martes, 4 de octubre de 2011

MAO: MI PUEBLO QUE NO ES MI PUEBLO

Por Doris Rodríguez

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Allí donde nacen las mañanas frescas y duermen las tardes bañadas por el más hermoso atardecer que a humano le haya tocado su piel, allá dejé mi esencia en el ambiente esparcida en cada cruce de calle.

No nací en uno de sus barrios, pero caminé sus calles, bebí de sus aguas frescas, me bañé en los canales a escondidas, tras los matorrales de los arrozales; escuché las campanadas que salían de la catedral Santa Cruz, me alertaban que debía ir a rezar por los pecados y rebeldía de la sociedad.

Recibí las enseñanzas de maestros de inteligencia centenaria, leí historias de mi pueblo estampadas por la sangre de sus héroes, crecí con el orgullo y alegría que da el ver hombres nobles, trabajadores y sus mujeres hermosas de piel canela que sus pasos parecían danzar al caminar.

Degusté el manjar del buen “Cacheo”, bebida de los pobres para saciar la sed del hambre y refrescar las lombrices de la miseria, crecí bajo el follaje del samán escuchando cuentos y anécdotas de los señores/as de mi barrio… Montando la bicicleta chopper de la mano de “Lolo” que nunca aprendí a pedaliar… Al medio día sonaba la sirena de los bomberos anunciando las 12:00 M, mientras “Luis pichirrí” se escuchaba saludando con su silbido sin igual.

Miré los verdes arrozales y platanales cuando la briza acariciaba los frutos y sus hombres surcaban la tierra; los pasos se escuchaban en las madrugadas en medio del llanto de un niño que acababa de llegar al mundo de manos de la prodigiosa comadrona “Mama”, quien cada año celebraba una gran fiesta a “San Miguel” quizás agradeciendo a los ángeles por su dote de partera.

Como olvidar los años de primavera, caminado erguida como dama de sociedad recibiendo miradas silentes de adolescentes ilusionados, entre uniformes y tareas; a la distancia el príncipe de sueños que alcanzaba observar ruborizando mi rostro con los colores de las sorpresas del corazón.

Soñé entre las mañanitas de Navidad con los villancicos a ritmo de tambora y güira que tocaban los muchachos de las esquinas del samán; mientras se escuchaba la voz alcoholizada de Ramón Bonilla que decía: “Te odio mas sin embargo te quiero”.

En mi pueblo que no es mi pueblo, allá, vestí mis mañanas de domingo con la mochila azul en el cine “Elda”… Pocas amigas/os, quizás por mi timidez, pero siempre con una sonrisa a flor de piel.

Jugué en medio del parque “Amado Franco Bido” con mis trenzas largas, mientras la banda municipal ponía música a mis saltos, en tardes de domingos pintadas por arcoíris al anochecer… En tanto el “Samoa Bar” lucía sus mejores galas al recibir los artistas de la época, “Johnny Ventura”, “El Conjunto Quisqueya”, “Milly”, entre otros, que solo desde las afueras sentía sus cantos sonar.

Las semanas tenían letras de colores en la biblioteca “La Noroestana” cuando iba por las tardes a hacer tareas o a leer el periódico de ayer, doña Luz iluminaba mi rostro con la vela de su sapiencia para encender el fuego de mi adolescentente inteligencia, llenándome de entusiasmo por las letras.

Pasan los años y cómo olvidar el olor del pan recién sacado del horno de la panadería de “Juanito”, la fragancia de la tierra en las lluvias de mayo, los mangos que traía la crecida de la cañada de Wititio, aún busco en el espacio, en el tiempo aquellas tardes de granizos pidiendo permiso al viento para alcanzarlos y comerlos… Se hace presente en mi mente la belleza que adornaba el jardín de la gran maestra doña “Camelia”, aquellas rosas con el brillo de la lluvia y la fragancia de su aroma.

En la niñez se marcan los momentos especiales en la mente, el alma y el corazón. Por lo que siempre recuerdo con gran cariño a doña “Tontón”, disfrutaba cuando la veía tocar su piano, los más agradables momentos de mi vida; que en innumerables ocasiones hice realidad, la calle Emilio Arté era mi favorita, tenía 12 años y por primera vez vi un piano que tantas veces soñé tener y aprender a tocar; mis pasos eran tan lentos al pasar frente a su residencia para observar la señora del piano como tantas veces le dije en mi interior a doña “Tontón”. Generalmente su casa permanecía cerrada, pero yo observaba por las pequeñas rendijas de las tablas cuando impartía sus clases de piano, y cada domingo en el parque me maravillaba al ver cómo dirigía toda esta banda integrada por músicos, en su mayoría hombres.

