lunes, 3 de marzo de 2014

HÉCTOR HERRERA (VARÓN): UN AMIGO IDO EN SILENCIO

MANICOSAS
Por manito Santana


COMIENZA LA HISTORIA

Apenas me estoy enterando del fallecimiento en la ciudad de NY de mi amigo Héctor Herrera, mejor conocido por “Varón” ocurrido en el mes de Noviembre, o sea hace unos 5 meses.

Al igual que yo hay muchos de sus amigos y relacionados en nuestra comunidad que todavía desconocen esta desagradable noticia.

Sí, teníamos conocimientos de su malestar, víctima de un derrame cerebral ocurrido en NY, hace algunos años, de lo que nos manteníamos al tanto.

Luego de caer enfermo, fue trasladado a Mao; allí permaneció por cierto tiempo siendo traído de nuevo a NY, su lugar de residencia por más de 30 años, donde final y tristemente falleció.

Ante tal situación de desconocimiento por parte de la gran mayoría de sus amigos y conocidos, he querido a través de MEEC de quien nos sentimos orgullosos por ser el primer medio de comunicación dedicado a mantener informado a su pueblo de todo acontecer con sus gentes, de no dejar ir en silencio parte de la vida deportiva de nuestro amigo Varón Herrera.

Héctor Herrera, mayormente conocido por toda la comunidad como “Varón”, nacido y criado en Mao, era hijo de Altagracia Herrera (QEPD) y de Danielito Sánchez.

De una contextura física de 5’10’’, con unas 175 Lbs., de figura atlética deportiva. Hombre de un hablar pausado y un caminar cabizbajo, pero siempre con una sonrisa silenciosa por tener algo agradable que contarles a los amigos para así compartirlo. Gallero de nacimiento, destacándose su afición por siempre tener un gallo (inclusive aquí en NY) en sus manos, con fines de crianzas y competencias.

SU CARRERA BEISBOLÍSTICA

Para narrar parte de su vida deportiva, quiero recordar cuando por los años 60, 1962 para ser más específico, existían en Mao dos equipos de Beisbol Juvenil que jugaban Interbarrial; un beisbol juvenil muy fuerte desde donde se pasaba al Beisbol Amateur muy seleccionado.

Lo llamo Interbarrial de dos equipos, los “Yankees Maeños", dirigido por el Dr. Norman Ferreira y “Las 300", por el afamado Hipólito Lozada (Polito - QEPD). Luego hablaremos del equipo de Polito, donde se destacaban Puntilla y Nardo Simé, entre otros prometedores prospectos.

Estos dos aguerridos equipos jugaban un beisbol fuerte en los terrenos del Play Pucho Marrero y el antiguo play de softball ubicado en la parte de atrás del viejo cementerio (frente a las residencias del Dr. Moya y Freddy Núñez), y donde los dos se lanzaban al terreno de juego para tratar de ganar una serie de 15 partidos siendo el campeón el ganador de 8. Ambos estaban conformados por una mínima cantidad de jugadores seleccionados en sus barrios donde no había desperdicios para así mantener la calidad del juego.

Los Yankees Maeños, de quienes voy a hablar para recordar el nacimiento de Héctor Herrera como jugador de pelota. La alineación de este equipo era la siguiente: Fernan Ferreira, segunda base; Rafael Santana (Lilí), shortstop; Humberto (el Patú) Santana, tercera base; Héctor (Varón) Herrera, cácher; Francisco (el Panqué) Santana, jardín derecho; Pedro Tomás Amaro, primera base y pícher; Ganeo Gómez, jardín central; Chuchito Santana, jardín izquierdo y pícher; Diogenito Castellanos, jardín izquierdo; Rafael (Ningue) Taveras, shortstop y pícher; Miguel (el Ñequito), cácher sustituto; Arnulfo Jerez (el Bizco, que de eso no tenía nada), pícher, con una curva hacia afuera efectiva; Luis Ml. Ventura (Lachicha o el raso), pícher y jardinero, y Rafael Villalona (El Cojío), pícher.

Podrán notar la poca cantidad de jugadores; esto se debía a la presencia de varios "utilities" que realizaban buenas labores en las posiciones desempeñadas.

