 de junio 2010

El autor es médico, profesor universitario y escritor.
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martes, 23 de noviembre de 2010

ANIVERSARIO DE ASESINATO DE LAS MIRABAL COINCIDE CON ANIVERSARIO DE MAO

La Alcaldía Municipal y el Comité de Historia de Mao, incorporado, organizan varios actos conmemorativos con motivo del 128 aniversario de la instalación del primer ayuntamiento y de la elevación de esta ciudad a la categoría de municipio, y fue precisamente en Mao donde quedó constituido el Movimiento Revolucionario 1J4, del que eran miembros las Hermanas Mirabal quienes cayeron asesinadas un 25 de noviembre también, hace 50 años. Que vivan las mariposas de Salcedo y el mundo donde quiera que estén.

Por Ángel Berto Almonte

Relacionado: ¿Participaron maeños en la reunión constitutiva del 1J4?

El año pasado, precisamente un día como hoy 25 de noviembre, dije en un artículo, que la fecha en que fueron asesinadas las hermanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal, había pasado sin pena ni gloria, entiéndase desapercibido para algunos dominicanos y dominicanas, particularmente los que viven fuera de la patria, sin embargo hoy vuelvo a recordarles que precisamente fue un 25 de noviembre, pero del año 1960, cuando el país se estremeció de ira y dolor al conocer la noticia sobre la muerte de las Hermanas Mirabal por órdenes del tirano Rafael Leónidas Trujillo, argumentando para llevar a cabo el macabro plan un supuesto accidente automovilístico en la carretera que une a Santiago con Puerto Plata.

En el gobierno de Rafael Leonidas Trujillo Molina (1930 a 1961), la República Dominicana sufrió la más cruel de las dictaduras que registra la historia en un país latinoamericano; este hombre se mantuvo en el poder mediante el imperio del terror.

El Jefe, uno de los tantos nombres con que le solían llamar los adulones a Trujillo, tomó las riendas del país en 1930, estableció una dictadura extrema que acabó en forma violenta en 1961, cuando un grupo de hombres de su confianza, ayudados por la CIA le asesinó en la autopista 30 de mayo de la capital dominicana.

No es el tema que nos ocupa en este trabajo ampliar sobre la vida de Trujillo, sino el de las hermanas: Minerva, María Teresa y Patria Mirabal; las mariposas, hijas de Mercedes Reyes Camilo y Don Enrique Mirabal, este último un comerciante hacendado de Ojo de Agua, Salcedo, donde nacieron las muchachas, como se le solía llamar también a las Mirabal cariñosamente.

Según registra la historia reciente, los años de los cincuenta fueron de inquietud social en toda América Latina, primero por la caída del dictador colombiano Rojas Pinilla, más tarde, la del Venezolano Pérez Jiménez y en 1959 la huida del también dictador Fulgencio Batista, tras el triunfo de la revolución cubana que lideraba Fidel Castro. Con estos hechos, no solo se abrieron las esperanzas de la democracia en esos países, sino, que levantaron el ánimo de cambios profundos en todo el continente.

LAS HEROINAS
De las cuatro hijas del matrimonio Reyes Mirabal, Minerva, según atestiguan quienes le conocieron desde su infancia, demostró que vino al mundo con una inteligencia prodigiosa y con una notoria sensibilidad espiritual, factores estos que la convirtieron en una persona sumamente atractiva; y en una devoradora de libros sobre literatura y poesía.

En junio de 1949, Minerva y sus padres, fueron invitados por las autoridades de su provincia a una fiesta en la gobernación de Santiago en honor a Trujillo, la cual marcó el inicio del rumbo trágico para toda la familia.

El dictador conoció a Minerva Mirabal y automáticamente se sintió atraído por su belleza. Ya en ese momento Minerva conocía al joven dirigente comunista Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular, quien había estado en la cárcel varias veces; y con quien estableció amistad tan intima, que muchos sospechaban que sostenían relaciones amorosas.

