martes, 15 de octubre de 2013

COMIENZO DE UNA NUEVA VIDA DESPUÉS DE LA CIRUGÍA

LEYSIMELOCUENTA
Por Ley Simé


Luego de ese día que cambió mi vida, sabado31 de agosto; luego de la cirugía en la que me mutilaron la pierna derecha, me llevaron a la sala 131 en la segunda planta del centro médico Semma, de Santiago. Una vez allí, vi con mucha angustia cuando se le aguaron los ojos a mi esposa Fifa al verme y luego de un silencio ella fijó la mirada en nuestra hija Karina; luego me enfocó, pero ya sus ojos no estaban húmedos, y para darle valor balbuceé: No quiero que nadie me mire con penas, esto lo decidimos nosotros y debemos alegrarnos por el éxito de la cirugía. Así que ya me siento bien porque ha desaparecido el dolor que me torturó durante más de un mes y el malestar que arrastraba durante casi un año.

La gran medicina que son la familia y los amigos

Ese episodio de angustia desapareció cuando comenzaron a llegar los amigos. La cirugía terminó un poco pasado las 2:00 de la tarde de ese sábado, y media hora después fui llevado a la habitación. El resto de esa tarde lo pasé durmiendo. No fue hasta el otro día domingo, que me enteraron de los que me fueron a visitar el mismo día de la cirugía y me encontraron dormido. Entre ellos, mi ahijada Paula Josefina López, mi primo Pappy Marte Simé y un gran número de amigos y familiares residentes en Santiago, enterados por los medios electrónicos de mi situación. Muy agradecido de todos.

Ese mismo domingo, a eso de las diez de la mañana, llegaron procedente de Mao mi hermano Epy acompañado de su esposa Morena y un apreciado amigo, Humberto Perdomo. Charlamos ampliamente y casi me hacen olvidar que estaba recién operado. Nos sorprendió con su llegada la amiga Altagracia Ramírez hasta la despedida alrededor del medio día. Un par de horas después llegaron Papi Peña, su hija Lucía y sus nietas Wanda y Nayelis, Todos son como parte de la familia. La reconfortación recibida ese día nos daba la fortaleza y la fe de que estaba por encima el cariño y el aprecio de mis gentes, amigos y familiares, que lo que quedaba de mí, ya con una pierna perdida.

Al día siguiente, lunes, se apersonaron el Lic. Emilio Reyes (Milito), compadre nuestro; Linda, una vieja amiga y muchos amigos de Puerto Plata, sumado la inmensa cantidad de llamadas telefónicas fueron el soporte de ese día lunes. Por la noche aferré mi pensamiento en el diálogo que tuve con mi pierna derecha el día que fuimos llevado al quirófano.

Reflexión con mi pierna derecha

Le decía: Mira pierna de mi vida, hoy resulta muy duro para mi hacer esta despedida, después de tantos años juntos y de unión. Reconozco que fuiste sincera y que nunca te apartaste de mí. Te portaste tan bien que no recuerdo ninguna travesura tuya a pesar de que rodaba de aquí para allá y de allá para acá sin tropiezos. Lo único que recuerdo es que pisaste mucho las bases de los estadios en que estuviste conmigo.

“- Yo no”, ripostó, señalando la pierna izquierda, "ella era que lo hacia la mayoría de veces".

- Bien en fin hoy lo que quiero es despedirme de ti para siempre. Te agradezco mucho, pero tu vida útil ya terminó. No me contestó nada. La pierna izquierda fue que se quejó diciendo: Es decir que te vas y me va a dejar todos los problemas a mi solita, después de tantos años juntas. A partir de entonces seré yo quien se encargará de aliviar su dolor.