Citamos a Pedro Tomás Amaro, quien era la primera base regular, pero era un tremendo pícher zurdo de curvas pronunciadas; solo con un defecto: bastaba un lanzamiento mal cantado por el Umpire para que la rabia no le permitiera lanzar más un strike.

Nuestro Ningue Taveras (QEPD), campo corto (SS) con buenas manos y pícher de bola rápida, con su curva; Chuchito Santana, jardinero izquierdo y Pícher de bola rápida, sin curva; y Lachicha Ventura, el pícher estelar, buena velocidad y buenas curvas controladas y buen bateador.

Miguel, el Ñequito, cácher sustituto, con buenas manos y pobre bateo; jugaba cuando Varón Herrera no asistía, lo que sucedía cuando este se iba a las jugadas de gallos.

Los Yankees Maeños era un equipo que se caracterizaba por su rapidez en las piernas de Fernan Ferreira y Lilí Santana, quienes nunca llegaban de pie a las bases, con un sistema de deslizamientos que pocas veces los vimos realizar en los peloteros Amateur de la época; un equipo con extraordinario bateo desde el 1ro hasta el 7mo bateador; luego de Fernan y Lilí, le proseguían “El Patú Santana”, Varón Herrera, El Panqué Santana ,3ro, 4to, 5to bates de fuerza, seguido por Ganeo, Pedro Tomás y Chuchito, reforzados por el bate de Lachicha Ventura, quien siempre fue un bateador fino. Lachicha, siempre se caracterizó por pichar descalzo, que era cuando mejor efectividad tenía.

En esta narrativa, no puedo dejar pasar un suceso en uno de los juegos fuera de competencia. Francisco Santana, alias el Panqué (en honor a Felipe Alou, el terror de los píchers en la pelota dominicana, que era llamado el Panqué de Río Haina), está al bate y en su boca saborea una chupeta (las llamadas Tú y yo o Tuiyó); al estar entretenido con su chupeta, recibe un lanzamiento pegado que no esquiva y le pega en la cabeza. Enseguida, Varón al ver a Francisco medio disparatoso por causa del golpe recibido, sale con él a la llave de agua cercana al backstop, y le introduce la cabeza al agua para aliviarle el malestar y le pregunta “Francisco, ¿cómo te siente?" y Francisco contesta “¡La chupeta! ¡La chupeta! A partir de ahí le fue cambiado el apodo del Panqué por el de “Francisco chupeta”, hasta el sol de hoy, jajaja. Para bien de todos, excepto por un "güévere" encima del ojo izquierdo que parecía un "cacho" de diablo, nada pasó y el Panqué ha vivido una vida alegre. Debemos agregar que el bolazo se lo propinó su hermano Chuchito, que tiraba durísimo. El Panqué era un tremendo show, le gustaba "bufear" en la caja de bateo y desafiar a los píchers.

Este equipo de Beisbol Juvenil dio mucha agua de beber a otros equipos considerados superiores. De estos muchachos, dos jugaron profesional, Héctor Herrera y Rafael Santana; y sin temor a equivocarme seguro estoy que de estos muchachos haber continuado jugando, otros de ellos hubieran sido firmados al profesionalismo y como ejemplo cito a Fernan Ferreira, jugador rápido, buen bate y buenas manos y agresivo al jugar y a Pedro Tomás Amaro, zurdo con una curva de Grandes Ligas al estilo de Barry Zito de los Gigantes de San Francisco y del viejo Guayubín Olivo, gloria del beisbol dominicano. Y digo esto porque hoy vemos las firmas de unos 350 peloteros por año, muchos de ellos con menos condiciones.

Al Cabo del tiempo, las circunstancias obligan a desaparecer este team, algunos jugadores pasan al beisbol Amateur Superior Provincial, otros muchachos responden a sus estudios y abandonan su pueblo.

Héctor Herrera continúa en el beisbol al igual que Rafael Santana, Humberto Santana, quienes pasaron al Amateur Regional; siendo los tres, podemos decir, superestrellas del beisbol Amateur de Mao; Lilí Santana rompe el record de más bases robadas con 21 en los cortos Regionales del Noroeste; Humberto Santana fue uno de los mejores Amateur de Mao, quien a pesar de su pequeña estatura poseía un poder extraordinario, siendo 3er y 4to bate durante toda su carrera; poseedor de unas manos impecables. Y Héctor Herrera, quien con su fortaleza en el brazo, su magistral "mascoteo" y su bateo, emocionaba verlo jugar.