Días después de este encuentro en Santiago, Trujillo de nuevo invita a la familia Mirabal a la inauguración del hotel Montaña, en Jarabacoa. En esta oportunidad el dictador y su hijo Ranfis, bailaron con Minerva; fue en ese momento cuando Trujillo aprovechó para demostrar con galanterías su atracción hacia ella, conducta que no fue del agrado de la joven y por tal motivo dejó de bailar.

El 12 de octubre de 1949, dia del descubrimiento de América con el supuesto propósito de homenajear a la sociedad de la provincia Espaillat, Trujillo organizó una fiesta a la que invitó a la familia Mirabal, la cual fue efectuada en “Villa Borinquen”, lugar de descanso del tirano, situado en la cercanía de San Cristóbal.

Cuando esta tercera invitación fue recibida por la familia Mirabal, su madre se opuso a que Minerva asistiera a la fiesta, pero luego de examinar las implicaciones políticas que tendría tal negativa, decidieron enviar a la misma una representación integrada por el padre, y además Patria, Minerva y Dedé Mirabal, y los respectivos esposos de la primera y la tercera, Pedro González y Jaime Fernández. En esta ocasión, el tirano dominicano tan pronto llegó al lugar, reincidió con más bríos su intento de atraer a la joven Mirabal, bailó en varias ocasiones con ella.

Según narra el catedrático de la UASD Willian Galván, la bella muchacha no solo desairó a Trujillo, sino que solicitó al dictador que “dejara tranquilo a ese joven tan inteligente y preparado que era Pericles Colón”, solicitud que molestó profundamente al dictador.

Después de enterarse la familia de la conversación entre Minerva y Trujillo, todos llenos de temor, sin avisar previamente, se retiraron de la fiesta, desatando la cólera del sátrapa que vio en esa actitud una irreverencia hacia su persona.

Pocos días después de la fiesta, Enrique Mirabal, quien por consejo del gobernador de Moca en ese entonces había enviado un telegrama al tirano excusándose del retiro de la familia del acto por motivos de salud, fue detenido y conducido en calidad de preso y fue a parar a la cárcel. Poco más tarde, su hija deseada por Trujillo, también fue apresada. Duraron en prisión varias semanas.

Fue a partir de ese momento, cuando a la familia Mirabal, y sobre todo a Minerva y sus relacionados le fue montado un riguroso espionaje. El padre de las Mirabal fue sometido a graves humillaciones que terminaron enfermándolo espiritual y físicamente, hasta que murió el 14 de diciembre de 1953.

ENCUENTRO CON MANOLOEn el año 1954, Minerva viajó de vacaciones a Jarabacoa donde conoció a Manuel Aurelio Tavares Justo (Manolo), también estudiante de derecho de la UASD, con quien estableció relaciones que la llevarían al matrimonio en noviembre del año siguiente. Cuando Minerva conoce a Manolo, ese mismo año su hermana María Teresa se inscribe en la universidad a estudiar arquitectura.

Ambas vivían juntas en una pensión de la ciudad capital, donde María Teresa conoce a Leandro Guzmán, con quien contrajo matrimonio. Al igual que Minerva, Manolo Tavares tenía una elevada sensibilidad por los problemas sociales y políticos de la República Dominicana, por lo que era un opositor al régimen de Trujillo.

En enero del 1959, en una reunión familiar efectuada en la residencia de Guido D’Alessandro, sobrino de Manolo, donde se encontraban Manolo, María Teresa, Leandro Guzmán y otras personas, donde se pasó revista a la situación política creada en el Caribe, y muy particularmente a la cubana después del triunfo de Fidel Castro, la heroína examinó por primera vez la posibilidad de organizar un movimiento para derrocar a Trujillo.