La mejor noticia y la espera

Día martes 3 de septiembre bien temprano, la primera enfermera que me visitó me dijo: - A usted le van a dar de alta hoy. Esta noticia nos llenó de sorpresa, porque aun no nos sentíamos con mucho ánimo de pararnos de la cama, pero resultaba alentadora la idea de volver a casa. Así que empezamos a ponernos la pila aunque un poco dudosos de la noticia. A las 8:30 a.m. llegó a nuestra habitación el médico general acompañado del psicólogo y un par de enfermeras, a una de las cuales ordenó quitarme el suero y los canales. De inmediato nos preguntó que si podíamos sentarnos en la cama. Al hacerlo, nos invitó a tratar de poner el pie en el piso, y con un poco de esfuerzo y dolor lo hicimos. Nos dijo que de su parte ya nos podíamos ir a casa. Esperé la opinión de los otros médicos. Así, una hora después, llegó la cirujana, el endocrinólogo y el cirujano vascular, quien nos instó a cuidarnos mucho el otro pie, y así todos aprobaron darnos de alta ese día, ya siento las 11:20 de la mañana del martes 3 de sept. La emoción de irnos a casa hizo olvidar quitarnos la sonda que nos colocaron en Puerto Plata el día que estuvimos en cuidado intensivo, la cual conservábamos aún. Al darnos cuenta llamamos de inmediato a una enfermera y en el momento no habían disponibles, debido a unas cuantas emergencias llegadas al centro, por lo que debimos esperar. Ya pasada una hora empezamos a desesperarnos. Veíamos por la puerta pasar las enfermeras por el frente de la habitación, hasta que al fin entró una y nos preguntó qué nos pasaba. Le dijimos que solo esperábamos que nos retiraran la sonda para irnos a casa. Ella notó que nos habían retirado el suero sin antes quitarnos la sonda y era imposible sacarla sin el suero puesto. Rápidamente buscó una pinza y estranguló el tubo que lleva la orina al depósito y me recomendó tratara de orinar de nuevo. A esperar de nuevo. Ya era pasado la una de la tarde y nada de orinar. En medio de nuestra desesperación llega la enfermera y pregunta que si ya. Le dijimos nos trajera un par de cervezas presidente, a ver si nos provocaba orinar. Debimos esperar dos largas horas para que llegara la dichosa orina. Nos retiraron la sonda y pasado las dos de la tarde partimos hacia Puerto Plata, de regreso al hogar.

De nuevo en nuestro hogar y acostumbrándonos a nuestro nuevo sobrenombre...

Ya en nuestro hogar, recibimos el apoyo y la reafirmación de amigos y familiares tanto personalmente así como por la vía telefónica casi durante la subsiguiente semana. Esperamos las siguientes dos semanas y acudimos a la primera cita con la cirujana a retirarnos las suturas. Nos dijo que el proceso de cicatrización fue exitoso.

Regresamos a Puerto Plata y ya nos creíamos estar listos para salir y hacer algunas diligencias. Al día siguiente, se nos ocurrió ir al Banco de Reservas a comprar el impuesto para la revista del carro acompañado de mi hijo. Al llegar allí, tuve que convencerlo para que me dejara a mi entrar al banco y personalmente comprar el impuesto. ¡Ay Dios, qué sorpresa! Al entrar al banco la fila de gente era inmensa. Nos colocamos detrás del último en la fila, pero por afuera del carril de los lazos que conducen a la caja. Alguien de los de alante en la fila miró hacia atrás y me vio allá parado sobre mis muletas y vociferó: “LOS MOCHOS NO HACEN FILAS”. Jajajaja. No me dolió el mote, pero al ser la primera vez que iba dirigido a mi persona lo encontré extraño, y lo acepté por realidad y humildad. Vino el watch y me invitó a pasar a la caja y de inmediato retirado el impuesto salí de allí. Pero no pude contener decirles a todos los de la fila y en especial al que vociferó: “Al menos esa ventaja le llevamos los mochos”. Salí del banco con mi frente en alto y pensando en que esa no sería la última vez que tendría que oír ese apodo (mocho).

10 comentarios:

  1. Ley, cuanto me alegra Que haya aceptado y comprendido tu situación, eso vale mucho para tu sentirte tan útil como el que más, te felicito y espero que ese ánimo no decaiga nunca. Recuerdas que voy a ti.

    Papito Mármol

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  2. Ley sé has pasado por una situación bien difícil, dura en extremo, pero consuela la frase de que es mejor estar vivo con una pierna menos. Lo importante es cuidarte la otra. Desde mi hogar recibes todas las bendiciones. Y tengo la certeza de que mentalmente te adaptarás a tu nueva condición de "mocho" como te calificó el carajo en la fila del banco.
    Un abrazo sincero
    Rafael Darío Herrera

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  3. Muy aleccionador tu artículo, Ley. La verdad que eres un ejemplo a seguir ante las adversidades.

    Un abrazo,

    Fernan Ferreira.

