miércoles, 2 de septiembre de 2009

Humberto Reyes, el Chivo o Güajiro

Do-Re-Mi
Por Juan Colón

Humberto Reyes, el Güajiro o El Chivo, como era mejor conocido, nació en Mao, en 1944. Fueron sus padres Antonio “El Zapatero” Reyes y Dña. Élida Rojas. Humberto, de temperamento muy inquieto, inició sus estudios musicales bajo la dirección de Daniel Colón, “Lucero”, y Dña. Tontón Arté, y desde muy temprano dio muestras de tener gran talento para el saxo y la guitarra.

A muy temprana edad decide emigrar hacia la ciudad capital donde entra a formar parte de la banda de música de la Marina de Guerra.

En poco tiempo pasa a formar parte de la orquesta de baile de dicha institución y comienza a conocer personalidades del mundo de la música. Entre ellos a Félix del Rosario, a Tavito Vásquez, a Miguel Gautreaux, guitarrista principal del trío Los Juglares, de quien empieza a recibir instrucción como guitarrista. Aunque Humberto había tenido una influencia temprana del gran Sergio El Feo como guitarrista, llegando a comprender a fondo las bellezas del guitarrista sonero, tan pronto llegó a la capital y escuchar a diferentes artistas se dio cuenta que la ruta de los soneros no era el camino que buscaba en la guitarra.

Después de incursionar con éxito con el Combo Show de Johnny Ventura, por el año 1966, entra a formar parte de la orquesta del maestro Rafael Solano, quien a la sazón trabajaba en el hotel El Embajador. El trabajar con Solano le abre otras puertas hacia la enseñanza y por este medio conoce a Miguelito Méndez, excelente guitarrista, muy versado en el Bossa Nova. Es al conocer a Méndez cuando Humberto queda totalmente prendado de la guitarra, aunque al mismo tiempo va desarrollándose como saxofonista.

En la capital recibe enseñanzas profesionales de Miguelito Méndez quién encuentra en Humberto a su alumno más aventajado, logrando entablar con éste una excelente amistad, la cual perduró por muchos años.

Su fama de gran guitarrista impidió que le dedicara al saxo la misma entrega que a la guitarra, aunque se destacó con ambos instrumentos. Donde quiera que iba era a tocar guitarra, lo cual posiblemente contribuyó a su adicción al alcohol, del cual fue víctima en más de un sentido.

Humberto comienza a destacarse como profesor privado de guitarra y entra a un círculo de personas con gran sentido de escuchar buena música quienes eran grandes críticos, al tiempo que conoce otros músicos destacados.

Dentro de ese grupo de personas estaban Nandy Rivas, excelente crítico musical y un exitoso publicista; Horacio y su hermano Luis Pichardo; Tito Saldaña, etc. Es dentro de este círculo donde aprende a apreciar los grandes Bossa Novas de la época como Chega de Saudade, Desafinado, So Daco Samba, Samba de una nota y algunas otras que sonaban mucho en la radio.

En una época donde había excelentes guitarristas además de Méndez, Humberto se convirtió en una celebridad con ese instrumento. Entre los guitarristas más destacados estaban Jorge Taveras, Milton Peláez y Pellitín Delgado. Era la época de la explosión mundial del Bossa Nova.

Por esa época también conoció a Norin Hatton, una de las pioneras en programas de Jazz de la radio, excelente locutora, ser humano y gran profesional. También a Tutín Beras Goico. Ambos locutores con amplia experiencia en el mundo del jazz y el bossa nova.

En el saxo tuvo un papel principal en la orquesta de Rafael Solano, siendo saxo alto por varios años. Con el maestro Solano grabamos unos cinco o seis álbumes juntos. Aunque su pasión era la guitarra, fue dueño uno de los mejores sonidos de saxo alto de la época, le gustaba mucho la improvisación. El Chivo fue un músico muy talentoso y lleno de vida.