Las ideas de Minerva prendieron en todos los asistentes y fue acordado ese día iniciar los contactos con amigos y relacionados en todo el territorio dominicano para una próxima reunión. Fue en ese entonces cuando llega al país la expedición del 14 de junio, procedente de Cuba, la cual como recordarán los lectores fue aplastada por la dictadura, pero la misma influyó en la conciencia de la juventud quisqueyana.

ENCUENTRO EN MAO, VALVERDE
Sin lugar a dudas, el primer encuentro de los jóvenes antitrujullista se efectuó en Salcedo, incluso se organizó una fiesta para despistar a los calieses del SIM, pero la primera Asamblea para dejar constituido el movimiento antitrujillista fue celebrado en el municipio de Mao (*), provincia de Valverde, el día 10 de enero de 1960, en la hacienda Conrado Bogaert y se acordó ponerle al movimiento como nombre, la fecha de la expedición, o sea 14 de Junio con sus siglas IJ4. En esta asamblea clandestina asistieron delegados de todo el país, en la cual solo estaban presentes dos mujeres (Minerva y Dulce María Gómez). Para presidir la agrupación 14 de Junio fue elegido Manolo Tavares Justo, Pipe Faxas, Secretario General y el ingeniero Leandro Guzmán, como tesorero; los demás fueron vocales.

A pocos días de la Asamblea celebrada en la ciudad de los Bellos Atardeceres (Mao), una delación llevó a los cuerpos del Servicio Secreto de la tiranía informes no solo con los nombres de los principales conjurados, sino con muchos detalles sobre la importancia de lo tratado en la referida reunión.

La acción de los agentes represivos fue inmediata, el primero en ser detenido fue Manolo Tavares en su residencia de Montecristi. Días más tardes, cae Minerva, luego su hermana María Teresa, y su esposo Leandro Guzmán y también Pedro González. Al final del mismo mes, más de un centenar de miembros del 14 de Junio habían caído presos y llevados a la temible cárcel de la cuarenta, donde fueron torturados y otros asesinados cruelmente.

PRESOS EN PUERTO PLATAYa presos en la cárcel de Puerto Plata, los dirigentes del IJ4, Manuel Aurelio Tavares Justo y Leandro Guzmán, las hermanas Mirabal comentaron a sus maridos los rumores que circulaban en Salcedo sobre la posibilidad de que sufrieran un “accidente”, estilo clásico que utilizó la satrapía cuando ordenaba la desaparición de un opositor importante, con la supuesta intención de ocultar el crimen.

El informe preocupó enormemente a los dirigentes, y Manolo sugirió que cesaran los viajes, y que se mudaran a Puerto Plata, para evitar transitar por la carretera. La recomendación del líder llegó muy tarde, la orden de asesinar a las Hermanas Mirabal ya había sido cursada, y en Puerto Plata se encontraban los ejecutores: Ciriaco de la Rosa, Ramón Emilio Rojas, Alfonso Cruz Valerio y Emilio Estrella Malleta.

Todos estos matones eran miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), incluso Malleta había prestado este mismo servicio en Cuba a favor del dictador Fulgencio Batista.

UN DIA GRIS EN LA HISTORIA DOMINICANAAquel 25 de noviembre de 1960, cuando las Hermanas Mirabal abandonan a Puerto Plata después de haber visitado a sus esposos en la cárcel, emprendieron el camino rumbo a su hogar, fueron detenidas aparatosamente por un vehículo que le interceptó el jeep que conducía Rufino de la Cruz. Introducidas a empujones al carro de los matones, y llevadas a un lugar previamente escogido en la carretera bordeada por un precipicio específicamente en el paraje la Cumbre; allí fueron muertas brutalmente a garrotazos y luego colocado sus cadáveres en el jeep. Los sicarios lo precipitaron hacia el abismo para hacer creer que había sido un accidente.

