miércoles, 22 de abril de 2015

UNA VOCACIÓN QUE LLEVO EN EL ALMA

Por Doris Rodríguez

Ser Locutora

Una vocación que llevo en el alma.

Una profesión que me ha permitido ser maestra sin aula asignada.

Sólo los que vivimos de la locución sabemos con certeza que nuestra voz es el puente entre nuestra alma y el mundo. Donde las palabras se convierte en arco iris y enamoras con melodías los corazones.

Ser locutora es mi vocación, el más hermoso de los oficios, que me ha permitido poder expresar con palabras un consejo, informar, entretener, dar ánimo, sacar sonrisas, convirtiendo las palabras en imágenes.

Para curar el alma.
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lunes, 6 de abril de 2015

SALUD DE MANITO


Esperamos que nuestro amigo, el cabezón, salga airoso de esta lucha.

Isaías
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martes, 31 de marzo de 2015

MANITO SANTANA ESTÁ QUEBRANTADO DE SALUD

Los invito a enviar energía positiva a Manito Santana quien está delicado de salud, a través de sus oraciones y pensamientos de bienestar, para que él rebase este reto.

Sabemos que Manito se enfermó en Mao, fue llevado a Santiago y de ahí fue llevado a un hospital en Brooklyn, NY. No sabemos todos los detalles, pero prometemos darlos a conocer cuando nos sean transmitidos y autorizados de manera oficial por la familia.

Cabezón, sánese pronto. Lo queremos mucho.

Isaías
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UNAS PREGUNTAS MUY SABIAS

Por Fernando Ferreira Azcona

Transcurría una hermosa mañana del verano u otoño del año 1973…

Nana y yo habíamos regresado a nuestro país el 4 de agosto de 1972, luego de terminar mis estudios en los Estados Unidos de América. Como es de suponerse, sin un centavo en los bolsillos y sin ni siquiera una cuchara para equipar y/o amueblar nuestro hogar, y por la gracia de Dios, ya nuestro primer hijo tenía unas tres o cuatro semanas en el vientre de su madre.

Conscientes de la situación antes descrita, después de tres semanas de vacaciones, aceptamos una oferta de trabajo de una prestigiosa empresa en La Romana, que había creado la aureola de pagar salarios por encima de la media nacional, y en realidad, era así. De tal manera, que después de casi siete años fuera de mi “patria chica”, me fui a trabajar al extremo opuesto de la isla.

A pesar de lo difícil que resultaba trasladarnos de La Romana a Mao tomando carros públicos, realizábamos el viaje con frecuencia, pues yo “tenía hambre” de estar con mi familia, de besar a mis Viejos, de apretar a mis hermanos y a mis amigos de toda la vida, y ¿por qué no?, de tomarnos un trago y de revivir historias tantas veces contadas.

En uno de estos viajes a casa, en la fecha indicada en la introducción de estas cuartillas, papá me preguntó de manera asertiva: ¿“Me imagino que usted se está ahorrando un buen dinero mensualmente”? “Ni un centavo, papá. Lo que gano no me alcanza para cubrir todos mis compromisos”, le respondí. Pues tuve que tomar un préstamo al Royal Bank of Canada para amueblar nuestro hogar.

¿”Ustedes piensan quedarse con un solo hijo”?, preguntó mi adorado progenitor. “No, Viejo. Pensamos tener tres hijos. Y queremos que el Señor nos dé dos varones y una niña en el medio. Así tendremos diferentes motivos para querer a cada uno: a Fernando por ser el primogénito, a Paula por ser la única niña y a Raúl, por ser el benjamín”, le respondí, ya que Nana y yo habíamos escogido esos nombres desde antes de casarnos.

¿Y usted cree que sus compromisos financieros van a ser menores cuando nazcan los otros dos?, preguntó el viejo zorro, de manera disimulada. “¡Imposible!”, le respondí. “Fernandito sólo consume leche y pañales. Cuando nazca Paula, consumirá lo que hoy consume el primero y éste ya estará en algún maternal y así sucesivamente”, concluí.

Con gestos de cabeza y manos que daban consentimiento a lo por mi expresado, el visionario campesino me dejó caer la más pesada de las preguntas: ¿”Y si usted no ahorra ahora, que sus compromisos económicos son los más bajos de su vida, cuándo y cómo es que usted va a ahorrar”? Como no tuve respuesta para esta pregunta, me quedé callado.

Papá y yo no tocamos más el tema durante mi estancia en Mao. Pero, cuando Nana y yo abordamos el carro que nos traería a Santo Domingo, en nuestro viaje de regreso a La Romana, le dije: “Negra, tenemos que ahorrar”, y ella sorprendida me respondió: ¡¿Y de dónde vamos a sacar para ahorrar, si lo que tú ganas, no nos alcanza?!

En esa época, yo ganaba RD$ 900.00 (novecientos pesos) y contrario a lo que puedan pensar mis dilectos lectores, realmente, era un sueldo de lujo. A manera de ilustración, nuestro hermano Norman, médico con diez años de ejercicio ganaba menos de trescientos pesos, y el sueldo de los agrónomos que eran entonces los profesionales mejor pagados, rondaba los RD$ 350.00

Así que con toda la flema de un lord inglés, le dije a Nana: “Mi amor, tenemos que ahorrar. Eso no está sujeto a discusión. De hoy en adelante, hazte de cuenta que yo gano ochocientos pesos, porque voy a abrir una cuenta de ahorros y todos los meses vamos a guardar cien pesos, llueva, truene o ventee. Mejor quedamos debiendo, que dejar de ahorrar”.

Han transcurrido más de cuatro décadas y no recuerdo haber vuelto a tocar este tema con mi Viejo, desde entonces. Pero, les puedo dar mi palabra de honor, que desde aquella tormentosa mañana de 1973, no ha pasado un solo mes en mi vida, que no haya tratado de apartar unos pesos de mi salario para depositarlos en nuestra cuenta de ahorros…

¡Gracias, Viejo de Mi Alma por aquella lejana e incómoda sesión de preguntas, porque en realidad, resultaron ser unas preguntas muy sabias!
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domingo, 29 de marzo de 2015

PAZ A LOS RESTOS DE DOÑA DOLORES VIUDA FERNÁNDEZ

Nuestro más sentido pésame a Nicelia Fernández, Vicealcaldesa de Mao, y a sus hermanos, Rogelio, Carmen Gloria, Walkiria Marisela, Otis y Leonor, por el lamentable fallecimiento de su madre, doña Dolores Vda. Fernández. Doña Dolores tenía 100 años de edad.

Paz a los restos de Dña. Dolores y conformidad y sosiego para ti y tus hermanos, Nicelia.

Isaías
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viernes, 27 de marzo de 2015

VOLVAMOS A CASA

TERCER CAMINO
Por Lavinia del Villar


“…di lo que sientas, haz lo que quieras, da lo que tengas y no te arrepientas. No te limites por lo que digan, sé lo que quieras, pero sé tú misma”. Mijares

Continuamente cuando hablamos de comportamiento, enfatizamos en que debemos reforzar nuestra identidad, seguir nuestra intuición, y ser auténticos. Recomendamos no ponernos máscaras para complacer a los demás, y evitar la hipocresía de querer aparentar ser la persona que otros esperan. Viéndolo bien, sería hermoso poder proclamar de voz en cuello nuestros criterios, y ser sinceros y asertivos todo el tiempo. Sin embargo la realidad, lamentablemente es diferente, pues en estos tiempos, salir a la calle es otra cosa.

Necesariamente es asunto de colocarnos la careta que nos impone la diplomacia, para sonreír hasta a aquellas personas a las que bien quisiéramos ignorar. No hay de otra para vivir en sociedad: aceptar las personas cuya conducta nos choca, convivir con aquellos que abusan del pueblo, y renunciar al derecho de denunciar, por aquello de que “calladitos nos vemos más bonitos, y una golondrina no hace primavera”.

Pero bueno, volviendo a la autenticidad, a ser uno mismo, y salir a mano “pelá” a enfrentar el mundo, nos preguntamos ¿cómo podemos manejar sin máscaras las cosas que acontecen a diario en este nuestro querido país? Entre los oficiales envueltos en la criminalidad, la mosca del Mediterráneo, el león en la calle, el cuento de cambiar de nuevo la constitución para una reelección, el miedo a los vecinos que cada día cogen más poder, la justificación ante los organismos internacionales que pretenden ser dueños de este país, y la eterna campaña electoral que nos desangra abiertamente, ¿qué podemos hacer los románticos en la calle, sin careta? No nos cuesta más que usarla, pero eso sí, no nos quedemos con ella… después del carnaval, volvamos a casa.
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jueves, 26 de marzo de 2015

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE

Por Fernando Rodríguez Céspedes

Titulo de la obra del escritor argentino Domingo Faustino Sarmiento, que podría ser el nombre de la situación que vivimos en una sociedad que no obstante los avances de las ciencias y la tecnología, sorprende por la violencia irracional de sus integrantes.

Horroriza ver la violencia que sacude un mundo que se supone, a estas alturas, debiera ser de otra manera pero, lamentablemente en el aspecto humano y espiritual hemos quedado rezagados dando paso a la barbarie aún en países que, como Suecia y Francia, se suponen civilizados.

Ver el espectáculo macabro de decenas de víctimas degolladas frente a las cámaras de televisión, seres ejecutados con tiros a la cabeza por niños y niñas menores, individuos que por fanatismo se convierten en bombas andantes explosionadas en lugares públicos, es una práctica común.

Los tiroteos en las escuelas contra maestros y estudiantes indefensos ha llegado a ser un deporte, sobre todo en sociedades como la norteamericana donde sigue prevaleciendo el interés comercial de la venta de armas sobre la seguridad ciudadana, siguen en su apogeo.

Aquí, para no irnos más lejos, se tronchan vidas útiles hasta por un celular, una motocicleta y un arma de fuego, y en ocasiones, como sucedió recientemente en Santiago, hasta por cien pesos, como le pasó a un indefenso anciano asesinado para despojarlo de dicha cantidad de dinero.

En esta semana las redes pasaron un video donde se ven unos individuos golpear y rociar con gasolina a dos vapuleados hombres, a quienes prendieron fuego y quemaron hasta consumirse sus cuerpos, mientras la multitud observaba tranquilamente el dantesco espectáculo.

El lugar de la tragedia: Haití.

El crimen castigado: "se robaron un saco de papas".
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lunes, 23 de marzo de 2015

LA CULTURA DEL FRAUDE

Por Fernando Ferreira Azcona

Desafortunadamente, la cultura del fraude se ha adueñado de nuestro país y ha permeado todos los niveles o estratos de nuestra sociedad.

