martes, 8 de abril de 2014

PEDRO TIÓ LLOVET

Por Rafael Darío Herrera
El autor es historiador, profesor universitario y miembro de la Academia Dominicana de la Historia.

Pedro Francisco Tió Llovet nació el 25 de enero de 1839 en Blanes, Barcelona, hijo de Pedro Tió y Julia Llovet. Se estableció en Santiago en los albores de la década de 1860 donde se dedicó al comercio junto al colectivo de comerciantes catalanes.

Por natural e instintiva inclinación, así como por la determinación de preservar su vida, Pedro Tió, se colocó del lado de los españoles durante la Guerra de la Restauración y la principal evidencia de esto la aporta el comerciante italiano Juan Rossi, primer testigo interrogado por la comisión que el 14 de octubre de 1863 investigó el incendio acaecido en la ciudad de Santiago, el 6 de septiembre de 1863, en el marco de la Guerra Restauradora. Rossi imputa la catástrofe a los españoles y afirma que don Pedro Tió estaba en la fortaleza San Luis con los españoles y al aproximarse las fuerzas dominicanos abandonó el lugar con las demás personas allí atrincheradas. (Emilio Rodríguez Demorizi (Ed.), Actos y doctrina del gobierno de la Restauración, Santo Domingo, Academia Dominicana de la Historia, vol, XV, 1963, p. 47).

Luego del incendio, don Pedro Tió se trasladó a la ciudad de Montecristi, ciudad que ocupó el ejército español comandado por el general José de la Gándara. En 1864 vivió en una casa ubicada frente al mercado público, propiedad de Miguel Aurich, comerciante catalán. Y el 27 de enero de 1866 firma como testigo un documento donde Aurich reclama la propiedad de esa y otra casa de “pispén”, en dicha ciudad. (Edwin Espinal, “Catalanes en Montecristi”, en Instituto Dominicano de Genealogía, Cápsulas genealógicas, t. I, Santo Domingo, 2010, pp. 103-105).

En una certificación expedida por el presbítero Luciano de la Concepción Santana, Rector y Vicario foráneo de Santiago, el 28 de marzo de 1872, a don José Batlle y en la que comparecieron como testigos los señores Pedro Tió y Luis Tió, el primero declaró ser oriundo de Calella, Barcelona (Cataluña), España, de 37 años, soltero y dedicado al comercio, mientras Luis, que también era soltero, procedía de la misma ciudad, se dedicaba al comercio, y tenía 27 años de edad.

El 8 de marzo de 1876, el ilustrado humanista Manuel de Js. Peña y Reynoso informa al administrador de Hacienda de Santiago que Pedro Tió, junto a un grupo numeroso de comerciantes de esa localidad, no habían acudido al llamamiento del gobierno del Consejo de secretarios de Estado para formar un empréstito para atender a los más urgentes necesidades del momento.

El 26 de julio de 1876, Peña y Reynoso cita la aportación hecha por un grupo de comerciantes de Santiago y en ella aparece Pedro Tió con una contribución de 30 pesos en mercancía, cifra elevada para época. Al mes siguiente, Pedro Tió prestó 40 pesos para los expedicionarios que retornaban del Este del país probablemente en acciones para defender el gobierno liberal de Espaillat. (Manuel de Js. Peña y Reynoso, Escritos selectos, Santo Domingo, 206, pp. 159, 263 y 277).

Por los datos precedentes se puede inferir entonces que los Tió arribaron a Mao a fines de la década de 1870 o a inicios de la siguiente e instaló el más importante comercio del incipiente pueblo, ubicado en la entonces calles Esperanza (Duarte), esquina Comercio (Sánchez), denominado La Casa de Dios. Para suplir de mercancías su comercio, don Pedro viajaba en recuas tanto a Montecristi como a Puerto Plata. Formó parte del puñado de hombres, de profunda fe religiosa, que luchó tesoneramente por el progreso de Mao en la construcción de caminos, trazado de calles y hasta llegó a construir un pequeño acueducto.