Su reputación como guitarrista creció hasta el punto que cuando Blas Carrasco, un excelente maestro de guitarra, lo escuchó lo invitó a su escuela a impartir clases. Fue profesor de la destacada cantante Angelita Carrasco, hija de Blas, con quien mantuvo una hermosa amistad por varios años.

Debido a su beber incontrolable, Humberto y el maestro Solano tuvieron ciertas desavenencias lo cual lo impulsó a abandonar la orquesta de este último y formar la suya propia. Grabó un LP titulado, Humberto Reyes y su Orquesta, con Raulín Rosendo, el hoy cantante de Salsa. La orquesta no tuvo mucho éxito, porque Humberto no era persona de mucha disciplina y tenía problemas serios con el alcohol, el que al final cobró lo mejor de sí y lo llevó a su muerte temprana.

Murió una madrugada que venía de un baile que habíamos tocado en el Club de Arroyo Hondo. A apenas dos o tres cuadras de su casa se estrelló contra la parte trasera de un camión que estaba estacionado. Humberto tenía entre 30 y 32 años.

Para mi fue un ídolo, maestro, hermano… su muerte me tocó muy hondo. La casa de mis padres era como su segunda casa en Mao. Mis padres lo querían muchísimo y así otras familias de Mao, como la de Estanislao Ferreira. Su temperamento bien jocoso e hiperactivo lo llevaron a muchos conflictos por su falta de orientación y visión, pero no era amigo de buscarse problemas con violencia.

Siempre está vivo en mis recuerdos; me enseñó a amar el Bossa Nova, a vivir la emoción de escuchar un gran intérprete, a comprar discos, a ver jazzistas tocar en vivo cuando visitábamos la ciudad de Nueva York…..era mi gran hermano.

A Humberto le agradezco además el haberme abierto las puertas de la ciudad capital en todos los aspectos. Fue quien me llevó a la banda de música de la Marina de Guerra y cuando Solano necesitaba un saxofonista, él me recomendó llevándome ante la presencia del gran director de orquesta, compositor y músico, por lo que le estaré eternamente agradecido.

Aunque es poco para lo mucho que te debo, Humberto, quise dar a conocer algo de tu vida, hermano mío, para expresarte mi respeto y mi admiración eterna, porque siendo un gran artista, no dejaste que eso te cegara. Fuiste un gran ser humano que dio todo por la música con excelencia. Lamentablemente, la vida te llevó temprano. Todos los que convivimos contigo sufrimos en carne propia tu partida porque te queríamos con alma y corazón. Admirábamos tus inmensas cualidades no sólo musicales, también como ser humano, lleno de coraje.

Que en paz descanse mi gran amigo, maestro y hermano.

El autor es un destacado saxofonista maeño, quien ha formado parte de las orquestas de Millie y los Vecinos, Rafael Solano y Juan Luís Guerra, entre otros grandes. Reside en Nueva York y hoy día se dedica a tocar jazz con su grupo Sonido Latino.

3 comentarios:

  1. Juan: yo fuí admirador del guajiro y siempre tuve como un orgullo que una vez en el bar "el colonial" en el patio, usó una guitarrita que yo tenía . Con ella hicieron el y Sergio el feo un tremendo espectáculo.Era un domingo en la tarde y la noche siguiente se presentaron en el programa que tenía Solano con Yaqui, con el mimso "jumo". Lo vi tocar de nuevo en Salcedo.... todo un concierto..por Gle....
    Un abrazo. Muy noble de tu parte, eres grande

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  2. me gustaba mucho como tocaba tres piezas ( aunque solo lo vi tocar en vivo dos veces), Birinbau, brasil y desafinao

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  3. perdimos unos De la familia reyes>.tio te quiero desir que te estranamo y que siempre te recordaremos Mi padre y yo>>Miss you soo much=(De parte de Alexander Reyes Perez siempre estara en mi corazon

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