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  4. Mi Valito, mantener una actitud positiva y encarar con valentía situaciones no agradables, son cualidades de personas enérgicas y decididas. Usted es de los buenos, de los que no se amilanan ni empequeñecen ante las adversidades. Enhorabuena Valito, inmensa estima es lo que siento por su entereza y ejemplo.

    Diómedes Rodríguez, "El otro Valito"

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  5. Desde hace muchos años he arribado a la conclusión de que la vida es difícil, adversa en innumerables ocasiones, para los que luchamos a diario por la subsistencia. Para los que no heredamos fortuna ni dependemos de una mano generosa. Para los que hicimos una carrera académica con la ilusión de poder llevar una vida digna. Para quienes llevamos un régimen moderado, sin vicios, en fin, un estilo de vida rayano en el ascetismo, es decir privada de placeres. En muchas ocasiones uno se siento impotente porque las cosas no salen bien, no obstante el esfuerzo. No importa que uno actúe correcta y racionalmente. La adversidades siempre te golpean de un modo o de otro. Si usted ve muchas noticias se deprime pues los políticos han acumulado fortunas obscenas, como las llamó Andrés L. Mateo, sustraída de las arcas estatales. Mientras esto sucede los intelectuales se hallan sumidos en el mutismo.
    Y lo que es peor: la muerte trabaja de manera secreta en nuestro interior.
    Rafael Darío Herrera

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  6. Ley S. ;siempre he dicho que tu Size es "small" pero con un corazón "X-large " .Le responde a tu malestar burlandote de el ;cosa esta donde la valentía debe estar presente .Nos está dando un ejemplo .
    Te veo en el futuro cambiar el apodo de "Mocho " por el de "Pirata " pero sin el "pachito" en el ojo y sin el "Loro" sobre tu hombro. Sabes a lo que me refiero,jajajaja .
    Lo vamos hacer Ley.

    Manito

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  7. Me alegra ver el positivismo como usted describe su experiencia, y es algo que nos hace apreciar cada segundo que vivimos, y que sirve para dar ánimos a los que hoy no los tienen.

    Hay muchas personas en el mundo que ni siquiera pueden contar su historia como lo hace usted, en este fantástico espacio cibernético. Siéntase afortunado y recuerde siempre que tiene gente a su alrededor que le quieren verdaderamente y le hacen más liviana la carga".

    Bendiciones!

    Rosa Torres Tineo
    rosatorrestineo@aol.com

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  8. Gracias a todos mis amigos por sus alentadores comentarios. Al amigo nuestro, Rafael Dario que con pocas palabras narra una realidad tan cierta y tan cruda, como el que vierte la verdad ante los ojos de los que nunca han querido ver. Lo malo de esto es que nos hemos acostumbrado a vivir bajo ese rigor del sistema. Lastima que en tiempo pasado se comenzó, con la intrépida lucha revolucionaria de los jóvenes en pro de hacer desaparecer ese sistema, no haya sido continuada por la juventud de ahora. Consciente de eso, hemos tenido que auto diseñarnos un modelo de vida de cobijarnos ante los "piques", las rabias y el malestar que esa "vaina" provoca en los que entendemos impotentes las barbaridades a las somos sometidos por el valeroso sistema político, pero lleno de basuras,salvo contadas excepciones. Mejor no sigo. Despues de todo hemos tenido que convertirnos en sistemáticos para poder subsistir dentro del maldito sistema.

    Afectosde Ley S.

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  9. Apreciado amigo y hermano, me da mucho gusto ver que a pesar de lo que pasaste no has perdido el sentido del humor que siempre te ha caracterizado, y que ha hecho de ti el gran ser humano que eres para orgullo de todos los que te queremos. Ah!, pero hiciste mal en decir lo del banco, porque Evelio vive de oficina en oficina y es capaz de mocharse un pié con tal de no hacer fila. Con el mismo cariño y contento de que te encuentres bien. Jochy Reyes

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  10. Estimado Ley....me dedique unos minutos a leer tus vivencias antes y despues de la operación. Admiro tu fuerza de aceptación y tu coraje en ver la dura realidad. Se que eres hombre de mucho optimismo y decision, solo te reitero desde mi Corazon mi amor y respeto hacia tu persona desde siempre. Abrazos hermano mio, Que Dios te siga dando Fortaleza y Amor. Son de las cosas que nos da la vida y tenemos que aceptarlas con Buena cara porque la vida siempre sabe el porque de todo. Abrazos del alma amigo.
    Juan Colon

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