Desde hace muchos años, los comerciantes de nuestro país nunca tienen menudo para devolver, y en el mejor de los casos, las paleteras y los colmadones (antiguas pulperías) te devuelven con mentas, confites y goma de mascar (chicles). Sin embargo, no oses tratar de pagarles a ellos utilizando esta mercancía… la rechazarán de inmediato

Esta vagabundería ha llegado hasta los bancos comerciales, que “tampoco tienen menudo” para devolver al cambiar un cheque. De tal manera, que llegas al banco X, sin excepción, a cambiar un cheque girado por valor de RD$ 10,750.75, y sin inmutarse, el cajero, cumpliendo “órdenes superiores”, redondea el monto hacia abajo y le entrega al cliente solamente los diez mil setecientos cincuenta pesos. Los setenta y cinco centavos “se quedan en la gatera” y pasan a engrosar las ganancias del banco… ¿Y qué caray son 0.75 de peso dominicano?, se preguntará el amable lector. Bueno, aplíquele economía de escala y asuma que esta situación se repite varias miles de veces diariamente a nivel nacional, y… ¡multiplíquelo por los 360 días aritméticos que tiene el año!

Hace unos meses, fui a comprar un vehículo nuevo. Llegamos al establecimiento comercial con la hoja del periódico que contenía la promoción del modelo del año actual (2015). Se nos acercó una hermosa y joven vendedora, quien nos mostró el vehículo en cuestión y nos habló de las cualidades del mismo. En un par de visitas cerramos la negociación y pagamos el mismo.

Pero, ¡oh sorpresa! Cuando estaba firmando los papeles de descargo a la empresa vendedora por cualquier accidente o daño causado a terceras personas, ¡el vehículo que se nos había vendido era modelo del año 2014, no del 2015 que nosotros fuimos a comprar y que creíamos haber comprado! ¡¿Qué tal si hubiese firmado los documentos sin leerlos?! Para no coger la cuerda de nuevo, no voy a contarles los argumentos con que se pretendió justificar la acción, cuando presentamos nuestros reclamos de manera poco cortes y dimos marcha atrás a la transacción.

Hace unas semanas fuimos al Merca Santo Domingo, que es un gran centro de acopio de productos agrícolas localizado a unos veinte kilómetros de la ciudad capital. Fuimos más por curiosidad que por el propósito de ahorrar en la compra. Ya que es más lo que se gasta en gasolina que lo que una pareja de “envejecientes” podría ahorrarse en la compra de víveres y vegetales para una semana.

En nuestro recorrido por esas dependencias, pude observar que la mayoría de los negocios no tienen los pesos o balanzas a la vista de sus clientes y que te “tumban” ¼ ó ½ libra en cada pesada. Como antes señalado, tampoco tienen menudo para devolver, pero muy pocos te ofrecen un plátano o una libra de yuca o de batatas para compensar por los $ 5 ó 10 pesos que te roban por “la falta de menudo para devolver”.

Pero lo que rebosó mi copa es que ayer fui a un renombrado supermercado de la capital a comprar algunos artículos de higiene personal. Soy de los compradores que cuando entra a un establecimiento comercial sabe lo que quiere, y voy directo al grano. Escogí dos gel de avena para baño, un champú y un rinse anti-caspas. Por coincidencia, los cuatro ítems estaban marcados a RD$ 199.00 cada uno.

Obviamente, no había que ser Einstein o buen matemático para calcular el total de la cuenta a pagar. Sin embargo, cuando la cajera pasó los artículos por el lector de códigos de barras, la compra totalizó casi RD$ 900.00. Cuando le reclamé, me respondió que probablemente estaban en especial, pero para beneficiarse del mismo había que tener la tarjeta de cliente VIP o una clasificación similar, la cual poseemos.

La cajera pasó nuestra tarjeta VIP o como se llame por la registradora, y el total de la cuenta ni se inmutó. Entonces procedió a determinar el por qué de la diferencia en el total a pagar. Fue así como detectamos que el “precio real” del champú que estaba marcado a $ 199.00 era casi $ 300.00. La cajera argumentó que probablemente el precio menor correspondía a otra presentación del producto que tenía un menor contenido, el cual me ofertó sin dilación.

Como una de las cosas que más me incomoda es que me quieran coger de pendejo, le ordené a la cajera que excluyera dicho producto de mi compra, señalándole además que esa práctica constituye lo que se conoce como “promoción engañosa” y que la misma está penalizada por ley.

Me imagino que la cajera se habrá preguntado: ¿Cuál ley? ¿Éste será suizo o llegó ayer al país?
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viernes, 20 de marzo de 2015

VOLUNTARIADO JESÚS CON LOS NIÑOS DONA NEBULIZADORES AL HOSPITAL LUIS L. BOGAERT

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Las fotos captan parte de la actividad en que el Voluntariado Jesús con los niños donó tres nebulizadores a la sección de pediatría del Hospital Luis L. Bogaert, de Mao. En la segunda gráfica se puede apreciar, entre otros, al presidente del Voluntariado, filial Mao, Pedro Pablo Jiménez.

Apoyamos y aplaudimos ese gesto del Voluntariado Jesús con los niños.

Isaías
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miércoles, 18 de marzo de 2015

PRÓLOGO DEL LIBRO CÁNCER: ENFOQUE DE MEDICINA INTEGRATIVA

Prólogo del Libro "Cáncer: Enfoque de Medicina Integrativa", Tomos I y II, de Nelson Rodríguez Martínez (Cuqui) los que saldrán a la luz pública en el transcurso de este mes de marzo.

Desde el origen de la humanidad, el hombre se ha visto obligado a la procura sustancial de sus alimentos, vestido, vivienda, resguardo y protección, para poder mantener vigente su sobrevivencia, acudiendo a la disponibilidad de sus recursos y de ese modo lograr con éxito sus aspiraciones fundamentales.

En su diario trajinar se ha encontrado con múltiples escollos que impiden cumplir con el desarrollo de las actividades para conseguir la feliz consecución de sus inalienables propósitos connaturales. De ahí que, en su constante lucha haya tenido que enfrentar una serie de enemigos que merman su libre albedrío. Algunos están constituidos por las disfunciones fisiológicas generalizadas y las constantes enfermedades emergentes, cada vez más agresivas y causantes de la destrucción inminente de su natural ciclo biológico.

Esas situaciones calamitosas e inquietantes, son provocadas en su mayoría por la variabilidad del cambio climático, la contaminación generalizada, el desorden alimenticio reinante, el desmedido afán de lucro económico generante de mucho estrés, y lo más importante, el alejamiento del hombre de su contexto natural, reflejado en acciones y actividades desatinadas en la búsqueda desmedida de su comodidad y bienestar, sin importar sus concluyentes resultados.

Consecuencia definitiva de ello, resultan las disfunciones orgánicas y la proliferación preocupante de enfermedades que socavan su afanoso discurrir de manera inhumana. En ese sentido, las enfermedades catastróficas constituyen un factor determinante que impide nuestro pleno desarrollo vital. Entre las más desesperantes y causante de múltiples estragos, surge el Cáncer, enfermedad que predomina afectando considerable número de sus padecientes al no ser detectada ni atencionada en la oportunidad requerida.

A pesar de la constante lucha y el avance de la Ciencia Médica, esta enfermedad continúa su inminente trayectoria, implicante de traumas, dolor, desesperación en sus padecientes y su entorno familiar, para desencadenar al final y en la mayoría de los casos, funestas consecuencias como para impedir el curso natural de la existencia.

Los factores predominantes que originan esta enfermedad son múltiples y variados, lo que implica que para poder contrarrestarla con eficiencia, demanda la utilización de un complejo de terapias y métodos combinados de recursos naturales y convencionales disponibles. Coherente con este principio, nos parece atinada y oportuna la puesta en práctica de la Medicina Integrativa, por su principalía en ese rol fundamental, ya que ella trata de no menospreciar la potencialidad de la medicina natural, aceptando a su vez, el enorme papel que la medicina convencional ha tenido en la mejora de la calidad de vida y en la supervivencia de la población. Este tipo de medicina integral atiende los aspectos globales del individuo; fisiológico, psicológicos, nutricionales y sociales. Es importante destacar que la enfermedad, en muchas ocasiones, aparece como consecuencia de malos hábitos alimenticios y conductuales, que provocan un debilitamiento de nuestro sistema inmune. Mantener el organismo desintoxicado y un sistema inmune sano y fuerte es la manera más efectiva de evitar la enfermedad.

La Medicina integrativa permite abordar pacientes con enfermedades crónicas que hasta ese momento recibían un tratamiento meramente paliativo, en vez de curativo. El abordaje integral, combinando tratamientos convencionales con alternativas terapéuticas complementarias, potencia los resultados enormemente.

Se trata de una medicina orientada a la restitución de la salud, lo que supone un análisis global de las causas que originan una determinada patología. Este nuevo modelo de asistencia sanitaria brinda la posibilidad de reducir la medicación tradicional (antiinflamatorios, ansiolíticos…) al incorporar suplementación ortomolecular que nos permite utilizar principios activos naturales a concentraciones terapéuticas.

La Medicina Integrativa resalta el papel fundamental que ejerce la nutrición a la hora de producir mejoras en los pacientes a través de un programa nutricional individualizado y ajustado a su enfermedad.

El autor de esta obra, testigo fiel de las consecuencias de esta enfermedad al ser afortunadamente uno de sus sobrevivientes y sin ser experto en la materia, se ha motivado en la investigación y suministro de algunas informaciones, datos, reflexiones y referencias acreditadas que considera de utilidad al interesado, posiblemente ignorante de ciertos aspectos esenciales de esta anomalía. Para cumplir con ello, es necesaria la adquisición oportuna de conocimientos más completos, con el empleo de mejores criterios y mayores aciertos que trasciendan a su vez en el establecimiento de mecanismos apropiados para la eficiente confrontación de esta patología generalizada.

En su eminente aparición, recomendamos acudir sin pérdida de tiempo a los organismos e instituciones acreditadas y a los profesionales especializados de la medicina, para contrarrestar en su oportunidad este inquietante y trastornador flagelo que hoy día enfrenta la humanidad, para exterminar con eficacia su implacable proliferación, en procura de obtener mejores expectativas y mayores esperanzas en sus padecientes.
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sábado, 14 de marzo de 2015

PORTADA DEL LIBRO CÁNCER: ENFOQUE DE MEDICINA INTEGRATIVA

Portada del Libro "Cáncer: Enfoque de Medicina Integrativa", Tomos I y II, de Nelson Rodríguez Martínez (Cuqui) los que saldrán a la luz pública en el transcurso de este mes de marzo.


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Esperamos que como siempre den su apoyo a los esfuerzos de este incansable investigador maeño.

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martes, 10 de marzo de 2015

LEYSIMELOCUENTA

PAPITO RINCÓN
Por Ley Simé

Dedicatoria especial para Juan Agustín Colón, Miguelito Colón y Tonito Disla.

Relacionado: Velas, velorios, rezadores y Pancho Quesada.

PAPITO. Todo el que lleva este nombre, salvo muy contadas excepciones, hay que ponerle otro apodo, muchas veces despectivo, para uno saber a qué Papito uno se refiere.

PAPITO (Rincón) era un joven muy querido entre sus amigos, por lo ingenioso y divertido que era. En ese entonces, los que le conocimos, muchos no sabíamos su verdadero nombre ni apellido. Solo Papito Rincón. Él era miembro de un "combo" que estaba integrado por jóvenes de la sociedad Maeña, que no menciono nombres, porque todavía algunos de ellos andan por Mao con mucha dignidad y respeto. Esta historia se remonta a las travesuras de los jóvenes de esa época.