Rufino de la Cruz, el chofer de las Hermanas Mirabal, un humilde campesino que había nacido en el año 1923, simpatizante de la causa antitrujullista también corrió la misma suerte. LOOR A NUESTRAS HEROINAS Y A NUESTROS HEROES, SUS HECHOS NOS HAN SERVIDO PARA TEMPLAR NUESTROS PRINCIPIOS.

(*) Otra versión dice que la reunión fue en Laguna Salada.
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sábado, 9 de octubre de 2010

TRES HÉROES MAEÑOS

Para la historia que ellos supieron interpretar respondiendo al llamado de la patria.

Los Tres que echaron a “Peter” (Léase Tío Sam) “Dentro del Pozo de la historia en 1965”.

De izquierda a derecha Sergio Peña, Evelio Martínez y Juan Antonio Rodríguez Fernández (El Artillero), combatientes Constitucionalistas de la Revolución del '65.

Nuestro saludo respetuoso a los tres y a los que perdieron la vida en aras de la libertad.
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lunes, 27 de septiembre de 2010

¿CUÁNTOS MILLONES SACARON LOS TRUJILLO DEL PAÍS?

Por Rafael Darío Herrera
El autor es historiador y educador. Miembro correspondiente Academia Dominicana de la Historia

Se han realizado diversas estimaciones sobre la fortuna acumulada por el dictador Rafael L. Trujillo y su familia, que operaba de acuerdo a una perfecta división del trabajo y mediante el empleo de la extorsión económica, la violencia, el fraude, el despojo, la subordinación de grupos económicos, la manipulación de la legislación estatal para obtener ganancias, etc.

Como jefe absoluto del Ejército durante el gobierno de Horacio Vásquez (1924-1930), sobre todo en los años finales, Trujillo desplegó diversas artimañas para enriquecerse, tales como las compras sobrevaluadas, la creación de puestos inexistentes y el control del servicio de lavandería; este último a cargo de María Martínez, su futura esposa, etc.

Los cálculos que se han realizado sobre el monto de la fortuna de los Trujillo muestran resultados divergentes que van desde los 200 hasta los 800 millones de dólares. Tirso Rivera, quien se desempeñó como administrador de los bienes de la familia Trujillo, la estima en 149 millones de dólares. José Almoina, refugiado republicano español, en su libro Una satrapía en el Caribe (México, 1949, p. 128) considera que la misma alcanzaba los 250 millones de dólares; Félix A. Mejía en Viacrusis de un pueblo (México, 1951) la calculó en 200 millones de pesos entre 1935-1939, pero en la segunda edición de su libro (México, 1960, p. 140) la eleva a 600 millones por la adición de la Azucarera Haina C por A, mientras Germán Emilio Ornes en Trujillo. Pequeño César del Caribe (1958 y 1999, p. 299) la sitúa en más de 500 millones de dólares.

Mientras Arturo Espaillat, en Trujillo. El último César, consideraba que los bienes e inversiones de los Trujillo no sobrepasaban los 300 millones de dólares y descarta que el sátrapa hubiera sacada dinero del país por su apego al poder, excepto algunos millones a Canadá. De acuerdo con Roberto Cassá Capitalismo y dictadura (1982), la cifra más confiable sobre el monto de los bienes del dictador la proporciona Cesar A. Saillant, antiguo empleado de Ramfis, en su texto Revelaciones a Sánchez Cabral (Santo Domingo, 1962) donde informa que al momento de su eliminación física el tirano poseía en el exterior de más 300 millones de dólares en la Societé Suisse de Géneve, protegidos por la corporación Sifmar Registered Trust, ubicada en Liechtenstein, pequeño país de Europa central que colinda con Suiza y Austria con fama de paraíso fiscal.

En general, se ha estimado que la totalidad de las propiedades internas del dictador al final de la dictadura se hallaban valoradas en 250 millones de dólares. Sin embargo, luego de la muerte del Trujillo, Ramfis y algunos de sus tíos se dedicaron a recoger la fortuna. Si a esta cifra se suma, como sugiere Cassá, entre 100 y 300 millones de dólares depositados en el exterior, tendríamos el total de la cifra acumulada por Trujillos. Un informe del Gobierno dominicano de 1962 sitúa la cuantía de los activos de la familia en 240 millones de pesos. En definitiva, dicha fortuna debió rondar los 500 millones de dólares.