Al recordarla, siempre lloro, por la emoción, la alegría que me traen esos momentos de transitar por la Emilio Arté, esa calle tiene una magia especial para mí, vivió allí unas de mis mejores amigas y mujer de gran distinción y elegancia de la ciudad, “Doña Pancha”, y por coincidencia mi hermana y madre de crianza ha vuelto a residir allí.

Aunque no nací en Mao, todas mis vivencias de niña y adolescente están impregnadas en las calles de mi pueblo como las notas musicales del piano de “Tontón” que aún suena silente en mi mente tocando mi corazón.

Los días pasaban entre estudios, quehaceres del hogar, cuidando mis sobrinos, poco entretenimiento a menos que no fuera ver la TV a blanco y negro cuya programación no pasaba de el Show del Medio día, La Lucha Libre, Candy, El Chavo del 8 y unas que otras telenovelas venezolanas y mexicanas; la galería de la casa se llenaba de gente del barrio para ver con nosotros los programas; no había muchos televisores en el sector.

Soy de un pueblo, donde aprendí a reír, llorar, trabajar, luchar, crecer, a ir tras mis sueños, unos logrados otros por alcanzar; soy de allí por lo vivido, por lo que recibí, por lo que aún recibo, por la calidez de sus habitantes, por el respeto y cariño que me han profesado, porque no ha sido en vano lo que he brindado, a través de más de 20 años de carrera, en el ejercicio del buen hablar, educar, entretener e informar y sobre todo porque solo he rociado sonrisas de bienestar en los rostros de mi gente.

Aquellos que ahora dicen: “¿Por qué no se termina de ir?” No tienen que preocuparse, cada quien tiene su espacio, así como he construido el mío a base de esfuerzo, disciplina, estudios, trabajo, entusiasmo y talento; de esa misma manera hagan su camino al andar sin dañar a los demás.

No me voy, porque aunque me vaya, allí mora mi historia, ahí está retratado mi tiempo, mi entrega, mis luchas, mis sueños, mis vivencias, lo que di y lo que me falta por dar, porque de mi pueblo que no es mi pueblo, no pido nada, solo por sus calles caminar.

12 comentarios:

  1. Con mucho interés leí el encabezamiento de tu interesante artículo, lleno de belleza, sinceridad y amor.
    Un gran privilegio saber que nuestro pueblo es amado por los que no nacieron entre el polvo y zanjas que nos dividen, pero eso es irrelevante si ponemos en el pedestal tu amor y respeto por ese pueblo que te acogió y te dio el apellido de llamarte hermosamente Maeña.

    Respeto el deseo de quien te haya hecho saber el deseo de que te vayas, pero te abro las puertas de mi corazón y en el nombre de los muchísimos que la abren también, felicitarte por tan hermoso artículo y la gran carrera que has sabido desarrollar.

    Mi mayor respeto y admiración.

    Excelente artículo; felicidades Doris.

    Juan colón

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  2. Muchas Gracias don Juan, es un honor para mí tan linda opinión, lo admiro y respeto aunque no he tenido el placer de estrechar sus manos , sin embargo su música ha tocado mi corazón y a través de ella he conocido su capacidad , talento y en sus escritos he visto la grandeza de ser humano que es , gracias de corazón , bendiciones por siempre y ojalá algún día de esto pueda disfrutar de su presencia. Bendiciones por siempre querido Juan.
    Doris R.

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  3. Un articulo muy hermoso, Gracias.

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  4. doris me tome la libertad de ponerlo en mi muro de fb para que otras personas pudieran leer una de las fotolectura mas lindas que he leeido. gracias por ser una digna hija de mi pueblo que si es tu pueblo

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  5. Excelente, poético, sublime y cándido artículo!!!

    Como dice el primo Juan colón "Lleno de belleza, sinceridad y amor". Más que un escrito, particularmente, lo considero como una declaración de amor y profundo cariño hacia un pueblo y su gente, declaración que retrata la gran sensibilidad social que usted posee, su vena poética y su probada capacidad intelectual. Gracias de corazón de parte de los Maeños que aquilatamos su valía, y rogamos al Todopoderoso que le dé toda la salud que merece para que nos siga orientando por el buen proceder.

    Mis sinceras felicitaciones!!!

    Con afecto, profunda admiración y respeto,

    Diómedes Rodríguez

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  6. Doris,
    Lo que dices en tu escrito no lo pensaste dos veces, tenías un profesor dictándotelo; ese profesor era tu corazón; es la única forma de externar la sinceridad que expresas. Tu pueblo que no es tu pueblo, sí es tu pueblo, por haberte dedicado a enseñar, a educar y seguir siendo ejemplo. Con eso abriste las calles que pides que te dejen caminar.

    Nacer por nacer, sin aportar nada, es pasar por la vida sin saber que pasó, y es preferible no haber nacido.

