lunes, 30 de enero de 2017

FALLECIÓ JUAN DE DIOS TAVERAS (JUANCITO)

El 25 de enero de 2017 falleció en Santiago de los Caballeros el agrónomo Juan de Js. Taveras Reyes. Nuestro más sentido pésame a sus deudos, en especial a su hermana Fior D’aliza Taveras Reyes, su viuda Carmen Espinal y sus hijos.

Descansa en paz Juancito. Tus amigos te recordaremos siempre como un hombre bueno, decente y amable.

Fortaleza y consuelo a sus familiares y amigos.

Isaías y familia
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miércoles, 4 de enero de 2017

HACIENDO CAMINO AL ANDAR

Por Sergio Reyes II

Fueron tiempos álgidos, aquellos. Por doquier caían los revolucionarios, a veces en grupos de dos o tres, mientras la persecución y asechanza se cebaba en acorralar a los más duchos y sagaces, los más curtidos en la técnica del ataque, la evasión y en los curiosos subterfugios de la vida en clandestinidad.

En los salones y pasillos del Liceo, a hurtadillas y secreteando en algún rincón de la biblioteca, en el recreo o robándonos fugaces momentos de la hora de deportes o del entusiasta juego del volibol, improvisábamos pequeñas reuniones de orientación y círculos de estudios, en los que pasábamos revista a la situación que azotaba el país, que corría de boca en boca, aterrorizando al pueblo, desvertebrando familias y llevando la muerte y la desolación a miles de hogares dominicanos.

Fueron años horrorosos, repito. Tiempos en los que cada día nos levantábamos con la angustia y el pesar plantados en el rostro, a causa del más reciente aldabonazo y sin saber si este sería el último capítulo de nuestra existencia.

Flavio Suero había caído herido, mientras participaba en actividades en pro de reivindicaciones populares y en lucha por un aumento presupuestal para la Universidad Autónoma de Santo Domingo -UASD-. Ante el espanto e impotencia de médicos y enfermeras del Hospital Moscoso Puello -mi Madre, entre ellas-, fue rematado a golpes y culatazos dirigidos y protagonizados por una horda de trogloditas de la peor ralea, enquistados en el cuerpo policial de entonces.

En El Pino, Dajabón, había sido apresado Henry Segarra Santos, mientras orientaba a humildes campesinos en lucha contra desalmados terratenientes que detentaban -y aún conservan- extensas propiedades sin ningún cultivo productivo en ellas. Acusado del delito de convivir con los campesinos al tiempo de adoctrinarlos en la forma y manera de reclamar su derecho a una vida mejor para sus familias y a la posesión pacifica de una porción de terreno en donde poder desarrollar sus humildes cultivos, Segarra fue confinado en la tenebrosa cárcel de la Fortaleza provincial Beller. Allí fue torturado hasta niveles inimaginables y jamás se supo nada de él.

La odisea encaminada tras sus pasos por Gladys, su compañera-viuda, unas veces sola, otras tantas en compañía de miembros de la prensa y funcionarios del poder judicial, le llevó hasta una pared de la celda en donde el militante revolucionario estuvo confinado y en donde dejó garabateado su valiente y ejemplarizador testamento:

“Muero sin ser libre, Gladys, tu sabes por qué muero. Esto es para hombres. Donde hay lucha, hay sacrificio”

Estas muertes y otras que nos llegaban cual martillazos en la conciencia y como amargos latigazos que ensombrecían nuestro horizonte en ciernes, nos fueron aleccionando en la importancia y el valor de las cosas por las que debíamos luchar sin denuedo así como aquellas que había que preservar como baluartes, para legar un mundo más puro y digno a nuestra descendencia.

Aprendimos, también, a identificar aquello que, por siempre, debíamos abominar, aborrecer y odiar.

Buscábamos ejemplos que pudiésemos imitar. Aquella boina negra con una estrella en la frente, haciendo pareja con una inseparable camisa verde olivo, que tantos sustos me acarreó así como innúmeras mortificaciones y desasosiegos para mi Madre y hermanas. El folletín del Manifiesto, camuflado con una portada del Nuevo Testamento, para burlar los registros de las patrullas policiales. Los releídos y compartidos ejemplares en papel periódico del Reportaje al pie del patíbulo, de Julius Fucik, 10 días que conmovieron al Mundo, de John Reed o Vivir como él, que trata sobre el mártir revolucionario vietnamita Nguyen Van Troi, entre una amplia y rigurosa selección de textos que nos insuflaban el ánimo y nos enseñaban la manera en que, en cualquier lugar del mundo, la gente humilde y los revolucionarios se rebelaban contra la opresión y los verdugos de la humanidad.

Y qué decir de los poemas de Pablo Neruda, las patrióticas canciones y las valientes posturas de Ramón Leonardo, al frente del grupo Expresión Joven, Sonia Silvestre y Víctor Víctor, con el grupo Nueva Forma y los cubanos Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, como exponentes principales del género de la canción protesta o de contenido social, de gran repercusión en todo el ámbito latinoamericano y del mundo, en ese entonces?

Compartiendo estas incidencias, pasando revista a los acontecimientos que mantenían en vilo a la colectividad y amenazaban con llevarse de encuentro las ilusiones y expectativas de lo que pudo haber sido un venturoso presente, dimos inicio, mis primas y yo, a una ilustrativa cadena epistolar en la que nos contábamos cosas cuyo debate y exposición pública era poco menos que imposible, debido a la prudencia que se debía observar en el entorno familiar y a la precaución de la ciudadanía ante el terror impuesto por el régimen gobernante.

El exterminio selectivo y las temibles desapariciones de revolucionarios, el traslado y confinamiento de los presos políticos en cárceles ubicadas en Elías Piña, Dajabón y otras distantes comunidades de la frontera dominico haitiana, con la evidente intención de doblegar el ánimo y los férreos principios de gente que creció y se adoctrinó enfrentando a la sanguinaria dictadura trujillista, se convirtió en una especie de boomerang que aglutinó a mucha gente del pueblo, en solidaridad con los apresados y perseguidos del régimen.

De una forma u otra, burlando registros y violentando los controles, por las porosas paredes de las cárceles fronterizas se filtraba el vigoroso apoyo de los habitantes de esas comunidades hacia aquellos redentores de la Patria.

Y junto al infierno grande de las ciudades, el balaguerato de las cavernas comenzó a percibir, también, el ardiente fenómeno del incendio en la pradera, patentizado en las luchas populares y en demanda del respeto a los derechos humanos, protagonizado por los habitantes de los distantes lugares hacia donde habían sido trasladados los presos políticos.

El alevoso crimen perpetrado en la persona del comunicador y dirigente político Orlando Martínez, así como la oleada de rechazo que este hecho desencadenó en el seno de la población, dio pie a vigorosas acciones de lucha y protesta, encaminadas por organizaciones progresistas y comunitarias, así como entidades gremiales, sindicales y estudiantiles y, como antes dije, gracias a la dinámica actividad epistolar sostenida con mis primas, en nuestra humilde comunidad fronteriza de Pueblo Nuevo, en la taciturna provincia Dajabón, en pocos días se conocía al dedillo lo que acontecía en la ciudad Capital y otros grandes núcleos poblacionales, al tiempo que, a mi vez, me mantenía informado sobre cuanto sucedía en el seno de la familia, en la provincia y en el resto de la Línea Noroeste.

Como anarquista, revoltoso y adoctrinador de comunistas fui estigmatizado entonces, por el hecho de confiar a mis primas -estudiantes de bachillerato y a un paso de ingresar a la universidad, al igual que yo-, el delicado y peligroso derrotero seguido por el mundo que nos rodeaba.

Más de un coscorrón me gané, en aquel entonces, por persistir en mis labores didácticas y de critica a las reglas del silencio cómplice y el conformismo ante la escalada represiva gubernamental, en los viajes de asueto y de vacaciones que realizaba, tantas veces como podía, hacia la comunidad rural en donde, por décadas, ha estado establecido el tronco familiar paterno del suscrito. Hasta amenazas de encarcelamiento hube de padecer, estigmatizado con el sambenito de promover, entre familiares y amigos cercanos, el fantasma de la subversión y la lucha en contra de las injusticias y desigualdades sociales.

De aquellos días recuerdo la angustia reflejada en el rostro de mis abuelos y tíos, quienes me suplicaban que refrenase los ímpetus levantiscos, para no acarrear la desgracia en el seno de toda la familia.

Con gran pesar, llega a mi mente aquel periodo de vacaciones de la universidad, en que me encontraba disfrutando las delicias de mi terruño y que tuve que suspender, abruptamente, para regresar en forma apresurada a la Capital, escapando así a la asechanza y persecución de los guardias del ejército y otros personeros locales de la intolerancia y la sinrazón y para poner la seguridad en resguardo.

Evoco, también, los poemas transcritos por las primas en sus epístolas, algunos de los cuales formaban parte de los ensayos del Coro, la Poesía Coreada o los eventos culturales y progresistas organizados en el Salón de Actos del liceo, el club comunitario o en veladas de contertulios, motivadas en aspiraciones nobles y progresistas, de fe en el porvenir.

Al azar y como cosa del destino, mientras sacudía la modorra en esta mañana de domingo primero de enero de 2017, me llegaron, de repente, las letras, los versos y las estrofas de una de aquellas canciones que tanto llenaban nuestros expectativas en el curso de esos años y que escuchábamos hasta la saciedad, extrapolando épocas y realidades y tratando de aplicar, en nuestro medio y nuestro presente, los conceptos, enseñanzas y aspiraciones patentizados en dichos escritos.

Y con las letras y notas de Cantares, de Antonio Machado, vocalizados en forma vigorosa por Joan Manuel Serrat, evoco, en este día, aquellos años felizmente superados, al tiempo que ofrendo un ramo de rosas, de jazmines y de cayenas -o sangre de Cristo-, a Mayra, Maritzita y Rafaela, las primas del alma y cómplices de siempre que intercambiaban conmigo tales letras, inquietudes y aspiraciones.
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domingo, 1 de enero de 2017

¡FELIZ AÑO NUEVO!


¡Qué se cristalicen todos sus deseos!
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sábado, 24 de diciembre de 2016

HAY UN PAÍS...

Sergio Reyes II

¡Muchas felicidades!
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viernes, 23 de diciembre de 2016

2016,… 2017

Por Sergio Reyes II

Ya casi llegas al final del trayecto y se nota en ti la abulia y el afán por ceder el paso, por pasar la antorcha a otro que, tal vez, lo haga mejor.

Año electoral, de encuestas predictoras, de ilusiones truncas y de sueños, increíblemente suspendidos, por sistemas electorales en los que, con palmo de narices, dos más dos no son cuatro.

Año de encauzar proyectos, enmendar errores y recoger retazos de vida desperdigados por el suelo, para tratar de retomar el curso de la vida, aferrándonos a nuevas ilusiones. O para desempolvar aquellas que, por su consistencia y fidelidad, han demostrado su valía, en el curso de los días vividos.

Año de dolorosas y desgarradoras pérdidas de gente muy querida, que voló temprano desde este espacio terrenal hacia otros niveles de la existencia, dejándonos en el pecho un vacío imposible de llenar. Año, también, en el que el destino nos cambió unas vidas por otras: nos regaló nuevos brotes de excitante vitalidad que aumentan la cosecha y nos enseñó a lidiar con un frenético ejército de nietos y sobrinos henchidos de energía, que día a día ensayan ingeniosos estilos de anarquía con los que persiguen burlar, de la manera más descarada, los obsoletos controles de quienes jugamos el papel de abuelos, en la congestionada cancha en que, a veces, se convierte el hogar.

