miércoles, 1 de septiembre de 2010

YO ME ACUERDO…

Antes de convertirse en adolescente, su ingenio lo llevó a crear un triciclo con asiento amplio, una cadena que contrario a las de las bicicletas movía la rueda delantera, accionada por los pedales que había adaptado a la altura del pecho, para pedalear con sus brazos; este ejercicio le produjo un desarrollo voluminoso de sus extremidades superiores, biceps, triceps y muñecas.

BETTY GUZMÁN DESCHAMPS (Revisado y expandido)
Por Evelio Martínez

Al hijo de Doña Patria Deschamps (mi maestra ilustre) y Don Mario Guzmán, padres de Mario Elvis, Hugo Lino, El Chino, José Leandro y Élido Armando, la vida le privó de la movilidad de sus extremidades inferiores, producto de una enfermedad que para la época la ciencia no había descubierto la cura, ni vacuna: la poliomielitis.

Esto no doblegó su temple de acero para realizar lo que un ser humano normal hace.

Betty Guzmán Deschamps desde niño y ya impedido físicamente se inclinó por el béisbol. Ustedes queridos lectores se preguntarán ¿Cómo puede un impedido (tullido como le llamaban antiguamente) tener movilidad, correr, batear, lanzar, etc.? Pues mire que en la década de los años 50, Betty jugaba pelota con nosotros en la sabana donde hoy está el templo evangélico y la clínica Dr. Rodríguez Colón, en la calle Beller, frente a lo que era la casa de Don Arsenio Franco, famoso Juez de Paz de Mao y de quien prometemos escribir sus anécdotas.

Betty se sostenía sobre sus impedidas piernas, se levantaba con la mano enguantada y tomaba impulso para lanzar la pelota, y era tremendo pitcher. Para batear la zona de strike se cantaba de acuerdo a su tamaño. Cuando Betty bateaba, uno de nosotros se ponía a su lado y corría cuando él hacía contacto con la pelota, ya que era un buen bateador (no como sus hermanos Mario Elvis y Hugo Lino, que fueron dos portentos) no obstante ser impedido físico. Le vi. conectar grandes batazos en esa sabana play. Observen amables lectores, que en Mao inventamos el “corredor designado” varias décadas antes de que en las Grandes Ligas se instaurara el “bateador designado”. Nuestro invento tenía la ventaja de que el “corredor designado” no siempre era el mismo jugador durante un juego, sino aquel que más le conviniera al equipo en un momento dado.

La vida me vinculó a Betty desde muy temprana edad, pues estudiábamos en el mismo curso en la Escuela Primaria Presidente Trujillo (hoy Juan Isidro Pérez), y la muchachada de esos tiempos en el barrio éramos los Franco Cercet, sus vecinos los Guzmán Deschamps y alguno que otros muchachos de la misma generación.

Antes de convertirse en adolescente, su ingenio lo llevó a crear un triciclo con asiento amplio, una cadena que contrario a las de las bicicletas movía la rueda delantera, accionada por los pedales que había adaptado a la altura del pecho, para pedalear con sus brazos; este ejercicio le produjo un desarrollo voluminoso de sus extremidades superiores, biceps, triceps y muñecas. No sé dónde Betty vio esta máquina de locomoción. Ahí no queda su ingenio o inventiva, por primera vez se vio pasear por Mao a un impedido físico en un cuasi motor, esto es el triciclo mencionado anteriormente con la adaptación de un motor de alguna pasola o motocicleta. Desconozco si en eso tuvimos la supremacía de crear este invento producto del ingenio de Betty, pero si no fuimos los primeros estamos entre los cinco dedos y de la mano derecha.

Así veía usted en Mao por sus calles pasearse como “jonda” que lleva el diablo a Betty en su invento.

Cuentan que en cierta ocasión Betty y un amigo acordaron “echar una apuesta” de velocidad, en la avenida Hermanas Mirabal, arrancando desde el Cementerio Municipal hacia la Fortaleza Benito Monción. Cuando iban a toda velocidad, el amigo vio el “policía acostado” y empezó a frenar, por lo que Betty creyó que estaba ganando la apuesta y continuó acelerando. Cuando Betty vino a darse cuenta del “policía acostado” ya no había nada que hacer, pasó sobre el mismo a toda velocidad, volcándose aparatosamente y yendo a parar a los pies del centinela.

Años más tarde, Betty compró un motor Honda nuevo y le hizo las adaptaciones de lugar para transportarse más cómodamente.

Ha sido en su silla de ruedas tipo motocicleta una persona útil a la sociedad maeña, es técnico en regfrigeración, músico de la banda municipal, y tocaba con el conjunto de los Cachila Brass.

Betty casó con Adalgisa Guzmán y tiene varios hijos. ¡Salud Betty!

3 comentarios:

  1. Siempre he dicho que el honorable ayuntamiento de nuestro pueblo debiera hacerle un reconocimiento, y declararlo "hijo distinguido",y darle una pension de por vida....Este senor es un ejemplo,ya que otro se hubiera puesto a pedir y a mendigar,mas, sin embargo,todo lo contrario, trabajo o mejor dicho trabaja todavia como el que mas. att ALEJANDRO J SANTANA pdta.excusenme los acentos

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  2. Mi querido Evelio: Lleno de gozo por tus curiosidades dadas a conocer sobre nuestro querido Betty,y quiero contribuir mas con las peripecias del mísmo. Betty manejaba su carro Ford o Chevrolet con adaptaciones hechas por él al sistema de frenos.Recuerdo, jugando en el otro solar o sabana donde hoy está la Catedral(Gregorio Aracena,esq. Trinitaria)lo ví corriendo luego de batear ya que no habian jugadores suficientes.
    La fortaleza de Betty y su caja toráxica con sus brazos eran pocos los normales que contaban con el desarrollo adquirido por él.

    Gracias Evelio por tus buenos recuerdos.

    Manito

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  3. Evelio,
    Muy lindo este reconocimiento que le haces a nuestro compueblano Betty. El es una verdadera inspiracion que a pesar de sus impedimentos ha vivido una vida util.

    Janio Perez

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