martes, 10 de noviembre de 2015

UN DÍA TRISTE… MUY TRISTE

Por Fernando Ferreira Azcona

Queridos Hermanos:
Querida Familia:
Queridos Amigos:

Hoy es un día triste… muy triste, pues se apaga físicamente la luz del faro que ha guiado nuestras vidas durante casi un siglo. A nombre de las familias Ferreira Gómez, Azcona Azcona, Rodríguez Azcona y de todos sus hijos, nietos y biznietos, gracias por estar con nosotros en estos momentos de dolor. Gracias por su apoyo en estos momentos aciagos, en que el alma se ahoga en llanto espiritual, y las lágrimas físicas nos impiden leer estas líneas para despedir a nuestro querido Papá, a nuestro adorado Viejo.

Pero, lejos de quejarnos, lejos de cuestionar con preguntas necias los sabios designios del Sumo Hacedor, queremos darte gracias Señor por el padre que nos diste y por su ejemplo de vida. Nosotros sabemos que Papá no era nuestra propiedad. Sabemos que Tú nos lo prestaste para que nos trajera a este mundo, nos guiara por senderos de paz y de amor, nos formara como ciudadanos dignos, capaces de servir a los demás conscientes de que “hay mayor satisfacción en dar, que en recibir”. ¡Y cuán generoso fuiste con nosotros, Padre Amado, al prestarnos al mejor papá del mundo, al prestarnos a nuestro querido Viejo por 98 años y medio!

Gracias Señor por el gran privilegio que nos has concedido. Como Dios omnisapiente, Tú sabes que estas lágrimas no son de inconformidad. Son lágrimas de seres humanos, cuyas mentes no son capaces de entender el por qué de tus decisiones.

Queridos amigos, Queridos familiares: Hoy es un día triste, muy triste. Hoy despedimos físicamente a un ser humano excepcional. A un hombre intrínsecamente bueno, servicial, bondadoso, desprendido, capaz de compartir el pan de sus hijos con los más menesterosos. Un hombre, a quien nunca le atrajo la acumulación de riqueza material, ni el poder circunstancial de la política partidista.

Despedimos a un visionario, a un hombre que siempre estuvo dispuesto a dar lo mejor de sí, de manera honorífica, en pro de las mejores causas de Mao, del pueblo que lo acogió como hijo suyo, en la primera mitad del siglo pasado. Las verdaderas historias del Honorable Ayuntamiento del Municipio de Mao; del Benemérito Cuerpo de Bomberos de esta Ciudad; del Movimiento Rotario de nuestro pueblo; de la Asociación Noroestana de Ahorros y Préstamos, y otras prestantes instituciones del pueblo que nos vio nacer, NO podrán ser escritas omitiendo el nombre de Don Vitalino Ferreira Gómez.

Y decimos que lo despedimos físicamente, porque estamos seguros que este faro de luz vivirá por siempre en la mente y en el corazón de sus hijos, de sus sobrinos, de sus nietos, de sus biznietos, de sus amigos y de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de tratarlo de cerca, especialmente aquellas personas que recibieron la solidaridad de su bonhomía, y cuyo secreto nuestro adorado Viejo se lleva hoy a la tumba.

Querido Papá: Sabemos que usted ya está junto a Mamá, a Talla, Mamá Juana, Papá Panchín, sus hermanos, y tanta gente buena que partió primero a la morada eterna. ¡Y qué paradójico Viejo, dentro del dolor que nos produce su partida, nos conforta la alegría de saber que desde allá arriba, desde el Reino Eterno, usted nos seguirá guiando, iluminando y bendiciendo cada día!

Porque después de todo Papá… ¡“No es más que un hasta luego”! …Y algún día habremos de encontrarnos de nuevo para abrazarnos y besarnos jubilosos.

¡Hasta luego Viejo del Alma. Hasta luego Papá!

10 comentarios:

  1. Mi más sentido pésame para Isaías, Fernando, Norman, y demás familiares. Los acompaño en su sentimiento y paz para el alma de Don Vitalino.
    Abrazos.

    Antonio Espinal

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  2. Magníficas y emotivas palabras de despedida para don Vitalino.
    Rafael Darío Herrera

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  3. Te amo Papi, quisiera abrazarte largo en estos momentos. Papá se fue en paz, y a la vez se quedó por siempre entre nosotros. Vete en paz viejo querido, te amaremos por siempre. Paula

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  4. Wau, que hermosas palabras y muy merecida para tan gran ser humano como así fue Don Vitalino Ferreira, Que el Sumo Creador lo acoja en su Santa Morada y que Dios lo bendiga.

    Rosa Torres Tineo
    rosatorrestineo@aol.com

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  5. Me gusto eso: (Del fr. bonhomie). bonhomía.
    1. f. Afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y en el comportamiento.

    Rosa Torres Tineo

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  6. Mi más sentido pésame para ti amigo Isaías, Fernando, Norman, y demás familiares. Los acompaño en su sentimiento y paz para el alma de Don Vitalino. Reciban Abrazos .
    Afectos sincero ,
    Doris

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  7. Distinguida familia Ferreira: hago constar mi profundo pesar por la muerte de don Vitalino, quien aun longevo y hoy fallecido, sigue constituyendo en Mao y todo el país, un paradigma de virtudes, arquetipo de honorabilidad y amor al trabajo dignificador. Siéntanse orgullosos de ese ancestro que han tenido en el seno de su familia. Aceptación cristiana para ese inexorable acontecimiento.

    Con dolor: HÉCTOR BREA TIÓ

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  8. Emotivo mensaje de un hijo agradecido de Dios por el padre que le dio. Fernán, tus palabras han calado en lo más profundo de mi ser, lloró como tu y tus hermanos y todos los familiares de Don Vitalino han llorado en estos momentos tan duros que le ha tocado vivir. Estoy unido ha ustedes, pues Don Vitalino también fue un padre para mi. De nuevo les reiteró el nos ganó la partida, nació a la vida eterna. Esto es un hasta luego como tu dices " Viejo " allá nos vemos. Luis Santiago ( Chiri )
    santialuis@gmail.com

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  9. Gracias queridos amigos por sus comentarios enrriquecedores, los cuales confirman y amplían mi panegírico a nuestro querido Papá. Un hombre grande en la humildad y en la quietud de nuestro hogar. Con la venia de ustedes, tomaré algunos de ellos (o parte de los mismos) "prestados" para utilizarlos en un futuro no muy lejano. Que el Señor los bendiga a todos(as).

    Con el afecto de siempre,

    Fernan.

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  10. Por su trayectoria y por las cualidades que le adornaban, Don Vitalino Ferreira fue un gran ejemplo para nuestro pueblo: don de gente, humano, sencillo, trabajador incansable, honrado a carta cabal. Su presencia inspiraba respeto y admiración. Él encarnaba la clase de personas que nos hacen sentir orgullosos de pertenecer a nuestra comunidad.

    En estos momentos de dolor por la partida de Don Vitalo, como cariñosamente lo llamaba mi padre, hago llegar mis abrazos solidarios para sus hijos y para todos los miembros de la familia con la certeza de saber que el legado de sus huellas luminosas nos acompañará por siempre.

    Roxana Amaro

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