domingo, 5 de septiembre de 2010

¿Por qué no?

El abrazo transfiere energía, da estímulo emocional, y es una perfecta herramienta para enseñar a los niños la importancia de amarnos a pesar de nuestras diferencias.

REFLEXIÓN
Por Lavinia Del Villar

Últimamente hemos despedido de este mundo a varias personas muy queridas de nuestro pueblo, Mao. A veces, y parece pura coincidencia, se suceden los decesos, y vamos de una pena a otra, porque la ventaja de vivir en los pueblos es que prácticamente todos nos conocemos, si no directamente, por medio de un amigo o un familiar. Por eso sufrimos juntos las tristezas, y gozamos también juntos las alegrías. Cuando acompañamos los dolientes de los que parten, nos alineamos para abrazarlos, como una forma de demostrarles que lamentamos la pérdida y compartimos el dolor.

Damos y recibimos abrazos con cariño en esos momentos especiales. Aunque tenemos por costumbre saludarnos juntando nuestras caras a manera de beso a medio dar, realmente el contacto que reconforta es el abrazo, pero el abrazo de verdad, el abrazo abrazo, el abrazo sincero. Es maravilloso lo que un abrazo puede hacer. Puede alegrarte cuando estás triste, puede decir “Te quiero”, “No quiero que te vayas”, “Bienvenido a casa”, “Qué bueno que te veo”, “Siento lo que te pasa”, “Te perdono”, sin necesidad de palabras. Es muy cierto que no vamos a ir por las calles pidiendo abrazos, pero creo que en el hogar, en las escuelas, en las iglesias, instituciones, empresas, sociedades, etc. debiéramos instituir “El día de los abrazos”, que podría ser una vez al mes, o cada seis meses, o con la frecuencia que fuere necesaria.

Ya lo hicimos en la comunidad terapéutica donde trabajaba, y les aseguro que da resultados muy positivos, no sólo en el plano psicológico, sino también físico. En centros médicos se ha comprobado que el abrazo reduce el dolor, la tensión, la ansiedad y la depresión, y además aumenta el deseo de vivir.

El abrazo transfiere energía, da estímulo emocional, y es una perfecta herramienta para enseñar a los niños la importancia de amarnos a pesar de nuestras diferencias.

Lo bueno del abrazo es que es gratis, y que no podemos dar uno sin recibir otro. Así que, ¿por qué no?, abracémonos, no sólo en fechas especiales, sino cada vez que queramos decir “te quiero”, o simplemente “te necesito”.

3 comentarios:

  1. Sabes que Profe?...Estoy atento a todos sus escritos, los cuales leo con reflexión porque en cada uno de ellos hay algo que aprender, si de algo le sirve dejeme decirle que es usted una de nuestras más gloriosa y digna representante en el arte de enseñar, la mayoria de los Maeños por no decir todos no sentimos orgulloso de usted. Felicitaciones!!!
    Humberto Perdomo.

    ResponderEliminar
  2. Cuantas buenas ideas tiene mi querida profesora,amiga y comadre, porque no se ha equivocado en el sentir con un abrazo verdadero, no fingido como aparecen con frecuencias.Me trae un recuerdo con un ex-compañero de trabajo en Agricultura hoy fallecido,no nos tratabamos,pero se incorpora a mi Departamento y comienzan las relaciones.
    Cierto dia,me saluda dándome un abrazo y nota mi sorpresa y me dice "te saludé así porque un dia dijiste en mi presencia que tú sólo saludabas de abrazos a las personas que tu sentías estima, por eso lo hago,por la misma razón que tu lo haces".
    Por esa frase,me trasladé desde Bonao hasta Dajabón y llevarle una corona de flores hasta su tumba el dia de su muerte.

    Manito

    ResponderEliminar
  3. De nuevo una joya de articulo de nuestra querida Profe Lavinia...excelente..excelente. Cada articulo suyo son lecciones que nos enseñan y ayudan a crecer como seres humanos y ver como podemos dar lo mejor de nosotros.

    Abrazos mi querida Profe,
    Sinceramente,

    Juan Colón

    ResponderEliminar

Haga su comentario bajo la etiqueta de Anónimo, pero ponga su nombre y su dirección de email al final del mismo: NO SE PUBLICARÁN COMENTARIOS SIN NOMBRE Y SIN DIRECCIÓN DE EMAIL. Los comentarios ofensivos y que se consideren inapropiados, tampoco serán publicados.
El administrador