Estos muchachos se reunían en el parque de Mao y planificaban allí, dónde se iba a efectuar el próximo "concierto", que consistía no en hacer melodía con un instrumento musical, sino planificar el lugar donde empezarían la parranda. Eran jóvenes y con muchas ganas de vivir.

En aquel tiempo, ya a las diez de la mañana, los domingos, se sabía cuáles números de la lotería nacional, habían salido. Papito, enterado y seguro del número que había salido, nadie supo de dónde sacó un fajo de quinielas, pero del sorteo del domingo anterior, ¡pero muchas!, marcadas con el número 25 que era el número que había salido ese domingo. Salió de su casa con los bolsillos repletos de quinielas "peladas" y se dirigió hacia su segunda casa, el parque. Cuando llegó, ya su grupo de amigos estaban reunidos planificando por dónde empezar. Papito se integra al grupo, con su segunda intención.

Después de charlar un poco, y hacer chistes y relajos, retomaron el tema de planificar la parranda de ese día. Se consultaron entre sí, para ver de qué disponían económicamente. Pareciera que no andaban bien. La idea era que alguien dijera, yo pongo la primera, el resto ya ellos se las arreglarían. Papito, con su bolsillo lleno de quinielas "peladas", pregunta disimuladamente: ¿Cuáles serían los números que salieron hoy? Rápido lo averiguaron y vino uno y dijo, el 25 en primera. Papito los ve a todos y les dice: Ustedes están relajando, al tiempo que introducía su mano en el bolsillo y sacaba un rollo de quinielas, todas marcadas con el número 25. Todos brincaron de alegría y formaron una algarabía. Para estar seguros, se fueron por la calle Hermanas Mirabal abajo y llegaron a la "parada" donde había un rótulo con los premios del día. Allí estaba imponente el número 25.

Seguros ya de lo de las quinielas, comienzan a opinar sobre el lugar donde se van a "extasiar", mencionaron lugares específicos, pero Papito ya era el líder y era el que tenía la última palabra y dijo: Vamos para el Bar de Chiche, en las 300.

Chiche tenía su Bar en una esquina, antes de llegar al estadio Pucho Marrero. Era un hombre jovial y deportista. Hacía las veces de padrino protector de "Puntilla", que era un prospecto del béisbol.
Era algo más del medio día de ese famoso domingo, cuando el grupo llegó al Bar. Chiche, que conocía la historia y las hazañas del grupo, antes que nada, había que enseñarle con qué recursos contaban. Papito le pregunta a Chiche que cuáles habían salido. Y como él era también jugador, le dijo el 25 en primera y ya Papito no lo dejó que continuara y le enseñó el paquete de quinielas y saltó de alegría diciendo: ¡Se me arregló el día!

De una vez Chiche muy atento, ordenó que juntaran tres mesas, y una vez juntas, se dio cuenta de lo maltrechas que estaban y buscó manteles para todos estos "distinguidos clientes". Puntilla ordenaba todo en la cantina para que no faltara nada, al menos ese día. Chiche le recordaba a Puntilla "esa gente beben de verdad".

Empezó la "carfanería".

Como a las cuatro de la tarde ordenaron comida, que consistía en frituras. Saciaron su hambre y ahí cogieron nuevos bríos. Entre botellas vienen y botellas vacías, el grupo se divertía con ganas, sin saber, a excepción de Papito Rincón, lo que les esperaba. Se hizo de noche y empezaron a llegar "las chicas nocturnas" que fueron invitadas según llegaban. Ya era una fiesta al estilo de Biencito Gómez o la de Negro Cruz y Toño Colón.

Cerca de la media noche ordenan comida para todos y todas. Esta vez se dio el caso de que el borracho cuando come le da sueño. Y se quedaron donde Chiche con sus chicas. Chiche ya tenía una deuda con las dueñas de frituras, con los limpiabotas, diciéndoles que mañana él pagaría todo.

Lunes por la mañana, ya cerca de las nueve, Chiche va a la habitación donde dormía Papito. Lo llama y éste entre sueño le pasa todas las quinielas. Chiche antes de salir a la calle se dio cuenta de que las quinielas no pertenecían al sorteo de ayer. Estaban "pelá". Y rápidamente buscó a Puntillas y varios amigos, que llegaron al lugar machete en manos, para no dejar salir a nadie de su habitación hasta que él, Chiche, no regresara. En menos de media hora, apareció Chiche con cinco policías. Al llegar, ya el escándalo era mayúsculo. Estaba media 300 reunida en esa esquina. En ese tiempo la policía no contaba con vehículos, todo era a pies. Cogieron el grupo, siete en total, y lo echaron por delante. Más atrás, las chicas, luego las dos señora y sus esposos que habían suministrado las frituras y por último los dos limpiabotas que les habían lustrado sus zapato. Ese desfile por medio de las calles y en pleno día, se encaminaban cada cual a buscar sus cuartos, rumbo a la policía.

Allí en la policía le hicieron el expediente para remitirlos a la justicia. Terminado éste, vuelve el desfile que sale desde la policía hacia el palacio de justica, por todo lo largo de la calle Gregorio Aracena. Todos los observaban con los ojos desorbitados. Mira a fulano, ¡ay pero mira el hijo de zutano!, y así por el estilo. Fue tanto el asombro de todas las gentes que me supongo hubo llamadas telefónicas enterando los padre de ellos, porque cuando llegaron al palacio de justicia, ya varios padres y madres de ellos esperaban en la puerta del palacio. Para concluir, debo decirles, que los padres y madres de ellos se las arreglaron con Chiche, "las chicas nocturnas", las dueñas de las frituras y los limpiabotas, con un balance igual al que cuesta la preparación de un terreno para la siembra arroz. ¡Ah, Papito Rincón!, dondequiera que estés un abrazo y gracias por las memorias.
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jueves, 5 de marzo de 2015

CRÓNICAS

PAQUITOS: UNA LECTURA INOLVIDABLE
Por César Brea

Ya nadie lee las tiras cómicas o muñequitos como llamábamos en República Dominicana a las viñetas gráficas con diversos personajes que nos llegaban masivamente desde México y Estados Unidos. ¡Cuántas nostalgias nos traen aquellas revistas de dibujos donde muchos de mi generación aprendieron a leer o tomarle el gusto a la lectura! Otros simplemente la buscaban para reír, seguir aventuras, entretenerse y más de uno para cultivar ese arte humano hoy en decadencia que se conoce como “el sentido del humor”. Para algo sirvieron los paquitos o muñequitos.

Los sábados en la tarde, luego de cobrar nuestro semanal como monaguillo, de manos de Sor María de la Caridad, monja de la orden del Perpetuo Socorro en nuestro natal pueblo de Mao, nos dirigíamos puntualmente hacia la Farmacia Bogaert tras las historietas que publicaba la mítica Editorial Novarro de México sobre los más diversos personajes infantiles que encandilaban nuestra imaginación. Algunos las coleccionaban, otros después de leerlas las intercambiaban, muchos las vendían para seguir comprando nuevos números. En ese tiempo tenían un precio escandaloso para muchos “bolsillos pelados” como los nuestros: diez centavos. Costaban lo mismo que una batida de frutas con leche de la Barra Central o una entrada a la tanda vermouth del Teatro Jaragua que era mucho decir. (Nunca entendí este nombre vinícola de la función dominical matutina del cine).

Aunque muchos expertos consideran este tipo de lectura como simplona, lineal y de poca profundidad narrativa, otros entienden que realmente llena una función educativa, considerando el amarre que hace hacia otras formas de lecturas más expresivas y provechosas culturalmente. Su contenido humorístico o cómico contagia con más facilidad que los textos no-gráficos. De ahí el atractivo de esta modalidad de publicación impresa que ha perdido hoy vigencia. ¡Cuánto nos deleitábamos con una serie de personajes tan variados como lectores tenían! Desde un Llanero Solitario enmascarado cabalgando su caballo “Plata” y siempre acompañado de su fiel amigo indio llamado Toro, hasta ese Supermán todopoderoso que aniquilaba delincuentes pero cuyo “pariguayismo” nunca le permitió dar un solo beso a su eterna enamorada Luisa Lane. Desde aquel Tarzán colonialista, afincado en África donde brincaba como los monos de bejuco en bejuco (lianas) hasta ese caballero misterioso de capa roja y sombrero de copa llamado Mandrake el Mago. Pasando por personajes sencillos pero llenos de inmensa chispa como el pescador y aventurero mejicano Chanoc y su borracho padrino Tsekub Baloyán o aquella pareja de Benitín y Eneas, un grande y un chiquito que siempre andaban juntos (¿Rolando Cuchara y CB?) o aquel matrimonio ejemplar que componían Lorenzo y Pepita Parachoques. Sin olvidar la Pequeña Lulú, simpática, alegre y juiciosa, amiga de Toby, Fito y Anita. Recuerdo a Daniel el travieso con su gorra ladeada y el tirapiedras en el bolsillo trasero rompiendo cristales por todo el vecindario.

¡Qué decir de Olaf el Vikingo quien nunca se quitó de la cabeza un casco pesadísimo con dos pullas de metal o un Trucutú tan truculento y pre-histórico como los hombres de la caverna. Nos maravillaba Batman ese héroe de la Ciudad Gótica que junto a su inseparable camarada Robin se movía en el más apetecido de los automóviles, el Bati-carro y usaba los mejores artefactos: el bati-reloj, la bati-bota y creo que inventó hasta la batidora. Fascinaba ese Fantasma tan grandote andando con botas y traje de baño pero escondido tras un antifaz. Los varones nos enamoramos de La Mujer Maravilla, de senos exuberantes y una estrella en la frente aunque respetábamos su perfil feminista y desbarata hombres. Los gringos nos hicieron confundir con un paquete de vaqueros malos que parecían los buenos de la película, con la ventaja de sus Colt 45 aniquilaban indios y bandidos que muchas veces eran más nobles y menos arrogantes (temo que ahí empezaron los famosos intercambios de disparos). Asoman a mi recuerdo los Hopalong Cassidy, Roy Rogers, Gene Autry y Red Ryder. Diferentes eran los animales que exportaba el Tío Sam que sí tenían mucha gracia: El Pájaro Loco, Tom y Jerry, Garfield el Gato, Mickey y su novia Mimí (a veces sueño que ellos se casaron y de ahí han salido todos los benditos “mouse” que tienen las computadoras). Tribilín tan fiel como inolvidable, el Pato Donald y su novia Daisy y su capitalista Tío Mac. No podían faltar los espías como Dick Tracy, los marines imperialistas como As Solar o aquel otro marinero comedor de espinacas llamado Popeye. Te amo Oliva.

Adorábamos a Archie, a Memín, a Beto el recluta, a Chiricuto (el más bruto de todos los guardias) y al flaco de Torombólo. No soportábamos al Dr. Merengue por su ironía e hipocresía ni a Ramona, aquella sirvienta tan estúpida como sus vanidosos patrones.