Ya casi finaliza tu encomienda, Año 2016, y por tu facha cansona, todo parece indicar que llevas apuro en ceder la batuta a ese jovial y venturoso 2017 que el destino escogió como sustituto y continuador de tus obras.

En verdad que, con el infierno ardiendo en Siria y casi todo el Medio Oriente, la escalada terrorista que persigue a los inocentes en cualquier rincón del mundo, los nauseabundos entretelones del modus operandi de la mañosa ODEBRECHT, y la pesadilla que se le avecina a nuestra América -y al mundo-, con el arribo a la Casa Blanca del ultra reaccionario, xenófobo y cursi Donald Trump, -entre otras novedades-, pienso que hay pocos motivos para abrigar optimismo.

Pero,… ¡no seamos ingratos ni faltos de fe!

Con todo y lo tenebroso que aparenta ser nuestro presente, no debemos desalentar a éste esforzado guerrero 2017, que llega con ínfulas de retador y derroche de ilusiones. Insuflado de ánimo para corregir entuertos y traer armonía a toda la humanidad; dispuesto a contribuir con la cura de las heridas de este 2016, que aún no se hayan cicatrizado.

Los hijos, los nietos, la familia y los amigos demandan de nosotros un poco de vigor, coraje y disposición de lucha. ¡Como en los viejos tiempos!

Brindemos con ellos y por ellos en esta navidad, renovemos bríos y afectos, para lo que viene y, por si acaso, celebremos el cierre del año 2016 y hagámonos selfies en el entorno de nuestra flamante -y propia- Torre Eiffel.

(Dicen las malas lenguas que, para el 2017, el dinámico y creativo Alcalde de Santo Domingo Oeste tiene en carpeta instalar en su demarcación la Gran Muralla –piedra por piedra-; y desde ya ha dado inicio a las conversaciones con el gobierno chino para determinar los costos del traslado (y la rebajita en la transacción, claro!), puesto que, desde hace mucho tiempo, esa grandiosa obra perdió la función para la que fue erigida en el país asiático).

Feliz Año 2017. ¡Dios nos agarre confesados!


Diciembre 23, 2016.
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lunes, 19 de diciembre de 2016

CUBA, DEPENDE CÓMO LA MIRES


Plaza de la Cultura, Cuba

TERCER CAMINO
Por Lavinia del Villar


Siempre soñé con ir a Cuba, pues el esplendor del Tropicana y la alegría de su gente, proyectados en las películas de la época, me transportaban a un mundo mágico, bordado de fiesta y diversión. Cuando fue posible realizar ese anhelado viaje, se metió Fidel en medio con su dichosa Revolución y me tocó entonces irme al otro extremo: Estados Unidos.

Pasaron los años, y la semana pasada ese sueño se hizo realidad, cuando por invitación de Davelba Tours, me uní a un grupo, y llegamos a La Habana.

El viaje incluyó un paseo a pie por la Habana Vieja declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en la que visitamos las cuatro plazas del Centro Histórico, La Fundación Habana Club, la Feria de la Artesanía, y La Plaza de la Revolución donde disfrutamos del Memorial José Martí, hermoso museo donde se encuentran sus declaraciones, sentencias, diplomas, fotos…, y donde una guardia de honor rinde homenaje al libertador de Cuba.

¡Cuántas cosas qué ver en la Habana! El Capitolio Nacional, La Bodeguita del Medio, el Hotel Nacional, el barrio de Miramar, el Museo de los Capitanes Reales, el Bella Vista Social Club, etc.

Del Tropicana, podemos decir que superó nuestras expectativas, un show espectacular con un lujo de luces, trajes hermosos, y una coreografía profesional. Luego Varadero, su plaza y su playa; Pinar del Río, Viñales nombrada también por la Unesco “Paisaje Patrimonio de la Humanidad”, la Cueva del Indio, las plantaciones de Tabaco y muchas cosas más que sería prolijo enumerar.

Realmente un viaje maravilloso con guía de turismo, autobús y chofer asignado todo el tiempo. Ah… ¿y los carros antiguos? Bellos, aunque ya hay modernos también. Los viajes a Cuba tienen una connotación especial, porque los turistas que la visitan, además de conocer y disfrutar, van a cuestionar su historia y a juzgar sus personajes. Así que, nosotros no fuimos la excepción, llegamos allí con la incógnita de qué encontraríamos en un país que creíamos lleno de penurias, tristeza y descontento, pero para nuestra sorpresa vivimos una experiencia diferente a la que suponíamos. Cuba es actualmente un país de salarios muy bajos, pero de dignidad muy alta, donde la seguridad ciudadana permite vivir en paz y la justicia social resuelve, sin distinción de personas, las necesidades básicas de todos los cubanos. Es un país donde se puede salir a cualquier hora sin temor a atracos, asaltos, secuestros, porque la delincuencia es muy baja, por no decir que no existe. La educación, a todos los niveles, y la salud en todas sus modalidades, son gratuitas. No vimos niños pidiendo en la calle, ni mendigos por las esquinas, vimos ciudades limpias no solo de basura, sino también de drogas y armas. Vimos gente que canta y baila con alegría, su son.

Entonces admiré la obra de esa dichosa Revolución que a sangre y fuego dividió la historia de Cuba en dos: Antes y después de la Revolución.
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domingo, 18 de diciembre de 2016

BAÚL DEL RECUERDO

DR. HÉCTOR BREA TIÓ CONVERSA ANIMADAMENTE CON MARIO VARGAS LLOSA


Vargas Llosa fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2010
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jueves, 8 de diciembre de 2016

LA PRÓSTATA. TRASTORNOS Y TERAPIAS INTEGRATIVAS

Acaba de salir al mercado el libro LA PRÓSTATA. TRASTORNOS Y TERAPIAS INTEGRATIVAS, del autor maeño Nelson Rafael Rodríguez Martínez (Cuqui).

LA PRÓSTATA. TRASTORNOS Y TERAPIAS INTEGRATIVAS, es un compendio educativo, no un simple libro más sobre esta glándula masculina de la que tanto se ha oído hablar durante los últimos 25 años y sobre la que todavía pende un significativo velo de ignorancia y se tejen tabúes culturales hasta ahora casi impenetrables, los cuales, en el mejor de los casos son risibles y en el peor pueden traer consecuencias desastrosas, como es el cáncer de próstata, el cual muchas veces puede resultar en muerte.

Al respecto nos dice el autor: “Cada hombre nacido en el mundo occidental, Europa, Estados Unidos, entre otros, tiene a lo largo de su vida 40% de riesgo de presentar cáncer de próstata, 10% de riesgo de padecer una patología sintomática y 3% de posibilidad de fallecer a consecuencia de la enfermedad”. Para agregar, citando al Dr. Domingo Peña Nina, Médico Cirujano: “Sin embargo, con cifras tan contundentes, resulta extraña e inconcebible la resistencia al examen médico. Tabúes ancestrales impiden a muchos hombres someterse a la prueba del tacto prostático, pues están arropados por una cultura machista llena de prejuicios.”

Y concluye: “Existe una conciencia generalizada de que [el cáncer de próstata] está asociado a viejitos con dificultades para orinar o la han padecido alguna vez; la que puede darle a edades avanzadas, comprendidas entre 70 a 80 años o más. Esto implica gran ignorancia al respecto. El hombre debe comprender que a los 40 o más debe aceptar, se sienta bien o no, en sentido general, que las estadísticas afirman que se corre el riesgo significativo de llegar a padecer algún trastorno prostático.”

LA PRÓSTATA. TRASTORNOS Y TERAPIAS INTEGRATIVAS es un enfoque compendiado que da respuestas genuinas a inquietudes sobre el manejo apropiado de las diversas patologías prostáticas, de manera que todo hombre pueda contar con los conocimientos básicos para poder lidiar con eficiencia y certeza sus inminentes implicaciones. Provienen estas informaciones y datos de acreditadas fuentes de investigación científica, avaladas por una serie de experiencias profesionales y de orden práctico que contienen conceptos múltiples orientadores de gran utilidad.

Pero, como ya dijimos al principio, este no es un libro más sobre la próstata, pues el autor, siempre procurando educar al público, hace ahínco en las prácticas básicas que sirvan de prevención para conservar una próstata saludable como son un estilo de vida y alimentación adecuados. Este volumen de 215 páginas, escrito en lenguaje llano y conciso, ha sido concebido no solo para ser leído de corrido como fuente informativa, sino para usarse como libro de consulta.

Con la intención de que LA PRÓSTATA. TRASTORNOS Y TERAPIAS INTEGRATIVAS pueda llegar al mayor número de hogares, este puede ser adquirido por la cómoda suma de $500.00, y está disponible en las siguientes librerías:

LIBRERÍA LA TRINITARIA
La única que vende libros dominicanos
Calle Arzobispo Nouel # 160, casi esquina con José Reyes
Santo Domingo, D.N.
Email: trinitaria@claro.net.do
809-682-1032
809-686-6110

LIBRERÍA MAO
Calle Duarte # 35-A
Mao, Valverde, República Dominicana
809-572-3035

LIBRERÍA SANTIAGO, C POR A
Calle Del Sol # 48
Santiago de los Caballeros, Santiago, República Dominicana
809-582-2564

Texto de presentación compilado y organizado por Isaías Ferreira
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miércoles, 7 de diciembre de 2016

DOÑA GLADYS INOA DE LLOPIS

Esta eximia maestra de generaciones, nació bajo el influjo de los atardeceres rojos de los crepúsculos maeños, el día 8 de junio en la década del 1930, en Mao, y creció en el hogar de sus dignos padres Sr. Ángel María Colón, fallecido muy joven, y Doña Isabel Inoa, gente laboriosa quienes también procrearon a Carmelina y Miguel (Miguelito).

Su infancia discurrió bajo la férrea dictadura de Trujillo y fue la propia de una niña vigilada y asesorada por sus tutores al igual que sus otros hermanos. Uno de sus primos, Yoryi Morel Inoa, fue preso y torturado con vileza por dicho régimen.

Hizo sus estudios primarios en la Escuela Generalísimo Trujillo de Mao, luego el bachillerato y se recibió de Maestra Normal, evaluada por un jurado encabezado por el prominente educador de Santiago, Onésimo Jiménez. Su tesis fue evaluada en Santiago por la Profesora Mélida Girald.
Entre sus grandes maestros figuran: Mercedes Núñez de Güichardo (quien la alfabetizó), Juan Eligio Rodríguez, Rosa Hanluis y en el séptimo grado, Ana Delia Jorge.

En Mao inició su labor docente de Matemáticas en el liceo privado dirigido por Leónidas Ricardo Román (Don Leo).
Casó en Constanza el 25 de junio de 1958, con el correcto ciudadano inmigrante español Daniel Llopis Alventosa, cuyos padres eran Agustín Llopis y Ana Alventosa. Don Daniel vino al país, tras el pacto Trujillo-Franco de 1955, instalándose en una colonia agrícola de Constanza, ya que siempre se ligó a la agricultura y allá conoció a Miguelito Inoa, que luego sería su cuñado pues le presentó a su hermana, coronada por el candor de una doncella, quien vivió por un tiempo en dicho municipio junto a su madre.

Don Daniel al igual que ella, pero el 27 de febrero de 1993, fue declarado en esta augusta Sala Capitular como "Hijo Adoptivo del Municipio de Mao."