Tal como se estilaba en la época decimonónica don Pedro Tió mantuvo vínculos matrimoniales, formales e informales, con por lo menos seis mujeres. El 21 de agosto de 1872, se casó en la catedral de Santiago con María Concepción Tavárez, hija de Lino Tavárez y Rosa Tavárez, de cuya unión nacieron los siguientes hijos: Pedro Tió Tavárez, n. 18 de agosto de 1873, Jaime Antonio Tió Tavárez, n. 1872 y f. 2 de agosto de 1934, Ramón Antonio Tió Tavárez, n. 30 de agosto de 1876, Julia Tió Tavárez, n. 1877.

Julia Tió Tavares, se casó en Mao el 6 de junio de 1897 con Melchor González, n. 1870, de 22 años al momento del matrimonio, natural de España, hijo de Francisco González y Margarita Villafácil, naturales de Villagarcía de Campo, Valladolid, España. El sacerdote que realizó la boda, Honorio Liz y Salcedo, apostilló que “por haber venido de España a esta parroquia el contrayente en edad no núbil, por ello, no observé con respecto a él, lo dispuesto en el Sínodo Diocesano del 78, artículo XIV, párrafo 261 y página 82”. Hijos: 1 Pedro Porfirio González Tió, n. 27 de diciembre de 1896, casó el 24 de julio de 1965 con Juana Bautista Cruz Colón, de 46 años, nacida en Villalobo, hija de Domingo de la Cruz y de Juana Colón. 2 Melchor González Tió, n. 2 de mayo de 1898 quien se dedicó a la agricultura y al comercio.

Al quedar viudo se casó el 10 de febrero de 1881 con Josefa Antonia Báez Castellanos, Toñica, n. 1857 y f. 7 de enero de 1885, hija de Rudercindo Báez y María Antonia Castellanos. Este fue el décimo matrimonio eclesiástico celebrado en la parroquia de Mao. De esta unión matrimonial nació Josefa Antonia Tió Báez, n. 1º de mayo de 1881 y f. f. 3 de junio de 1942, quien fue bautizada por Román de Peña y Ceferina Calderón.

Josefa Antonia Tió Báez casó el 4 de agosto de 1904 con José I. Espinal Ulloa, n. 30 de noviembre de 1883 y f. 8 de marzo de 1963, oriundo de Gurabo, Monción, hijo de José Espinal y María Ramona Ulloa. Según se consigna en el acta, la boda se hizo en la residencia de Jaime Antonio Tió y Ubaldina Liz y firmaron como testigos Félix María García e Ismael Madera.

Pero don Pedro Tió tuvo mala fortuna con sus esposas pues Antonia Josefa Báez Castellanos falleció el 2 de enero de 1885. Sin embargo, al parecer detestaba la soledad y en 1890 volvió a casarse con María Martina Valdez, Tina, n. 1850 en Peñuela, quien también falleció el 8 de octubre de 1905. Era hija de Eleuterio Valdez y Mauricia.

Con la señora Mercedes Aracena don Pedro procreó a Julio Tió Aracena quien desarrolló capacidades prácticas como escultor. Con Juliana Pérez, nativa de Nibaje, Santiago, tuvo a María de las Mercedes Tió, Chea, que a su vez casó, el 2 de diciembre de 1894, con Joaquín Ramírez Vilchez, n. 1874, telegrafista, natural de Santo Domingo y residente en Cotuí, hijo de Joaquín Ramírez y Ana María Vilchez.