Otros personajes allegados a la dictadura, citados por Cassá, también poseían importantes caudales. Tal fue el caso, por ejemplo, de Anselmo Paulino, quien al caer en desgracia con el Jefe le autorizaron sacar del país 10 millones de pesos de los 14 que constituían su fortuna. También se lucraron durante la dictadura Gadala María, J. M. Bonetti y testaferros como y socios de Trujillo como Jesús M. Troncoso, principal asesor económico del régimen, Manuel Resumil, Tirso Rivera y dejo de último a Manuel de Moya Alonzo, quien ejerció la doble función de función de asesor económico y celestino del Jefe.

En su libro Trujillo, mi padre (2010, p. 23) Angelita Trujillo informa que al regresar Ramfis al país, tras la muerte del déspota, Tirso Rivera procedió a entregarle el inventario de los bienes de la familia Trujillo, entre los incluyó 10 millones de dólares que tenía depositados a su nombre en un banco del exterior. En compensación por esto, el hijo del tirano le entregó una “sustancial suma de dinero”.

Pero además, la propia hija del dictador refiere que el yate “Angelita”, que transportaba a Francia el cadáver de su padre, también llevaba 52 cajas debidamente selladas con los archivos personales de su progenitor, y una suma de dinero en pesos dominicanos que ni ella ni Ramfis querían y se los regalaron a su hermano Radhamés. No olvidemos que el yate fue interceptado por orden del general Rodríguez Echavarría, quien luego dispuso de un avión para transportar a Francia el cadáver del Jefe. ¿Cuál fue el destino de las 52 cajas con los documentos personales de Trujillo que hubieran aportado información de extremo valor para el conocimiento de las intimidades de ese ominoso régimen de fuerza? De esto no tiene información, aunque es probable que fueran incineradas.
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lunes, 20 de septiembre de 2010

DÑA. ARLETTE VDA. DE FERNÁNDEZ DONA DVD A MEEC

La viuda del Coronel Rafael Fernández Domínguez -héroe de la Revolución de Abril del 65-, Dña. Arlette Vda. de Fernández hizo entrega de un DVD a Mao en el Corazón en el que se destaca la vida del valiente patriota. La obra fue entregada a los luchadores revolucionarios maeños Sergio Peña, Juan Antonio Rodríguez Fernández (El Artillero) y Evelio Martínez, en visita que hicieran estos a la residencia de la distinguida señora.

Dña. Arlette donó la obra a Mao en el Corazón en reconocimiento al primer aniversario de este medio informativo digital, al tiempo que reconocía la serie de artículos escritos por Evelio Martínez dedicados a Ledesma Colón y El Artillero.

Muchas gracias, Dña. Arlette, en nombre de Mao en el Corazón.


Una confesión: la hija del administrador de MEEC debe su nombre, Arlette, a la admiración que le causaba su despliegue de valentía como periodista durante los años abusivos del Balaguerato. Gracias.
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miércoles, 18 de agosto de 2010

DESIDERIO ARIAS Y LA OCUPACIÓN MILITAR DE 1916 - (Segunda parte)

De manera que el general Arias sí estuvo decidido a enfrentar a los yankee pero al parecer confrontó dificultades para articular un sólido frente...