Varón Herrera, en 1966 fue visto jugar por el señor Papi Bisonó, Presidente de las Aguilas Cibaeñas, y lo impresionó tanto que se lo llevó para Santiago y lo firmó con los Piratas de Pittsburgh, equipo con el que las Águilas mantenían relaciones de contratos. Viaja a Estados Unidos a jugar en Equipos sucursales de los Piratas, en liga menores, donde desempeña buenas labores.

Aquí, con las Aguilas Cibaeñas, tuvo un año bien destacado por su bateo y su poderoso brazo, pero por desgracia, tuvo unas dolencias en la cintura, que acortaron su destacada carrera beisbolera.

Varón decide radicarse en NY, luego de finalizada su carrera, donde residió por más de 30 años y, por desgracia, falleció de forma inexplicable, según nos informaron en noviembre, en el más estricto silencio.

Hoy sus viejos compañeros de equipo de los Yankees Maeños al enterarse de su muerte, bajan su cabeza en señal de tristeza y envían a sus hijos y familiares a través de MEEC, su más sentido pésame por la muerte de su fiel compañero de equipo y amigo, HÉCTOR (VARÓN) HERRERA.

Paz a sus restos.

Su amigo de toda la vida.

Manito

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5 comentarios:

  1. Her-Manito. tremenda narrativa para honrar el nombre ( del Sanguillen dominicano ), como yo le decía a mi amigo Varón ,comparándolo con el catcher panameño . Paz a sus restos . Abrazos . Evelio Martínez ¡El monumento va!

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  2. Estoy asustado, cu�l ser� la edad de Manito, el que debe saber es Fernan Ferreira.....

    Muy buena historia.

    Angel Berto Almonte

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  3. Es muy lamentable noticia, y por ser tan de sorpresa, uno como que se resiste a creela; nuestra generaciòn, perdiò un gran componente, y clamo al Señor, colocarlo en el justo lugar que le debe corresponder, de acuerdo a su trayectoria de vida. Fue un hombre sano. Paz a sus rerstos.

    Rolando Espinal

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  4. Tremendo articulo! Gracias Manito y paz a los restos del Varón Herrera.

    Adelante MEEC!

    Janio Pérez Estévez

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  5. Muy buena reseña, Cabezón. Además, haces una descripción magistral de la personalidad del Varón Herrera. Este parecía tímido, pero tenía una sonrisa a flor de labios y era un amigo en quien se podía confiar.

    Una noche, mientras vivía con mi familia americana en mi calidad de estudiante de intercambio, ésta me invitó al pequeño estadio de la ciudad, a ver un juego de pelota. Yo estaba lo más distraido, cuando escucho que anuncian el batador de turno: "jéctor Jerera". Digo, "coño, no será el Varón". Mi duda se disipó tan pronto vi su estilo inconfundible de pararse en el home. Salté de mi asiento y me fui hasta la malla ciclónica, por la línea de primera. Varón falló su turno con una rolata al siore y cuando iba para el dugout, yo le vocié: "Vaarrooon". Se volteó buscando quien lo llamaba , seguro de que era un amigo de infancia, y cuando me vio, corrió en mi dirección, pasó dos de sus dedos a través de la malla ciclónica e intercambiamos "un estrechón de manos". De ahí en adelante, Varón estuvo más pendiente de mí, que del desarrollo del juego.

    Fue la última vez que lo vi, pues años más tarde me enteré del accidente cerebro vascular que lo dejó en sillas de ruedas y me daba mucha tristeza irlo a ver en esas condiciones. Ahora que te has ido, compañero de mil batallas deportivas, me arrepiento de no haber ido a visitarte y te pido perdón por mi cobardía.

    Descansa en paz amigo y compañero. Puedes estar seguro que vivrás en nuestro recuerdo hasta que el último Yankee Maeño se encuentre contigo en el Reino Eterno.

    Fernan Ferreira.

    PD: Angel Berto, Manito no es tan viejo. Lo que pasa es que siempre fue un niño "ajentao" y se crió entre gentes más viejas que él. De ñapa, Dios lo dotó de una memoria privilegiada. Un abrazo,

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