Procrearon 2 hijos: Daniel y Ketty quienes le han dado 8 nietos y una bisnieta muy hermosos. En Constanza ejerció el magisterio en la Escuela Gastón F. Deligne por unos 12 años.

En 1969 deciden emigrar a Mao, donde se establecieron a fuerzas de trabajo arduo pero dignificador lo que les sirvió para educar a sus hijos en universidades. Ambos se han granjeado el cariño y respeto de toda la comunidad maeña.

A los inicios de la década del 1970, además de ser profesora de bachillerato en nuestro pueblo, funda el Liceo Santa Cruz, con un equipo de profesores muy preparados entre ellos: Freddy Núñez, Josefina Aquino Reyes, Pedro Santana Aquino, Andrés Ramos, Argentina de Ferreira, Tita Muñoz, y ella, entre otros. En dicho Liceo tuve el honor de graduarme de Bachiller en Ciencias Físicas y Naturales en 1972. Fue regidora en este Honorable Ayuntamiento Municipal en los 12 años del gobierno de Joaquín Balaguer, cuando dicho cargo era honorífico. Luego fue a representar el país a eventos internacionales ligados a su profesión, y como guía de Boy Scout en Perú.

Siempre tuvo amor por las flores, e instaló una floristería llamada Laly, pues no solo le gusta disfrutar de la naturaleza sino también sacar provecho de ella dignamente, y en este mismo lugar el 25 de noviembre del 2002, me regaló un hermoso bouquet de flores por ser reconocido al igual que ella.
Fue gran amiga de la familia Delgado Bogaert, Doña Jeanne y Don Ramón, y sus hijos eran como sus hermanos, especialmente Rogelio, quien fue el primer sacerdote católico originario de Mao, que luego fundó el Partido Social Cristiano.

Quien les habla, aparte de agradecerle lo que nos enseñó en Geometría, conserva como una reliquia invaluable, el regalo que me hizo del recordatorio para la bendición solemne del Corazón de Jesús de Hatico, hecho en mármol de Carrara, icono italiano donado por doña Dolores (Lolita) Román esposa de Monsieur Louis Bogaert y bendecido por el Reverendísimo Obispo Auxiliar Monseñor Felipe Gallego. S.J, el 16 de octubre de 1949, que recibe con sus brazos abiertos a todos los viajeros y caminantes que visitan nuestro idolatrado pueblo de Mao, "Villa de los Crepúsculos del rojo de las Tunas", al decir de nuestro poeta insigne Juan de Jesús Reyes.

Ella dice que su principal orgullo es su labor docente tanto en Constanza como en Mao. Nuestra homenajeada, Doña Gladys Inoa de Llopis es una consagrada munícipe, esposa, madre y maestra, por lo que esta Honorable Sala Capitular la va a declarar "HIJA MERITORIA DE MAO" y todos los que la respetamos y queremos le deseamos salud y larga vida por las virtudes que le adornan.

DR. HÉCTOR BREA TIÓ (RICARDO)
PSIQUIATRA, PROF. DE LA UASD Y ESCRITOR.

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lunes, 5 de diciembre de 2016

ADELVA INAUGURA 1era ETAPA DEL CENTRO DE CAPACITACIÓN EN TICS y DESARROLLO LOCAL DE VALVERDE – CECATDELVA


RNC 4-09-00094-8

NOTA DE PRENSA

Con la presencia de una delegación de ADECOM LACARA, de Extremadura, España, y de INDOTEL y representantes de más 35 instituciones públicas, privadas y sociales de la provincia Valverde, ADELVA inauguró el Centro de Capacitación en TICs y Desarrollo Local de Valverde, el cual está ubicado en el edificio de correos IMPOSDOM de la calle Trinitaria de la ciudad de Mao.

La Lic. Nicelia Fernández, presidenta de ADELVA, indicó que en el Centro se estará promoviendo la inclusión social, brindando oportunidades de capacitación a personas en desventaja para que puedan incorporarse a la vida laboral y al mundo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Igualmente, se estará ejecutando un programa diversificado de capacitación que permitirá la generación de capacidades de los actores locales en torno al desarrollo sostenible, humano, el enfoque empresarial de emprendedores MIPYMES, formulación de proyectos, entre otros temas.

En la actividad de inauguración además tuvieron intervenciones el Sr. Rodrigo Perón y Ana María Pérez quienes aportaron los recursos a través de la Diputación de la provincia de Badajoz, España, quienes aportaron los recursos para esta primera etapa. Igualmente, el periodista Randy Ortiz, coordinador en la Zona Norte del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT) en su participación, expresó la disposición del INDOTEL de continuar reduciendo la brecha digital.

En la mesa directiva aparecen, de izquierda a derecha, el Sr. Leonardo Reyes - Presidente de la Junta de Vecinos Nuevo Atardecer; Randy Ortiz - Director Regional Norte - Cibao de los Centros Tics; Rodrigo Perón- Representante de Adecom Lácara de España; Ana María Pérez - Representante de Adecom Lácara de España; Nicelia Fernández - Presidenta de ADELVA; Juan Antonio Taveras - Director UASD y Vicepresidente de ADELVA; Antonio Disla - Presidente del concejo de regidores del ayuntamiento del Municipio de Mao; Martín E. Peña - Director Ejecutivo de ADELVA.


GLOSARIO

1) Adecom Lácara = Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Lácara.

La Comarca de Lácara se encuentra situada en la zona Centro-Este de Extremadura, dentro de la provincia de Badajoz, entre las ciudades de Badajoz al Oeste y Mérida al Este.


2) TIC = Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. En inglés, ICT = Information and Communications Technology

Máximo Cabral esquina Sánchez, Mao, Valverde, RD. Teléfono: 572-8162
E-mail: adelva@codetel.net.do
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VENEZOLANOS Y DOMINICANOS: UN ABRAZO ENTRE HERMANOS, QUE NOS HONRA Y ENALTECE - SEGUNDA PARTE

Por Sergio Reyes II

Enlace a la Primera parte

En la primera parte de esta serie de escritos sobre la relación entre venezolanos y dominicanos, nos extendimos en el análisis de algunos tópicos de carácter histórico que han contribuido enormemente para que en el curso de la creación y desarrollo de nuestros pueblos esa relación se haya estrechado al punto de compactar lazos indisolubles de solidaridad y hermandad que perduran hasta nuestros días.

El aspecto histórico así como la profunda carga psicológica y emocional que arropa al peregrino que se ve forzado a salir de su lar nativo, unas veces asumiendo el sendero del proscrito, por causa de la represión política, y otras tantas asumiendo un exilio voluntario, con ribetes de inmigración por razones de corte económico y de subsistencia, viene a colación debido a que en estos días y en los meses precedentes en todo el ámbito nacional ha comenzado a fluir una oleada de carácter inmigratorio proveniente de la hermana nación sudamericana que es motivo de nuestras cuitas y evocaciones.

Es sabido de todos que esa hermana nación que aprendió a nadar en la bonanza de los altos precios derivados de la venta del petróleo en los mercados extranjeros, atraviesa en el presente por una delicada situación económica que le ha acarreado padecer una delicada crisis social que se manifiesta de manera principal en el desabastecimiento de productos de primera necesidad y pérdida del valor adquisitivo de la moneda nacional, lo que deviene en hambre, desempleo, inseguridad ciudadana e inestabilidad política.

La dependencia, casi exclusiva, de los pingues beneficios derivados de la factura petrolera, la renuencia en otorgar facilidades a la inversión privada -nacional o extranjera- en proyectos agrícolas a gran escala, industriales o de servicios, junto a la falta de incentivos que faciliten el repunte del turismo y el negocio del entretenimiento, entre otros factores, han contribuido a inclinar la balanza negativamente, a tal extremo de que en el día a día venezolano, con dinero o sin él, se dificulta adquirir los elementos fundamentales de la dieta alimenticia, se incrementan penosamente las filas en los expendios de venta de comestibles y el desabastecimiento termina por imponerse, en niveles alarmantes que hacen peligrar la seguridad ciudadana y podrían constituirse en la antesala de un estallido social que ponga en riesgo la estabilidad política y económica en esa hermana nación sudamericana

No nos mueve, por el momento, profundizar en los orígenes de la actual crisis económica y política que padece el hermano pueblo venezolano, ni la responsabilidad que en ello pueda tener la actual administración del Presidente Nicolás Maduro, quien carece en muchos aspectos del coraje, el arrojo y la capacidad de manejo que adornaban al extinto Mandatario Hugo Chávez, para enfrentar este tipo de situaciones calamitosas.

Tampoco vamos a esconder la cara en la arena, como el avestruz, aparentando desconocer las artimañas y triquiñuelas desplegadas por el gran capital y sus socios y orientadores del imperio del norte, quienes por medio de exigencias desmesuradas en el cobro de la deuda pública y el fomento subrepticio o abiertamente descarado de iniciativas políticas desestabilizadoras, tanto a nivel legislativo como de tipo social, mueven los hilos artificiosamente, en la taimada intención de inducir el fracaso y descrédito de la gestión bolivariana de Maduro.

Lo que si nos interesa puntualizar es que, a esa novedosa oleada inmigratoria de venezolanos con carácter de amistosa invasión pacifica que nos visita en estos días, los dominicanos debemos darle las mayores muestras de amistad, colaboración y aprecio de que podemos ser capaces. Un incremento de un 40 % en la llegada de venezolanos a nuestra patria, en comparación con las estadísticas de años recientes, nos pone sobre aviso de que lo que allí ocurre no es simplemente un manejo noticioso, alentado por fines politiqueros.

Se hace evidente que un alto porcentaje de ciudadanos de la tierra de Bolívar andan en nuestro suelo en busca de opciones de vida, trabajo y sustento que no pueden obtener en su propia tierra, por las razones citadas. Profesionales de todas las disciplinas, maestros, artistas, comerciantes, industriales, operarios y técnicos altamente capacitados, algunos muy bien posicionados en su tierra años recientes, se han hecho notorios en las calles y plazas de Santo Domingo, Boca Chica, Juan Dolio, Guayacanes y otros puntos de la zona Este y el resto del país, en donde han podido establecerse gracias a las facilidades que les otorga la tarjeta de turistas o visa provisional con la que pueden ingresar al país.

A tono con su nivel de capacitación, y las facilidades con que cuenten para desarrollar su labor, algunos han comenzado a incursionar a nivel de inversionistas o propietarios de pequeñas empresas en el ramo de los plásticos, industrias de varillas, ropa, calzados, correa, artesanías y actividades relacionadas con la industria hotelera.

Otros, más pragmáticos y emprendedores, andan a la búsqueda de empleos o se dedican con desenfado y entereza a promover por las calles un sinnúmero de productos de la rica y variada estampa gastronómica venezolana, que siempre ha contado con el aprecio y la aceptación de los dominicanos.

En el Conde peatonal y otras emblemáticas vías del área metropolitana de Santo Domingo, recorriendo las ardientes y atestadas playas del litoral sur de la isla y deambulando por nuestros barrios y urbanizaciones populares, es común encontrarse con la presencia de joviales, amistosos y educados jóvenes venezolanos -y hasta algunos entrados en edad-, en grupos de dos o tres, por lo general, que nos ofrecen la novedosa oferta de las arepas, cachapas, café, jugos naturales, hallacas, yogurts y otras delicias culinarias, confeccionadas por ellos mismos, con derroche de higiene, sabor y calidad.