Desde el México lindo y querido surgieron muñequitos latinoamericanos que tenían mensajes más positivos y un contenido cercano a nuestras tradiciones. Con el título de “Vidas Ilustres” conocíamos la biografía de grandes personajes de la historia como Napoleón, Arquímedes, Sócrates o Alejandro Magno. “Vidas ejemplares” era otra serie parecida pero abordaba las vidas de los santos de la iglesia. Una colección muy apreciada llevaba por nombre “Aventuras de la vida real” y recuerdo con especial asombro una colección titulada “Leyendas de América” donde se presentaban cuentos y creencias populares típicas de nuestros países latinoamericanos. Nunca he podido olvidar un capítulo de una de estas Leyenda de América donde se relataba la superstición de que “cuando un búho canta, un indio muere, esto no es cierto pero sucede”, me causó mucha impresión esta leyenda folclórica de los aztecas quienes consideraban al búho como una figura demoníaca y de mal presagio. Decían que si el búho cantaba por las noches un indio moría. Pura tradición, pero resulta y viene a ser que pocas noches después de leer aquella impresionante narración, sobrevoló nuestra calle una lechuza produciendo su misterioso graznido, al despertarnos al otro día se regó por el barrio que esa noche había muerto un conocido personaje, vecino del famoso Colmado de Sebastián, creo que en la Calle Luperón. ¡Vaya usted a ver!

Ya en nuestra primera juventud (ahora voy por la tercera), llegó Mafalda, la famosa tira cómica del dibujante argentino Quino. Aquello era otra fragancia. Tras esa niña (algunos llegaron a decir que era una adulta enana) protestona y desinhibida se apreciaban los toques de una ideología cultural nueva y comprometida, mensajes de contenido social y aires de rebeldía contra la sociedad. Como le gustaban Los Beatles y detestaba las sopas, rápidamente hicimos empatía. Estaba rodeada de niños intelectuales, Felipe, Susanita, Miguelito y Manolito, formando un grupo que revolucionó la caricaturesca hispanoamericana. Una cosa es muy cierta, los muñequitos o paquitos hicieron más felices nuestro tránsito por los años infantiles. ¡Cualquier tiempo pasado fue mejor! Al menos eso dijo el poeta español Jorge Manrique en las “Coplas a la muerte de mi padre”.
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lunes, 2 de marzo de 2015

SEGÚN ME CONTARON...

LA EVOLUCIÓN DEL CATRE Y NUESTROS ABUELOS
Por Manito Santana

Morfeo extendió sus brazos y permitió a nuestros abuelos dormir en ellos sin tomar en cuenta el lugar donde depositaban sus cuerpos. Dos pares de palos en forma de tijeras cruzados por un tornillo, sostenido por unas dos o tres yardas de gruesas telas (lona), blancas y otras veces azules, pegadas por un fuerte almidón a pleno sol para mejor efecto, llamándose esta pieza "Catre" (nombre este que me gustaría saber quien fue el curioso padrino, a menos que sea un americanismo) lo que hoy llamamos cama; con la única diferencia, para no hablar mucho, es la comodidad que no existía. Muy bueno para el dolor de espalda por su dureza.

Estos Catres, testigos del nacimiento de la mayoría de nuestros padres y talvez de algunos de nosotros (¿por qué no?) acompañado con otro pedazo de tela proveniente de sacos de harina, que por curiosidad de nuestras abuelas la adornaban con unos bordados en sus alrededores para así denominarlos "sábanas”, sin importar si el sello o marca de la harina quedara en el centro de la sábana, sí recuerdo una marca "Rey del norte" en los años 50, que no solo se utilizaba para sábanas sino también para ropas interiores tanto masculinas como femeninas. ¿Quiénes la llegaron a usar?

Con el Catre, no es que se haya olvidado la Jamaca, vamos a llamarla así, ya que hacía las veces de cuna a la que califico más cómoda, ya que con su vaivén era un sueño seguro en la primera etapa de la vida, con la desventaja luego de no poder hacer "pininos" ya que no existía barrote alguno para sujetarse.
Esta jamaquita del niño era colgada próxima al Catre para de esta forma facilitar el "jamaqueo", en un despertar inoportuno sin tener que apearse del mismo. (¡Qué inteligencia, ¿eeh?!)

De repente aparece una cama de hierro importada usada solo por el pudiente, quedando vigente el catre. Estas camas con unos hierros estilizados provistas de un cuadro en metal con tejidos de alambres en espirales, al que se le llamó "batidor" sobre el cual se colocaba una colchoneta fabricada de guata.

Estamos hablando por los años 20. Estas camas también tuvieron su evolución, con sus estilos, donde aparecen con dibujos en relieves sobre sus espaldares de otros metales diferentes al hierro. (Tengo la suerte de poseer tres en mi casa, entre ellas la de mi abuela Vira Santana).

Con la aparición de esta cama de metal importada, aparece una criolla similar, pero en madera, la cama "Colombina", con su colchón de guata; provista de un espaldar que nos indicaba la cabecera el lugar para donde dormir. Junto a esta cama, comprada por el clase media, hace su aparición una camita con patas plegables y fijas, carentes de espaldares con batidores fijos y no fijos asequibles a la compra del pobre, confirmando en esta etapa la desaparición del recordado Catre.

Estas camitas, de poca calidad, sus batidores se destemplaban hasta tal que nuestras espaldas casi pegaban al piso (experiencia vivida) ,creando esta anomalía, el aprendizaje de un oficio "el atesador", hombre importante en nuestro medio, ya que nos permitía dormir un poquito más cómodo. Para nosotros era un placer ver a ese hombre con su martillo, clavos y grapitas estericando esos alambres desforzados por la inclemencia del tiempo y presiones recibidas fruto del peso y la brincadera del usuario.

Pero, ¡oohh la vida!, por esta comodidad desde la Colombina, pagamos un precio bien caro cuando aparecieron las recordadas "Chinchas" importadas en parte desde el Teatro Jaragua y aún vigentes, cuyas picadas molestaban más que los mosquitos, obligando a nuestros viejos a sacar las camitas al patio y combatir al insecto con agua caliente, dando oportunidad para que el vecino supiera donde dormíamos, luego de nosotros haber visto la de ellos por las mismas razones.

Este quehacer terminó con la aparición del famoso Fleet, aparatito manual (bombita) para fumigar, luego con el DDT usado por el SNEM (Servicio Nacional Erradicación de la Malaria).

La competencia comercial generadora de la tala despiadada de las maderas preciosas, provoca la llegada de la cama estilo "Colonial", sus espaldares en los extremos elevados y torneados que permitía el amarre de los mosquiteros. Al mismo tiempo, llega la ‘semi-colonial’, un poco más pequeña, con espaldar más pequeño.

Finalizando el período del uso de la cama en madera con batidores, surge la tipo "Hollywood" equipada de gaveteros en sus espaldares, muy bien diseñada, asequible para la clase alta y la media, con pagarés.

Surge un paso final en la evolución del Catre y es la aparición del "Box Spring" y de la "Cama de agua", donde en esta última al acostarte siente uno como si estuviera boyando en el río en un tubo de ruedas de camiones inflado, dándote ligeros espanto al moverte hasta adaptarte, todo es cuestión de costumbre.

Desaparecen los batidores por tanto los atesadores perdieron su picoteo y un cese de fumigación.

Luego de haber tomado en cuenta este proceso cambiante del lugar donde nuestros cuerpos por necesidad deben descansar unas 8 horas diarias luego del trajinar de un laborioso día, noto la comodidad con que hoy se duerme, excepto cuando hay deudas que provocan brincos; gozamos de la suavidad de sábanas y almohadas aterciopeladas.

Todas estas comodidades me hacen evaluar a nuestras abuelas como heroínas valientes y habilidosas ya que tuvieron que enfrentarse a la aspereza de esa lona del Catre y no solo eso, sino procrear sobre el mismo unos 6 y 7 muchachos sin inmutarse, demostrando así las técnicas y habilidades, tal como si fueran bailarinas profesionales de Belly dance.

Cuanto me gustaría ver a la mujer de hoy por 30 días ubicada en el tiempo del Catre; me figuro los chorros de lágrimas y trasnoches.

Y a los hombres también.... creo que lloraríamos más.
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sábado, 28 de febrero de 2015

YO ME ACUERDO…

Mi Encuentro con el Padre Emiliano
Por Evelio Martínez.

Corría el año 1956, cuando se produce mi ingreso a la Escuela Apostólica de los Misioneros del Sagrado Corazón (Seminario), en San José de las Matas. Atendía yo el deseo de mi padre, Sr. Clemen Juan Martínez, de tener dos hijos médicos, uno para el cuerpo y otro para el alma. El del cuerpo era uno de mis hermanos mayores, que en ese tiempo ya era médico famoso, egresado de la Universidad de la Sorbona, en París, Francia, y ejercía como neurocirujano en el Hospital Notre Dame, de la ciudad de Quebec, en Canadá, el Dr. Sonis Napoleón Martínez Vanderhorst. El médico del alma, sería yo.

Los misioneros del Sagrado Corazón habían ordenado como sacerdote a un joven de Mao, pueblo de donde soy nativo, el Reverendo Padre Rogelio Delgado Bogaert (ya fallecido), quien al regresar de Canadá, con su prédica desde el púlpito, contribuyó a despertar en mí, lo que consideraba mi vocación, y además, como mis padres carecían de los recursos necesarios para costear mis estudios en la Escuela Apostólica, el Padre Rogelio consiguió que su madre, Doña Jeannette Bogaert, me pagara los mismos. Así se produjo mi ingreso al Seminario.

A finales del año de mi ingreso (1956), llegó al Seminario, una tarde lluviosa y muy nublada, un joven sacerdote, con un sombrero de alas anchas, su sotana y unos lentes “fondos de botella” que le daban un aire de profesor universitario. Lo recibimos en el comedor, a la hora de la cena y nuestro Rector, el Padre Marcelo Trotier, M.S.C., lo presentó y dijo: “el padre Emiliano Tardiff acaba de venir del Canadá a integrarse como misionero en la República Dominicana y será nuestro guía en los diferentes programas de esta recién iniciada Escuela Apostólica. Denle su apoyo y solidaridad y él corresponderá a sus gestos con humildad, gracias”. El Padre Emiliano sólo saludó con unas breves palabras, pues aun no hablaba mucho español.

Yo comenzaba una vocación que mi padre me inculcó y el Padre Rogelio la había adornado con su presencia y sus sabias enseñanzas. Estaba allí, a los pies de nuestra Señora del Sagrado Corazón, presto a servirle como misionero de su Hijo y a conocer su camino y sus ejemplos. Pero, detrás de mí llegaba un joven sacerdote que había escogido mi país para ejercer su misionera labor, también en nombre de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, pero en él se conjugaban su recia vocación de servicio, el amor a su misión encomendada y una fe granítica en ésta, que le adornaban, y que además transpiraba.

Fue nuestro mejor guía y compañero durante los dos años que estuve en el Seminario. Era el único pelotero que jugaba con sotana, y el play de San José de la Matas se llenaba los miércoles, día de la semana en que los seminaristas jugábamos con los jóvenes del pueblo para ir a ver “el pelotero con sotana”, el Padre Emiliano.

