miércoles, 30 de septiembre de 2009

La defensa de "Júa"

Cosas de Mao
Por Isaías Medina Ferreira

En mis tiempos de mozalbete, recuerdo que en Mao habían dos estudios fotográficos, la Foto “El Arte”, fundada por Quírico Güichardo, la que luego pasó a ser de una familia que tenía un hijo llamado Luís, quien era mi amigo; y la Foto Viena, de Rafael Reyes, ambas en la calle Duarte; la primera cercana al parque central, por los alrededores de la Farmacia Bogaert, y la segunda casi llegando al canal Bogaert.

Entre los fotógrafos ambulantes recuerdo a Sixto y a Judas, o “Júa”, como llamaba comúnmente el pueblo a este último. Las cámaras “instantáneas” de entonces eran unos cajones cerrados montados en un trípode, con una manga o un paño negro, debajo del cual se metía el fotógrafo para centrar la imagen del sujeto a retratar.

Debido a esa composición tan peculiar, algunas personas se referían a dichas cámaras como “la parturienta”, y al fotógrafo como “el partero”. En el negociado de cédulas, que a la sazón quedaba en los alrededores del parque, siempre había dos o tres de esos fotógrafos esperando clientes. Como se podrá imaginar el lector, esos cajones no se prestaban mucho para la transportación y al ser tan primitivos, revelaban fotos en blanco y negro borrosas, de muy pobre contraste, las cuales con el tiempo se borraban por completo.

Con el tiempo, recuerdo que Júa, por ser el “decano” de los fotógrafos de Mao, recibió de manos de uno de los políticos en boga, una de las verdaderas cámaras “modernas”, cuadradita, que podía colgarse del cuello, lo cual le daba libertad para desplazarse por el pueblo en busca de clientes.

De la destreza de Júa, que según la gente era más labioso que buen fotógrafo, se decía que cuando enfocaba a alguien delante de un jardín, a veces “salía” el jardín, pero no la flor (la persona). Según las malas lenguas, siempre faltaba o una cabeza o un brazo y a menudo todo: no era inusual, decían, ver revelarse un “paisaje” negro con rayas blancas, o blanco con rayas negras.

De Júa recuerdo que le aterraban las culebras, sobre todo las verdes. Era suficiente mencionarlas en su presencia para que Júa comenzara a sudar frío, llegando en ocasiones hasta a desmayarse. La muchachada cruel, que sabía de ese miedo infernal de Júa a las serpientes, no dejaba pasar oportunidad para torturar al pobre señor voceando cuando este pasaba por las calles, “Júa, cuidao con la culebra”, lo cual ponía visiblemente nervioso al Sr. de los lentes redondos, gruesos como fondo de botella.

Creo que Júa vivió hasta pasado los cien años; no creo que tuviera familia en Mao y nunca se dejó ver sin su saco y su corbata. Todos quienes le conocimos veíamos en él a un señor muy correcto y respetuoso, que no se metía con nadie, quien vivía dedicado a su oficio todo el tiempo.

Para nosotros Júa siempre fue viejo y no recuerdo a alguien que pudiera decir que vio a Júa joven. No obstante, por el año de 1965, Júa fue acusado de violar a una menor, lo cual él negaba vehementemente.

La familia de la menor, no satisfecha con las negativas de Júa, lo sometió a la justicia. Ya finalizando el juicio, Júa tuvo la oportunidad de dirigirse al juez en su propia defensa, y esto fue lo que dijo:

Sr. Juez:
Dicen que ‘tuve con ella,
Me lo ‘tán acumulando.
Ella sí ‘tuvo conmigo,
Pero yo con ella, ¿cuándo?

La avanzada edad de Júa introducía un elemento de dudas en el proceso, consideración que tomó en cuenta el tribunal para declararlo inocente; sin embargo, cuando él contaba la historia, a la primera estrofa, que a decir verdad lo condenaba, añadía la siguiente:

No sé lo que tiene la gente,
Que todo lo dice al revés.
Porque a lo Judas, Judando,
Judas picó y se fue.

6 comentarios:

  1. Mano:

    La Foto "El Arte" tuvo otro dueño, antes que Quírico Güichardo. Según recuerdo, éste no era nativo de Mao. Era un señor blanco, de baja estatura y medio "kipero" (abundante de fondillos). Este caballero fue el fundador del negocio, el cual luego pasó a manos de Qupirico.
    Por otra parte, entre los fotógrafos ambulantes, recuerdo a un señor indio oscuro, que vivía frente al cementerio viejo. Lamentablemente, no recuerdo su nombre. Un abrazo.

    Fernan Ferreira.

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  2. Efectivamente, Fernan tiene razón: antes de Quírico hubo una persona con las caracterítiscas señaladas y creo que el estudio tenía otro nombre. En cuanto al fotógrafo moreno, respondía a los nombres de "Santo el Fotógrafo" bastante conocido en el Mao de esa época. Don Quírico Guichardo puede arrojar luz para aclarar el asunto. Anyway, he disfrutado sobremanera la hilarante estampa. Eres genial, Isaías. Saludos de Francisco Almonte.

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  3. Sí, yo recuerdo a Santo, ahora que lo mencionas... de los dueños de la Foto El Arte, sé qe hubo otro dueño y no sé si era el papá de Luis, mi amigo, que eran de Santiago y estaban relacionados con Milito el de la barra, papá de Juan Emilio. Creo que un familiar de ellos se llamaba Nano, que trabajaba en la barra... gracias por el dato, viejo amigo.
    Isaías

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  4. Isaías: La Foto El Arte fué fundada en Mao por un Sr. de Bonao llamado Rafael Rodriguez que estaba casado con una maeña llamada Mercedes Guichardo, créo que hermana de Quírico. El Sr. Rafael Rodriguez tiene actualmente en el centro de Bonao un estudio fotográfico llamado... adivine ud. Foto El Arte

    César Brea

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  5. Isaias,
    La parte mas triste de esta historia es como muere "Júa". Atropellado por una camioneta en la Duarte.....aun con su saco y corbata.
    Janio Perez

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  6. Valga la pena comentar que Don Clemen Martinez tambien era un fotografo ambulante, al igual que Júa. Sixto Guaba y Manuel Castellanos fueron dos que trabajaron con Virgilio Reyes Baez (Hijo de Don Juan de Jesus Reyes). Ya mas reciente se pueden mencionar a Rafael Reyes y su "Foto Viena" y Foto Brito.
    Janio Perez

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