    Sigue llorando, riéndote, sigue luchando, trazándote metas futuras para lograr otros sueños, sigue en ese lugar que es tu pueblo y también el mío.

    Abrazos,
    Manito

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  7. Doris: aunque ya te puse mi opinión en tu mural, no puedo dejar pasar desapercibido a todos los lectores de MEEC lo talentosa que eres y que te adornan las más bellas cualidades...Talento, Humildad, valores morales y sobre todo un corazón inmenso que irradia luz a todos lo que tenemos la dicha de contar con tu valiosa amistad... en mi caso eres hermana, por decisión de mi madre, la cual te amaba y quería como una hija, de quien fuiste compinche de chistes y confidencias, y que te decía: pareces mi hija, en tus visitas de todos los sábados… Llegó nuestra madre a prohibir las visitas mientras veía tu programa semanal… y si osabas visitarla, tenías que en silencio aguardar hasta que terminaras porque no se lo perdía nunca... acompañarla en ese ritual era un inmenso placer, ya que con tu talento encandilas y solo restaba dejarse embrujar por la magia que posees como brillante comunicadora… Mao te ha acogido como hija y quienes te queremos y valoramos tu gran talento, te decimos: no tienes que irte de Mao porque ERES MAO ♥. Gracias por rendir honor a dos de las mas perfumadas flores de los Arté, mi madre y mi adorada Tía Tontón. Con todo el cariño del mundo, hermana adorada, quien te estima y valora más de lo que las palabras puedan decir.

    Thamara Rodríguez Arté

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  8. Doris: Este pueblo que no es tu pueblo, pero que como quiera lo es, ni se había enterado que naciste en otro. Cuando lo dijiste hasta se enojó, así que por favor no lo repitas. De todas formas si necesitas una madre maeña, aquí tienes una dispuesta a adoptarte formalmente. Cambiaremos hasta el acta de nacimiento, no te apures, para que no te quede ninguna duda de que sí "ERES MAEÑA"
    Te quiero mucho.
    Lavinia

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  9. Doris:

    El almizcle de tus sentimientos cargados de tantos recuerdos y nostalgias, es un aroma que solo se puede percibir con el olfato del alma.

    No podemos decidir donde nacer, pero podemos elegir donde vivir, como elegimos a quien amar; yo nací en ese terruño, de cual sorbiste toda su esencia, y por Dios, que no me siento capaz de describir todos esos escenarios como tú lo has hecho, porque para mí, todo lo que has descrito, era lo corriente, lo usual, no tenía otro punto de referencia para apreciar tan bien como lo has hecho tú, siempre estuve allí...

    Para nosotros, los que nacimos en Mao, era natural que en los atardeceres, el sol nos envolviera con sus rojizos rayos de luz, y saltar como pajarillos ante el torrente que caía del cielo trayendo sus eventuales granizos, como helados insípidos regalados por el cielo.

    Gracias por recordar tantas cosas de nuestro pueblo, a mi inolvidable maestra de piano, Doña Tontón, a Don Emilio Arté, quien parecía no enterarse que yo estaba tocando mientras jugaba con sus cartas, y me privilegiaba, pues cuando me equivocaba en alguna interpretación, se levantaba de su sempiterna silla de juegos, y ya con manos temblorosas, me hacia las correcciones oportunas.

    Poblaste con tu escrito mi alma de recuerdos que yacían dormidos, y declaro que mi pueblo es TU PUEBLO, por adopción, amor y decisión, solo por circunstancias no naciste en él, pero eres tan maeña como el que más.

    Mi admiración por tu hermoso escrito y mi inmenso respeto por compartir ese amor por nuestra patria chica, TU PUEBLO, Mao, que sí es tu pueblo. Recibe todo mi afecto:

    Narcy

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  10. Gracias a todos por expresar tanto cariño hacia mi persona y a lo que escribí de mi querido Mao.

    No sabía que sacar de mi alma el amor, el respeto y cariño por el pueblo que me vio crecer, llenaría de nostalgia a ustedes queridos Maeños, pero qué bueno ha sido reencontrarnos con nuestro pasado.

    Gracias Yanetsita de Moya, Diómedes Rodríguez, Manito, Thamara Rodríguez Arté, Lavinia, Narcy y a Don Juan Colón, que ha sido el único mensaje que salió, disculpen a todos le escribí por separado pero parece que hubo problemas en el blog. Mi admiración y respeto a cada uno de ustedes. Bendiciones y abrazos.

    Doris Rodríguez

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  11. Ni soy de aqui , ni soy de alla . Soy como el viento. Eres de mao , hay tienes mas años vividos!!! Emilio Cesar Rodriguez

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    Respuestas
    1. Así es Emilio Cesar , ahí he dejado estampada mi vida .
      Afectos,
      Doris

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