El año siguiente, el Padre Emiliano pasó a ser profesor de latín y de griego, a la vez que desempañaba la función de guía a medio tiempo. Mi vocación sacerdotal sucumbió y abandoné el Seminario en el segundo año de latín. Desafortunadamente, perdí el contacto con los Misioneros del Sagrado Corazón, por razones ajenas a mi voluntad.

Durante mi exilio en los Estados Unidos de América, en la década de los años 70’s, me enteré (y ya conocía de su carisma) que el Padre Emiliano oficiaría una misa de sanación en una parroquia del Alto Manhattan, en New York. Me preparé y asistí a la misma y cuan grande fue mi emoción, cuando en la sacristía de la iglesia, el Padre Emiliano me recibió, hablamos y me dio su bendición. En aquel corto tiempo recordamos su llegada al Seminario y pasamos revista a tantas anécdotas vividas. Salí reconfortado y hoy aún siento su bendición sobre mí, así como su presencia permanente en mi camino. Desde entonces, sí seguí su trayectoria, sus retiros de evangelización y sus prédicas en 72 países de los cinco continentes.

A mi regreso a la República Dominicana solía ir a verlo en la iglesia de la Anunciación y llevarle enfermos, a quienes recibía como si fueran a servirle un banquete. De New York vino un jovencito, hijo de unos amigos míos, que tenía un cáncer terminal. Yo se lo llevé al Padre Emiliano y los dejé solos. Cuando Ernestico (que así se llamaba el jovencito) salió, me dijo: “don Evelio, yo me “fricé”. Ese sacerdote me dio corriente positiva y me siento como cuando estaba sano”. Yo le contesté: “tú estabas delante de un santo, un escogido por Dios para sanar en la tierra”. El jovencito falleció muchos años después.

El padre de una amiga mía de muchos años y que tenía muy buena posición económica, contrajo una enfermedad terminal, se enteró de mi amistad con el Padre Emiliano y ya en cama de muerte me mandó a buscar y me dijo: “si tú me traes al Padre Emiliano, te voy a hacer un gran regalo”. Hablé con el Padre Emiliano y me dijo que lo fuera a buscar al día siguiente a las 10:00 AM. Llegué a las 9:30 a la Iglesia de la Anunciación y me dirigí a adorar el Santísimo mientra esperaba por el Padre Emiliano.

Partimos en mi carrito y entre conversaciones y remembranzas, el Padre Emiliano me dijo: “Evelio, te estás ganando el cielo. Estás llevando la palabra del Señor a los enfermos y estás contribuyendo a su salvación espiritual”. Yo le contesté “amén”. Después de recibir al Padre Emiliano, el padre de mi amiga rebozaba de paz y alegría, y en recompensa, me ofreció el dinero necesario para cambiar mi carrito. Rechacé la misma y le dije que en cambio, le donara ese dinero a la Iglesia de la Anunciación, lo cual hizo con mucha satisfacción.

El 9 de Junio de 1999, cuando recibí la noticia de que el Padre Emiliano Tardiff se había dormido en la paz del Señor, sólo atiné a decir: “ha muerto un santo. Estoy seguro que en el cielo seguirá intercediendo por nosotros. Amén”.
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viernes, 27 de febrero de 2015

GRATAS VIVENCIAS ADQUIRIDAS EN LA FARMACIA BOGAERT

Por Nelson Rodríguez Martínez (Cuqui)

El autor es Ing. Agrónomo, profesor universitario y presidente fundador de N.R. Bienestar, S.R.L., compañía dedicada a la producción y venta de productos medicinales naturales.

Este trabajo lo dedico, con suma deferencia y especial distingo, a mi querida e inolvidable Tía Celeste (QEPD), a mi apreciado primo hermano y Empresario Emprendedor, Rubén Darío Rodríguez, así como al dilecto amigo y Cultor Costumbrista Manito Santana. NRM

Las tradiciones y las costumbres facilitan el pensar, actuar y convivir de las personas integrantes de una comunidad específica, permitiendo lograr un conglomerado social característico, con sello propio, distintivo de sus acreencias y valores, perfilando los verdaderos y auténticos ciudadanos de un país, una región o un lugar determinado.

Como me comprometiera en una ocasión, me permito hacer remembranzas de algunas de mis vivencias en el expendio de medicamentos y patentizados de uso popular, frecuente en los tiempos que me tocó laborar durante los años 1961 - 1972, al lado de mi Tía Celeste (QEPD), propietaria de la Farmacia Bogaert.

Son de grata recordación las usuales demandas de gasa, esparadrapo (Zeta O), vendajes, apósitos de algodón, alcohol y curitas, usados para atender heridas leves; torniquetes, para controlar hemorragias; cloroformo o amoníaco, de gran utilidad para restablecer desmayos y vahídos. El socorrido algodón en rollo envuelto en papel azul; Picrato de Butesín, medicamento aplicado para mitigar las quemaduras, efectivo ungüento color amarillo, que algunos curiosos aprovecharon sus propiedades anestésicas para retardar el orgasmo masculino, como precursor del “Chinito”. De igual manera, la Yohimbina era muy procurada por el sector masculino para fortalecer su apetito sexual, aunque su libre uso se practicaba en caballos y otros animales; asimismo, de búsqueda periódica los eran, y continúan siendo, los Condones en sus diferentes versiones.

Para contrarrestar infecciones, Penicilina, y para catarros, bronquitis, pulmonía, la Estreptomicina, acompañada de Aceite de Amacey, Sábila con Cebollín, Gomenol y Miel de abejas, la Cabra, el Eucalipto y la Cuaba; para la ronquera e infecciones de garganta, gárgaras de Guatapaná. Expectorantes y antitusivos, el Robitussín y el Jarabe Mágico. El Cordial de Monell, útil en trastornos de la dentición en los niños. Para la papera , Pomada de Belladona (embarre negro) y en el caso de traumatismos, las Bolas de Golpe, como también el Ungüento Rompe Ubre. En situaciones de diversos dolores y fiebres, Aspirina y Mejoral, sin descontar la infaltable presencia del Termómetro; tabletas de Sulfaguanidina empleadas para trastornos oculares, Sulfadiacina, para la curación de “nacíos” y trastornos dérmicos y la Sulfasuxidina, para controlar estados diarreicos.

Para los orzuelos, óxido amarillo de mercurio o la aplicación de una cuchara “tibiada” y colocada sobre el área afectada. El Berrón ( Bay Rhum), recurso de múltiples unturas, fue imprescindible para disipar fiebres, náuseas y mareos. El Bengué (Ben-Gay-1898), muy utilizado para eliminar dolores musculares y “vientos” y el Bálsamo Algesida; el Bálsamo El Tigre(1870), de origen asiático, en competencia posterior con el Pochún de China; y de la misma procedencia, el Aceite Medicinal La Flecha, que, al decir popular, servía para curar hasta el dolor de muelas.

Antisépticos de uso tradicional para la limpieza de paredes, pisos, retretes y útiles caseros en los hogares, clínicas, hospitales, mansiones y edificios, los fueron la trementina, el Pinol, creolina y la Pinozúa, amén del obligado uso del jabón de cuaba, a base del despliegue de enormes esfuerzos con el enérgico vaivén de escobas, cepillos, suápers y otros instrumentos básicos adicionales para lograr la correspondiente sanitación e higiene pretendidas.

Los antihistamínicos o antialérgicos, conocidos para combatir los resfriados y gripes: Desenfriol y Coricidín. Otro, aún vigente, es el Benadril, en jarabe y en cápsulas. El Sancochito, del Laboratorio Dr. Collado, para niños; Sebo de Flandes y de “ovejo”, para aliviar el pecho e inflamaciones, para extraer espinas de los erizos de mar, para sacar las desaparecidas niguas y para mejorar cicatrices. El Aceite de Culebra, de gran demanda “pa aflojái la coyuntura y los nervios”. Los aceites de Palo y de Tiburón eran buscados afanosamente por sus acciones anticatarrales, y los Tres Aceites, como purgantes efectivos. Para controlar la tensión nerviosa, el Bismuto, la Valeriana, Alhucema y el jarabe francés Passiflorine; el Jarabe Granadine, destinado para los riñones y mal de orina; la Creosota, cicatrizante en extracciones dentales.

Era de una inusitada demanda el Litargirio (Oxido de Plomo, amarillo naranja) para combatir el “grajo resistente y el aterrador sicote”. El Alumbre (Bisulfato de Aluminio), por sus cualidades astringentes, era empleado para producir estrechez vaginal y en gárgaras para hacer “buches” como acelerador de la cicatrización en las extracciones dentales. El Gerovital H3, para disminuir los efectos del envejecimiento. Era de uso común el Entero-Vioformo, antidiarreico hoy prohibido en algunos países, el cual no faltaba junto al Elíxir Paregórico( mezcla de Opio y alcohol) o el Donnatal (Elíxir de Atropina).

Para contrarrestar malestares estomacales, la Leche de Magnesia Phillips, con su clásico frasco azul y característico sabor a tiza; luego, apareció la Leche de Magnesia del Dr. Collado. El Bicarbonato de Sodio, para “alivianar las jarturas”, el “empache”. La infaltable Sal Andrew y el Alkaseltzer, cumplían estos propósitos, además de este ultimo, útil para amortiguar los severos síntomas de la “resaca”. La Pasta Granúgena fue el cicatrizante más efectivo, luego de tratar las heridas con Sulfa. Otro producto obligado para lavar las heridas produciendo espuma, lo era el Agua Oxigenada, utilizada luego como decolorante de pelo para la fabricación de “rubias instantáneas”.

Para fortalecer el cerebro y estimular la memoria, el tónico Nervocerebrina fue muy requerido por estudiantes (Rubén, mi primo, era un feliz usuario) y envejecientes, así como el BGphos. Recordable en ese entonces, el producto preferido por excelencia lo constituía la Fitina, que por ser acreditada y reconocida estimulante de la memoria, el estudiantado la acogía con avidez, entre los cuales, tanto el primo Rubén como un servidor, nos gratificábamos con su consumo periódico.

Asimismo, la Piedra Lipe (Sulfato de Cobre) se empleaba para la cura de empeines, “mataduras” y “rámpanos rebeldes”, era un remedio para animales y humanos. Los purgantes, recursos para “la limpieza interna”, se componían de Aceite de Ricino, de Castor, Purgante Vichy, Citrato de Magnesia, Sal de Epson, Sal de Glauber y, en casos más leve, el Exlax o el Chicle, y la Píldora de Vida del Dr. Ross. El Tiro Seguro era un purgante “drástico”, al igual que la Jalapa, ambos poderosos y eficaces, que ponían de “corre julle” a cualquiera de sus “afortunados usuarios”. También se acudía a la farmacopea botánica tradicional, elaborando el Té de Hojas de Sen, Cañafístola, Sábila, Apasote y la Artemisa, para eliminar oportunamente los parásitos intestinales.