Por Rafael Darío Herrera R.
El autor, historiador y profesor universitario, es miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Historia

Haga clic aquí para leer la primera parte

Otro punto que ha llamado la atención de los críticos del general Arias es el relativo a su abandono de la ciudad de Santo Domingo, permitiendo que las tropas yanquis penetraran sin que nadie le hiciera resistencia. Esta actitud afectó la conciencia de los nacionalistas capitalinos y se ha interpretado como un acto de cobardía del caudillo liniero. Existen evidencias de que Arias impartió instrucciones a sus seguidores en el Cibao para que enfrentaran a los ocupantes norteamericanos y es lo que explica el enfrentamiento de los generales desideristas Mauricio y Cesáreo Jiménez, Miguelito Rivas, Apolinar Rey, Carlos Daniel, etc. O acaso actuaron estos generales por su propia determinación.

El 30 de mayo de 1916 el general Arias le envió un telegrama a Calú Ares de Guayubín en el que le expresaba: “Estoy satisfecho de su lealtad y patriotismo. Se trata de la defensa de la independencia de la República y espero que usted en unión de Melitón Sánchez vuelva a ocupar su puesto en Las Trincheras. Organicen lo mejor que puedan con premura el campamento y les hagan toda resistencia posible a los americanos.” (Citado por María F. González en su texto Línea Noroeste: Testimonio del patriotismo olvidado, p, 43).

El 12 de junio de este mismo año el Listín Diario reprodujo una noticia publicada por El Diario de Santiago el 1º de junio, en la que Arias recriminaba al gobernador Rivas de Montecristi por no haber enfrentado a las tropas yanquis en las afueras de la ciudad. “Piense únicamente en la patria, le decía, y en las consecuencias fatales que a ella traerá la ocupación yankee. Ocupe buenas posiciones. Esté siempre a la defensiva.” (Ibíd.)

De manera que el general Arias sí estuvo decidido a enfrentar a los yankee pero al parecer confrontó dificultades para articular un sólido frente. El 7 de julio de 1916 El Porvenir de Puerto Plata recogió unas declaraciones de Arias, reproducidas el 12 de julio por el Listín Diario, en las que éste dirigía graves reproches al general Horacio Vásquez por haber desistido de enfrentar militarmente a las tropas interventoras. El 25 de julio el Listín Diario reprodujo una carta dirigida por Arias al general Miguel Rivas en la que refería el escaso respaldo que había recibido en su lucha contra las pretensiones despóticas de Federico Velásquez así como “lo infructuoso que sería continuar el sacrifico sin posibilidad de triunfar definitivamente por medio de las armas contra la fuerza superior de una nación extranjera.” (Reproducido por María F. González, p. 45). De hecho, la batalla de la Barranquita del 3 de julio de 1916 es resultado de la orden impartida por Arias al general maeño Carlos Daniel, solo que la contraorden de no enfrentar a las tropas invasores llegó cuando el combate estaba en curso.

En un artículo publicado en el Listín Diario el 2 de octubre de 1916, Américo Lugo, uno de los mayores opositores a la intervención, expresó que hubiera sido descabellado “organizar una resistencia contra los invasores y declarar la guerra contra los Estados Unidos.” Idéntico parecer también sustentaban los más importantes líderes de las organizaciones políticas de la época.

Algunos historiadores han planteado el supuesto de que Arias debió “morirse por la patria” y alcanzar de este modo la gloria nacional, pero la historia no se hace sobre la base de suposiciones. Pero sobre todo, y ya lo ha dicho uno de los maestros de la historiografía, Lucien Febvre (1992), el historiador no tiene como tarea juzgar, pues no es un juez, ni siquiera un juez de instrucción; la función del historiador es comprender y hacer comprender. Para comprender a los seres humanos de otra época se precisa “recomponer” su mentalidad, ponerse en su cabeza, en su piel, en su cerebro para entender lo que fueron, lo que quisieron. Por consiguiente, no es lógico ponderar un personaje como Arias, o cualquier otro, con expresiones despectivas como que se “apichornó”, “amilanó”, “agallinó”, “apalastró”, “acoñó,”, etc., porque la historia es esencialmente un oficio intelectivo, y sobre todo, comprensivo. La savia de la historia es la interpretación de los procesos históricos no la emisión de juicios de valores.
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