Detrás de las manos que confeccionan esos ricos presentes con que nos halagan nuestros hermanos sudamericanos hoy día, puede estar un eficiente maestro, un ingeniero, médico, electricista, músico o pintor, con sobrada calidad y valía para descollar en sus áreas de capacitación respectivas, ya sea cuando mejore la situación económica en su país de origen o si logran insertarse, con mejores alicientes, en el país que les acoge.

Todo aquel que ha trillado en solitario las calles de un país extraño, al que se acude en condición de inmigrante o exiliado, sabe cuán doloroso resulta recibir el desdén, la mofa y la estigmatización con que algunos seres adocenados y faltos de humanidad persiguen y denostan a quienes llegan hasta su lar nativo en busca de nuevos y más auspiciosos horizontes.

Resulta mezquino y falto de lógica pretender atribuir a los nacionales venezolanos que nos visitan, el incremento en la delincuencia y la prostitución, flagelos que mantienen en vilo a la sociedad dominicana y que en las últimas décadas han alcanzado niveles alarmantes, que ameritan la toma de medidas extremas, para poder ser controlados.

La sociedad sensata conoce el origen de esos males, que ya existían en nuestro medio mucho antes de que comenzase a producirse el flujo inmigratorio de los venezolanos. También se conoce donde se incuba el flagelo, quienes lo prohíjan y quienes se benefician de ello.

Por ello, entendemos que a la delincuencia –y a los delincuentes- hay que aplicarle todo el peso de la ley, caiga quien caiga, sin culpables preferidos y sin andar con la lupa en la mano, a la caza de nacionalidades. El delincuente solo busca resolver sus pérfidos objetivos. No persigue causas nobles ni justicieras ni se escuda en nacionalidades. En ese tenor, debe ser perseguido y recibir el castigo adecuado, ya fuese un nacional dominicano o cual que fuere el país de donde provenga.

Esta tierra pródiga que Dios nos regaló como morada y paraíso debe abrir las puertas y recibir con los brazos abiertos y el corazón desplegado a todo aquel que llegue con deseos de trabajar y de progresar honradamente, puesto que en esa medida se contribuye con el desarrollo del país.

Cuantas veces lo hemos necesitado, los dominicanos hemos recibido el apoyo fraternal y hospitalario de los venezolanos. Otro tanto ha de decirse de los hermanos boricuas, cubanos, haitianos, estadounidenses, panameños, mejicanos, de diversos puntos del continente europeo y de un sinfín de lugares en donde hemos ido a recalar, huyéndole a la represión política o en busca de mejoría económica para el sustento propio y de los familiares y relacionados.

Estaríamos dando un pésimo mensaje a las generaciones del presente si cerramos las puertas y tratamos con desdén y animadversión a un pueblo esforzado, dinámico y trabajador, como el venezolano, que tantas muestras de amor y desinterés nos ha ofrecido en todo el curso de nuestra historia republicana.

¡Bienvenidos sean, hermanos de Venezuela y del mundo!
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VENEZOLANOS Y DOMINICANOS: RAÍCES HISTÓRICAS DE UNA HERMANDAD - PRIMERA PARTE

Por Sergio Reyes II

Enlace a la Segunda parte

Hace muchos años, en una época remota perdida en la nebulosa de los tiempos, más allá de los dominios de la historia y rayando los linderos de investigaciones propias de arqueólogos y de razonamientos y análisis que atañen a los dominios de la antropología, desde el área en que desagua al mar el voluminoso caudal hídrico del Río Orinoco, en tierras que en la actualidad pertenecen a lo que luego fue bautizado como Venezuela, comenzaron a llegar a los dominios del Gran Caribe los componentes de una raza buena y noble, diestros en las faenas de la navegación y, por tanto, con capacidad y arrojo necesarios para lanzarse al albur, remando sin cesar en sus canoas elaboradas con gruesos troncos, en busca de aventuras y de un mejor destino que el que les ofrecía su lar nativo.

Como todo emigrante y aventurero, llevaban consigo su cultura, sus artes y habilidades, lo que les permitió sobrevivir en el mar que envuelve con sus encrespados tentáculos el archipiélago de islotes, pequeñas islas y otras más grandes, del entorno geográfico que en el presente se conoce como Las Antillas.

El término con el que se les conoce -Taínos-, más que un nombre se refiere a una cualidad intrínseca -la bondad y el don de gentes- de estos nobles, esforzados y descollantes pobladores que, en poco tiempo, con audacia y esfuerzo y sin afanes levantiscos ni de dominación, terminaron asentándose en todo el perímetro de las Antillas, y de manera especial, en la mayor parte de las islas de Cuba, Borinquen y Quisqueya o Haití.

Eran descendientes de la raza o etnia de los Arahuacos que, para esos años, -siglos XII al XVI D. C.- ocupaban gran parte de la región norte de América del Sur, que se corresponden en el presente con los territorios de Colombia y Venezuela, de manera principal. Hombres diestros en las artes de la navegación, con habilidades en la caza y la pesca, desarrollo impresionante en las artes de la alfarería, la pintura y escultura, confección de tejidos, construcción de viviendas y edificaciones, conocimiento básico de la agricultura y muy dados a la recolección y almacenamiento de frutos propios de su dieta diaria.

Ataviados con esos recursos y habilidades, los tainos se aposentaron en estas tierras y las convirtieron en propias, estableciendo un rico y valioso legado que, a pesar de los crueles maltratos y la sanguinaria labor de exterminio implementada por el conquistador europeo, tras su llegada a estas tierras, todavía pervive en nuestra cultura, lenguaje, toponimia, el folklor, los hábitos alimenticios y creencias espirituales, entre otros elementos que nos caracterizan como Nación.

Con la llegada de los conquistadores españoles al Nuevo Mundo en 1492 y bajo la batuta del Almirante genovés Cristóbal Colón, empieza una frenética labor de expansión y conquista de todos los territorios circunvecinos a las Antillas y más allá. En efecto, al producirse el Tercer Viaje náutico del Almirante, llega hasta la desembocadura del Río Orinoco, el 2 de agosto de 1498 y, acorde a su característica capacidad para el asombro, denomina la región como Tierra de Gracia, pletórico de emoción a la vista de las poderosas corrientes del río (Orinoco) y la espesura y verdor de las selvas que saturaban el entorno.

Al año siguiente -1499-, Alonso de Ojeda encamina una expedición de conquista, al mando de una poderosa flota y motivado también por la fiebre delirante que abrasó a Colón, ante el espectáculo de los poblados y caseríos indígenas levantados sobre estacas en pleno curso de los ríos y lagunas del golfo de Caquivacoa (Golfo de Venezuela), quiso ver una similitud con la antigua ciudad italiana de Venecia, que se levanta entre canales marinos, y puso por nombre a estas tierras Venezuela, que quiere decir Pequeña Venecia.

Para completar este recuento de asombros, exageraciones y topónimos, impuestos por aquellos que decidieron a su libre albedrío sobre vidas y propiedades de los primeros pobladores de estas tierras, vale decir como colofón, que junto a Ojeda, viajaba en la expedición Américo Vespucio, quien habría de publicitar en sus escritos las bondades y maravillas que acuñaban los territorios en vías de colonización. En su memoria y en premio a dichos relatos, mucha veces fantasiosos e imprecisos, a la totalidad del continente se le ha adjudicado el nombre de América, término que persiste hasta el presente.

En el curso de los años, múltiples circunstancias se han confabulado para producir entre nuestros pueblos la permanencia y continuidad del lazo fraterno que nos une a manera de cordón umbilical. Bástenos decir que por las callejas empedradas de Santo Domingo de Guzmán, ciudad pletórica de primacías construida con esmero por el almirante, desfilaron los conquistadores que hicieron de ella su asiento y punto de partida hacia otros territorios y reinos por descubrir y colonizar. Atenas del Nuevo Mundo se le llamó, en pomposa alusión a su condición de primera ciudad de piedra del nuevo continente, en donde se fundó y estableció la primer catedral, primer universidad, los primeros cabildos y un racimo de ciudades blasonadas, que ostentaban, orgullosas, los escudos heráldicos propios de la nobleza y el linaje europeos de aquellos tiempos.

Desde todos los lugares recién descubiertos y colonizados comenzó a llegar hacia la isla de Santo Domingo la flor y nata de la juventud estudiosa con ansias de superación, constituida, como es lógico entender, por los hijos y relacionados de los potentados, funcionarios y representantes de la corona española, en esas tierras.

A sus tierras habrían de volver, con el título que acreditaba sus habilidades bajo el brazo, para continuar expandiendo, allende los mares los conocimientos adquiridos. Cuba y Venezuela fueron, en gran medida, algunos de los pueblos más beneficiados con este intercambio cultural, y desde entonces, hasta la fecha, esa deuda de aprecio, respeto y hospitalidad ha pervivido en el curso de los años, para bien de una hermandad que nos honra y enaltece.

Sin ánimos de incursionar en voluminosos recuentos, quiero hacer mención de algunos destellos de la relación fraterna entre nuestras naciones, que deben mover a profundos análisis en los que medie la ecuanimidad y la reflexión:

En momentos en que todo el continente era un hervidero independentista, en el que nuestros vecinos de Haití habían proclamado la independencia heroica de la primer nación negra del mundo y Simón Bolívar al frente de la Confederación de La Gran Colombia (Venezuela, Colombia y Ecuador) hacía ondear hasta el firmamento la tea revolucionaria que habría de servir de ejemplo al resto de las pueblos que aún se debatían bajo el yugo colonial, José Núñez de Cáceres dio inicios a una serie de diligencias en aras de obtener apoyo para lograr la creación del Estado Independiente de Haití Español, que, a tono con sus proyectos libertarios, habría de quedar constituido en condición de Estado confederado, bajo la protección del libertador sudamericano.

Dichas gestiones no pudieron ser completadas y poco después se consumó la ocupación haitiana de toda la parte Este de la isla, lo que le acarreó al pueblo dominicano las penurias de una dominación de más de 22 años (1822-1844).

En esos años, los sectores pudientes, la clase intelectual y amplios sectores del clero se vieron forzados a emigrar a otras tierras, para poder librarse de la cárcel, la persecución y los excesos a que venía siendo sometida la población por el gobierno interventor y sus representantes locales.

Núñez de Cáceres, entre ellos, hubo de recalar en tierras venezolanas, a mitigar entre hermanos el amargo sabor del exilio. Con él se llevó sus máquinas de impresión y desde allá, inicialmente, y luego desde México, desarrolló y mantuvo una amplia labor intelectual y de difusión periodística, que le dio a conocer en todos los confines de América.

Varias etapas de la dura y difícil existencia que hubo de acarrear sobre sus hombros el apóstol de la libertad y Padre de la Patria Juan Pablo Duarte, transcurrieron en calles y poblados de Venezuela y, en ocasiones, hasta en las más tupidas selvas y recónditos lugares. Hasta allá habría de seguirle, unas veces la persecución, otras la maledicencia y la ingratitud de algunos que, antes que reconocerle como el Padre de la nacionalidad y artífice de la creación de la República Dominicana, con el pronunciamiento libertario del 27 de febrero de 1844, veían en éste al obstáculo que podría impedirles cristalizar sus protervos y malsanos objetivos.