Además, la Pomada de Guardia (hoy Ungüento de Badger), abría prodigiosamente los “nacíos” y “golondrinos”. La Violeta de Genciana, poderoso antiséptico, desinfectante y cicatrizante, que “secaba” las heridas con una tonalidad púrpura y tornasol; el Mercurocromo, antiséptico y cicatrizante por excelencia que compitió con el “metiolé” (Methiolate), que cuando se unta “ pica como er diablo”, por lo que es necesario armarse de valor para “soplar” la herida y así evitar “un grito de ardor” o “jalar aire desesperada y profusamente”. La Tintura de Yodo, tradicional para cuando uno se pinchaba con un clavo, a riesgo de contraer tétanos. El Azul de Metileno, antiséptico ideal para dar “toques” en la garganta, utilizado en la aparición de placas blancas (hongos) en las amígdalas.

El Acido Bórico, fue uno de los recursos más utilizados en el pasado farmacéutico, como antiséptico, insecticida, contra hongos y para lavados vaginales, pero hoy está contraindicado. El Alcanfor, para combatir la tos, tupición y “espantar los espíritus”. El Transpulmín, Pulnocitris, jarabes para restaurar las vías respiratorias. La pomada criolla Cheché, usada para “desbaratar nacíos, golondrinos y forúnculos”. La Sudorina Estrella Azul y el desodorante Deporte, muy empleados para mitigar la sudoración de “los sobacos”. Para cicatrizar, el Sulfatiozol y su estrella, el Sulfacol, y para los ojos, el Colirio Eyemó.

En todo hogar no podía faltar el gorro de hielo, con tapa metálica y de boca ancha para los cuadritos de los “morden” de hielo. El recipiente esmaltado destinado para enemas y lavados, con su manguerita blanca y el temido “pichuete” color negro, trío completado con la aplastada bolsa de hule rojo para llenarla de agua caliente, tibia o fría, dependiendo del caso requerido.
Los galleros no escapan a su digna mención, puesto que la Farmacia disponía de vitaminas, Cerote y Espolón, para amparo de sus trabas de gallos, como igual sucede con los empedernidos fumadores con la Bencina, al detalle o envasada, para surtir sus predilectos encendedores.

Para la limpieza del sistema digestivo, léase estreñimiento, de suprema elección lo era el “bien ponderado” Aceite de Higuereta, Aceite de Ricino, sin dejar de reconocer la Magnesia Chevalier. Para el clásico “chichón”, manteca o mantequilla, Mentholatum o Vickvaporub, con su ”sobo” acostumbrado, casi siempre acompañado de sal molida. Pastillas Penetro, Vick o la pastillas Valda, de gran uso para calmar la tos, y el imprescindible inhalador para destupir.

El Jabón de Castilla, de poca espuma, a base de Aceite de Oliva, utilizado para lavativas y enemas; Jabón Neko, el Salvavidas (Lifebuoy, 1895) y el de Creolina, con sus clásicos olores, empleado para acabar con los “paños, ñáñaras”, limpieza de la piel y la consabida vaselina para el pelo y de amplio uso “pa’ tó”. Demanda obligada por parte del sector femenino lo eran las barritas de Manteca de Cacao, de amplio uso para limpiar y embellecer el cutis, como la bien reconocida Pomada Aurora. El Acido Salicílico con alcohol Isopropílico, de gran utilidad para acabar con los “paños”, untado con algodón.

No debo pasar por alto la Broncodermina, que aprendí a elaborarla al igual que otras formulaciones magistrales, la cual era una pomada mentolada con vaselina, eucaliptol, lanolina y otros ingredientes, indicada para la tupición, el asma, catarro, aliviar dolores musculares e inflamaciones. De igual manera, merecen especial mención el Compuesto Vegetal de la Señora Muller, empleado como depurativo femenino; la Emulsión de Scott, el del “Bacalao a Cuesta”, para contrarrestar los catarros y las gripes de entonces, al igual que el Wampole y la Emulsión de Kepler. Asimismo, el Elíxir Belivrón, todavía vigente, era ampliamente procurado como producto suplementario multivitamínico mineral.

De igual requerimiento: el Forty Malt y el Extracto de Malta con Hemoglobina, se empleaban, como hoy día, para contrarrestar las anemias, convalecencias y el déficit de vitaminas y minerales. No faltaban las cápsulas blandas de Aceite de Hígado de Bacalao, que luego vinieron comprimidas para desechar el profundo aroma a pescado que despedían las primeras, las cuales se empleaban para combatir las enfermedades broncopulmonares.

El Calcio Granulado, empacado en cajitas o en envolturas menudas, era muy demandado para fortalecer los huesos y la dentadura, que por su atractivo dulzor era frenéticamente requerido por niños y adolecentes, colándose algunos adultos en su incesante búsqueda. Para disipar el Paludismo, se expedían las cápsulas de Quinina, que a su vez, eran empleadas para bajar las fiebres y febrícolas persistentes. El rebuscado Negro Eterno, para teñir el pelo, la acreditada vaselina al detalle y las brillantinas Alka y Para Mí.

Al detalle y en envolturas especializadas de farmacia con papel periódico, cuyo peso promedio era de 10 gramos, se facilitaban: la manzanilla, alhucema, anís de estrella, Sen, jalapa, tilo, incienso, valeriana, acíbar, cáscara sagrada, azufre, goma arábiga, ácido bórico, alumbre, alcanfor, eucalipto, piedra pómez, bicarbonato de sodio, litargirio, linaza, asafétida, pez rubia, azúcar candy, borraja, sal de Epson, ruibarbo, mirra, bocaral, anilina, sal de Glauber, sal de Bórax, entre otros de digna mención. De igual forma, se disponía de múltiples tinturas al detalle para determinados propósitos: Pasiflora, benjuí, eucalipto, ajo, jengibre, pachulí, vainilla, hamamelis, malagueta, azahar, clavos de especias, canela, badiana, pino, regaliz, mirra, valeriana, entre otras tantas.

En lo referente a la amplia demanda popular de esencias, extractos, perfumes, aguas aromáticas, polvos, desodorantes y jabones, lo constituían los perfumes, algunos aún vigentes, tales como: Pachulí, Revedor, Tabú, Para Mí, Heno de Pravia, Felce Azurra, Reuter, Agua Florida, Agua Velva, jabones de igual nombre, incluyendo el Palmolive, entre otros.

También, de gran significado y amplia demanda por brujos, adivinos y médiums, los eran las aguas aromáticas, esencias, polvos y algunos de los previos mencionados, de feliz recordación por sus virtuales nombres sonoros: Viniviní, Arrasa con tó, Vente conmigo, Aléjalo de Mi, Sortilegio de Amor, Amárralo Para Mi, Déjalo Quieto, Dame Salud, Suerte y Dinero, Añóñame Mucho, Vete Lejos, Tráeme Fortuna, Quita Sueño, Rompe Amor, Disuelve Matrimonio, Solo Para Mi,… en fin, la lista resulta larga y tendida.

Para abasto de los vendedores de Frío-Frío, la Farmacia disponía de un arsenal de colorantes vegetales y de variados saborizantes, como los de fresa, uva, frambuesa, menta, piña, vainilla. Recuerdo que la Panadería Reyes, entre otras, demandaba profusamente el Amarillo Vegetal para darle coloración a sus productos de panificación, siendo a su vez acogido todo ello, por los múltiples artesanos del azúcar, el coco, la miel de abejas, la levadura y de la harina.

La Farmacia disponía de una sección para la venta de útiles escolares, libros, diccionarios, revistas (Vanidades, Buen Hogar y Carteles), enciclopedias, novelas (Corín Tellado,…) y obras culturales de diferentes géneros y orígenes variados de autores de gran nombradía, entre ellos: Alejandro Dumas, José ingeniero, Bécker, Campoamor, Vargas Vilas y otros. Particular mención merecen los afamados y rebuscados “paquitos o muñequitos” y las revistas destinadas para niños y adolescentes (me excusa, César Brea): El Fantasma, Supermán, El Llanero Solitario, Tarzán, Fantomas, Chanoc, Daniel El Travieso, Ratón Mickey, Tribilín y Eneas, Lorenzo y Pepita, Mafalda,… la mera verdad, la lista resulta larga.

Del mismo modo, tuvimos la gratificante oportunidad de aprender a elaborar formulaciones magistrales compuestas predeterminadas bajo receta médica, acreditadas por la farmacopea vigente de entonces, para su apropiada utilización posterior en distintas situaciones mórbidas y de insalud.

Mi bien recordada Tía Celeste, fue una persona laboriosa, recta, de reconocida probidad, sapiencia y de buenas intenciones, al orientarnos fervientemente en el sutil y considerado trato de los clientes, así, como en el esmerado servicio a prestarles con oportunidad, eficiencia, dignidad y respeto, cuyas enseñanzas he acopiado y puestas en práctica con resultados invaluables en mi diario discurrir.

Agradezco infinitamente a mi querida Gran Maestra Tía Celeste, quien, junto a mi Querido y bien Ponderado Padre, constituyó la fuente inspiradora sobre la utilidad de los recursos vegetativos y mi amor por las plantas medicinales, quien tuvo la enorme paciencia, la extraordinaria sabiduría y la suprema dedicación para enseñarnos, a un servidor y otros primos, como Rubén , el maravilloso mundo de la química farmacológica, a través de la elaboración práctica y sencilla de variadas tinturas, jarabes, tónicos, extractos, elíxires, perfumes y esencias aromáticas, ungüentos y pomadas, polvos medicados, entre otros.

Pido disculpas a mis dilectos pacientes y fieles lectores, por el posible “olvido senil” de muchos otros productos de gran trascendencia y dejados de mencionar en esta colaboración, fiel retrato de una época ensoñadora y de sencillo vivir, abrumada de tantas inconveniencias y “facilidades”, a pesar del “inusitado progreso” obtenido en nuestro agitado y fluido transcurrir.
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jueves, 26 de febrero de 2015

EXPRESIÓN EN MÁRMOL

COSAS DE AYER Y DE HOY
Por Ramón “Papito” Mármol


Ayer vimos, hicimos y dijimos cosas que hoy pueden sorprender; algunas han desaparecido y otras permanecen.

El respeto a los símbolos de la patria va quedando en el olvido; casi no se le rinde el respeto correspondiente; antes, por no hacerlo se podía caer preso.

Al hablar con unos jóvenes me sentí apenado al preguntarles si se sabían las letras del himno nacional y ninguno se las sabía completas, pero sí conocían muy bien las letras de las canciones del momento. Espero que sean la excepción.

Las correcciones de los maestros eran parte de la formación; hoy lo consideran como un abuso y con consecuencias psicológicas. Por esas consecuencias hay profesionales en todas las ramas, altos ejecutivos, grandes empresarios, escritores y muchos envueltos en actividades comunitarias, ¡cuántos locos!, ¿verdad?

Nuestros profesores en el nivel primario eran maestros normales, o normal primario, o simplemente bachilleres y en el nivel de secundaria solo bachilleres y los resultados eran diferentes, ¿quién estará fallando, el maestro o el sistema?