Hijo de don Pedro Tió era Leopoldo Tió quien dirigió una brigada de hombres en la canalización del río Yaque del Norte que realizó Juan Isidro Jimenes en Montecristi en 1873. De acuerdo con el Dr. Ricardo Brea Tió el personaje murió en Jiguaní, Santiago de Cuba, luchando por la independencia de Cuba. Sin restar ningún mérito a este dato, en un libro recientemente publicado por la Fundación García Arévalo, de la autoría del historiador Carlos Esteban Deive, titulado Honor y gloria. Los dominicanos en las guerras de independencia de Cuba, Santo Domingo, 2011, se omite el nombre de Leopoldo Tió.

La habilidad para los negocios le permitieron a don Pedro Tió alcanzar el éxito económico y acumular una considerable fortuna y de este modo pudo edificar junto al local comercial una majestuosa vivienda, de estilo arquitectónico angloantillano. Cuando la misma se hallaba en su fase final, un periódico de Santiago hizo referencia a la misma: “La hermosa y bien construida casa del apreciado don Pedro Tió quedó terminada en el curso de la actual semana. La pintura estuvo a cargo del reputado maestro Oreste Minicucci, y cuanto podemos decir de tan acabada obra es, que el Sr. Minicucci ha ganado un nuevo triunfo en sus acostumbrados y esmerados trabajos” (El Diario, 4 de junio de 1906).

En un entorno urbano donde la casi totalidad de las viviendas se hallaban construidas de madera, poseían piso de tierra y techas de cana, la de Pedro Tió sobresalía y deslumbraba a los pobladores de Mao por los detalles arquitectónicos como las buhardas que poseía la parte frontal superior. Don Pedro falleció el 14 de enero de 1924, a los 85 años.

Enlace al libro Raíces de una hermandad de Rafael -Cucuyo- Báez Pérez e Ysabel A. Paulino Cotes, publicado por el Archivo General de la Nación (AGN), mencionado por César Brea Tió en uno de sus comentarios. (IFM)

6 comentarios:

  1. Rafael Darío ,como siempre regalándonos artículos enjundiosos que nos llenan de conocimientos .Por algo todos esos descendientes de Don Pedro se llaman ,Pedro Lino ,y mi amigo y pana full Pedro Jaime.¡Salud ,hermano . Abrazos .Evelio Martínez .

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  2. Rafael Darío Herrera es un brillante investigador de nuestra historia. Tiene a su favor sus estudios universitarios en estos saberes, su trabajo en el Archivo General de la Nación donde tengo entendido ocupó importantes posiciones, sus artículos enjundiosos y obras publicadas. Cuando escribe, presenta las fuentes de su consulta. Me parece un trabajo importante sobre uno de nuestros ancestros catalanes y comprendo (si es realmente como él lo plantea) que el bisabuelo se viera en la obligación de ponerse al lado de su patria España durante la guerra restauradora, tratando de preservar su vida e intereses. Hoy me alegra que los dominicanos derrotáramos a los ibericos en lo que muchos entienden fue nuestra verdadera guerra de independencia. Debemos estudiar un poquito más la historia dominicana para admirar más a Luperón, Gaspar Polanco, Benito Monción, Santiago Rodriguez, Espaillat, Salcedo, Bonó, Pimentel, Lucas de Peña, José Cabrera y demás héroes de esa gesta liberadora.

    César Brea

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  3. César Brea (Continuación)...

    Isaías: Con mucho respeto y afectos para Rafael Darío, hijo de Don Darío quien me inyectara múltiples veces en el Luis L. Bogaert, hermano de nuestro brillante asesor Elving Herrera y pariente cercano de gente tan querida como Arismendy Rodriguez y su recordada mamá Altagracia. Aunque Carlos Esteban Deive parece no mencionar a Leopoldo Tió entre los dominicanos que pelearon en la guerra de independencia de Cuba, me tomo la confianza de sugerir a nuestro ilustre historiador, consultar en el Archivo General de la Nación, institución que patrocinara la publicación de la obra "Raíces de una hermandad", de la autoría del Ex-embajador dominicano en Cuba Rafael - Cucuyo - Báez Pérez e Isabel A. Paulino Cotes, en la página 43 de dicho trabajo, el nombre del Comandante Leopoldo Tió, así con su título, entre un grupo de militares dominicanos en Cuba. Este trabajo también está disponible en Google y ambos (Isaías y RDH) podrán encontrarlo muy fácilmente. Hagan la prueba.