Solo y enfermo y endeudado a más no poder, luego de ofrendar la mayor parte del patrimonio familiar en aras de la obtención de la nacionalidad dominicana, Duarte asumió casi por cuenta propia un exilio voluntario de más de quince años, durante los cuales se refugió en lugares casi inaccesibles al interior de territorio venezolano. Hizo las veces de curandero, para poder sostenerse en medio de la soledad y el olvido. Sin embargo, a sus oídos llegó la noticia fatal de la entrega de la patria al mejor postor, ofrendada en anexión a España por Pedro Santana y haciendo esfuerzos sobrehumanos para renovar los añejados bríos, le vemos tan temprano como 1862, haciendo gestiones de ayuda en Caracas y colectando pertrechos militares con los que pudiese equipar un bergantín para dirigir una expedición libertaria. En Marzo de 1864, y en plena efervescencia de la Guerra Restauradora, se presenta por su cuenta en territorio libre, establece contacto con Matías Ramón Mella, trinitario como él y compromisario a partes iguales del ideal independentista, a quien acompaña en sus últimos días de vida, luego de lo cual procede a ponerse a disposición del Gobierno Restaurador, para ofrendar sus esfuerzos en aquello en que pudiese ayudar.

Como respuesta, es enviado de vuelta a Venezuela, en misión diplomática de apoyo político y de gestión de recursos para equipamiento bélico.

… Y nueva vez a desandar por el mundo en una misión con ribetes de ostracismo, con la que se le quiso sacar de circulación en una forma discreta, en momentos en que emergentes liderazgos oteaban el horizonte político dominicano!

Con la promesa de una pensión honorifica del gobierno restaurador -que nunca llegó a concretizarse-, Duarte se quedó a vivir con su familia de manera definitiva en Venezuela, solo, pobre, olvidado y menospreciado. Allí se sostenía con los magros recursos que obtenía de una modesta fábrica de velas que había instalado, hasta que le sorprendió la muerte el 15 de Julio de 1876.

Otras historias sobre vidas y avatares de una pléyade de intelectuales, prohombres, y patriarcas de la libertad y el decoro, tanto en nuestra patria quisqueyana como en la tierra de Bolívar, emborronan las páginas de historia de nuestros respectivos países. El recuerdo de un Eduardo Scanlan, mortalmente herido en plena flor de su juventud (1887), en tributo a un amor prohibido y pecaminoso cubre de pesar y amargura las calles adoquinadas de la ciudad primada, y con su muerte, tiernas lágrimas de núbiles doncellas capitaleñas mostraron el horror y el pesar ante la muerte de un prestante y destacado venezolano, que durante su breve estancia de vida en nuestro suelo, cubrió de encanto poético, encanto y galantería la vida taciturna del Santo Domingo de entonces.

En los incontables capítulos del tortuoso sendero de la lucha contra la tiranía trujillista en nuestro país (1930-1961) nos encontramos también con muestras inequívocas del amplio, desinteresado y consistente apoyo recibido de parte de la nación sudamericana, su clase dirigente y el pueblo llano, para con la causa liberadora de los dominicanos.

Ángel Miolán, Juan Isidro Jiménez Grullón, Juan Bosch, Ángel Morales, Juan Rodríguez García –Juancito-, Pedro Pérez Cabral –Corpito- y otros tantos intelectuales, aguerridos dirigentes políticos y militares del movimiento anti trujillista en el exilio, desanduvieron infinitas veces por las hospitalarias calles de Caracas, Barquisimeto, y otros puntos claves de Venezuela, en donde pernoctaban y fraguaban los entretelones de la conspiración permanente en contra de la tiranía. Desde allí, y con la fraternal ayuda de gobiernos amigos y funcionarios solidarios, muchos de los cuales llegaron al extremo de exponer sus cargos y sus vidas en aras de la citada ayuda, gestionaron pertrechos y armaron expediciones revolucionarias. A través de las frecuencias radiales y la pluma vibrante del periodismo y la literatura difundieron a los cuatro vientos los postulados de la lucha sin cuartel sostenida desde el exilio para librar al pueblo dominicano de la cruel y sanguinaria dictadura que padecía.

Dentro de su prolífica producción intelectual y como legado de esos años, el eminente escritor, político y estadista dominicano Juan Bosch, entre su amplia producción en el género del cuento costumbrista de contenido social, legó a la posteridad un relato en el que ubica en tierras venezolanas sus reflexiones psicológicas y ansias libertarias. La muchacha de La Guaira, lleva por nombre.

De igual forma y como parte del recuento de esos años de ostracismo y pesar en que a los dominicanos en el exilio nunca les faltó la mano amiga y la colaboración de los venezolanos, recordamos también el amargo trance padecido por el general Juancito Rodríguez, un rico hacendado y militar vegano, hostigado hasta la saciedad por la tiranía, quien dispuso sus bienes, influencias y la vida propia para luchar hasta el fin enfrentando a la dictadura. Financió, en gran medida, la fallida invasión de Cayo Confites, en 1947, y Luperón, en 1949, al igual que la del 14 de junio de 1959, en la que cayó abatido su hijo José Horacio Rodríguez, junto a decenas de combatientes. Apesadumbrado y desalentado por estos hechos, puso fin a su vida, el 19 de noviembre de 1960, en Barquisimeto.

Los tentáculos de la dictadura habrían de aposentarse, también, en territorio venezolano, tratando de acallar el laborantismo incesante y la agitación que venían sosteniendo los cientos de exiliados dominicanos, así como el evidente apoyo que estos recibían de parte de la clase dirigente política de aquel país, y de manera principal, su presidente Rómulo Betancourt, quien se había unido a la cruzada en contra de la dictadura y hacía escuchar su voz en todos los escenarios que su alta investidura ponía a su alcance.

En ese tenor, se produce el grosero atentado contra la vida del presidente, en momentos en que se desplazaba con un contingente de vehículos, el 24 de Junio de 1960. Una bomba de 100 kilos de dinamita, colocada en un vehículo estacionado a la vera de la ruta de desplazamiento de la comitiva oficial, fue accionada a control remoto, impactando y haciendo volar por los aires el vehículo que encabezaba la caravana. El segundo automóvil, en que viajaba Betancourt, también fue embestido por la detonación colisionando e incendiándose de inmediato. En el atentado perdieron la vida varios oficiales y el chofer del vehículo presidencial. El Ejecutivo venezolano pudo escapar del siniestro envuelto en llamas y con quemaduras graves. Desde su reposo hospitalario responsabilizó a Trujillo del atentado y demandó de la OEA y las Naciones Unidas el arreciamiento de las sanciones en contra de la dictadura dominicana.

La unificación de acciones en pro del descabezamiento del sanguinario régimen de terror que imperó en nuestro país por espacio de más de tres décadas, solo pudo lograrse con la puesta en práctica de acciones solidarias, de un pueblo y gobernantes solidarios, como los que hemos tenido los dominicanos en los venezolanos y de manera especial, de parte de un estadista probo y decidido, como lo fue, en su momento, Rómulo Betancourt.

Dicho ejemplo fue seguido, sucesivamente, por Carlos Andrés Pérez, Hugo Chávez y, en menor medida, Nicolás Maduro, quien gobierna esa hermana nación en el presente. De cada uno de ellos, la nación dominicana ha recibido sobradas muestras de vibrante solidaridad, que ha sido expresada en el apoyo a nuestras demandas de tipo político o socioeconómico, en los organismos de debate a nivel mundial o regional y el territorio venezolano ha vuelto a ser, como en épocas anteriores, el fraterno albergue, en momentos en que algún dominicano errante ha requerido el auxilio del vecino sudamericano.

Como muestra de una de esas acciones en que se expresa de manera practica la solidaridad y ayuda mutua entre nuestros pueblos, resulta oportuno traer a colación las amplias facilidades ofrecidas por el gobierno venezolano desde mediados de la década de los 70 a fin de integrar personal técnico calificado, proveniente de países del área, en diferentes renglones de la industria petrolera, lo que motivó una novedosa y oportuna oleada migratoria de la que se beneficiaron muchos dominicanos y sus familiares.
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jueves, 1 de diciembre de 2016

HARUKI MURAKAMI Y OTROS ENLACES

Haruki Murakami (Kioto, 12 de enero de 1949), es un escritor y traductor japonés, autor de novelas y relatos. Sus obras han generado críticas positivas y numerosos premios, incluyendo los premios Franz Kafka, Jerusalem y el Internacional Cataluña, entre otros.

La ficción de Murakami, a menudo criticada por la literatura tradicional japonesa, es surrealista y se enfoca en conceptos como el fatalismo. Es considerado una figura importante en la literatura posmoderna. The Guardian ha situado a Murakami "entre los mayores novelistas de la actualidad". Ha sido considerado candidato al Premio Nobel de literatura en repetidas ocasiones, sin que hasta el momento haya obtenido el galardón. (Wikipedia)

BIOGRAFÍA COMPLETA DE MURAKAMI en Wikipedia


THE 10 BEST HARUKI MURAKAMI BOOKS
Según Publishers Weekly
LOS 10 MEJORES LIBROS DE HARUKI MURAKAMI


Entrevista… (en inglés)

HARUKI MURAKAMI, THE ART OF FICTION
The Paris Review
Summer 2004
EL ARTE DE LA FICCIÓN



Entrevista…

HARUKI MURAKAMI: "ESCRIBO COSAS RARAS, MUY RARAS"
La Nación, Argentina
03 DE JULIO DE 2015
ENTREVISTA


Otra entrevista a Murakami…

Por Alberto Rodríguez
OTRA ENTREVISTA


Entrevista… (en inglés)

THIS WEEK IN FICTION: HARUKI MURAKAMI
By Deborah Treisman
The New Yorker
OCTOBER 6, 2014
CONVERSACIÓN SOBRE SCHEHERAZADE


Narración…

SCHEHERAZADE
By Haruki Murakami
The New Yorker
OCTOBER 13, 2014
NARRACIÓN - SCHEHERAZADE


LA NUEVA NOVELA DE MURAKAMI LLEGA EN FEBRERO 2017
NUEVA NOVELA


MORE FICTION
ENLACES


THE 10 BEST BOOKS OF 2016
The year’s best books, selected by the editors of The New York Times Book Review.
LOS 10 MEJORES LIBROS DE 2016

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lunes, 28 de noviembre de 2016

PREMIOS DOMINICANOS, IDEA FANTÁSTICA DE FRANKLIN MEDRANO

UN MOMENTITO CON MIGUEL
Por Miguel de Jesús Rodríguez
Locutor y Abogado Dominicano


De nuevo llegaba a la ciudad que más amo de los Estados unidos de Norteamérica, Philadelphia me recibía entre bares, museos y sus calles pobladas de huellas de una independencia anunciada con toques de campanas.

Franklin Medrano un comunicador dominicano que lleno de coraje se estableció en esa ciudad logrando marcar un antes y después al incursionar en la radio y televisión, convirtiéndose en la actualidad en el único hispano con programa en Telemundo 62 canal local de la ciudad antes mencionada, fue la persona que me invitó.

Todos estaban atentos a la ceremonia de Premios Dominicanos, producida por Medrano y su esposa la también comunicadora y empresaria de éxitos Angie Millán. El escenario fue Red Wine el cual lucía lleno más allá de su capacidad.

El objetivo de esta premiación es reconocer desde el de la posición más sencilla hasta el más encumbrado, fueron reconocidas personas que con honestidad llevan el pan a sus mesas y con responsabilidad han levantado una familia.

Vi la alegría en el rostro de dominicanos que han visto pasar sus vidas lejos de su Patria, caminando con cuidado por la nieve, con la moral alta y la nostalgia envolviendo su Alma. Hermanos que el exilio económico los llevó a tomar la decisión de buscar el sueño norteamericano.

Red Wine se convirtió esa noche memorable en la ventana desde la cual los premiados miraban los capítulos pasados de sus vidas y que motivaron a los organizadores a convertirlos en protagonista de la historia que se escribía.