Las palabras empeñadas tenían más valor que cualquier acto notarial, el hombre se distinguía por la palabra comprometida. ¿Recuerdan el término apalabriao, cuanto valor, compromiso y responsabilidad envolvía?

Las diferencias personales por la razón que fuera se ventilaban ante la presencia de un adulto de confianza de las partes envueltas y vaya que se resolvían, pues no quedaban inconformidades entre estas.

La cosa que más temíamos era que algún adulto nos reprimiera o nos llamara la atención por cualquier acción indebida; hoy se teme hacerlo por la reacción tanto del muchacho como de los padres.

Anteriormente al adulto mayor se le trataba de usted como una muestra de respeto; hoy casi ni a los padres se les dice usted. Recuerdo que cuando uno cometía el error de decirle tú a una persona mayor, la respuesta siempre era: mira muchacho, trátame de usted que tú y yo no somos iguales.

La intervención de un menor en las conversaciones entre adultos era totalmente prohibida. Recuerdo que cuando alguien lo hacía, le decían: los muchachos hablan cuando las gallinas mean; y cuidado, porque algunas veces había otras consecuencias.

El consejo de un adulto era tomado como un referente ante una acción a tomar; hoy para algunos, las personas mayores solo decimos tonterías.

Los bautizos de muñecas se realizaban como un motivo para los jóvenes reunirse, pero él o los que hacían de padrinos o madrinas mantenían una relación de compadrazgo como si se hubiera bautizado un niño de verdad. Probablemente algunos tengan un compadre o una comadre de esos.

Antes era difícil oír o ver que un joven cayó preso por un acto delincuencial; casi siempre era por acciones políticas. Hoy para algunos equivocados, caer preso es un orgullo.

La relación entre los familiares cercanos era cosa esperada, deseada y de estrecha familiaridad; hoy da pena que algunos primos, tíos, sobrinos y hasta algunos hermanos, si no son hijos de la misma familia, no se relacionan y algunos ni se conocen.

Caer preso por una acusación política era peor que caer preso por un asesinato o por cualquier otro acto delincuencial.

Caer preso era una acción que te marcaba para toda la vida y te separaba hasta de tu vínculo social, dependiendo de la razón.

La sorpresa que causaba oír que un hombre golpeó o mató a su mujer se está convirtiendo en una costumbre y en una forma de resolver los conflictos entre las parejas.

Ayer, el orgullo de todo joven era hacer las cosas de forma que fuera ejemplo de su comunidad; hoy, para algunos pocos es hacer las peores para imponer en esta, inverso a lo que sucedía ayer que se luchaba por cada día ser mejor.

El buen comportamiento de la familia determinaba el proceder de los hijos y estos luchaban por superarlo; hoy esa influencia casi no se hereda.

Nuestros vecinos eran nuestros familiares más cercanos; hoy en algunos casos, no se sabe ni quiénes son, si son nuestros amigos o nuestros enemigos.

Anteriormente se temía andar por lugares oscuros o poco habitados por temor a los muertos; hoy se teme andar los mismos lugares por temor a los vivos.

El uso de drogas u otras sustancias hoy se ha convertido en una epidemia en la que se ven envueltos jóvenes y adultos de cualquier edad y de cualquier clase social.

La moral y la responsabilidad son cosas del pasado, quedan muy pocas personas con esas características.

El temor a Dios va quedando en el pasado; hoy se le teme más al hombre y al dinero.

La compra y venta de sentencias hoy son parte del proceso sin importar el delito que haya cometido el acusado.

La seguridad de los hogares ya no existe, ni de día ni de noche; estos se han convertido en cárceles, donde hay que permanecer enrejados. No recuerdo haber usado llaves para entrar a mi casa, las puertas y ventanas permanecían abiertas durante el día y algunas puertas juntas en horas de la noche.

La seguridad personal era desconocida; solo conocíamos de serenos que cuidaban algunos comercios y quienes también eran despertadores de los vecinos que tenían que madrugar y lugar de encuentros de los que no tenían deseos de dormir.

El enriquecimiento de una persona, sin empleo, sin empresa y sin herencia es de lo que vemos y oímos todos los días.

El engaño a familiares, vecinos y amigos es tan frecuente que forma parte del nuevo estilo de vida.

Las discordias, con consecuencias fatales, entre padres, hijos y hermanos están tan generalizadas que las podemos ver hasta en nuestras propias familias, que Dios nos libre de esa.
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miércoles, 18 de febrero de 2015

AUSENCIA

Por este medio les comunico que debido a ciertos problemas de salud, y a que en las próximas semanas estaré en recuperación y reposo, este blog no será actualizado con la regularidad acostumbrada.

Espero reanudar mis labores pronto.

Isaías


Hasta entonces
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INVITACIÓN A CONCIERTO A BENEFICIO DEL JOVEN MAESTRO CARLOS JOEL MAÑÓN REYES

La Dirección de la Banda Municipal de Músicos, invita a todo el pueblo y en especial a los miembros del Comité de Historia de Mao, Inc., a un concierto pro-recaudación de fondos a favor de la salud del Sub-Director de la Banda, el joven y talentoso maestro Carlos Joel Mañón Reyes.

Este concierto benéfico se realizará mañana jueves 19/2/15 a las 7:00 p.m., en el Auditórium de UTESA-Mao, con un aporte de RD $100.00 p/p.

“Hoy por él, mañana por ti”.


Por el Comité de Historia de Mao, Inc., les saludan muy cordialmente,


Lic. Lavinia Del Villar Jorge
Presidenta

Lic. Aurelio Almonte Rodríguez
Secretario

Apoyemos a este joven maestro
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lunes, 16 de febrero de 2015

A RAMÓN CÁCERES, EN SU VISITA A MAO

Saludos Isaías:

El presidente Ramón Cáceres hizo una visita a nuestra sala capitular y para esa ocasión nuestro cantor ofreció éstos versos en su honor. Monchy Mateo.


La patria que arrancaste de mano de un tirano,
La patria de febrero tu nombre ha de esculpir
Con letras eternales...¡Salud, héroe mocano!
¡Tú fuiste quien los ojos lanzaste al porvenir!

¡Al porvenir de ofrendas de más humillaciones
De las que hasta el presente mi pueblo lamentó;
Al porvenir cuajado por negras cerrazones
Que tu impetuosa mano, a tiempo disipó!

¡Miraste zozobrando la santa autonomía,
Y que era sólo un nombre la dulce libertad,
Y viste que en las garras de horrenda tiranía
Mi patria era la sombra de la fatalidad!

Camino del cadalso miraste a los patriotas
Y, en los sicarios, viste riqueza y esplendor;
Y viste que el tirano creyó tener ilotas
Sirviendo a su oneroso régimen de terror.

¡Y fuiste el que enojado, en el lóbrego pecho,
Hundiste en las tinieblas al ogro que, bestial
Al pueblo llevó a rastras, y ayuno a su derecho
Por los despeñaderos fatídicos del mal!

¡La ley ya nos iguala, y ya la noble prensa
No tiene la mordaza que la hiciera callar!
¡Vive ya el que trabaja y ya vive el que piensa,
Y tiene la mujer un respetuoso altar!

Ya, uniendo fuertes bríos y hermosos ideales
La juventud camina en pos del patrio bien,
Y son paz y progreso, cultura y ley fanales
Que en torres del civismo,encendidos estén.

¡Héroe feliz de intrépido valor,
Si le ofrece la gloria su alcázar en que poses
Gozando aclamaciones y gratitud y amor
Los hombres de otros tiempos, un puesto entre los dioses
Te hubieran levantado, insigne redentor!

Juan de Jesús Reyes Aranda
Mayo 1900

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LOS CAAMAÑO PIDEN JUSTICIA

Por Fernando Rodríguez Céspedes

Solo si la muerte de su hijo Claudio Francisco origina un movimiento de opinión pública que contribuya a que cambie el estado de impunidad e injusticias que padece la sociedad, podría la familia Caamaño Vélez, tranquilizarse ante el asesinato de su vástago.

Hace tres años que este valioso joven fue asesinado, por la espalda, ante más de 200 personas en un centro de diversión de Pizarrete, provincia Peravia, por Julio Aquiles Martínez, y un grupo que se sentía tan protegido que no respetó la multitud presente.

Un acaudalado sargento de horca y cuchillo, hermano del victimario, logró atemorizar a los presentes, incluso a los familiares de los heridos, al punto que nadie, salvo el ex guerrillero Claudio Caamaño Grullón, se atrevió a querellarse contra el homicida quien, aunque preso, goza de grandes privilegios en la cárcel.

Han pasado tres años y el juicio se ha reenviado en 42 ocasiones en base a trapisondas para dar tiempo a la neutralización o eliminación de los cuatro testigos iniciales con persecución, amenazas y hasta atentados criminales como es el caso de Abraham Martínez.

Este es el único testigo que se ha mantenido firme por lo que fue agredido a balazos por "desconocidos" y gracias a que sus acompañantes repelieron la agresión pudo salvar la vida. Sin embargo, el Ministerio Publico dictó orden de conducencia en su contra por lo que tuvo que esconderse por temor a que lo metan preso y lo asesinen en la cárcel.

Así, sin testigos, en la última audiencia, el juez Constantino Beltré pretendió, sospechosamente, llegar a juicio de fondo a lo que se opuso la parte acusadora, dando pie a la vigilia y protesta, contra la impunidad e injusticia que hizo la familia Caamaño Vélez y un grupo de amigos, frente a la Suprema Corte de Justicia.

Escuchando los detalles de este accidentado y manipulado proceso y el poder de que goza el sargento, hermano del homicida, las burlas y amenazas que estoicamente han tenido que soportar Claudio Caamaño y su familia de los parientes del victimario, uno se pregunta: ¿hasta dónde van a conducir a este pueblo?
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sábado, 14 de febrero de 2015

EN LA PARTIDA DE ROLANDO

... Y de repente, aquel primo y amigo con quien bromeaba a ratos por Facebook, no pudo superar la enfermedad y se nos fue.

Por Antonio Espinal

Hoy lloro tu muerte, pero te recuerdo con alegría por la forma cómo amabas la vida, la disfrutabas, reías y nos hacía reír, ROLANDO DE JESÚS ESPINAL.

Es tan cierto la frase de que en esta vida todo tiene solución menos la muerte.

Cuando se nos va una persona tan buena como tú, que amamos profundamente, sentimos un dolor que nos traspasa el alma y nuestro corazón se rompe en incontables pedacitos de frustración al perderla para siempre. Y decirte adiós no es sencillo, sino muy difícil, pero no nos queda otra: Adiós, mi querido primo. Estoy seguro de que Dios te ha recibido en su santo seno.

¡Hasta luego, Cuchara.
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jueves, 12 de febrero de 2015

UNA COMPARACIÓN OBLIGADA

TERCER CAMINO
Por Lavinia del Villar


Ya me había desacostumbrado del espectáculo de imágenes congeladas que parecen sembrar el ambiente de hielo y nieve, produciendo la inmensidad de una ciudad blanca, que aunque se nos muestra inhóspita, no deja de ser hermosa.