    De la misma manera les invito a buscar en la red, el artículo "Los dominicanos y Máximo Gómez en la libertad de Cuba", escrito por Alfonso Torres Ulloa. En una corta oración de dicho texto se lee lo siguiente..."...de igual manera se destaca la presencia del Comandante Leopoldo Tió, nacido en Santiago de los Caballeros, desterrado por Lilís y muerto en combate en Cuba con los mambises en el año 1885 al lado del General Máximo Gómez".

    Otro artículo en la red que aparece bajo la firma de Ubaldo Solís y con el título de "Dominicanos y la independencia de Cuba", menciona entre muchos héroes dominicanos en la hermana isla, uno de apellido Tió.

    Ricardo mi hermano, menciona en uno de sus trabajos a Leopoldo Tió como uno de los bisabuelos maternos del historiador Frank Moya Pons. Quizás dicho historiador (FMP) pueda poseer alguna documentación que nos ayude a aclarar lo relativo a este personaje y su participación o no en la independencia cubana. El tema me parece muy interesante y es una bonita oportunidad para aprender más sobre los apellidos que conforman nuestro conglomerado maeño. Oscar Wilde dijo..."El único deber que tenemos con la historia es re-escribirla".

    Un abrazo a ambos.

    César Brea

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  4. Don Pedro fue un pilar en los difíciles momentos en que un grupo de hombres y mujeres luchaban por construir el pueblo de Mao, lo cual implicaba alinear las calles, construir caminos, calles, casas,etc. El nombre colocado a su comercio "La Casa de Dios", revela el profundo sentimiento católico de que se hallaba penetrado don Pedro quien trazó el camino desde Mao al paso de Guayacanes, construyó la barca para vadear el río, hizo un pequeño acueducto y muchísimas obras en bien del pueblo de Mao pues era un hombre ingenioso y con extraordinarias capacidades prácticas como lo demuestra la longevidad del local de su comercio que era una obra centenaria que se destruyó recientemente para dar paso a un banco comercial. A su comercio vino a trabajar el serrano José Espinal quien le enamoró la hija, Josefa Tió Báez, y se casó con ella el 4 de agosto de 1904.
    Agradezco los comentarios de Evelio y César.
    Rafael Darío Herrera

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  5. Bien César es muy probable que Carlos Esteban Deive omitiera el nombre de Leopoldo Tió y le escribiré tanto a él como a Moya Pons quien también tiene uno de sus ancestros de apellido Tió. Prometo dar a conocer por este medio las respuestas de ambos historiadores.
    Pero hay un dato que no me cuadra. Si en 1873 Leopoldo Tió estaba con Juan Isidro Jimenes dirigiendo una brigada en la canalización del río Yaque para poder explotar una gran cantidad de campeches, ¿cómo podemos establecer que realmente era hijo de don Pedro Tió? Este es un dato que debemos indagar con mayor precisión pues debió ser uno de los primeros hijos de don Pedro. Desconocemos dónde y en qué fecha nació Leopoldo así como en qué fecha murió. Es posible que Leopoldo naciera en Montecristi, en cuyo caso debemos indagar en los archivos de allí. Conversaré con la historiadora montecristeña Olga Lobety Gómez para ver si conoce el personaje.
    Agradezco la afabilidad y nada ofensiva respuesta de César.
    Rafael Darío Herrera

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  6. Para mi es un verdadero placer leer a estas eminencias discutir la raíz de una familia tan extensa y Maeña.
    Profe (RDH), para mi es un placer decir que usted fue mi profesor.
    Al igual que esta, tiene otras mas guardadas?

    Janio Pérez Estévez

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