Gissel Taveras llenó de gracia todo el escenario con su canto, Carmelito nos trajo el sabor dominicano con su merengue de acordeón, Pipe García a todos hizo reír con su personaje de piña con moña y cerró la noche Raúl Acosta y su banda Oro Sólido, quien hizo un recorrido por todos sus éxitos.

El aire tenía el aroma, del sudor de hombres y mujeres con metas y propósitos firmes, que conocen el frío de las manos y el dolor de los pies en medio de las botas del invierno, la humedad del calor de un Agosto bravo, pero también las bellezas de una Primavera que se abraza a un Otoño bonito.

Esa noche también salí premiado ya que el Concejal At Large junto a su homologo Danilo Díaz en nombre de la Alcaldía de Philadelphia reconocían mi aporte a la comunidad latina a través de la comunicación. Hoy solo nos resta decir "Premios Dominicanos, idea fantástica de Franklin Medrano".

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

¡UN AÑO YA, SIN TI, MADRE ADORADA!

A la presencia sempiterna de Cornelia Arriaga

Por Sergio Reyes II

Han pasado los meses, los días y las horas
Y de repente nos llega la fecha marcada en el calendario
Y el doloroso recuerdo de aquél noviembre 23 de tu despedida.

Estábamos allí, junto a ti
Atendiendo a la llamada del amor
Para prodigarte de besos y hermosos recuerdos
Que te sirvieran de compañía en el solitario sendero.

Midiendo las palabras,
Enjugando las lágrimas que pugnaban por salir
Y disputándonos por ser, cada cual, el último en la despedida
Desfilamos junto a tu lecho a ofrendarte el adiós.

Palabra triste, áspera y dolorosa
Para gente como nosotros, hijos como nosotros,
A quienes nunca les faltó tu compañía,
El amparo y tu oportuno consejo.

Pero asumimos el duro deber de dejarte ir,
De darle paso al aletear del espíritu,
Para que pudieses volar en paz.

Y todo fue como un soplido,
Como el vuelo rasante de las mariposas
Casi al ras de los campos cubiertos de rocío.

Así voló tu alma,
En pos del encuentro con los brazos amorosos del Creador.
Y al hacerlo, segura estabas que nos dejabas unidos
En una férrea comunidad de amor y hermandad
En homenaje a tu memoria.

Hace un año ya de tu partida.
Las lágrimas no han cesado de brotar al evocarte,
Al buscar tu sonriente rostro en cada rincón de la casa,
En el rostro de tus nietos –¡y biznietos!-,
En las positivas enseñanzas que nos legaste.

Y al pensar en ello me reconforto a mí mismo
Porque sé que te empleaste a fondo
Para enseñarnos a sobrevivir
después de tu partida.

Y ése es el más valioso tesoro que de ti heredamos.

¡Hasta siempre, Madre adorada!

Noviembre 23, 2016.
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lunes, 21 de noviembre de 2016

FALLECE MADRE DE CUQUI Y DIÓMEDES RODRÍGUEZ MARTÍNEZ


Falleció hoy, lunes 21 de noviembre de 2016, en Santiago la señora Ana Mercedes Martínez Jorge Vda. Rodríguez, la madre de Cuqui Rodríguez, Diómedes Isidro, Julio Ildefonso (Jochy), Juan Wilfredo (Paco), Rita Xiomara, Dimas de Jesús, Mayra Rita y Eveling Mercedes.

Sus restos mortales serán expuestos mañana (martes noviembre 22 de 2016) a las 8 de la mañana en la funeraria Savica, en la Avenida Enriquillo 52, en la ciudad de Santiago, República Dominicana.

Paz al alma de Dña. Ana Mercedes. Resignación y consuelo a sus deudos.

Reciban nuestro más sentido pésame.

Isaías & Julia, y todos los MEECianos.

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MÁXIMO CABRAL Y LA BARRANQUITA

Calles y avenidas

MÁXIMO CABRAL Y LA BARRANQUITA

La historia no ha sido ingrata a su memoria. Además de reconocer su heroísmo ha dejado grabada en hermosas líneas y repetidas páginas la crónica ejemplar de su ofrenda en defensa de la soberanía pisoteada.

El más reciente homenaje a su personalidad aguerrida se lo tributó el periódico “Vanguardia del Pueblo”, que publicó una enaltecedora semblanza en honor al “glorioso capitán” cuyo nombre ostenta un “Comité Intermedio” del Partido de la Liberación Dominicana. En Santo Domingo, al igual que en otras ciudades del país, se han denominado vías en su honor.

En 1926 el Congreso Nacional asignó una pensión a su madre y en 1934 fue bautizada “Máximo Cabral” una calle de Gazcue. En 1922, Rafael Eduardo Ricart describió su hazaña y su martirio en la revista “Panfilia”, incorporando a su elocuente narración el retrato físico del héroe.

El historiador Rafael Darío Herrera, dedicado a estudiar y proyectar su trayectoria y el hecho glorioso de “La Barranquita”, donde dio Cabral tan patéticas muestras de valor, declara que al margen de los méritos del soldado, que parece haber sido el más activo en la batalla, también puede haber influido para mantener vivo su recuerdo el que perteneciera “a una familia de renombre, poderosa económicamente en Mao”. No regatea las distinciones pero manifiesta que Carlos Daniel, el comandante de la acción, apenas se menciona.

Cabral ejecutó con presteza, con agilidad, todas las instrucciones que le impartió el general Carlos Daniel porque el general nunca está al frente de la batalla, es el que traza tácticas y estrategias, pero el ejecutor, siempre, es el capitán. Sin desmedro de los merecimientos de Cabral, que considero justos, creo que debe reconocerse a los demás héroes, por ejemplo a Carlos Daniel. Si él hubiera muerto en esa batalla se le hubiera tenido como un héroe, pero a los que quedan vivos no se les presta atención”.

En sus investigaciones, Herrera encontró un dato que ningún cronista había consignado: el joven revolucionario dejó novia. Se llamaba Merlin Cabral. Destaca de éste su “valentía, su decisión de no retroceder y enfrentar a toda costa a los norteamericanos”. En Santo Domingo, manifestó, “ningún otro héroe de La Barranquita tiene una calle”.

Hijo predilecto de Valverde

Ricart compara su arrojo con el del “ínclito cacique Guarocuya” y anota: “El fecundo llano de Guayacanes de Santiago trepidó bajo el estruendo pavoroso de su caída, y las veinticinco estrellas incrustadas sobre su fornido tronco por la ametralladora enemiga, vertieron el vivificador fluido en una votiva ofrenda filial y conmovedora”.

Dice que tenía ojos negros y expresivos, sedosa cabellera obscura, tez trigueña, facciones finas, férrea contextura, altivo porte marcial, elevada estatura, elegante, a la par que grueso. Era “un moderno David, pastor y guerrero, siervo y devoto del invicto estandarte del pueblo dominicano”.

Hijo predilecto de Valverde, corazón intrépido y afable, voluntario vencedor del natural instinto para cumplir los más bellos y sagrados deberes de sacrificio patrio”, añade.

Vanguardia del Pueblo” apunta que Cabral Reyes “fue el jefe de la resistencia que en el paraje de La Barranquita, cerca de Guayacanes, hoy provincia Valverde, le hizo un grupo de dominicanos a las tropas norteamericanas que ocuparon nuestro país en 1916”.

Recibió enseñanza escolar con Ercilia Pepín (1), luego se dedicó a las tareas agrícolas en las propiedades de su padre, terrateniente de la región del Cibao. “Más tarde pasó a formar parte del Estado Mayor del general Desiderio Arias y tomó parte en la campaña de 1912 distinguiéndose en los combates de Chacuey, Juan Calvo y otros de menos importancia que sucedieron luego del asesinato de Ramón Cáceres”, señala el órgano político. Fue protagonista de casi todas las acciones en las que actuó el guerrillero montecristeño. “Máximo Cabral alcanzó en el Estado Mayor de Desiderio el rango de capitán y los que lo conocieron lo recuerdan jovial, impulsivo, fornido, con un valor sereno al momento del combate”.

Darío Herrera manifiesta que Cabral vestía uniforme de soldado francés, era extrovertido y luchó con denuedo “para desplazar al general Alfredo Victoria del poder, que encabezaba prácticamente una dictadura. Cuando se produjo la intervención de 1916, ya era miembro de la Guardia Republicana estacionada fundamentalmente en la fortaleza Ozama. En ese quehacer revolucionario tan intenso, no tuvo tiempo para el matrimonio”, enfatiza el escritor maeño.

La calle

Una resolución de la Sala Consistorial de la Ciudad de Santo Domingo, emitida el 13 de noviembre de 1934, dispone: “La calle de Gazcue de Norte a Sur paralela a la “Ángel Perdomo”, hacia el Oeste, se llamará Máximo Cabral, el héroe de La Barranquita”.

Inmolado

Máximo Cabral Reyes

Nació en la villa de Mao el siete de noviembre de 1889 (2), hijo de Máximo Cabral y Eudocia Reyes. Fue el mayor de 13 hermanos. (3)

El tres de junio de 1916 (4), al frente de 90 hombres, emboscó las tropas norteamericanas que procedían de Monte Cristi y se dio inicio a un violento combate que comenzó en horas de la mañana y terminó a las cinco de la tarde del cuatro. “Tres días habían aguardado Cabral y sus hombres el paso de las tropas imperialistas, pero a la larga pudo más la superioridad bélica y numérica que el valor y la abnegación de los patriotas”, afirma “Vanguardia del Pueblo”.

Debían estar seguros de que se iban a inmolar porque los maeños tenían armamentos rústicos, primitivos, como máuser de un tiro y otros que ellos le decían “vegas haitianas” pero eran belgas haitianos de las guerras de independencia”, acota Rafael Darío.

Cabral Reyes “cayó heroicamente en La Barranquita a la edad de 29 años junto a muchos de sus compañeros que con él quisieron vengar la afrenta hecha por los yanquis a la soberanía nacional”, resalta Vanguardia. En 1936(5) sus restos fueron trasladados con honores de héroe nacional a la Catedral de Santiago de los Caballeros.

NOTAS ACLARATORIAS DE ISAÍAS FERREIRA

(1) No está claro si “Recibió enseñanza escolar con Ercilia Pepín” quiere decir que fueron compañeros de estudios, porque habiendo Ercilia Pepín nacido el 7 de diciembre de 1886 y Cabral el 7 de noviembre de 1887, es imposible que ella fuera su maestra.
(2) Según la nota genealógica La Familia Cabral de Mao – 1, publicada por Rafael Darío Herrera en su blog Historia y Educación, de fecha 29 de junio de 2014, archivado debajo de la pestaña Genealogía: 6 Máximo Aurelio Cabral Reyes, n. 7 de noviembre de 1887 y f. 3 de julio de 1916.
Máximo Cabral fue bautizado el 1º de enero de 1888. Padrinos: Francisco Reyes Tavárez y Emelinda Engracia Reyes.
(3) Tampoco fue el mayor de trece hermanos. De acuerdo a la misma nota genealógica de Rafael Darío Herrera: 2 Francisco Belarminio Cabral Reyes, n. 18 de junio de 1881.
(4) La batalla de La Barranquita se libró el 3 de julio de 1916.
(5) Según Manuel Rodríguez Bonilla los restos del capitán Cabral Reyes fueron trasladados desde el Cementerio Municipal de Mao a la Catedral de Santiago el 30 de marzo del año 1930.