Ya me había olvidado cómo se siente el frío, y cómo la mezcolanza viste el paisaje de un invierno de naturaleza áspera y ruda. Abrigos, bufandas, medias, guantes, botas, suéteres, sudadores y algo más, agregan al cuerpo un peso que lo aprisiona en una celda de poca movilidad, y lo enredan en capas que palian, pero no resuelven.

Árboles que aparentan sequía, calles resbaladizas, solitarias e intransitables, tormentas que vienen y van sin dar tregua, niños que parecen enyesados, y en contraste una calefacción en las casas que resulta molesta e incómoda.

La comparación es obligada. Me traslada a mi patio en Mao, donde mojar las plantas se convierte en una tarea refrescante y relajante, y donde el sol del mediodía, lleno de calor y luz, proclama soltura y libertad.

Con mucha pasión valoro el clima que muchas veces critico, me siento privilegiada y suertuda de vivir en la República Dominicana, y doy gracias a Dios por estar de vuelta sana y salva.
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VOLUNTARIADO JESÚS CON LOS NIÑOS INVITA

El Voluntariado Jesús con los niños, filial Mao, le(s) invita a participar de las actividades que realizaremos el domingo 15 de febrero para conmemorar el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer Infantil.

Iniciaremos con la celebración de la eucaristía en nuestra Catedral Santa Cruz, a las 8:30 a.m., y posteriormente, a las 4:00 p.m., realizaremos una entusiasta caminata desde el parque Duarte al parque Central, con el propósito de crear conciencia, esperanza y fe, elevando así el sentido de la solidaridad que se requiere para enfrentar esa enfermedad que ha llevado luto y dolor a muchas familias en nuestras comunidades.

Esperamos contar con tu presencia: ¡ÚNETE!

Pedro Pablo Jiménez
Director

Rvdo. P. Enriquillo Núñez (P. Pepe)
Secretario


Camisetas a $250 c/u de venta en el Principito Carmen Fashion (Morel) y Colegio Personitas

Apoyemos esta noble institución.
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miércoles, 11 de febrero de 2015

DOS NUEVOS LIBROS DE MIRIAM MEJÍA

Apreciado Isaías,

Me place compartir contigo y tus lectores de MEEC, que para este año tengo programado la publicación de dos libros.

El primero titulado: ExtraOrdinarias y GranDiosas: Heroínas de la cotidianidad", una compilación de 23 historias de mujeres de más de 70 años. Entre ellas están las historias de Doña Yoyó y Doña Chichí (esta última es la viuda de Pucho Marrero), dos mujeres valiosas de nuestro querido pueblo. Como notas al margen, cito dos informaciones aparecidas en el blog Mao en el Corazón.

El segundo libro es una selección de Haikus y que posiblemente titularé "Vuelo de libélulas".

Saludos fraternos. Gracias por tu amabilidad y dedicación a proveer un foro para todos los maeños, no importa donde estén.

Miriam Mejía

Maeños, los invito a dar apoyo a los esfuerzos de esta valiosa maeña.

Su website es: http://miriammejia.com/index.html

Sus escritos en MEEC los puede encontrar AQUÍ

Isaías
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lunes, 9 de febrero de 2015

OBSERVANDO EL AMANECER

Por Fernando Ferreira Azcona

Reflexión de un hombre agradecido a la vida y lleno de paz interior...

Hoy es domingo, pero como todos los días, me levanté bien temprano, antes del amanecer. Después de un buen baño, me preparé una rica taza de té verde y me senté en el balcón de nuestro apartamento, a oscuras, a esperar la llegada del Astro Rey.

El momento era propicio para reflexionar… a oscuras, una paz infinita, sin ruidos que interrumpieran los pensamientos y sorbos intermitentes de té a temperatura hirviente.

Así, volé mentalmente al Mao de mis amores, y en lontananza reviví algunos momentos de mi tránsito por este mundo…

Volví a vivir mis años de niñez en la humilde casita donde nací, en Sibila, y que debimos comprar muchos años atrás, pero nunca lo hicimos. Fue nuestro primer hogar en Mao, después de que nuestra familia bajara de la Sierra, cargada de sueños y con la determinación de trabajar incansablemente para hacerlos realidad.

Recordé las únicas dos fotos que tengo de mi niñez. Una de cuando era un bebé, negro y más feo que mi querido Cabezón (Manito Santana). Quizás por esta razón, al yo nacer exclamó la comadrona: “Éste es Azcona puro”. La segunda foto data de cuando hice mi Primera Comunión… para entonces, ya había refinado un poco.

Recordé a Ana Delsa, la hermanita que nunca conocí. A decir de mi padre, “la más bella de las tres hermanas Ferreira Azcona”. Blanca, de pelo negro y ojos verdes. Mi único recuerdo de ella, es la foto de un ángel en un rústico ataúd de madera rodeado de flores. Recuerdo también que periódicamente acompañaba a nuestra querida madre al cementerio para llevarle flores y acondicionar su tumba.

Repasé aquellos años en que Estanislao, Norman, Fausto y yo, diariamente, bien temprano, nos repartíamos las labores de comprar la leche, comprar la carne y los vegetales en el mercado, y llevarle el desayuno a papá a su pulpería, para luego asistir a la Escuela Primaria e Intermedia Presidente Trujillo. Por las tardes, debíamos labrar la tierra, y alimentar los puercos, “la alcancía del pobre”, en una pequeña porción de tierra que nuestro Tío Félix le había prestado a nuestro padre, con el propósito de coadyuvar en la manutención de nuestra larga familia.

Viví de nuevo, con alegría, mis años de estudiante en la escuela primaria citada en el párrafo anterior. Recordé con respeto y con infinito amor a cada uno de mis maestros, muchos de los cuáles, afortunadamente, aun viven, y a todos, a través de la distancia, le envié mi agradecimiento eterno.

También recordé mi época dorada en nuestro equipo de beisbol juvenil, “Los Yankees Maeños” y a todos los muchachos que formaban parte del mismo: Miguel “el Ñequito”, Barón, Humberto, Lilí, Ningue, La Achicha, Pedro Tomás, Francisco, Diogenito, Ganeo, “El Cogío”, “El Bizco” y Ninito. Este conjunto deportivo era un verdadero trabuco regional. A pesar de ser juvenil, con frecuencia enfrentábamos con éxito equipos amateurs. En una ocasión hicimos swing contra los lanzamientos de Quilvio Tió, quien en esa época recibió el bono más alto que se le había otorgado a un beisbolista dominicano por pasar al profesionalismo.

¿Cómo no recordar mis años en el Liceo Secundario Eugenio Deschamps, y mi último año en el Colegio De La Salle, de Santiago? ¡Allí se terminaron de cementar amistades que han sido inmunes al paso del tiempo y a la distancia! ¡Cuántos amigos y amigas de verdad! Hay quienes consideran a este Grupo, la GENERACION DORADA de nuestro querido pueblo natal.

En mi teatro mental, rememoré la llegada de aquel joven médico que regresó a su pueblo a hacer medicina social en beneficio de los menos favorecidos social y económicamente, y en su empeño por salvar vidas, contrajo deudas personales para devolver la salud a aquellos, a quienes el disfrute de salud les estaba prohibido por la inequidad social imperante.

Tampoco podría obviar esos tres magníficos años en El Zamorano, porque los mismos fueron una continuidad del proceso de superación académica, de abrir nuestra mente a nuevas culturas y de sentar las bases para que estos amigos internacionales vivieran por siempre en nuestro corazón.

¡Imposible pasar por alto mis doce horas diarias de aprendizaje de inglés en Kansas University (KU) y la maravillosa gente de la pequeña ciudad de Lawrence, Kansas, donde se encuentra esta prestigiosa universidad! ¡Sin lugar a dudas, esta es la gente más maravillosa de los Estados Unidos de América! Allí ocurrió mi primer encuentro con la nieve, con las temperaturas extremas bajo cero y con los terribles tornados en el verano.

¿Y mis tres años y medio en Cornell University, en Ithaca, New York? Si usted cree que en Kansas o en New York City hace frío… vaya unos días por los alrededores de esta famosa universidad en invierno. Sólo como ilustración, en Enero de 1972, mi último invierno completo en USA, la temperatura estuvo todo el mes por debajo de 0° (cero grado) Farenheit.

Pero, no es por el frío que recuerdo a Ithaca y a Cornell University, sino por su rigurosidad académica y científica, y porque allí, empezamos Nana y yo nuestro proyecto de vida y lo hemos convertido en realidad durante 43 años en el devenir de nuestras vidas.

Recordé cuando llegaron al mundo nuestros tres retoños: Fernando, un 10 de abril, a través de un proceso de parto que se extendió por más de doce horas; Paula se unió a la familia, al amanecer de un 26 de febrero, y Raúl, un 8 de diciembre, a través de cesárea. Pues con su llegada, “el gerente de producción tomó la decisión de acogerse a un retiro temprano”.

Me entristecí, mientras veía a Ningue Taveras, a Monchy Colón, a Masín Colón y a Rolando Espinal, como blancas palomas, sin despedirse, volar al infinito, a la morada del Padre. Pero encontré consuelo, fortaleza y alegría en saber que desde allá, ellos velan por nosotros, nos cuidan y nos protegen día a día.

Todas estas remembranzas las hacía mientras observaba el proceso del amanecer y se formaban en el firmamento, con la llegada del Astro Rey, los primeros claro-oscuros, que luego tomaban diferentes tonalidades, hasta alcanzar el “color del rojo de las tunas”, mientras se desvanecía la bruma…

Al mismo tiempo, bandadas de pericos y/o cotorras que todas las tardes cruzan nuestra ciudad capital de norte a sur para “hospedarse” y pasar la noche en unos árboles del patio del Hotel Embajador, al despertarse, emprendían el viaje a la inversa para pasar el día en su hábitat natural. En este trayecto pasaban a escasos metros de mí, emitiendo al volar su sonido característico.

De igual manera, en frente mío, dos golondrinas revoloteaban y con gracia inigualable hacían “pindilú” (pins in the loop) en el aire, quizás anunciando la llegada de una temprana primavera.

Mientras transcurría el tiempo, sin prisa, pero inexorablemente el Astro Rey imponía las reglas del juego. Desapreció la oscuridad, se desvaneció la bruma, y también las diferentes tonalidades que producen sus primeros rayos al despuntar el alba, para dar paso a un cielo infinitamente azul y a un día indescriptiblemente precioso.

A plena luz del día y ante tanta belleza, volví a la realidad y pensé que todo este proceso quedaría trunco si no arribaba a conclusiones. Incliné mi cabeza y mi alma para dar gracias a Dios por su generosidad para conmigo y agradecer todas las cosas buenas con que me ha premiado y por las pruebas a que me ha sometido, las cuales han servido para fortalecer mi espíritu y hacer de mí un mejor ciudadano.

Pero, sobre todo, di gracias al Altísimo por la familia que me ha dado, y por ayudarme a escoger la mujer que ha caminado a mi lado en las buenas y en las malas, y a mis amigos, quienes son una extensión muy grata e importante de la primera. Sin mi familia, sin mi esposa e hijos y sin mis amigos, yo sería un barco a la deriva…
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