Publicado el: 18 abril, 2010
Por: ÁNGELA PEÑA
En Hoy.com.do

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domingo, 20 de noviembre de 2016

LA BRRANQUITA: HABLAN LOS PATRIOTAS... Y LA TRAICIÓN

Próximamente saldrá a la luz pública la obra "La Barranquita: Hablan los Patriotas y la Traición", alusiva a la heroica acción de la batalla de La Barranquita, Guayacanes, en el 1916. El acto de presentación se llevará a cabo en la Tercera Feria del Libro de Historia Dominicana, el jueves 1 de diciembre, a las 3 de la tarde, en el Salón de Conferencias del Archivo General de la Nación, en la ciudad de Santo Domingo. Este es el tercer título publicado por el Lic. Manuel Rodríguez Bonilla en este año de 2016 relacionado con el tema de La Barranquita. Los otros dos son Juan de Jesús Reyes, el Cantor de La Barranquita y La Batalla de La Barranquita, ambas excelentes obras, repletas de información de sumo interés.

La Barranquita: Hablan los Patriotas y la Traición es una obra de tipo testimonial donde los patriotas que allí combatieron, y que lograron sobrevivir por casualidad de la vida, narran de viva voz su versión del martirologio que significó enfrentar por más de dos horas y con una fuerza de solo 80 hombres mal armados, a un ejército de 837 soldados invasores acompañados de las armas más potentes y peligrosas existentes en el mundo para la época.

¿Quiénes participaron en lo que es considerada la resistencia organizada más importante que el ejército y el pueblo dominicano dieron a la primera ocupación militar de los Estados Unidos de América a la República Dominicana? ¿De dónde provenían? ¿Quién los reclutó y organizó? ¿Qué estrategias utilizaron los dominicanos? ¿Cuántas y cuáles tipos de armas utilizaron nuestros patriotas? ¿Quiénes murieron y quiénes salieron heridos de la contienda? ¿Dónde fueron llevados los heridos y quién o quiénes les curaron?¿Cómo logró el patriota Demetrio Frías sacar la bandera nacional del terreno ya ocupado por los marines? ¿Cuántos grupos de patriotas combatieron en los alrededores de La Barranquita y quiénes los dirigían? ¿Quién fue realmente el jefe general de los patriotas que combatieron ese 3 de julio de 1916? ¿Cuáles fueron las motivaciones que llevaron a estos jóvenes a combatir al ejército invasor en La Barranquita? ¿Cómo llegó allí y qué dijo al llegar el anciano Francisco (Pancho) Peña, quien en su juventud también combatió a los españoles acompañando al Ejército Restaurador? ¿A quién entregó Demetrio Frías la bandera nacional después de rescatarla? ¿Cómo vivía Pancho Peña en Loma de Guayacanes antes de unirse a “los muchachos” en La Barranquita? ¿A quién le llamaban El Cornetero y por qué?

Estas y muchas otras preguntas son contestadas por los mismos sobrevivientes del hecho histórico contactados cuarenta años atrás por el autor, cuyas voces quedaron grabadas con importantes mensajes para la posteridad.
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viernes, 18 de noviembre de 2016

FALLECIÓ MADRE DE NIÑO ALMONTE


Les comunico con profunda pena a mis amigos y familiares el fallecimiento de mi querida Madre Celestina, acaecida el 16 de noviembre, a las 11 p.m., en Mao. La familia agradece a Dios por mantenerla con nosotros durante 104 años y seis meses. El velatorio tiene lugar su hogar de la calle Emilio Arté # 146.

Santa paz a su alma.

Amigo, paz y consuelo para ti.

Isaias y Julia, y toda la familia MEECiana
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miércoles, 16 de noviembre de 2016

MURIÓ DANILO TINEO DISLA


Pasamos por la pena de informarles que ha fallecido en Mao Danilo Tineo Disla.

Descanso eterno a su alma.

Paz y consuelo a sus familiares.

En paz descanse, Danilo Tineo, un buen hombre.
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martes, 15 de noviembre de 2016

LA DEMOCRACIA EN NUESTRA REPÚBLICA DOMINICANA

TERCER CAMINO
Por Lavinia del Villar


Según nuestra Constitución, la República Dominicana es un Estado Social y Democrático de Derecho, fundado en el respeto a la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes públicos. Aclara, que se entiende por soberanía popular la que reside exclusivamente en el pueblo, de donde emanan los poderes, ejercidos por medio de sus representantes. O sea que muy clarito queda establecido que el pueblo es el soberano. ¡Qué interesante!

Leyendo este libro mágico me parece que estoy en el país perfecto para vivir, donde el derecho a la igualdad ofrece las mismas oportunidades a todos los habitantes, y donde la dignidad del ser humano es sagrada, innata e inviolable, cuyo respeto y protección es responsabilidad de los poderes públicos.

Sin embargo, como no me convence, sigo buscando en qué parte encaja nuestra democracia con lo que expresa la Carta Magna, y encuentro que entre otras, el sistema de gobierno honra el derecho a la libertad de expresión.

Sí señor… los periodistas se expresan, los comunicadores denuncian, los más calientes protestan y todos podemos decir misa sin ninguna consecuencia adversa. No hay límites para expresar lo que nos molesta de una u otra situación, y eso es muy bueno. Lo malo es, que podemos hablar, quejarnos y hasta rabiar si nos parece, sin que nadie nos haga caso.

Pero, estamos en democracia, di lo que quieras, ya te cansarás, porque yo “No oigo nada, soy de palo, tengo orejas de pescado.”
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sábado, 12 de noviembre de 2016

LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA DE HÉCTOR BREA TIÓ

Héctor Brea Tió comparte su vocación profesional con una honda apelación literaria, que canaliza en creaciones históricas, narrativas y poéticas a la luz de sus investigaciones, intuiciones y vivencias. Heredero de la tradición cultural de Mao, donde nació y recibió su formación inicial, hace del cultivo de la historia y las letras el centro de sus inclinaciones intelectuales, morales, estéticas y espirituales.

Esta nueva obra ensayística de Héctor Brea Tió aborda facetas de la vertiente histórica y socio-cultural denominada INTRAHISTORIA, que da cuenta de los fenómenos y acontecimientos subyacentes que alientan y respaldan a los grandes sucesos y personajes del acontecer social desde la dimensión soterrada protagonizada por valiosas figuras en el marco de lo que no se ve. Y ya dijo José Martí, que comparte con Máximo Gómez y Ceferina Chávez el proscenio de esta obra, que lo más importante no se ve.

Desfilan por este interesante texto, con los datos objetivos de la historia y los trazos elocuentes de la composición literaria, tipos, leyendas y anécdotas que conforman el meollo de este nuevo aporte del inquieto intelectual dominicano Héctor Brea Tió, que ha hecho de la palabra el cauce de sus pasiones entrañables y, de sus inquietudes intelectuales, la fragua de su imaginación creadora.

Dr. Bruno Rosario Candelier
Director de la Academia Dominicana de la Lengua
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GRACIAS, VITALINO

EN LA MUERTE DE UN GRAN SER HUMANO...
Por Carlos Reyes


Ayer (9 de noviembre de 2015) falleció un hombre probo de Mao: Vitalino Ferreira. Fundador de una familia muy decente, trabajador sin mácula, generoso con todos. Fue en 1995 cuando lo conocí. Mi jefe de trabajo buscó contacto con él para pedirle que me ayudara en algo que necesitaba. Enseguida se mostró dispuesto, y me mandó a buscar. Me dijo que le pidiera lo que yo quisiera. Sólo acepté lo necesario, que para él sería poco pero para mí mucho. Nunca abusé de él, aunque me reiterara que estaba a mi entera disposición. Aquella ayuda fue muy importante para mí. Me liberó de amargos momentos. Cuando escribí mi segundo libro de poemas (escrito en 2004 pero impreso en 2008), decidí dedicárselo. Para ese entonces ya no recibía su ayuda porque yo mismo había dispuesto, desde 2001, que no la necesitaba. Repito: nunca abusé de él. Sin embargo, Vitalino seguía ofreciéndome su mano cada vez que me veía. Lo visité un día para entregarle mi libro. Leyó la dedicatoria y se puso a llorar. Me contó la historia de su vida mientras me aconsejaba seguir por el buen camino. Debo mucho a la familia Ferreira. Una tarde de 1999, un joven llamado Ángel notó que unos amigos estaban hablando de un poema que yo había escrito. Tomó el poema, lo leyó y dijo: “Vengo ahora”. Al regreso le acompañaba su padre Manuel Torres Ferreira, quien al acercarse a mí me preguntó con mucha entereza: ¿Usted escribió esto? Le respondí que sí. Volvió a preguntarme: ¿Usted quiere que yo le consiga un trabajo? Le respondí que sí lleno de alegría. Yo trabajaba, pero mi trabajo era humillante. Manuel Torres Ferreira, que aquella tarde seguramente estaba en casa de Vitalino cuando Ángel fue a buscarlo, me consiguió un trabajo y una beca en la universidad. Manuel era catedrático de Letras. Desde ese momento inició una nueva etapa en mi vida. Di un giro de 360 grados. Antes de ese paso conocí a Isaías Medina Ferreira, quien también me dio un trato especial desde que me vio. Yo intuía que todo aquello tenía su origen en Vitalino Ferreira, porque a su familia le hablaba bien de mí y le pedía que me ayudara. Pero aclaro que la generosidad hacia mí de Manuel, de Isaías, de doña Lourdes y de Miguel Ferreira no dependía absolutamente de Vitalino, esa ha sido siempre una cualidad de ellos, como lo descubrí con el tiempo. Gracias a la mano que me tendió Vitalino en aquella ocasión pude crecer y superarme con menos dureza. Algún día yo daré a otros lo que él me dio a mí.

RIP
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viernes, 11 de noviembre de 2016

LOS AÑOS EN QUE SE PROHIBÍA PENSAR

Por Sergio Reyes II

De cómo el joven estudiante Claudio Tavárez Belliard fue apresado en septiembre de 1977 a su regreso al país porque supuestamente procedía de algún país de la órbita socialista, lo cual era un delito, y cómo pudo recuperar finalmente su libertad, para dedicarse por entero y hasta el final de sus días a la lucha denodada y sin descanso en pro de los derechos y reivindicaciones de los oprimidos.

Una breve reseña, colocada quizás como relleno casi al cierre de una edición noticiosa, puso todo de revés, tal si fuese la llama que se expande en la pradera llenando el horizonte de flamígeros destellos, hasta donde la vista alcanza.

Como era común en aquellos días, la emisión del tabloide estaba saturada de reportes dando cuenta de las últimas bellaquerías represivas orquestadas desde las altas esferas del Estado en contra de amplios sectores de la población que ya se habían puesto de acuerdo para frenar, por la vía electoral, a un gobierno despótico y represivo que arribaba a la etapa final de un tercer periodo arrinconado por una oleada de protestas populares, padeciendo de fuertes disidencias en su estructura interna y enfrentando peligrosos conatos de rebeldía en los estamentos militares provocados por el crecimiento desaforado de las mismas ambiciones y mezquindades que, en su momento, contribuyó a prohijar, en una maquiavélica jugada propia de su enfermiza y proterva naturaleza politiquera.

Las páginas del vespertino contenían, además, los reportes sobre los avances logrados hasta ese momento por un puñado de las organizaciones políticas tradicionales, en la lucha contra reloj en pro de ponerse de acuerdo para conformar una fórmula unitaria que les permitiera enfrentar -y derrotar- en las urnas al sempiterno candidato oficialista que, antes que aflojar las riendas en aras de la ansiada democratización del país, se empecinaba en perpetuarse en los controles del Estado, aprovechando para su promoción todos los escenarios nacionales e internacionales que le garantizaba su alta investidura.

Una porción de las organizaciones más progresistas del país asumían como estrategia el escepticismo e indiferencia ante el desarrollo del proceso electoral que arropaba a toda la Nación, al tiempo que otros sectores, más pragmáticos y aguerridos, orquestaban jornadas de lucha y denuncia en pro de las más sentidas reivindicaciones populares teniendo como caldo de cultivo y escenario el propio aparataje derivado del clima de agitación y efervescencia que envuelve a las elecciones, en la República Dominicana.

La bulliciosa temporada del beisbol invernal, recién iniciada, las carteleras de la lucha libre internacional, con el Campeón de la bolita del mundo y sus archirrivales del momento, como protagonistas, los afanes y heroicidades de la selección nacional de baloncesto en busca del logro de la medalla de oro en los juegos de Panamá, además de los temas de candente actualidad en el mundillo de la farándula, la radio y la televisión, completaban el resto de las informaciones de interés, registradas en las páginas del tabloide que nos ocupa, aquella tarde de comienzos de septiembre, de 1977.

514 letras, dando vida a 77 palabras bastaron para dar a conocer al mundo, en el ámbito taciturno de aquella tarde, el hecho de que a su llegada desde el extranjero por la terminal de Las Américas, un joven estudiante que supuestamente procedía de algún país de la órbita socialista había sido apresado por agentes del Servicio Secreto de la Policía Nacional, quienes alegadamente le incautaron literatura comunista. El capitán Percy Salvador Caminero, de la uniformada, informó a la prensa sobre los motivos del apresamiento y el desarrollo de los interrogatorios de rigor.

Según la nota, no se pudo definir el país socialista de procedencia. Lo que sí está claramente definido en la reseña de no más de cinco párrafos es la identificación del detenido: Claudio Tavárez Belliard.

Como reguero de pólvora se diseminó entre la población la información sobre el apresamiento y sometimiento a la justicia del imputado. Poco a poco fueron agregándose elementos que completaban el rompecabezas de este caso y a medida que se conocían nuevos datos también aumentaban las críticas ante la imposición de la draconiana medida de puro corte represivo.

Explicado a groso modo, el caso se resume en los elementos siguientes:

El militante izquierdista dominicano, nativo de la provincia Dajabón -en la frontera norte dominico haitiana- y residente en los Estados Unidos, en donde había hecho un historial de larga data con su presencia activa en las luchas y jornadas en contra de la invasión yanqui a la Republica Dominicana en 1965 y la guerra de Vietnam, así como en múltiples actividades a favor de las mejores causas de la humanidad, regresaba al país teniendo como puerto de entrada el Aeropuerto Internacional de Las Américas. Junto a otros materiales de tipo propagandístico, en sus valijas transportaba más de 700 ejemplares de la revista Perspectiva Mundial, un semanario de corte progresista producido en los Estados Unidos bajo el auspicio del Partido Socialista de los Trabajadores (Socialist Workers Party), que contenía enfoques de corte ideológico y reivindicativo dirigidos a orientar a la clase trabajadora y sectores progresistas dentro de la pequeña burguesía, tanto en el país de edición de la revista (los EE. UU), como Latinoamérica, Europa y el resto del mundo.

La publicación incautada tenía más de dos años de circulación libre en todo el territorio nacional en idioma inglés, impulsada por entidades progresistas que se valían de este medio impreso como mecanismo de orientación política e ideológica. En los últimos meses había dado inicio la producción de la edición en español lo que auguraba una difusión más amplia entre el público lector, razón por la que los auspiciadores aunaron esfuerzos y aprovechaban todas las oportunidades posibles de introducir grandes volúmenes de ejemplares al país. A ello se debe que en su viaje de regreso al país, Claudio Tavárez trajese consigo una cantidad tan impresionante de ejemplares, como la que le fue incautada.

Antes de proseguir, es de importancia nodal consignar que el joven profesor apresado estaba afiliado a la corriente ideológica del Trotskismo, que, al decir de algunos, constituye el sector más aguerrido y radical dentro del pensamiento político del marxismo leninismo. A lo anterior se agrega el hecho de que el material de divulgación política e ideológica que portaba estaba consignado a los señores Enrique de León –Enriquito- y José Díaz, quienes fungían como los encargados de la divulgación y venta de la revista en cuestión en todo el país y con los que estaba vinculado, políticamente.

Así las cosas, a todas luces se hace evidente que, más que perseguir la circulación de un material, educativo por demás, los cancerberos de la policía nacional, encabezados en ese entonces por un personaje de pésimo recuerdo que respondía al nombre de Neit Rafael Nivar Seijas, motivaban sus acciones en la represión del libre juego de las ideas, el golpeo a los derechos humanos y la libre expresión del pensamiento. Blandían como estandarte el adefesio jurídico de las odiosas leyes 6, 70 y 71, que perseguían y condenaban el culto de las ideas marxistas en el país y, de paso, sometían a la ley de las mazmorras o del ostracismo a todo aquel que no comulgase con el statu quo imperante, en ese entonces.

Con todo el vigor y la reciedumbre ideológica que caracterizó cada uno de los pasos de su vida, Claudio Tavárez se mantuvo aferrado a la versión que se había acordado, al momento de asumir la honrosa encomienda: hacerse responsable del traslado de las revistas y demás materiales propagandísticos, aduciendo que solo cumplía con un favor que le había solicitado un amigo.

Así las cosas, el mes de septiembre de aquel año de 1977 se tornó álgido. En plena efervescencia pre-electoral, mientras los partidos tradicionales hacían aprestos por la escogencia de los candidatos que habrían de terciar en los venideros comicios del año entrante, el conflicto legal por la libertad del detenido y la devolución de las revistas adquirió ribetes descollantes que acapararon gran parte de la atención de la ciudadanía.

Haciéndose acompañar de una batería de abogados entre los que descollaban, de manera principal, los doctores Alberto Malagón y Luis Conrado Cedeño, los responsables del cargamento se entrevistaron con Nivar Seijas, en sus oficinas del palacio de la Policía Nacional, en procura de la devolución de las publicaciones. El máximo ejecutivo de la uniformada alegó que los tribunales de la república habían sido apoderados del caso, para su decisión final y que las revistas en cuestión habían sido remitidas como parte constitutiva de la prueba del alegado delito.

Estas afirmaciones, remachadas con unas contundentes declaraciones ofrecidas por el jefe policial y que fueron reseñadas en la primera plana de la mayoría de los medios noticiosos de ese entonces, se constituyeron en el leño que atizó la fogata y a partir de entonces el asunto derivó en un sainete con los reenvíos, ardides y escaramuzas legales que acostumbraba montar el régimen balaguerista de los Doce Años, como forma de combatir, perseguir y arrinconar a sus oponentes.

Mientras, por un lado, se producía toda una corriente de opinión a favor de la obtención de la libertad para Claudio Tavárez Belliard, junto a la devolución de las revistas a sus legítimos propietarios, por el otro se desarrollaba la estrategia legal que habría de lograr el descargo del detenido y su salida de las ergástulas en las que se encontraba padeciendo el rigor del encarcelamiento injusto.

Los editores de la revista en cuestión remitieron un cable desde la ciudad de New York, dirigido a la Asociación Dominicana de Diarios en la que expresaban su asombro por la aplicación de la draconiana medida por parte de las autoridades al tiempo que solicitaban el pronunciamiento de la entidad en pro de la liberación inmediata de Tavárez Belliard.

Por su parte, en el plano legal, el flamante Procurador Fiscal del Distrito Nacional en aquel entonces, Anaiboní Guerrero Báez, a tono con las directrices emanadas de palacio fijó en $200.000 (Doscientos mil pesos) el monto de la fianza solicitada. Solo gracias al coraje y tesón desplegados de manera ardiente por los abogados de la defensa pudo lograrse una significativa reducción en la suma asignada para que el prevenido pudiese obtener la libertad provisional, hecho que pudo lograrse gracias a la actitud ecuánime y apegada a los cánones legales, esgrimida por el Magistrado Sergio Rodríguez Pimentel, Juez de la Segunda Cámara Penal, en donde fue ventilado el caso.

Además de los escarceos legaloides y las declaraciones temerarias y faltas de contenido esgrimidas por la policía nacional y sus personeros más connotados así como las réplicas y movimiento de fichas encaminados por la defensa de Claudio Tavárez, en pro de sensibilizar a la colectividad en apoyo de su liberación, en el interín había venido produciéndose toda una campaña de orientación en los medios impresos, la radio y la televisión, en el que tomaron parte connotadas lumbreras del periodismo, analistas políticos e intelectuales, lo que contribuyó grandemente con el logro final de la obtención de la libertad y la devolución pura y simple de las revistas incautadas.

Las páginas del legendario periódico vespertino La Noticia, inspirado por las vibrantes y esclarecedoras plumas de su Director Silvio Herasme Peña y su Jefe de Redacción, Miguel Hernández, con sus encendidos Editoriales, su cobertura paso a paso del proceso legal y la acogida a innúmeras voces y opiniones en favor de los derechos del prevenido, hubieron de mantener encendida, en todo el curso del proceso, la llama de la libertad, en reclamo de los derechos conculcados. Fidelio Despradel, desde su combativa columna Perspectiva contribuyó a desarmar paso a paso los mostrencos planteamientos legaloides esgrimidos por la Policía Nacional y la fiscalía.

Otro tanto debemos decir de los atinados enfoques periodísticos a la firma de Guarionex Rosa, pletóricos de datos y rebosantes de ecuanimidad, en favor de la justa causa. De igual manera, trascienden por su objetividad los planteamientos contenidos en los reportajes del corresponsal Ramón Velásquez, quien, a pesar de encontrarse limitado dentro de los férreos barrotes en que, en ocasiones, se encuentra el periodista asalariado, asumió con entereza y ecuanimidad el sagrado deber de dar a conocer los hechos con objetividad y sin amañamientos.

Junto a las reclamos de la población -unas veces mesurados y otras tantas encendidos y militantes-, y envuelto en el maremágnum de la efervescencia política que arropaba al país, el pleito por el establecimiento definitivo de la libertad con el descargo de la acusación que pesaba en contra de Claudio Tavárez Belliard así como la subsecuente devolución de los 700 ejemplares de la revista Perspectiva Mundial, siguió debatiéndose el incidente, hasta los días finales del mes de Septiembre.

Una edición especial de la revista, en su versión en inglés, consigna la condena internacional por el apresamiento del citado militante político, la imposición de la astronómica suma en calidad de tope para la fianza y, como es natural, por la negativa de devolución de la revista en cuestión.

Con el paso de los días, la razón y la justicia terminaron por imponerse en el curso del debate y en una nueva audiencia el fiscal del tribunal, Reynaldo Díaz Pared, se sumó al pedimento de descargo puro y simple esgrimido por la barra de la defensa, por considerar que el prevenido no había incurrido en ninguna de las violaciones que le atribuía la policía.

A pesar de que el magistrado se reservó el fallo, hasta una fecha cercana, Claudio Tavárez Belliard pudo recuperar finalmente su libertad, para dedicarse por entero y hasta el final de sus días a la lucha denodada y sin descanso en pro de los derechos y reivindicaciones de los oprimidos.

Gloria eterna a su memoria.
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